
Enfermera en el Centro de Salud Bukakata III aplica vacuna oral a un bebé, sur de Uganda, distrito de Masaka. Foto: Organización Mundial de la Salud, sede Uganda. Utilizada con autorización.
Por Ronald Musoke
La Unión Africana ha iniciado una de las misiones más ambiciosas en seguridad de salud que se haya visto: garantizar que, para 2040, el 60% de las vacunas que utilizan se fabriquen en el continente. Hoy, África fabrica solo el 1% de sus vacunas. Sin embargo, desde abril de 2021, cuando la Unión Africana encargó al Centro Africano para Controlar y Prevenir Enfermedades (Africa CDC) el inicio del proyecto, los tecnócratas comenzaron a impulsar ese sueño. En la primera serie de cuatro, Ronald Musoke, periodista del diario ugandés The Independent, analiza el plan del continente, sus oportunidades y obstáculos.
Desde la casa central en Aíis Abeba, capital de Etiopía, el Africa CDC está trabajando junto a socios internacionales como la Unión Europea y la Alianza Mundial para Vacunas e Inmunización (GAVI) para transformar la situación actual; también participan instituciones financieras internacionales, como el Banco Africano de Desarrollo y el Banco Mundial.
Hasta el momento, el mayor logro fue crear la Alianza para la Fabricación de Vacunas en África (PAVM), en 2022, para definir un «plan de acción» para la misión. Otro hito importante en el proyecto fue en febrero de 2024, cuando la PAVM fue rebautizada como Plataforma para la Fabricación Armonizada de Productos de Salud de África (PHAHM). Esto refleja la ampliación del alcance de la alianza original que, ahora, incluye desarrollar «medidas de defensa medicinales».
Aunque la Unión Africana tiene 15 años para lograr su objetivo de fabricar el 60% de sus vacunas para 2040, el director de Africa CDC, doctor Jean Kaseya, lidera la misión con una sensación de urgencia.
We saw during COVID-19 that all other countries can lock their doors and we (Africa) are left on our own; we saw with COVID-19 that African people could never survive if they did not get what others were calling appropriate vaccines. Who can accept that?
Durante el COVID-19 vimos que todos los otros países pudieron cerrar sus puertas y nosotros (África) nos quedamos solos; con el COVID-19 vimos que los africanos nunca van a sobrevivir si no obtenemos lo que otros llaman vacunas apropiadas. ¿Quién puede aceptar eso?
A fines de noviembre de 2023, en la inauguración de la Conferencia Internacional de Salud Pública, en Lusaka, capital de Zambia, el experto congolés en epidemiología y salud comunitaria declaró a los periodistas:
«Repito. La fabricación local de vacunas es la segunda independencia de África. Nuestros países se independizaron en 1960, pero con el COVID-19 vimos que África no es independiente».
El plan de vacunación de la Unión Africana
El doctor Abebe Genetu Bayih, líder interino de PHAHM, dijo que la Unión Africana quiere que los gobernantes, los fabricantes, las autoridades de las regulaciones nacionales, los donantes y los fundadores trabajen coordinada e interesadamente en esta iniciativa plurianual; el objetivo es superar los obstáculos que vayan surgiendo en el camino hacia la independencia de vacunas.
Dijo que la empresa está trabajando para asegurarse que las instituciones financieras tradicionales provean los fondos, porque «la fabricación de vacunas es una iniciativa de alto riesgo». También mencionó la necesidad de un marco regulatorio firme que permita a los fabricantes de África garantizar normas de calidad, seguridad y eficacia en la producción de vacunas.
Africa CDC y sus asociados terminaron un estudio sobre el alcance de la fabricación, suministro y demanda de vacunas en África. Los resultados indican que el continente tiene 25 proyectos de fabricación de vacuna activos en tres estadíos de desarrollo distintos.
El doctor Bayih comentó a The Independent que cinco proyectos ya tienen una planta de fabricación a nivel comercial y con transferencias tecnológicas firmadas o en curso; otros cinco tienen planta de fabricación a nivel comercial, pero no tienen las transferencias tecnológicas firmadas. Los quince restantes están en las primeras etapas de elaboración.
De acuerdo con la Encuesta del Panorama de la Manufactura Africana, actualmente hay 574 productos activos fabricados en África relacionados a la salud. De los que están vinculados a las vacunas, aproximadamente el 40% incluye solo el empaquetado y el etiquetado, mientras que otro 40% incluye el envasado y la «terminación». Por otro lado, solo cinco compañías locales están dedicadas de alguna manera a fabricar sustancias activas, pero la mayoría en un nivel muy bajo, con limitaciones en investigación y desarrollo en las plantas.
Según los expertos, esto se debe sobre todo a falta de capacidad científica local, debilidad en la cadena de suministros de la materia prima, regímenes regulatorios inaccesibles, fuertes trabas comerciales, escasez en los potenciales compradores de vacunas, competencia contra mercados subsidiados, inestabilidad política, dificultades geográficas y logísticas, falta de mecanismos financieros sostenibles y bajo poder de consumo en el continente.
Desde la perspectiva de Africa CDC, se prevé que, en los próximos cinco años, haya tres fabricantes africanos de vacunas que produzcan y aseguren la «precalificación en la Organización Mundial de la Salud (OMS)» de nueve vacunas y que puedan proveer a todo el continente. Otro grupo de fabricantes también producirá sus vacunas a una escala que les permitirá a sus respectivos países.
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El caso de la producción local de vacunas
Hay una demanda significativa de las vacunas y medicinas fabricadas en África. La población del continente representa casi un 16% de la población mundial, sufre del 25% de las enfermedades mortales y más de la mitad de las enfermedades infecciosas que hay en el planeta.
No obstante, a pesar de tener el grado de mortalidad mundial causado por enfermedades infecciosas más alto, solo el 1% de las vacunas que necesita África se producen en el continente. Es decir, África importa el 99% de las vacunas que requiere y siete de cada diez son donaciones que se hacen a través de GAVI. Según los expertos, esto genera un alto riesgo en la seguridad de salud del continente. Se espera que el continuo crecimiento de la población de África, que actualmente es de 1400 millones de habitantes, se dispare a 2000 millones para 2040. Este crecimiento triplicaría la demanda de vacunas.
Leer más: África busca producir vacunas localmente
De acuerdo con Natasha Kofoworola Quist, especialista en comunicación en VaxSen, subsidiaria comercial del Instituto Pasteur de Dakar en Senegal, está previsto que la demanda de vacunas aumente más del doble con respecto a la cifra actual, pasaría de mil millones a 2700 millones de dosis en los próximos 15 años.
Al producir las vacunas de manera local, África aseguraría que su población reciba acceso a las dosis críticas en el tiempo correcto y de manera equitativa. Esto reduciría la dependencia de los proveedores externos y mitigaría las vulnerabilidades de la cadena de suministros. En conversación con The Independent, el doctor Bayih también destacó que la inversión en la industria manufacturera de vacunas en África aporta beneficios significativos a largo plazo; como el aumento de una seguridad de salud soberana, la armonización de las regulaciones regionales y la política de comercio, un gran apoyo a la experiencia tecnológica, incremento del PBI, aumento en la tasa de empleo y ahorro en el subsidio de importaciones.
La Unión Africana ya priorizó la fabricación de vacunas para más de 22 enfermedades, que incluyen afecciones crónicas (difteria, tos convulsiva, tétano, hepatitis B, fiebre amarilla, tuberculosis, sarampión fiebre tifoidea, cólera y meningitis). En un futuro cercano, la Unión Africana pretende expandir la producción para incluir las vacunas contra el VPH (virus del papiloma humano), el VIH (virus de inmunodeficiencia humana), el neumococo, el COVID-19 y el rotavirus. También tienen en cuenta las vacunas para el ébola, chikungunya, la fiebre del valle del Rift, influenza, la fiebre de Lassa, entre otros.
Respaldo local e internacional
En una campaña para apoyar la fabricación local de vacunas en África, muchas instituciones internacionales, financieras como el Banco Mundial, el Banco Africano de Desarrollo (AfDB), el Banco Europeo de Inversiones y el Banco Africano de Importación y Exportación, se comprometieron a invertir miles de millones de dólares en la producción y la cadena de suministros de vacunas. GAVI, uno de los principales compradores de vacunas en el continente, también se comprometió en un principio a apoyar el programa de vacunas de África.
Con semejante garantía, en los últimos tres años, se destinaron miles de millones de dólares invertidos a crear 23 plantas de producción de vacunas en el continente. El 24 de junio de 2024, la Unión Europea lanzó un programa de 1100 millones de dólares para acelerar la producción de vacunas en África.
La Unión Europea asegura que el programa compensaría los costos iniciales y aseguraría la cobertura de la demanda de vacunas en África.
Todo esto se está logrando gracias a la estrecha colaboración de los acuerdos nacionales, regionales y continentales (Africa CDC y la Agencia de Desarrollo de la Unión Africana – Nueva Alianza para el Desarrollo de África, AUDA-NEPAD), declaró Javier Niño Pérez, embajador de la Unión Europea en la Unión Africana.
Desafíos que enfrentar
Sin embargo, Jane Nalunga, directora del Instituto de Información y Negociaciones Comerciales del Sur y Este de África (SEATINI-Uganda), centro de estudios con sede en Kampala, encuentra varios obstáculos que África deberá enfrentar en su camino a la independencia de las vacunas. Uno es la propiedad intelectual, en particular, las patentes. «Las patentes son controladas por compañías privadas y no hacen caridad; las patentes son sobre dinero y hacer más dinero».
El doctor Bayih coincidió, y agregó su comentario:
African vaccine manufacturing requires an optimum technology transfer scheme that benefits both the innovator and the tech recipients. Moreover, African manufacturers should invest in making themselves tech transfer ready.
La fabricación de vacunas africanas requiere de un esquema de transferencia tecnológica óptimo que beneficie al innovador y a los usuarios de la tecnología. Además, la manufactura africana debe invertir en tener su propia transferencia tecnológica lista.
El doctor Adrian Ddungu Kivumbi, secretario general de la Asociación Farmacéutica de Fabricantes de Uganda (UPMA), también dijo a The Independent que «el período de 15 años hasta 2040 es muy largo para el objetivo».
Según indica, la agenda que estableció la Unión Africana puede cumplirse, pero ve algunas limitaciones en el financiamiento, el marco regulatorio y la falta de voluntad política.
I will not even say that we lack manpower because we have highly skilled scientists that end up going elsewhere because we don’t pay them as much. If the salaries or the environment of work is conducive, we can have many people (retained) here (Africa). So we need to clean our own house.
Ni siquiera voy a mencionar la falta de mano de obra, porque los científicos calificados que tenemos terminan yéndose porque no les pagamos lo suficiente. Si los salarios o las condiciones laborales fueran alentadores, tendríamos mucha gente (retenida) aquí (en África). Así que necesitamos limpiar nuestra casa.
Y quizá, aún más importante, la fabricación sostenible de vacunas a escala deba ofrecer una demanda predecible y una garantía de compra de la producción. Los Estados miembros de de la Unión Africana tendrán que comprometerse a comprar las vacunas hechas en África. Y para evitar duplicidad, posibles pérdidas de recursos y fragmentación del mercado, también se necesitará una mecanismo coordinado en el continente.
Según el doctor Bayih, el éxito de las vacunas hechas en África va a depender de la habilidad en aprovechar la libre circulación de bienes en la Zona de Libre Comercio Continental Africana (ZLEC) y la armonización de las políticas de comercio en todo el continente.






