Población de desplazados pide paz en el conflicto fronterizo entre Camboya y Tailandia

An evacuation Center in Cambodia.

Centro de evacuación en Koh Ker, Preah Vihear, Camboya. Captura de pantalla de video en YouTube de Kiripost. Uso legítimo

Ciudadanos tailandeses y camboyanos hacen un llamado a una disminución de la intensidad de la situación en medio del recrudecimiento del conflicto fronterizo entre los dos países vecinos del Sudeste Asiático.

La disputa fronteriza ha existido por varias décadas, ambos países discrepan sobre la propiedad de un antiguo templo hindú en Preah Vihear. La violencia ha estallado numerosas veces por esta disputa, lo que ha provocado enfrentamientos armados en 2008 y 2011.

La tensión ha disminuido en los últimos años, pero estalló nuevamente en mayo de 2025 luego de una pequeño enfrentamiento entre soldados de ambos países.  La zona disputada se concentró en los templos de Ta Muen Thom y Ta Kwai en la provincia tailandesa Surin, y las provincias Preah Vihear y Oddar Meanchey al norte de Camboya.

Lee la cobertura de Global Voices sobre el conflicto fronterizo de 2008 y 2011

El conflicto se intensificó el 24 de julio, y desplazó a miles de civiles afectados por los ataques aéreos, bombardeos y las explosiones de las granadas. El 29 de julio se impuso una tregua temporal, pero ambos países se han acusado mutuamente de violar el cese al fuego.

El 25 de julio, el ministro de Salud Pública de Tailandia anunció que 14 civiles habían muerto y 31 habían sido heridos por los ataques de artillería camboyanos.  Más de 100 000 personas fueron evacuadas de las zonas fronterizas, mientras que 852 escuelas y siete hospitales fueron clausurados por razones de seguridad.

Según los medios de Camboya, hasta el 29 de julio, cerca de 169 000 camboyanos fueron desplazados por los conflictos fronterizos.

Ayuda a Global Voices a seguir publicando más artículos como éste

Para más información sobre esta campaña, por favor haz clic aquí.

Kiripost, sitio web de noticias camboyano, entrevistó a Sen Sokha, guardia del templo Preah Vihear, sobre su escape durante el bombardeo.

We had to hide in a temple as the bombs flew around.

We hadn't even made it halfway down [the mountain], when they suddenly destroyed the place where we were hiding. Luckily, we managed to escape. When they fired, we all hid to avoid the boom, sometimes tripping and falling into ditches.

Tuvimos que escondernos en el templo mientras las bombas volaban a nuestro alrededor.

No habíamos llegado ni a la mitad de la montaña, cuando de repente destruyeron el lugar donde estábamos escondidos. Con suerte, logramos escapar. Cuando abrieron fuego, todos nos escondimos para evitar las explosiones, a veces nos tropezábamos y caíamos en las zanjas.

Kiripost también entrevistó a Sombat Socheata, que sobrevivió al ataque de drones militares tailandeses el 28 de julio, en la aldea Kon Kriel de la ciudad Samrong, en la provincia de Oddar Meanchey.

I started to evacuate around 8:30 am. When we heard loud explosions, we immediately started running to the car. Before we could get to the car, a large bomb fell nearby and we were scared, so we decided to run to the shelter that we had dug in preparation.

We waited until 12pm when the sound of explosions were silent. Again, we ran to the car, but bombs fell nearby again and we had to run to the shelter again until 2pm when we could move out from there.

Empecé a evacuar alrededor de las 08:30 horas. Cuando escuchamos las fuertes explosiones, corrimos inmediatamente al auto. Antes de poder llegar, nos asustó una gran bomba que cayó cerca, así que decidimos correr al refugio que ya habíamos cavado.

Esperamos hasta las 12:00 horas cuando el sonido de las explosiones se silenció. De nuevo, corrimos hacia el auto, pero las bombas cayeron cerca otra vez y regresamos al refugio hasta las 14:00 horas, cuando pudimos salir de allí.

Más de 12 000 civiles desplazados enfrentan duras condiciones en los centros de evacuación en Koh Ker, como lo muestra este video.

Youk Menglong, estudiante camboyano en Tailandia, destacó la difícil situación de los habitantes que viven cerca del conflicto fronterizo.

Those of us living near the border carry the heaviest burden. We are not the ones cheering war from safe distances in Bangkok or Phnom Penh. We are the ones whose lives are being torn apart.

Right now, families on both sides are suffering. So before anyone rushes to support this senseless war, think of the disabled, the elderly, the sick, and especially the children — children who are now learning to distinguish the sound of drones and missiles before they learn to read. This war will leave scars that last far beyond the battlefield.

Quienes vivimos cerca de la frontera somos quienes llevamos la carga más pesada. No somos quienes apoyamos la guerra desde la seguridad de Bangkok o Phnom Penh. Es a nosotros a quienes están destrozando la vida.

En este momento, las familias de ambos lados están sufriendo. Así que antes de correr a apoyar esta guerra sin sentido, piensa en los discapacitados, los ancianos, los enfermos, y especialmente los niños, niños que están aprendiendo a distinguir entre el sonido de drones y misiles antes de aprender a leer. Esta guerra dejará cicatrices que perdurarán mucho más allá del campo de batalla.

Además de los habitantes, también se ven afectados los trabajadores migrantes. Ha habido informes de ataques contra los trabajadores camboyanos y trabajadores de Myanmar en Tailandia. Mizzima, medio independiente de Myanmar, acotó que «este caso es un recordatorio de que el sentir público y la realidad en la calle están estrechamente entrelazadas, y los migrantes sufren por conflictos de los que no tienen control».

Ante los desplazamientos masivos provocados por el conflicto, los preocupados ciudadanos hicieron un llamado a la paz, y promovieron apoyo público para reunir donativos y suministros para los civiles en centros de refugiados y refugios en las iglesias.

El grupo de derechos humanos Forum Asia afirmó que «los civiles que viven en las zonas fronterizas no deberían vivir con miedo». Grupos de la sociedad civil de Camboya firmaron un comunicado que insta a ambos Gobiernos a restablecer la estabilidad y resolver la crisis humanitaria en la zona fronteriza.

All parties must refrain from actions that could further inflame tensions and endanger lives. De-escalation is crucial to preventing a broader humanitarian crisis and restoring stability for communities on both sides.

Todas las partes deben abstenerse de adoptar medidas que puedan exacerbar aún más las tensiones y poner vidas en peligro. Reducir la intensidad es crucial para evitar una crisis humanitaria mayor y para restablecer la estabilidad de las comunidades en ambos lados.

El sitio web de noticias tailandés Khaosod en inglés señaló la ironía de la violencia alrededor de los lugares sagrados.

The current militarization of these sacred spaces represents a profound irony: sites once dedicated to spiritual harmony and cross-cultural exchange now serve as flashpoints for nationalist tensions, surrounded by barbed wire and military installations rather than pilgrims seeking enlightenment.

La militarización de estos sitios sagrados representa una profunda ironía: son sitios que alguna vez estaban dedicados a la armonía espiritual e intercambio cultural, y ahora funcionan como focos de tensiones nacionalistas, rodeados de alambres de púas e instalaciones militares, en vez de peregrinos que buscan la iluminación.

Pravit Rojanaphruk, redactor en jefe de Khaosod en inglés, ha dado un consejo para evitar la propaganda engañosa de los ultranacionalistas de ambos países.

Take off the ultranationalist helmet and put on the critical thinking hat. Put on the hat of humanity that transcends narrow and petty nationalism. Then, seek diverse information from foreign media, both Western and Asian, including English-language Cambodian media, and compare it with news published by Thai media. This is because many Thai media outlets have become cheerleaders for war and conflict, making it almost impossible to find impartial coverage and good reasoning.

Quítate el casco ultranacionalista y ponte el sombrero del pensamiento crítico. Luego busca información en diversos medios extranjeros, occidentales y asiáticos, incluidos los medios camboyanos en inglés, y compara con las noticias publicadas por los medios tailandeses. Esto se debe a que muchos medios tailandeses se han convertido en incitadores de la guerra y el conflicto, lo que hace casi imposible encontrar información imparcial y con buen criterio.

Inicia la conversación

Autores, por favor Conectarse »

Guías

  • Por favor, trata a los demás con respeto. No se aprobarán los comentarios que contengan ofensas, groserías y ataque personales.