
Manifestantes congregados en el puerto de El Pireo para bloquear un cargamento que se cree está destinado a Israel con fines militares. Foto de Sotiria Georgiadou. Usada con autorización.
A pesar del persistente calor del verano en Atenas, los manifestantes griegos se reunieron en el puerto de El Pireo en la noche del 16 de julio para bloquear un cargamento militar que se sospechaba en camino a Israel, parte de una creciente ola de manifestaciones similares. La protesta se centró en el carguero «Ever Golden», que los activistas creían que transportaba acero destinado a uso militar israelí. La protesta estuvo organizada por sindicatos griegos, grupos de izquierda, anarquistas y colectivos comunistas, y reflejó la creciente ira pública por lo que muchos ven como la complicidad de Grecia en el ataque en curso de Israel a Gaza.
En un poderoso acto de solidaridad, los manifestantes intentaron retrasar las operaciones portuarias, buscaron evitar el apoyo material a la violencia y dar a conocer el papel de Grecia en el conflicto. Los manifestantes llenaron los muelles con banderas palestinas, keffiyas y camisetas con el lema «¡Palestina libre!», y corearon, entre otros lemas, «Sin cooperación con Israel, no hay puerto para el genocidio».
Un usuario griego, probablemente afiliado al grupo que aparece en el video, expresa su solidaridad con los manifestantes en El Pireo:
NOW at the port of Piraeus
The dockworkers assure you, they do not stain their hands with the blood of the people
We will not become accomplices in the genocide! #παλαιστίνη #FreePalestine https://t.co/Xh0JZK4KWe
— Red Andreou (@RedAndreou) July 16, 2025
AHORA en el puerto de El Pireo:
Los trabajadores portuarios aseguran que no se manchan las manos con la sangre del pueblo.
¡No nos convertiremos en cómplices del genocidio!
En la manifestación, una amplia coalición de ciudadanos griegos se manifestó contra lo que consideraban un apoyo inaceptable a las acciones de Israel contra Gaza. Los activistas rodearon el puerto, encendieron bengalas, corearon consignas de solidaridad con Palestina y exigieron que Grecia dejara de facilitar las exportaciones militares.
Quien tuvo un papel trascendental en organizar la protesta fue ENEDEP, sindicato de trabajadores portuarios en la terminal de contenedores de El Pireo, propiedad del Estado griego y operado por la Autoridad Portuaria del Pireo, de propiedad mayoritaria de China COSCO Shipping. En una declaración pública, el sindicato anunció que no permitiría que los cinco contenedores, sospechosos de contener acero de grado militar, se descargaran mientras el barco permaneciera atracado. Según el presidente del sindicato, Markos Bekris, se creía que el cargamento se dirigía a Israel. Advirtió que si el envío continuaba, el sindicato estaría preparado para intensificar las protestas.

Markos Bekris se dirige a los manifestantes reunidos en el puerto de El Pireo. Foto de Sotiria Georgiadou. Usada con autorización.
Crece la postura antibélica del público griego
En la protesta, portaron pancartas que condenaban a los Gobiernos griego e israelí. Los organizadores presentaron sus acciones como antisionistas, y también como un rechazo al creciente papel de Grecia como facilitador logístico de guerras extranjeras.
El mensaje de los manifestantes era claro: el pueblo griego no quiere ser cómplice de lo que se considera ampliamente un genocidio en Gaza. Los manifestantes condenaron al gobierno de Nueva Democracia, dirigido por el primer ministro, Kyriakos Mitsotakis, por facilitar las exportaciones militares a Israel y por mantener relaciones cercanas con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, pese a que aumentan los informes de bombardeos indiscriminados contra civiles en Gaza.
Coalición Mitsotakis-Netanyahu
Muchos activistas señalaron como fuente de frustración e indignación que se estrechen los lazos entre Grecia e Israel. Si bien en mayo el primer ministro Mitsotakis calificó públicamente las acciones israelíes en Gaza de «injustificables» en mayo, su gobierno ha seguido aumentando la cooperación militar y estratégica con Israel.
Según informes, Grecia ha incrementado significativamente sus compras de tecnología militar israelí, que incluyen sistemas de drones, equipos de defensa antimisiles y herramientas de cibervigilancia. Los ejercicios militares conjuntos entre los dos países también se han vuelto más frecuentes, particularmente en el este del mar Mediterráneo, donde la exploración de energía y las tensiones regionales han hecho que esas alianzas sean cada vez más estratégicas.
Estos acontecimientos van más allá de la diplomacia pragmática, y más indican una coincidencia ideológica. A ojos de los manifestantes, Mitsotakis no solo coopera con Netanyahu, sino que lo apoya activamente.
Más allá del tema del apoyo militar directo, el silencio de Grecia sobre la crisis humanitaria en Gaza se ha convertido en un importante motivo de descontento público. El gobierno de Nueva Democracia no ha ofrecido ayuda humanitaria sustancial a la población de Gaza, ni ha abierto vías seguras para los refugiados palestinos, ni ha ejercido presión diplomática significativa sobre Israel para que detenga su ofensiva.
Si bien la mayoría de los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea apoyaron la propuesta neerlandesa de revisar las relaciones comerciales con Israel por sus acciones en Gaza, Grecia y Chipre no se sumaron a la iniciativa. Grecia tampoco firmó una declaración conjunta, respaldada por otros 22 países, que condenaba a Israel por generar hambruna en Gaza.
Los activistas consideran esto un flagrante desprecio por la vida humana, y en particular por la vida palestina. Mientras Gaza enfrenta desplazamientos en masa, destrucción de infraestructuras, hambruna forzada y lo que numerosos observadores, incluidos funcionarios de Naciones Unidas, han calificado de genocidio, el Gobierno griego se ha mantenido impasible.
Esta indiferencia, según muchos, refleja las políticas gubernamentales más amplias dirigidas a las poblaciones vulnerables. Apenas unas semanas antes de las protestas de julio, el Gobierno griego anunció que suspendería la tramitación de solicitudes de asilos del norte de África, con el argumento de un reciente aumento de llegadas a las islas del sur del mar Egeo griego.
Esta decisión se enmarca en una postura mayor contra los migrantes que ha caracterizado al gobierno de Nueva Democracia: fronteras fortificadas, criminalización de la migración y expulsiones sistemáticas. Se podría argumentar que el trato del Gobierno a los desplazados es paralelo a su abandono a los palestinos, considerados poblaciones descartables al servicio de intereses geopolíticos.
Militarismo, lógica imperial y resistencia local
Para muchos manifestantes, la oposición a los envíos militares forma parte de una postura política más amplia. La protesta en El Pireo no se limitó a Gaza; fue un rechazo a las agendas imperialistas y la alineación de Grecia con la OTAN, la Unión Europea e Israel.
La ubicación de la protesta también tiene gran importancia simbólica. La terminal de contenedores privatizada de COSCO, en gran parte propiedad de intereses estatales chinos, subraya el creciente descontento con el control extranjero sobre la infraestructura griega. En este sentido, la protesta representa una lucha multidimensional: económica, geopolítica y ética.
Al 20 de julio, la embarcación Ever Golden permanecía atracado en El Pireo. ENEDEP mantuvo su postura de no cooperación. Si bien simbólico, este acto de resistencia también es práctico y estratégico. Al atacar la logística del conflicto militar, incluidos puertos y terminales de carga, los manifestantes griegos están adoptando métodos clásicos pero efectivos de acción directa.
Este llamado a la acción sirve como recordatorio de que la resistencia no solo se expresa a través de marchas, sino también a través de la disrupción organizada y la solidaridad.






