Ma Khaing Yin Mon: de empresaria exitosa a disidente en Birmania

Ma Khaing Yin Mon

Ma Khaing Yin Mon. Foto de Exile Hub, socio de contenido de Global Voices.

Exile Hub es uno de los socios de Global Voices en el Sudeste Asiático, que surge en respuesta al golpe de Estado de Myanmar en 2021, y se dedica a fortalecer a periodistas y defensores de derechos humanos. Global Voices publica este artículo editado como parte de un acuerdo de colaboración para compartir contenido.

Antes del golpe de Estado de Myanmar en 2021, Ma Khaing Yin Mon era una próspera mujer de negocios en el creciente sector de pequeñas y medianas empresas de Rangún. Hoy, vive en una zona de conflicto, donde promueve la enseñanza del idioma nativo y promueve la salud de las mujeres, a la vez que se adapta a las incertidumbres de la vida en un movimiento revolucionario.

Su historia no es de transformación repentina, sino una de elección y resiliencia, creada bajo enorme presión.

“Nunca me imaginé que la resistencia duraría tanto. Al comienzo, muchos pensamos que se acabaría en semanas. Fuimos tan ingenuos”, dice.

Una mujer de negocios convertida en disidente

Ma Khaing Yin Mon nació y se crio en Rangún, y obtuvo su diploma en química industrial de la Universidad Dagon en 2008. Aunque su formación académica era científica, su interés innato por las comunicaciones y el mercadeo la llevó a un puesto en mercadotecnia en The Myanmar Times. Después cofundó una clínica estética en 2017, en el mejor momento de la expansión económica de Myanmar.

Sin embargo, en febrero de 2021, este rumbo se vio interrumpido. Indignada por el golpe militar, se unió al Movimiento de Desobediencia Civil y utilizó su voz y redes para apoyar el levantamiento. Poco después, su nombre apareció en medios controlados por el Estado con una orden judicial emitida de acuerdo con la sección 505(A) del Código Penal, cargo que se usa para silenciar la disidencia.

“Sentí como si mi vida quedara borrada de repente… mi negocio, mi departamento, todo. Debía elegir entre seguridad o silencio”, recuerda.

Se vio obligada a huir de Rangún, se fue a Lay Kay Kaw, donde ayudó a financiar un hospital móvil para tratar a los heridos en el conflicto. “Había una necesidad clara, las personas arriesgaban sus vidas al viajar solo para recibir atención básica. Pensé, si les acercamos el cuidado, es un riesgo menos que deberán tomar”.

Después se mudó a la zona controlada por la Unión Nacional Karen, trabajó con el noticiario local y el departamento de información, para el que leyó actualizaciones para un programa de radio de la resistencia.

Promoción a la enseñanza del idioma nativo

Vivir entre la comunidad karén la conmovió profundamente.

“No sabía mucho sobre el idioma ni la cultura karénicos, yo nací birmana. Estar acá reveló la fragilidad de esa identidad y la urgencia por protegerla”, reflexiona.

En 2023, al combinar su experiencia en comunicaciones con su promoción cultural, fundó Karen Vibes, plataforma en redes sociales que da clases en S'gaw Karén y Pwo Karén, además de noticias y contenido cultural. Ahora tiene más de 140 000 seguidores y sirve como herramienta educacional y como referente para la comunidad.

“Nuestro objetivo no es solo enseñar el idioma. Es crear orgullo y conexión, especialmente para los jóvenes karén, que crecieron desconectados de sus raíces”.

Karen Vibes

Captura de pantalla de la página Karen Vibes. Fuente: Exile Hub, socio de contenido de Global Voices.

La salud de la mujer como resistencia

En paralelo, Ma Khaing Yin Mon comenzó a ocuparse de otro problema a menudo ignorado en las zonas de conflicto: la salud de las mujeres. A través de su canal de YouTube, Ivy’s Woman Lifestyle, y de distintos grupos en Facebook, instruye sobre ginecología, bienestar y educación corporal.

“Estos temas rara vez se debaten públicamente, especialmente en comunidades desplazadas. La salud es poder, y si las mujeres no entienden sus propios cuerpos, ¿cómo pueden protegerse ellas mismas?”.

Se unió al Programa de Residencia Feminista en Mae Sot, donde se involucró en talleres de narración con otras activistas feministas.

“Hablar con otras mujeres que también vivieron guerras, migraciones y activismo me ayudó a darme cuenta de que todas llevábamos cargas similares. Pero contar estas historias las vuelven más ligeras”.

A pesar de haber perdido su vida pasada, Ma Khaing Yin Mon se mantiene con un objetivo claro.

“Solté lo que me dañaba, mental y físicamente. La sobrevivencia es dura, pero creo que esta vida es real; lo que viene después es incierto. Mantengo la esperanza de que viajaré por el mundo algún día. Ese sueño me hace continuar”, dice.

Su camino continúa, formado no solo por la resistencia, sino también por la determinación de recuperar el idioma, la comunidad y la dignidad.

Inicia la conversación

Autores, por favor Conectarse »

Guías

  • Por favor, trata a los demás con respeto. No se aprobarán los comentarios que contengan ofensas, groserías y ataque personales.