
Ibis escarlatas y flamencos del Caribe en el pantano Caroni de Trinidad. Foto cortesía de Doug Greenberg en Flickr (CC BY-NC 2.0).
Por Jeniece Germain
Esta historia se publicó originalmente en Cari-Bois Environmental News Network. Global Voices publica una versión editada en virtud de un acuerdo para compartir contenido.
El pantano Caroni, en la costa oeste de Trinidad, es el mayor humedal de manglares del país. Se trata de un ecosistema diverso que comprende una red de vías fluviales, lagunas y manglares que cubren unas 5996 hectáreas. El pantano es mejor conocido por ser el hábitat del ibis escarlata, una de las dos aves nacionales de Trinidad y Tobago, y el Convenio de Ramsar lo ha reconocido como humedal de gran importancia.
En el pantano viven muchas otras especies, como garcetas, garzas, caimanes, serpientes, cangrejos y peces, y su ecosistema diverso es vital para proteger la costa de la erosión y dar cobijo a muchas de las especies salvajes de Trinidad. Turistas y lugareños visitan el pantano para hacer excursiones en barco y avistar aves, sobre todo para observar al ibis escarlata mientras vuelve a casa a descansar por las tardes.
Los flamencos se unen a la comunidad del pantano

Flamencos en el Pantano Caroni de Trinidad. Foto cortesía de Cari-Bois Environmental News Network, por Nanan’s Eco Tours, usada con autorización.
Sin embargo, en los últimos ocho años, los conservacionistas locales han observado un aumento del número de flamencos en el pantano. Hablamos con los representantes de la sección de Fauna Salvaje de la División Forestal y de Nanan’s Eco Tours para conocer algunos de los cambios que ha habido en el pantano y comprender el impacto que tienen en la biodiversidad y en la conservación.
Tevin Butler, asistente de investigación de fauna salvaje en la División Forestal, dijo que se han observado flamencos en el pantano desde la década de 1980, pero que la población actual es superior al promedio: «Mientras que su número fue de cerca de cien en décadas anteriores, los estudios recientes de la División han informado aproximadamente 600 aves».
De las seis especies de flamenco que existen, el flamenco del Caribe, que puede encontrarse desde Venezuela hasta Florida, considera al pantano Caroni su hogar.
A pesar de ser no ser una especie migratoria, los flamencos son conocidos por volar grandes distancias para alimentarse o reproducirse. Al igual que el ibis escarlata, obtienen su distintivo color por consumir alimentos ricos en carotenoides, como camarones y cangrejos que hay en las marismas costeras del pantano.
Butler cree que el relativo “aumento repentino” en el número de flamencos en Caroni puede deberse a la alteración de sus hábitats anteriores en territorios vecinos. Como resultado, es posible que se hayan «trasladado» a Trinidad en busca de nuevas zonas de alimentación y apareamiento, pero Butler aclara que las verdaderas causas del repunte de su población siguen siendo desconocidas.
A pesar de que este aumento en su población es una buena señal, el equilibrio dentro de los ecosistemas sigue siendo importante. Algunos se preguntan si el aumento de flamencos ha afectado a otras especies del pantano por la competencia por comida y recursos.
El guía turístico Khemraj Bhagan dijo que los flamencos coexisten en armonía dentro del pantano, en especial con su «famoso» vecino, el ibis escarlata. Explicó que los ibis se posan en el follaje de los manglares, mientras que los flamencos permanecen en los lodazales, donde se alimentan y duermen.
Un nuevo mejillón en el pantano
Ha habido otros cambios. Mientras que el aumento de flamencos ha sido bien recibido, la creciente presencia de mejillones en el pantano se ha encontrado con menos emoción.
Bhagan confirmó que una especie de pequeño mejillón negro se ha estado multiplicando rápidamente en las raíces de los manglares rojos del pantano, y recalcó su preocupación por la posibilidad de que estos moluscos «se apoderen de las ostras».
La Crassostrea rhizophorae, mejor conocida como ostra de manglar, que constituye una popular comida callejera local, se encuentra en el pantano. El mejillón en cuestión es el Mytella strigata o mejillón charrúa, que se ha observado en el cercano golfo de Paria,desde la década de 1950. Hay que investigar más a fondo si su creciente número supone una amenaza para la pesca de ostras y, por extensión, para el pantano.
El impacto de la pandemia

Antes de la pandemia de COVID-19, era frecuente ver caimanes en el pantano de Caroni, pero ahora los avistamientos han disminuido. Foto de CanvaPro.
Se pensaba que reducción en la actividad humana durante la pandemia de COVID-19 daría a la naturaleza un merecido descanso de las acciones impulsadas por el hombre, pero estudios recientes revelaron que la antropausa tuvo un doble efecto secundario sobre la conservación de las especies.
Mientras que algunas especies del pantano Caroni se beneficiaron de la limitación en las perturbaciones, otras pueden haber sufrido la falta de protección humana, como el Caiman crocodilus, o caimán de anteojos.
Victor Nanan, director de Nanan’s Eco Tours, ha observado lo que considera uno de los deterioros más significativos en los avistamientos de caimanes de anteojos. Antes de la pandemia, Nanan asegura que los guías turísticos avistaban uno o dos caimanes a la semana. Sin embargo, desde la reapertura de las visitas en 2022, los avistamientos se han disminuido.
Como uno de los principales depredadores, los caimanes son vitales para regular la población de las presas. Si no cumplen este rol, la sobrepoblación de las especies de presas puede poner una gran presión sobre los recursos del ecosistema.
Nanan postuló que la disminución de caimanes de anteojo en el pantano Caroni se debía, probablemente, al aumento de la caza furtiva durante los encierros de la pandemia. La caza furtiva, especialmente del ibis escarlata para carne durante la temporada navideña, es un problema constante que, en su opinión, debe enfrentarse con más patrullas en los pantanos y mejor aplicación de las leyes ambientales.
Efectos de la marea negra en 2022
En agosto de 2022, un camión derramó accidentalmente diésel cerca del pantano Caroni. Este fue un incidente que, según Nanan, contribuyó a la muerte de los manglares a lo largo del canal de entrada al pantano.
Aunque las autoridades se esforzaron por limpiar el vertido, el combustible no pudo contenerse adecuadamente y se introdujo en el canal de entrada, y provocó la extinción.
Han pasado poco más de dos años desde el vertido, y Nanan afirma que todavía se puede ver una mancha de petróleo en la superficie del agua después de las lluvias torrenciales. Aunque se realizó una investigación preliminar, Nanan alega que no se han hecho inspecciones de seguimiento.
Dijo que el derramamiento no afectó al número de visitantes del pantano.
El paseo marítimo de Caroni

Tramo del paseo marítimo del pantano Caroni. Foto del Ministerio de Agricultura, Tierras y Pesca, cortesía de Cari-Bois Environmental News Network, usada con autorización.
El 2 de febrero de este año, para conmemorar el Día Mundial de los Humedales, el Ministerio de Agricultura, Tierra y Pesca inauguró formalmente el paseo marítimo de Caroni. Es gratis para el público, y se adentra en el pantano, lo que ofrece a los visitantes una vista frente al mar de sus numerosas atracciones naturales, como el ibis escarlata.
En la inauguración, el secretario permanente del Ministerio, Farook Hosein, explicó que el paseo marítimo se creó para dar más accesibilidad al pantano, especialmente a quienes no pueden participar en excursiones en barco. Los visitantes solo pueden estar en el paseo 10 minutos por vez, por lo que hay un grado de regulación al respecto.
El conservador de bosques de la División Forestal, Denny Dipchansingh, dijo que el Programa de Inversión del Sector Público ya ha aprobado los planes para ampliar el paseo marítimo. También hay planes para restaurar la torre de observación de aves del pantano, en un esfuerzo por «profundizar en la conexión del público con la naturaleza y destacar la importancia de los humedales para el bienestar humano».







