Investigadores de Guyana sostienen que trágico incendio fue provocado por estudiante descontento por teléfono confiscado.

Imagen vía Canva Pro.

El 23 de mayo por la noche, Mark Ramotar, jefe de la Unidad de Comunicación Corporativa de la Policía de Guyana, anunció que la Policía pediría asesoramiento jurídico al director de la Fiscalía en relación con el incendio de la residencia de la Escuela Secundaria de Mahdia, que costó la vida de 19 jóvenes. El expediente de la investigación, que sostiene que una alumna provocó el incendio en protesta porque le habían quitado el celular, se enviará a la oficina del director de la Fiscalía el 24 de mayo. También ha habido sugerencias del asesor de Seguridad Nacional, Gerald Gouveia, que un hombre mayor que ella que le había estado enviando mensajes de texto podría enfrentar también cargos de estupro.

Aunque algunos informes afirman que la chica, de unos 14 o 15 años, ha admitido haber provocado el incendio, otros afirman que no lo ha hecho. Una fuente declaró a Agence France-Presse (AFP): «Le quitaron el teléfono a la chica, y [ella] amenazó esa misma noche con quemar el edificio y todo el mundo la oyó». El incendio comenzó en los baños, donde se cree que la adolescente roció insecticida en una cortina y luego encendió una cerilla. El fuego se propagó rápidamente por el techo de madera y pronto ardió todo el edificio..

Como era costumbre, la dueña de la casa –cuyo hijo también murió en el incendio– encerró a las chicas en el dormitorio durante la noche para evitar que se escaparan. Más tarde declaró a la Policía que, presa del pánico, no encontró la llave de la puerta principal. Las ventanas de la residencia estaban protegidas contra robos, lo que impedía que escaparan, aunque algunas alumnas, incluida la sospechosa, escaparon tras derribar una puerta.

El informe oficial de la Policía señala que en ese momento había 57 alumnos en la residencia. Catorce chicos murieron en el lugar por inhalación de humo y quemaduras; otros cinco sucumbieron a sus heridas en el hospital, y muchos más resultaron gravemente heridos. De ellos, siete quedaron hospitalizados, dos en estado crítico. Tras el siniestro, Guyana recibió ayuda médica y forense de la comunidad caribeña e internacional.

Aunque el jefe de bomberos sostiene que su brigada tardó solo cuatro minutos en llegar al lugar de los hechos una vez alertados, otros informes afirman que tardaron hasta 25 minutos. La ministra de Educación, Priya Manickchand, declaró que se están investigando las acusaciones de que la residencia carecía de adecuados sistemas de alarma contra incendios: «Lo que debe salir de esto es una mejora en todo el sector». La tragedia ha provocado una revisión de instalaciones similares en todo el país, y algunos piden una reforma importante y una Comisión de Investigación.

Hasta ahora, los comentarios sobre el asunto se han centrado principalmente en las deficiencias políticas e institucionales que no protegieron a los estudiantes, en contraposición a las circunstancias de la estudiante que supuestamente provocó el incendio. Una carta al director de Stabroek News sugería que el país enterrara primero a sus muertos con dignidad y respeto, y que el resto llegaría a su debido tiempo.

La cuenta de Instagram Know Your Caribbean, muy popular en la región, publicó: «No hay palabras suficientes para abarcar lo que es la tragedia que ha ocurrido en la escuela de Guyana», e hizo un llamado a su comunidad para que ayudara de forma sustantiva: «Lo que más se publica en las redes sociales es hablar de ‘pensamientos y oraciones’, condolencias a las familias. Estos es bienvenido, pero no es suficiente. Por favor, estén atentos para ver cómo podemos unirnos para apoyar a estas familias…». Sin embargo, algunos usuarios de las redes sociales siguieron culpando a unos y otros.

Mientras el país se esfuerza por entender la tragedia, se celebran vigilias por las víctimas y comenzaron los entierros de algunos fallecidos.

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