
Médico procesa material radiactivo en un laboratorio confinado del departamento de Medicina Nuclear del Instituto de Ciencias Médicas Sher-e-Kashmir, en Cachemira. Fotografía de Syed Ahmad Rufai. Usada con autorización.
Una sensación palpable de miedo la abruma y quiebra la voz de Asma (seudónimo) cuando habla de sus experiencias en una llamada de WhatsApp. Teme a las consecuencias que puede tener por dar a conocer su trayecto si revela su identidad.
En los últimos tres años, Asma ha revisado a diario la página web de la Comisión Médica Nacional de India en busca de actualizaciones sobre su certificado de idoneidad. Se graduó de la Universidad Popular de Ciencias Médicas y de la Salud para Mujeres en Sindh, Paskistan,y aguarda la confirmación de su solicitud, que presentó en 2021.
El certificado le permitiría a Asma presentarse al Examen de Médicos Extranjeros Graduados, examen de licencia conducido por la Junta Nacional de Exámenes de India para ciudadanos indios con títulos médicos extranjeros para ejercer la medicina en India.
Hay cientos de estudiantes de medicina del valle de Cachemira en India, como Asma, que cursaron sus estudios en Pakistán, incluida Cachemira administrada por Pakistán y Gilgit-Baltistán, que ahora están atrapados en un limbo burocrático, sin poder ejercer medicina en India pese a los años que invirtieron en su formación profesional.
Asma, estudiante del centro de Srinagar en la Cachemira administrada por India (región que India y Pakistán reclaman en su totalidad) viajó para seguir sus estudios en Pakistán a finales de 2019. Fue justo pocos meses después de que el Gobierno indio derogó unilateralmente el artículo 370 y 35A, que daba una situación especial a Jammu y Cachemira y lo degradó a Territorio Unido.
Asma no lograba asegurar una vacante en India con el examen nacional de admisión e ingreso, examen público altamente competitivo anual, conducido por la Agencia Nacional de Pruebas de India para estudiantes inscritos en las facultades de medicina, así que optó por estudiar en Pakistán, pues era viable económicamente y estaba más cerca de su hogar.
Pero en 2022, su sueño de obtener el título de «doctora» y ejercer la medicina en Cachemira quedó en suspenso.
El 28 de abril de 2002, la Comisión Médica Nacional de India emitió un aviso público para aconsejar a los estudiantes que no se inscribieran en las facultades de medicina de Pakistán. Esto sucedió luego de una advertencia conjunta de la Comisión de Becas Universitarias y el Consejo Panindio de Educación Técnica, publicada el 22 abril de 2022.
De acuerdo a el Comisión Médica Nacional, ningún ciudadano indio ni ciudadano indio en el extranjero que busque entrar a un programa de medicina u odontología en una facultad de medicina pakistaní podrá participar en el examen de graduados de Medicina en el extranjero ni buscar oportunidades laborales en India. La noticia añade que esta restricción no es aplicable para quienes se hayan inscrito a instituciones pakistaníes antes de diciembre de 2018 o luego de obtener la autorización de seguridad del Ministerio del Interior en cualquier momento hasta la fecha.
Según un informe de The Hindu de febrero de 2025, 256 estudiantes (155 mujeres y 101 hombres) que cursaron estudios entre 2014 y 2018 en Pakistán, aún no han sido reconocidos como médicos en India pues esperan la autorización de seguridad del Ministerio de Salud. Este informe añade que durante el COVID-19, alrededor de 700 estudiantes de Cachemira cursaban la carrera de Medicina en Pakistán y que cerca cien nuevos estudiantes viajaban todos los años a este país.
En entrevista por WhatsApp, Iltija (seudónimo), egresada de la promoción 2015-2016 en Pakistán, expresó su consternación sobre la noticia pública de 2022 que excluía del examen de graduados de Medicina en el extranjero a los estudiantes que comenzaron sus estudios en 2019. «Los estudiantes ya cursaban el tercer año de la facultad cuando esta notificación se hizo pública».
Según dijo, emitir el certificado de idoneidad no cumple con el aviso.
«Aunque nos hayamos graduado mucho antes de 2018, no podemos obtener el certificado de idoneidad que nos permite comprobar estar calificados para ejercer la medicina como médicos válidos».
Iltija destaca la situación de muchos estudiantes que se graduaron antes de 2018. «Trabajamos como observadores en hospitales privados, pero estamos fuera de los registros oficiales ya que no tenemos certificado de idoneidad necesario para ejercer»
En 2024, Aga Syed Ruhullah Mehdi, parlamentario por Jammu y Cachemira, planteó la situación de reconocer títulos médicos pakistaníes. En respuesta, el Ministerio de Salud y Bienestar Familiar reiteró que las condiciones publicadas en 2022 siguen vigentes.
Las autoridades de la Comisión Médica Nacional de India no han respondido a las preguntas que Global Voices envió por correo.
Nasir Qadri, abogado de derechos humanos y director ejecutivo del Foro Legal por Cachemira, organización internacional legal no violenta, informó a Global Voices que la educación es un derecho universal y que en la Constitución india es un derecho fundamental.
Lucha constante
Haider (seudónimo), graduado de la Universidad Médica de Jinnah Sindh en 2024, ha estado siguiendo de cerca los acontecimientos desde el aviso público del Comisión Médica Nacional de India en 2022.
Para Haider, nunca fue un problema el viajar a Pakistán para estudiar. Uno de sus compañeros universitarios, que también es su vecino en Cachemira, es ahora un reconocido doctor en la Facultad de Medicina del Gobierno de Srinagar. «Hace tiempo que se estudia medicina en Pakistán. Nunca fue un problema».
Agregó que mientras las instituciones pakistaníes cobran alrededor de dos millones de rupias (22,860 dólares) por un título médico, los valores en India rondan entre diez millones de rupias (57,160 dólares) a veinte millones de rupias (114,320 dólares).
La viabilidad económica, las prácticas culturales compartidas y la proximidad geográfica son algunas razones por las que los cientos de estudiantes eligen Pakistán para seguir sus estudios.
Asma y Haider estuvieron entre los cientos de estudiantes que cruzaron la frontera Attari-Wagah para llegar a sus universidades.
Haider recuerda lo agotador que fue cruzar la frontera para ir a estudiar. «Hasta los funcionarios en la frontera nos cuestionaban por qué aceptamos la admisión en Pakistán».
Desde 2018, el examen nacional de idoneidad y admisión (pregrado) ha sido obligatorio para los estudiantes indios que desean estudiar medicina en el extranjero y su intención es ejercer en India. En febrero de 2025, la Corte Suprema sostuvo la regla de la Comisión Médica Nacional de India, y confirmó que los estudiantes que buscan ingresar a facultades extranjeras deben rendir el examen nacional de admisión e ingreso como prueba de idoneidad.
Sin embargo, para los estudiantes de Pakistán, no les basta aprobar el examen nacional de admisión e ingreso.
Según un artículo de 2024 del medio pakistaní de The News International, como consecuencia del aviso de 2022, las autoridades médicas pakistaníes decidieron conceder «licencias completas y permanentes» por tres años para los médicos y odontólogos graduados de Jammu y Cachemira, lo que les permite ejercer en Pakistán, hacer estudios médicos superiores y trabajar en el extranjero.
Impacto emocional
La salud mental de Iltija se vio afectada por la presión social de estudiar medicina en Pakistán, además de la falta de oportunidades laborales en Cachemira.
Haider, ahora de regreso en Cachemira después de graduarse, observa que sus compañeros de promoción, que estudiaron medicina en Bangladesh, Irán y otros países, ya están ejerciendo en India. «Siempre me siento arrepentido por la decisión que tomé de ir a estudiar a Pakistán».
Sin licencia para ejercer, Haider y otros estudiantes solo pueden ejercer como observadores en Cachemira
Ha habido verificaciones de seguridad, y las autoridades del Ministerio de Salud han visitado a Haider en su domicilio en Srinagar para cuestionarlo sobre sus planes de admisión, rutas de viaje hacia Pakistán, y transacciones de pagos. También lo han citado en las comisarías para registrar sus declaraciones y verificarlas. «Incluso he respondido cuestionarios especiales de seguridad», dijo Haider con un suspiro.
Marginados sociales
«Ni siquiera quieren que nombre dónde estudio, como si fuera Voldemort«, dijo Asma al recordar un incidente en la casa de un familiar. «Espero que sea broma cuando la gente dice que no quiere relacionarse con nosotros solo porque estudiamos en Pakistán». Según Asma, hay una sutil forma de ostracismo social.
«La etiqueta de haber estudiado en Pakistán se mantiene», agregó Haider sobre el tabú que crece y la alienación de la sociedad india. «La gente dudaba en llamarme cuando estaba en Pakistán».
Qadri presentó una denuncia en el grupo de trabajo de Naciones Unidas surgió la noticia en 2022. Dijo que la «narrativa que criminaliza a la gente que decide estudiar en Pakistán culminó en exclusión social; nadie los acoge».
Asma añadió que esto podría alterar la demografía laboral en Cachemira. «Si no podemos practicar aquí, los puestos deberán ser cubiertos por gente de fuera de Cachemira».






