Desde Uganda hasta Sri Lanka: La batalla por la igualdad y la libertad LGBTQ+

Frank Musigha. Foto cortesía de Frank Musigha, usada con autorización.

De Clarisse Sih y Bibbi Abruzzini

Cuando las voces se alzan contra de opresión, el mundo escucha y el cambio comienza. La campaña Marcha Con Nosotras de este año relata la extraordinaria historia de Frank Mugisha, ugandés defensor de los derechos LGBTQ+, y Rosanna Flamer-Caldera, que lucha por la dignidad humana en Sri Lanka y señala el camino hacia la justicia y la aceptación de todos mediante su valentía y perseverancia.

Del silencio a la fuerza

En África, existen 31 países que aún criminalizan la homosexualidad, con sanciones que van desde la prisión hasta la pena de muerte. Estas leyes, muchas veces ligadas a los estatutos de la era del colonialismo, continúan poniendo en peligro y oprimiendo a millones de personas LGBTQ+ en todo el continente.

A pesar de estas dificultades, grupos defensores como Sexual Minorities Uganda (SMUG) han sido muy importantes para reunir solidaridad internacional y crear conciencia sobre las dificultades que enfrentan las comunidades LGBTQ+ en África.

“Mi camino comenzó en el hogar, cuando me rehusé a guardar silencio sobre mi sexualidad”, evocó Frank Mugisha, ugandés defensor de los derechos LGBTQ+ y director ejecutivo de SMUG, en una entrevista junto a Bibbi Abruzzini y Clarisse Sih de la red Forus. “Quería entregarle a las personas un espacio para que sean ellas mismas”, explicó al reflexionar sobre el inicio de sus iniciativas por entregar asistencia, recursos y esperanza.

SMUG se fundó en 2004, y se convirtió en un salvamento para la comunidad LGBTQ+ en Uganda, e incluso enfrentaron persecuciones. “Nuestra visibilidad se volvió nuestro escudo y fuerza”, expresa Mugisha, y relató algunos esfuerzos como la campaña “Let Us Live in Peace” (Déjenos vivir en paz) de 2007. La campaña, quienes participaron usaron máscaras para simbolizar el anonimato y la humanidad, trató de generar empatía, pero enfrentó a violentas repercusiones.

This was when we realized the importance of staying visible. We needed to show the world who we are and what we endure.

En ese momento nos percatamos de la importancia de mantener la visibilidad. Debíamos mostrarle al mundo quiénes somos y lo que soportamos.

El camino no ha estado libre de enormes dificultades. La ley contra la homosexualidad de 2023, que Frank describe como una ley que “promueve el odio y la discriminación”, ha afectado en profundidad a la comunidad LGBTQ+ de Uganda. “Hemos documentado más de 1060 violaciones en nueve meses”, dijo, y detalló casos de desalojo, violencia e incluso suicidio.

Aún así, el compromiso de Frank y la necesidad de crear nuevas formas de colaboración sostienen su batalla. A pesar amenazas de muerte e intimidación, trabajos y amigos perdidos, y como una de las pocas personas abiertamente gay en Uganda, Frank Mugisha jamás se ha retirado de la batalla por los derechos LGBTQ+. Su trabajo le ha valido un puesto en la lista Time 100 de 2024, el Premio Robert F. Kennedy de Derechos Humanos y una nominación al Premio Nobel de la Paz. “Hemos visto solidaridad global —desde los medios hasta los Gobiernos internacionales— y ha sido nuestro salvamento. Cada voz que se eleva es un paso hacia la justicia”.

El mensaje de Frank se extiende más allá de Uganda. Hace el llamado a una primera línea unida contra el odio, e insiste a los aliados de todas partes a que levanten su voz, firmen peticiones y apoyen a las organizaciones locales:

Homophobia isn’t just an African problem; it’s a global issue. International solidarity is our safety. When you raise your voice, you represent those who can’t.”

La homofobia no es solo un problema de África; es un asunto global. La solidaridad internacional es nuestra defensa. Cuando levantas tu voz, representas a quienes no pueden.

El llamado de Frank por la solidaridad internacional se encuentra con ecos en el activismo de todo el mundo. A través de continentes, personas como Rosanna Flamer-Caldera están construyendo su propio camino en la batalla por los derechos de igualdad para todos.

Un camino de activismo desde Uganda hasta Sri Lanka

Rosanna Flamer-Caldera. Foto de Rosanna Flamer-Caldera, usada con autorización.

El camino del activismo de Rosanna Flamer-Caldera comenzó en San Francisco durante finales de la década de 1970, momento en que se encontraba batallando con su propia identidad. “Llegar a San Francisco fue como si el universo conspirara por mí”, contó en una entrevista con Forus. Al estar expuesta a la vitalidad y determinación de las comunidades LGBTQ+, estimulada por líderes como Harvey Milk, Rosanna encontró un propósito. “Me cambió la vida”, cuenta. “San Francisco era un núcleo para las personas LGBTQIA+ de todo el mundo, y me dio la valentía para darme a conocer abiertamente”.

Pero al volver a Sri Lanka en 1990 se encontró con un desagradable descubrimiento. “Me enteré de que aquí, ser parte de la comunidad LGBTQIA+ era un delito”, explica. A pesar de sus miedos, Rosanna recibió el apoyo de sus padres. “Me amaban incondicionalmente y me reiteraban que no importaba a quién amara mientras no le hiciera daño a nadie”, comenta. Ese apoyo se convirtió en la base de su resistencia.

La determinación de Rosanna por generar un cambio se intensificó al descubrir la dura realidad del sistema legal en Sri Lanka: “Aquí el Código Penal criminalizaba las relaciones consensuales del mismo sexo, y pensé, esto debe cambiar. Pero primero, debíamos cambiar las mentalidades”.

En 2004, Rosanna cofundó Equal Ground, la organización defensora de los derechos LGBTQIA+ más antigua de Sri Lanka. Los esfuerzos de Equal Ground van más allá de las reformas legales, y se enfocan en la educación y los aliados.

Our aim was clear: fight to decriminalize same-sex relationships while challenging societal mindsets. We wanted to create a world where everyone could live without fear or prejudice. We encouraged friends, family, and community leaders to be vocal in their support of LGBTQIA+ rights. Building a network of allies is critical to dismantling hate.

Nuestro objetivo estaba claro: luchar para despenalizar las relaciones del mismo sexo mientras enfrentamos mentalidades sociales. Queríamos crear un mundo en donde todos pudieran vivir sin miedos o prejuicios. Incentivamos a nuestros amigos, familia y lideres de comunidad a alzar la voz por su apoyo a los derechos LGBTQIA+. Construir una red de aliados es fundamental para destruir el odio.

La organización también ha alcanzado victorias legales importantes. En 2021 ocurrió un logro relevante cuando Rosanna guio una batalla legal contra comentarios discriminatorios de preparadores de policías. “Llevamos el caso hasta la Corte de Apelaciones y ganamos”, relató. “La decisión judicial obligó a la Policía a tener pautas sobre cómo tratar a personas LGBTQIA+ y prohibió el uso de lenguaje provocativo. Fue un gran logro”.

Otro momento revolucionario fue el caso CEDAW en 2018, que impugnó las leyes discriminatorias de Sri Lanka. “Tardó cuatro años en estar listo”, reveló Rosanna. “Pero lo logramos, y en 2022 logramos la decisión que marcó un precedente global». Estas victorias han tenido un efecto dominó, y han hecho que crezca el empoderamiento en la comunidad.

Ciertamente, en una decisión histórica en 2022, Naciones Unidas apoyó a Flamer-Caldera en su caso contra la prohibición de la intimidad entre mujeres en Sri Lanka, por considerarla una violación a los derechos humanos. Esta decisión posicionó a los derechos LGBTQ+ en el primer plano del Gobierno de Sri Lanka, e incentivó a un legislador a presentar un proyecto de ley para despenalizar la homosexualidad. Mientras que el presidente Ranil Wickremesinghe declaró que no se opondrá a la reforma, su constitucionalidad fue impugnada en la Corte Suprema. La organización por los derechos LGBTQ+ de Flamer-Caldera, Equal Ground, se unió a otros como petición para que apoyen el proyecto de ley, y en 2024, la corte falló a su favor, y permitió que la ley avance en el Parlamento.

Transformación del poder y la esperanza para el futuro

Rosanna se imagina un Sri Lanka en donde los derechos LGBTQ+ son reconocidos como derechos humanos. “Estamos creando aliados y una red de apoyo en todos los sectores, incluido el turismo”, explica. “El turismo LGBTQIA+ podría ser revolucionario para la economía de Sri Lanka, en especial en estos tiempos difíciles”.

A pesar de las dificultades globales, como la disminución del apoyo internacional a donantes, Rosanna, quien apareció entre las cien personas más influyentes de la revista TIME en 2024 y en Freethinker 2024, sigue optimista. “Hemos presenciado tiempos más oscuros y sobrevivimos”, comenta. “Cuando atacan a un grupo, es solo cuestión de tiempo para que busquen a otro objetivo. Debemos unirnos para detener este peligroso ciclo”.

Rosanna también destacó el rol de los programas DEI (Diversidad, Equidad e Inclusión) por el cambio. “Hemos capacitado a más de 50 000 empleados en 150 compañías”, comentó. “Estos programas  están cambiando la cultura en el lugar de trabajo y creando espacios más seguros para las personas LGBTQIA+”.

Marcha con nosotras

La historia de Frank Mugisha es un testimonio de resiliencia y amor ante la adversidad. Mientras marchamos juntos, su llamado a la acción está claro: “Convirtamos esto en un movimiento transversal. Apoyen a los derechos LGBTQI, los derechos de las mujeres y la igualdad en todos lados. Juntos podemos destruir el odio y construir un mundo en donde todos vivan de manera auténtica”.

El camino de Rosanna Flamer-Caldera encarna este mismo espíritu de solidaridad global. Desde el descubrimiento de su identidad en la vibrante comunidad LGBTQ+ de San Francisco hasta su retorno a Sri Lanka y el enfrentamiento a las duras realidades de criminalización, la lucha de Rosanna por la justicia ha sido implacable y ha rendido frutos con el tiempo. Impulsada por el apoyo incondicional de sus padres, se convirtió en una importante defensora de los derechos LGBTQ+ en Sri Lanka, y demostró que el cambio es posible incluso en los ambientes más difíciles.

En 2025, ambos se unieron al movimiento #MarchWithUs [marcha con nosotros], y aumentó el llamado por la justicia. Marchemos, porque la libertad nos pertenece a todos.


Este artículo de Clarisse Sih y Bibbi Abruzzini es parte de la campaña #MarchWithUs, serie de historias de activistas por la justicia de género de todo el mundo. Escucha aquí el episodio de podcast completo de Frank Mugisha y también el de Rosanna Flamer-Caldera.

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