
La Casa Svrzo es una vieja casa en Sarajevo, construida cuando el Imperio otomano gobernaba la región. Foto: Velija Hasanbegović, via Balkan Diskurs, usada con autorización.
Este artículo de Amina Sejfić se publicó originalmente en Balkan Diskurs, proyecto del Centro de Investigación Post-Conflicto (PCRC). Global Voices reproduce una versión editada en virtud de un acuerdo de divulgación de contenido.
La Casa Svrzo, ubicada en el corazón del casco antiguo de Sarajevo, es uno de los vestigios más espectaculares de la arquitectura otomana en la capital de Bosnia Herzegovina.
Este edificio histórico del siglo XVIII se destaca por su diseño auténtico, que combina la practicidad y la elegancia de la vida de esa época. Era el hogar de una destacada familia de Sarajevo, y hoy en día es un museo que rememora el rico patrimonio cultural de Bosnia Herzegovina. La Casa Svrzo no solo es una maravilla arquitectónica, también es una ventana al pasado, que revela los detalles de la vida cotidiana en el período otomano.
La casa fue construida por la destacada familia Glođo de Sarajevo, cuyo miembro más famoso fue Effendi Munib Glođo, un cadí (juez islámico) bien educado, descendiente de una familia agha y ulema, y un vakif (persona honorable que realizaba buenas obras para la comunidad). Construyó un sistema de abastecimiento de agua desde el barrio de Sedrenik hasta la mezquita Čurćić, además de restaurar los edificios del waqf de Gazi Husrevbeg. Además de estas contribuciones, también lideró una rebelión contra las autoridades otomanas. Después de que la familia quedó sin herederos varones, la casa pasó a la distinguida familia Svrzo a través de vínculos familiares.
«Hasta 1952, la Casa Svrzo fue una edificación residencial privada, donde vivía la familia Svrzo. Después, fue vendida a la ciudad de Sarajevo, que la cedió al Museo de la Ciudad de Sarajevo, para que fuera equipada y abierta como museo. Luego de ser reconstruida y amoblada, se abrió al público en 1965”, explicó Amra Madžarević, asesora de la Institución Pública Museo de Sarajevo.
Señaló que el único cambio en el contexto social y cultural de la casa a lo largo de los años fue la transformación de un espacio residencial a un museo.

La Casa Svrzo es una antigua casa en Sarajevo establecida cuando el Imperio otomano gobernaba la región. Foto: Velija Hasanbegović, via Balkan Diskurs, usada con autorización.
Madžarević explicó:
Izuzetno značajan potez tadašnjih gradskih vlasti je odluka da se kuća, odnosno stambeni kompleks, pretvori u muzejsku postavku. S obzirom da je porodica živjela u tom prostoru, te da su ostavili i značajan dio predmeta koji su i danas sastavni dio postavke, ali i da su sami održavali taj prostor, Svrzina kuća je bila jedan od bolje očuvanih stambenih cjelina iz 19. stoljeća i ranije u gradu.
Convertir la casa en un museo fue una decisión muy importante de las autoridades de la ciudad en ese momento. La familia vivió en la casa y por eso hay muchos objetos que siguen siendo parte integral del espacio, la Casa Svrzo se mantiene como una de las unidades residenciales del siglo XIX y anteriores mejor conservadas de Sarajevo .
La Casa Svrzo es un ejemplo auténtico de la arquitectura tradicional bosnia, que presenta elementos clásicos como una fuente que se utilizaba para purificarse antes de ingresar a la casa. Las características arquitectónicas más significativas del complejo incluyen su división en zonas masculinas (selamluk) y femeninas (haremluk), así como los espacios abiertos que miran hacia el patio y el jardín: el vestíbulo (hajat), los balcones (kamarija) y los muelles que dan a la calle. El interior está equipado con mesas de madera (minders) y armarios empotrados (musandarams). Otra característica única es el spa construido en la masandara junto al horno de tierra. Otros muebles en la casa, como la mesa de comedor (sofra), los colchones para dormir, los pequeños taburetes (peškuni) y el calentador de café de carbón (mangal), son móviles y pueden acomodarse según sea necesario
Como explicó Madžarević, la Casa Svrzo está ubicada en una parte residencial de la ciudad y es una de las pocas estructuras que aún preserva su forma original. Al igual que todas las casas construidas en ese período, está rodeada por un muro alto que da a la calle, diseñado para ocultar la riqueza de los propietarios en interés por la privacidad y la modestia. “Ahí radica su mayor importancia”, destacó Madžarević.
La casa sobrevivió a la Primera y Segunda Guerra Mundial, así como a la guerra de Bosnia Herzegovina. Aunque ha perdurado y se ha renovado a lo largo de diversas épocas sociopolíticas, preservar este valioso monumento nacional es complicado.

Los visitantes pueden visitar los sectores separados para hombres, mujeres y sirvientes. Foto: Velija Hasanbegović, via Balkan Diskurs, usada con autorización.
Madžarević declaró:
Ovo je vrlo star objekat, građen tada pristupačnim materijalima, ćerpićem i ćeremidom, te s dosta drveta. Održavanje je jako teško i skupo, s obzirom da se radi i o nacionalnom spomeniku. Obnova mora zadržati izvorni izgled objekta i istovremeno produžiti njegov vijek trajanja.
Este es un edificio muy antiguo, se construyó con los materiales disponibles en la época: ladrillos de arcilla, tejas y mucha madera. Mantenerlo es muy difícil y costoso, pues también es un monumento nacional. La renovación debe preservar la apariencia original del edificio y, al mismo tiempo, extender su vida útil.
Preservar los textiles es especialmente difícil, ya que están expuestos a los elementos externos en el museo. Depende de nosotros, como señala Madžarević, proteger adecuadamente las características existentes y buscar constantemente nuevos ejemplos auténticos.
Hoy en día, la Casa Svrzo es uno de los museos más visitados de Sarajevo y un destino turístico importante que presenta la ciudad bajo una luz especial. Además, desempeña un papel educativo significativo, da a estudiantes de arquitectura y arte la oportunidad de explorar sus características únicas, mientras ofrece talleres creativos y educativos para los visitantes más jóvenes.
La casa también sirve como lugar para actividades culturales, como presentaciones, conciertos y obras de teatro. Al mismo tiempo, su patio exterior y sus jardines están disponibles para actividades especiales, incluidas bodas y recepciones, con un estricto cumplimiento de las condiciones para preservar los objetos expuestos.






