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Como parte del plan del Gobierno de Trinidad y Tobago para elevar la edad mínima para consumir alcohol de 18 a 21 años, y la edad legal para usar marihuana y apostar de 18 a 25 años, el ministro de Seguridad Interior, Roger Alexander, señaló que pronto los ciudadanos tendrán la obligación de llevar alguna identificación en todo momento.
El 10 de julio, en conferencia de prensa tras una reunión del gabinete en la Casa Roja de Puerto España —sede del Parlamento nacional—, Alexander sugirió que la medida haría más fácil “verificar la edad y dirección” para ayudar en la lucha contra la delincuencia. El Gobierno también planes aumentar las capacidades tecnológicas de los Servicios Policiales de Trinidad y Tobago.
Sin embargo, la explicación de Alexander no cayó bien en algunos lugares. En Facebook, el usuario Kurt Seucharan-Fuentes preguntó:
What problem would be solved by raising the age of drinking to age 21? Do we have a problem with alcoholism between the ages of 18 to 21? […] If we do have a problem with alcoholism, does making it illegal for a particular age group solve the problem? What pressing issues did we have that caused us to vote against the previous government and vote this one in? Wasn’t crime one of them? Are you going to tell me with a straight face that this is going to solve our crime problems? […] Do you even have a plan to tackle the issues you were voted in to solve?
¿Qué problema se resolverá si se eleva la edad para beber a los 21 años? ¿Tenemos un problema con el alcoholismo entre los 18 y 21 años? […] Si tenemos un problema con el alcoholismo, ¿volverlo ilegal para un grupo de edad en particular resuelve el problema? ¿Qué asuntos urgentes teníamos que nos hicieron votar contra el anterior gobierno y votar por esto? ¿La delincuencia no era uno de esos asuntos? ¿Van a decirme con cara impasible que esto va a resolver nuestros problemas de delincuencia? […] ¿Al menos tienen un plan para abordar los problemas por los que se les eligió?
Burlonamente, el periodista Paolo Kernahan bromeó: “Ahora tienen que esperar a la madura edad de 21 años para salir y que no te revisen los documentos en todos lados para que ustedes puedan retener el poder”. El huilo de Facebook que siguió a su comentario dio lugar a muchas opiniones, y algunos usuarios de medios sociales dijeron que la medida era “un bien comienzo”, y otros sugerían burlones que “Este fue uno de los asuntos más urgentes en la mente de la ciudadanía desde hace décadas. No la delincuencia, no la salud, no la economía. No. Era la edad legal para consumir ron. Gracias. Ahora todo está bien con el mundo”.
En Facebook, el usuario Antonio Decklan Ross opinó que la medida no era lógica, pues “a los 18 años, eres suficientemente responsable para votar, conducir, casarte, trabajar (entrar al Ejército, la Policía y portar una pistola) y firmar un contrato, pero […] sin edad suficiente para consumir alcohol”.
Colm Imbert, exministro de Finanzas y actual parlamentario de oposición, tuiteó:
So, now, if I decide to jog around the Queen's Park Savannah for exercise, or go to beach, or go hiking, I must have ID on me? And if I don't, I commit a criminal offence? This UNC Government is one of the most draconian and oppressive administrations in the Western Hemisphere
— Colm Imbert (@ImbertColm) July 13, 2025
Así que ahora, si decido correr por Queen's Park Savannah para hacer ejercicio, o ir a la playa o a una excursión, ¿debe tener mi identificación? Y si no la tenga, ¿cometo un delito? Este gobierno del Congreso Nacional Unido es una de las administraciones más draconianas y opresivas del hemisferio occidental.
El Congreso Nacional Unido tuvo una victoria abrumadora en las elección generales del país de 2025.
En un hilo de CaribbeanCricket.com, el usuario Sarge fue rápido para dar contexto: “Elegir una política gubernamental, tuitear al respecto y tener esperanza de que el público se indigne es prácticamente rito de iniciación para los políticos que dejan el cargo», empezó. “Pero este es solo otro ejemplo de indignación selectiva, ¿o es este el autoritario exceso que sostiene?”.
Aunque estuvo de acuerdo con que “un Estado policial es un lugar en el que nadie quiere vivir”, Sarge también sugirió que el asunto ameritaba “un examen crítico, particularmente ante los parámetros globales”. Y también dijo que en muchos países del Norte Global, “llevar algún documento de identidad es un requisito legal”. Algunos Estados americanos también tienen disposiciones sobre pedir identificación.
“El objetivo de estas leyes es combatir la delincuencia, acelerar la aplicación de la ley y detener las bebidas y apuestas en menores de edad”, escribió Sarge, y sostuvo que la intensificación de la situación de la delincuencia en Trinidad y Tobago necesita “más medidas para aplicar y asumir responsabilidades”: “Es realmente ‘opresivo’ exigir que muestres una identificación para demostrar tu edad para comprar alcohol o apostar? ¿O es un paso lógico para aplicar la ley y cuidar a los jóvenes?”.
Dicho esto, deberían ponerse en práctica la ley y que la Policía sea prudente: “Los principales temas de debate deberían ser poner en práctica equilibrios y balances, y salvaguardar derechos individuales y seguridad pública».
En X, Trini Fietser replicó:
I carry NOTHING with me when I walk the streets of the capital city of Trinidad and Tobago! Why? Because of crime!#LeadershipMatters https://t.co/e93PkyFICY
— 🌴Trini Fietser🎉🚴🚶♂️🌳🇹🇹👀 (@TT_Fietser) July 15, 2025
Identificación obligatoria, mala idea.
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¡No llevo NADA cuando camino por las calles de la ciudad capital de Trinidad and Tobago! ¿Por qué? ¡Por la delincuencia!
En una carta al editor del Daily Express, la pastora Courtney Francois sugirió que aunque los ciudadanos quieren sentirse seguros, la idea de llevar identificación en todo momento plantea “grandes preocupaciones, no solo sobre las políticas, también sobre principios”. Dijo que “las leyes deberían proteger al inocente, no castigarlo”, y sostuvo que “poner la carga de la sospecha en los ciudadanos que respetan la ley mientras se dice que se busca a una minoría delincuente, es invertir el propio sistema de justicia que decimos que defendemos”.
Algunos de los puntos potencialmente negativos que Francois indicó incluyen erosión de libertades civiles; aumento del riesgo de discriminación, abuso, y de presunción de culpa; supresión de movimiento; vigilancia estatal y mal uso de datos, y criminalización de la pobreza. “Imagina a un niño que va a una tienda, al patio de juegos o a la casa del vecino, y que sea sometido a una acción policial por no tener identificación”, publicó. “Hasta los ciudadanos que van a lugares de culto. ¿Realmente queremos crear una sociedad en la que ser olvidadizo es un delito?”.
Un editorial del medio Trinidad and Tobago Newsday también intervino. En referencia a un altercado que hubo entre una familia de una zona poco favorecida y policías vestidos de civil el 10 de julio, el editorial explicó, “Este incidente capta por qué creemos que la propuesta del Gobierno de llevar identificación obligatoriamente encaja mal en las normas de nuestro país. Si la Policía no muestra su identificación cuando confronta a los ciudadanos, ¿por qué los ciudadanos sí deben llevar identificación?”.
El editorial señala que el público no confía en el servicio policial —apenas un 8%— y que “hasta que se restablezca la confianza en el servicio, mientras los policías maten y usen cámaras corporales, creemos que esta medida es un aumento de la autoridad policial que llega en mal momento”. También dijo que fácilmente se podía dar seguimiento a los límites legales de edad “con discreta cooperación con los negocios» en vez de exigir “amplias incursiones a la libertad civil”.
“Asumir que los policías podrán detener a alguien que no puede entregar una cédula», continúa el editorial, “haría que esta medida equivalga a un asombroso cambio de la carga de la prueba del Estado al ciudadano. […] No es poca cosa”.
La situación se complica más cuando las bases de datos biométricos intervienen, y señala que la estadounidense Electronic Frontier Foundation encuentra “poca evidencia que sustente el argumento de que los documentos de identificación reduzcan la delincuencia. En cambio, estos sistemas crean incentivos para el robo de identidad [y] crean extremos riesgos a la seguridad de los datos».
Un escritor que habló con Global Voices por WhatsApp con la condición del anonimato, dijo que la propuesta ley de llevar identificación obligatoriamente “trae a la mente las ‘leyes de pases’ de Sudáfrica, y la violencia casual de la Policía hacia niños negros en Reino Unido en lo que se conoce como ‘leyes de sospecha’”.
La discriminatoria legislación promulgada durante la época del apartheid restringía los movimientos de los sudafricanos negros, controlaba dónde vivían, trabajaban y viajaban dentro del país. Reino Unido también tuvo una legislación similar, cuyas raíces se remontan a la sección 4 de la ley de vagancia de 1824, que en esencia permitía a la Policía detener, buscar y hasta arrestar a cualquiera que sospecharan que tenía la intención de cometer un delito.
En las décadas de 1970 y 1980, las autoridades usaron la ley desproporcionadamente contra negros y otras minorías étnicas en Reino Unido, que en gran parte estaban constituidas por comunidades caribeñas migrantes. Esa ley fue revocada en 1981, pero hubo intentos de revivirla en 2007. La municipalidad de la ciudad de Gloucestershire dice que el “método lo sigue usando la Policía ahora”.
En el caso de Trinidad y Tobago, el autor continuó, “Debemos preguntar: ¿qué comunidades llevarán la peor parte de estas leyues de ‘parar y buscar'?”.






