¿Qué ha sido de los pescadores de Mauritania tras quince años del acuerdo con China?

Mujeres vadean con cestas para encontrarse con barco pesquero en las aguas poco profundas, para comprar pescado fresco en Port de Pêche, o Playa de los Pescadores, en Nuakchot, capital de Mauritania.. Imagen de Wikipedia (Attribution 2.0 Generic).
Este artículo fue presentado como parte de la beca Global Voices Climate Justice, que reúne a periodistas de países sinófonos y de la mayoría global para investigar los efectos de los proyectos de desarrollo chinos en el extranjero. Lee más artículos acá.
Mauritania, país de África occidental con costas en el océano Atlántico, es conocido desde hace mucho tiempo por su dinámica industria pesquera. Sin embargo, la pesca industrial a gran escala realizada por barcos arrastreros extranjeros está poniendo en peligro al sector, amenaza los medios de vida locales y deja a los pescadores locales sin posibilidad de ganarse la vida.
Aunque en las aguas de Mauritania se pueden encontrar barcos de todo el mundo, un informe del Parlamento Europeo estima que al menos el 80% de los barcos industriales son de China. Es porque en junio de 2010, China, a través de la empresa Poly-Hondone Pelagic Fishery Co., firmó un acuerdo de cooperación de 25 años con Mauritania.
En virtud del acuerdo, las autoridades mauritanas se beneficiarán de una inversión de cien millones de dólares de China para la construcción y operación de una planta de procesamiento de pescado en Nuadibú, capital económica del país y segunda mayor ciudad del suroeste. A cambio, Mauritania concedió a China derechos de pesca por 25 años, respaldados por licencias de operación exclusivas, lo que da a las empresas pesqueras chinas mucho poder en el sector pesquero mauritano.
Según los organismos de control, la pesca sin control resultante ha agotado las aguas costeras de Mauritania, lo que ha supuesto una carga excesiva para los pescadores locales y causado estragos en el ambiente.

Grandes barcos pesqueros industriales extranjeros se han instalado en las costas de Mauritania.. Captura de pantalla de YouTube.
Esto dominio chino de las aguas mauritanas ha sido ampliamente documentado y denunciado por organizaciones de la sociedad civil mauritana, y actores internacionales, como Greenpeace África. Oumy Sène, de Greenpeace África, emitió un comunicado en el que pedía al Gobierno mauritano que protegiera sus aguas.
Le gouvernement Mauritanien doit faire montre de responsabilité: il doit sauvegarder, maintenir et conserver ses ressources naturelles et protéger les moyens de subsistance de ses pêcheurs, qui en retour nourrissent et maintiennent le pays. Cette convention doit être dénoncée sans délai.
El Gobierno de Mauritania debe actuar responsablemente: debe salvaguardar, mantener y conservar sus recursos naturales y proteger los medios de subsistencia de sus pescadores, que a su vez alimentan y mantienen al país. Este convenio debe denunciarse sin demora.
Aunque esta intrusión de la flota china en aguas mauritanas puede percibirse como un paso para mejorar y modernizar el sector pesquero local, ha creado condiciones muy desfavorables para el desarrollo local. Los habitantes de la zona ven una clara competencia desleal, cuya consecuencia directa es una considerable disminución de las poblaciones de peces.
Pescadores y océano se empobrecen
La pesca es una forma de vida para los habitantes de las costas de Mauritania. Aunque solo representa el 10% del PIB del país, supone entre el 35% y el 50% de las exportaciones y da empleo a cientos de miles de personas, de manera formal e informal.
Aunque gran parte de las aguas de Mauritania se han ofrecido a los barcos chinos, eso no impide que algunas empresas pesquen ilegalmente en zonas reservadas a los pescadores locales y se dediquen a prácticas comerciales poco escrupulosas, como la sobrepesca y la pesca fuera de temporada.
La flota china tiene varios barcos pesqueros equipados con tecnología y técnicas avanzadas, mientras que los pescadores tradicionales mauritanos, con sus herramientas artesanales, no pueden competir por las capturas. Están equipados con piraguas artesanales de capacidad mínima y redes tejidas a mano, y han visto cómo sus capturas se reducen drásticamente y sus ingresos disminuyen.

Tripulación regresa de la pesca de pulpos en Mauritania en una piragua. Imagen de Wikipedia (Attribution-Share Alike 4.0 International).
En la costa del Banc d'Arguin, cerca del océano Atlántico, viven algunos imraguens, comunidad nómada también presente en algunas aldeas situadas entre Nuadibú y Nuakchot, en territorio mauritano. Allí, la pesca se transmite de generación en generación. Ould Sidi (seudónimo) viene de una familia de pescadores. En una entrevista con Global Voices, reflexionó con seriedad sobre su futuro en un momento en que la actividad marítima ya no daba frutos.
Je suis née dans une famille où la pêche est l’unique activité génératrice de revenus que nous pratiquons. Cette activité a toujours rapporté de l’argent à notre famille. Mais depuis la période où nos autorités ont signé cet accord avec les chinois, tout est parti en vrille. Nous pouvons passer des jours en mer et revenir bredouille, parce que les chinois sont déjà passés par là avec leurs flottes. Le poulpe et le mulet jaune, deux espèces que nous pêchons ont disparu. C’est triste pour notre activité.”
Nací en una familia en la que la pesca es la única actividad generadora de ingresos que practicamos. Esta actividad siempre ha dado ingresos a nuestra familia. Sin embargo, desde que nuestras autoridades firmaron este acuerdo con los chinos, todo se fastidió. Podemos pasar días en el mar y volver con las manos vacías, porque los chinos ya han pasado por allí con sus flotas. El pulpo y el mújol amarillo, dos especies que pescamos, han desaparecido. Es triste para nuestra actividad.
Durante mucho tiempo, los pulpos han sido un importante símbolo de pesca mauritana. Esta criatura, junto con el salmonete amarillo y otras especies de peces raras y muy importantes, han desaparecido del radar de los pescadores locales desde la llegada de las flotas chinas. Esto supone una grave amenaza para la pesca mauritana, y también para el océano Atlántico en su conjunto, que se está quedando sin algunas poblaciones de peces.
Tradicionalmente, los pescadores de Mauritania podían permanecer cerca de la costa y obtener grandes capturas; pero ahora deben aventurarse en aguas profundas para intentar encontrar peces. Esto supone mayor gasto de combustible y ni siquiera garantiza una captura suficiente.

Un muelle con piraguas locales en Mauritania. Captura de pantalla de YouTube.
Aunque reconoce la considerable contribución de China a la industrialización del sector, otro pescador que prefiere permanecer en el anonimato cree que el futuro de la pesca mauritana está en peligro:
Tant que les chinois seront présents dans ce secteur, la pêche mauritanienne est dans une impasse. Et les conséquences seront très graves pour l'ensemble du pays si rien n’est fait. Aujourd'hui, avec cet accord signé avec la Chine, les pêcheurs mauritaniens sont fortement exclus et marginalisés. Que deviendront les pêcheurs locaux une fois que cet accord aura pris fin? Les autorités doivent changer de cap et considérer notre contribution au développement socio-économique du pays.
Mientras los chinos sigan presentes en este sector, la pesca mauritana se encontrará en un callejón sin salida. Y las consecuencias serán muy graves para todo el país si no se hace nada. Actualmente, con este acuerdo con China, los pescadores mauritanos se ven fuertemente excluidos y marginados. ¿Qué será de los pescadores locales una vez que este acuerdo haya expirado? Las autoridades deben cambiar de rumbo y tener en cuenta nuestra contribución al desarrollo socioeconómico del país.
Mientras que tradicionalmente el pescado se vendía en los mercados y se usaba para alimentar a la comunidad, para la nueva generación de pescadores a escala industrial esto ya no es así. Gran parte del pescado capturado en las costas de Mauritania se procesa ahora en fábricas extranjeras construidas a lo largo de los 600 kilómetros de costa del país para elaborar harina de pescado, aceite de pescado y otros subproductos, antes de ser enviados al extranjero. La harina de pescado es un producto elaborado a partir de pescado seco y molido, que se usa principalmente para alimentar a los animales en las granjas industriales.
En una entrevista con Southworld, el jeque Muhammed Salim Biram, de 69 años, dijo que cree que el Gobierno es responsable de la fuerte reducción en el rendimiento de los pescadores locales.
My neighbours come to me and complain because they haven’t caught anything. But what can I do against the government? They brought the Chinese into the country. They steal our fish and make meals for their pigs while our people don’t have enough to eat.
Mis vecinos vienen se quejan porque no han pescado nada. Pero ¿qué puedo hacer yo contra el Gobierno? Trajeron a los chinos al país, que toban nuestro pescado y preparan comida para sus cerdos, mientras que nuestra gente no tiene suficiente para comer.

Planta industrial de procesamiento de pescado en Mauritania con barco pesquero visible al fondo. Captura de pantalla de YouTube.
Percepción china de la situación
Mientras los pescadores mauritanos hablan de dificultades económicas y presión ambiental, los medios estatales chinos cuentan una historia muy diferente: una de expansión heroica, prosperidad mutua y desarrollo responsable. En publicaciones oficiales del Estado como la agencia de noticias Xinhua, el Diario del Pueblo y el portal de la Franja y la Ruta de China, las empresas pesqueras chinas se presentan como fuerzas modernizadoras, y también como guardianas del ambiente y constructoras de comunidades.
Chinese media frames this partnership between the two countries as a major success in their Belt and Road Initiative (BRI), the state's international mega-development plan. “We sail along the new Silk Road,” Chinese fishing companies told state media People’s Daily. In the Belt and Road Portal, one interviewee described China's goals toward Mauritania as “Pursuing civilization across oceans.”
Los medios chinos presentan esta asociación entre ambos países como un gran éxito de su Iniciativa de la Franja y la Ruta, el megaproyecto de desarrollo internacional del Estado. «Navegamos por la nueva Ruta de la Seda«, declararon las empresas pesqueras chinas al medio estatal Diario del Pueblo. En el portal Franja y ruta, uno de los entrevistados describió los objetivos de China con respecto a Mauritania como «buscar la civilización a través de los océanos».
«Densos bancos de peces nadaban cerca de la costa», escribió Xinhua en 2018, con lo que captaba el entusiasmo de los empresarios chinos al descubrir las aguas de África occidental. Describieron el océano como una «tierra bendita» para la pesca en aguas lejanas. Pero 15 años después, los pescadores locales mauritanos describen un océano muy diferente.
En lugar de hablar la desaparición de especies, Mauritania se presenta como una tierra de «abundantes recursos», y este segmento de la cadena estatal China Global Television Network (CGTN) África la menciona como «un paraíso para los pescadores».
Estas narrativas, que amplían ejecutivos como Lan Pingyong, presidente de Hongdong Fishery, proyectan una imagen de China como un socio benevolente en África que da oportunidades a los lugareños y vías para alcanzar el éxito, lo que contrasta radicalmente con los informes locales sobre el agotamiento de los recursos, la exclusión y las promesas incumplidas.
Además de las quejas sobre el agotamiento de los océanos, los mauritanos también han señalado que las empresas chinas están sobreexplotando los recursos terrestres para impulsar sus metas. Mientras tanto, China desestima estas acciones como «construcción de infraestructura» de China. Una noticia publicada en el portal Franja y Ruta dice:
(“渔业公司却先做了建筑公司的活”)
En el desierto, nos convertimos en constructores antes de convertirnos en pescadores.
Al recordar ese periodo, Chen Zhongjie, presidente de Hongdong Fishery, describe el trabajo de la empresa en la construcción de carreteras, cámaras frigoríficas, un enorme «puerto de la amistad» y plantas de procesamiento en Nuadibú. Señaló con orgullo que incluso el agua tenía que transportarse en camiones desde una distancia de 10 kilómetros. Sin embargo, para muchos lugareños, estos ambiciosos proyectos no han logrado sacar de la pobreza a los pescadores artesanales ni restablecer su acceso a las aguas costeras.

Captura de pantalla del video de CGTN que promociona el «Puerto de la Amistad» de China en Mauritania. Imagen de YouTube. Uso legítimo.
Impacto regional
Actualmente, China es considerada el principal responsable de la pesca ilegal en el mundo. Este gigante industrial tiene un historial de incumplir leyes y normativas internacionales de pesca, y los lugareños exigen más respeto al océano y las restricciones ambientales. La industria pesquera china está pisoteando estas normas, establecidas para proteger los océanos y sus ecosistemas de amenazas crecientes como la contaminación, el cambio climático y la sobreexplotación.
En las costas de Banc d'Arguin, los descendientes de pescadores nómadas enfrentan a futuro cada vez más sombrío, sin voz ni voto en las negociaciones y con poca pesca.
Pero este problema no es exclusivo de Mauritania, está muy extendido en toda África occidental, donde predominan los barcos extranjeros, de los cuales se estima que tres cuartas partes son chinos.
A los pescadores que se quedan sin medios de subsistencia les quedan pocas opciones. Algunos se trasladan a la ciudad en busca de trabajo, otros deciden trabajar en barcos pesqueros chinos, donde las condiciones de vida son pésimas, y otros optan por emigrar a otros países en busca de mejores oportunidades laborales. El deterioro de la industria pesquera en África Occidental ha provocado un aumento de las personas que intentan cruzar ilegalmente a Europa, a menudo con resultados mortales.
A menos que haya un cambio rápido en las prácticas de pesca industrial, los pescadores de Mauritania seguirán sufriendo y podrían verse obligados a tomar medidas cada vez más drásticas.






