
La planta de cemento Gezhouba Shieli en el sur de Kyzylorda, provincia de Kazajistán. Foto de la pagina web de Compañía Nacional Kazakh Invest.
Este artículo fue presentado como parte de la Beca de Justicia Climática de Global Voices, que vincula a periodistas de países sinófonos y de la mayoría global para investigar los efectos de los proyectos de desarrollo chino en el extranjero. Encuentra más historias aquí.
Entre 2019 y 2024, los habitantes de un pequeño pueblo en Kazajistán, nombrado en honor a Shegen Kodamanov en la provincia del sur de Kyzylorda, lucharon contra una planta china de cemento en las cercanías del pueblo. Cansados de lidiar con la contaminación producida por la planta y preocupados por la salud de la comunidad, los habitantes tomaron el asunto en sus manos y presentaron una demanda formal ante el tribunal en 2021.
Su meta era recibir una compensación y cerrar o reubicar la planta Gezhouba Shieli.
Ganaron la batalla pero perdieron la guerra. El distrito y juzgados provinciales se pusieron del lado de los habitantes, anularon la evaluación de las autoridades locales que no detectó contaminación de la planta, y dictaminaron que la planta se construyó muy cerca de las zonas residenciales en violación del marco legal pertinente.
Todo iba a favor de los lugareños hasta que el Gobierno kazajo intervino y modificó las regulaciones gubernamentales sobre la distancia obligatoria entre las zonas residenciales y las plantas de residuos. Este vacío fiscal permitió que la planta se mantuviera operativa en su actual localización y continuara contaminando la zona sin enfrentar ninguna consecuencia legal.
Uno de los 55 proyectos de la Franja y la Ruta
Kazajistán es uno de los asociados claves en un proyecto multinacional de China sobre infraestructura, la Iniciativa de la Franja y la Ruta. La cooperación bilateral entre China y Kazajistán se extiende mucho mas allá del cemento y cubre gran cantidad de industrias, que incluyen energía, agricultura, maquinaria, minería, entre otras.
La planta Gezhouba Shieli fue parte de un gran trato de inversión firmado por Kazajistán y China en 2015, que proyectó la construcción de 55 empresas conjuntas kazajo-chinas bajo el acuerdo de la Franja y la Ruta con un valor de 27,400 millones de dólares.
Para 2023, la mitad de estos proyectos fueron completados o estaban bajo construcción, y los activistas incluso crearon el sitio web Eco Info China donde se podía rastrear la implementación de estos proyectos, y evaluar su impacto social y ambiental. Actualmente ya no se puede acceder al sitio web.
La planta de cemento fue uno de los primeros proyectos de la Francja y la Ruta en ser completado. Fue inaugurado en diciembre de 2018 en una actividad trasmitida a nivel nacional, en el que el entonces presidente de Kazajistán, Nursultan Nazarbayev, asistió en la capital, Astana.
En este video de YouTube se puede ver la inauguración de la planta de cemento, producido y trasmitido por la televisora nacional kazaja, Qazaqstan.
Recibió muchos elogios de Li Ming, presidente de China Gezhoua Grou Cement Co., Ltd., que señaló que todo el mundo conoce sobre los “méritos en atraer tecnologías e inversiones” de Nazarbayev. Li añadió:
在‘一带一路’倡议和哈萨克斯坦‘光明之路’新经济政策对接下,哈各级政府提供了一系列投资优惠政策,为项目建设和生产经营提供了便利条件
Con la alineación de la Iniciativa de la Franja y la Ruta, y la política económica Brillante Camino de Kazajistán, creemos firmemente que la capacidad de producción entre China y Kazajistán en materia de capacidad de producción tiene grandes perspectivas.
La planta de 178 millones de dólares, que produce 2500 toneladas de cemento de pozo petrolero diarias para extracción de petróleo y minería de uranio, proponía ayudar a Kazajistán a romper su dependencia de importaciones extranjeras. Se mantiene como la primera y única planta de cemento chino en Kazajistán.
Una batalla legal de tres años
Las primeras quejas sobre la planta llegaron tan pronto como se inauguró. Antes de que comenzara la batalla legal en 2021, para mitigar el problema de la contaminación y los problemas de salud, los habitantes del pueblo hablaron con las autoridades locales, que desestimaron sus preocupaciones.
Por lo tanto, en 2020 y principios de 2021, tras las denuncias, las autoridades locales condujeron una evaluación de la contaminación del aire en el pueblo y no encontraron niveles nocivos en el aire. Sin embargo, los lugareños notaron que clausuraron la planta con las inspecciones.
Para ellos, el efecto de la contaminación era evidente y estaba afectando sus vidas activamente. El ruido, el aire, y la contaminación del agua tuvo un severo impacto negativo en la vida de los lugareños, especialmente de quienes vivían en la calle Makulbekova, a unos 500 metros de la planta.
Layla Tuganbayeva, que vive en el pueblo, se vio obligada a reubicarse al norte de la provincia de Pavlodar (a unos 1200 kilómetros de distancia) después de que sus hijos tuvieron enfermedades respiratorias y dolores de cabeza por la contaminación.
En una entrevista con Radio Azattyq, sucursal de Radio Free Europe/Radio Liberty en Kazajistán, Tuganbayeva dijo: “Cuando vivíamos en el pueblo, a los niños les sangraba constantemente la nariz, se quejaban de dificultades para respirar y dolores de cabeza”.
Almas Duibesabayev también vive en el pueblo, y sus hijos también tuvieron problemas de salud tras la inauguración de la planta. Su hogar está aún más cerca de la planta, lo que afecta la salud de su familia y de su ganado, jardín, y la propiedad donde la casa está construida.
Este documental trata sobre el impacto negativo social y ambiental que ha generado la planta de cemento en los habitantes de la aldea Kodamanov.
Almas desea poder ubicarse en otro lugar, así como Tuganbayeva, pero su situación es diferente. “Estaría feliz de dejar todo e irme, pero nadie quiere comprar nuestras casas”, dijo en entrevista con el medio kazajo Ulys Media.
Almas está consternada con la mediocre supervisión de las autoridades locales, que no detectaron la contaminación y que afirmaron que la planta no causaba ningún daño a la salud en 2021. Ella y otros habitantes de la aldea iniciaron un caso legal contra la planta y las autoridades locales.
El Tribunal de Distrito Shieli se puso de lado de los lugareños y reconocieron que los resultados de la supervisión fueron ilegales, lo que obligó a la planta a apelar la decisión. En octubre de 2024, la sentencia fue confirmada por el Tribunal Provincial de Kyzylorda, lol que supuso una segunda victoria para los habitantes. La corte también dictaminó:
Цементный завод относится к объектам I класса опасности, размер его санитарной защитной зоны от жилых домов должен быть не менее 1000 метров. Однако установлено, что расстояние между цементным заводом и жилыми домами составляет 500 метров.
La planta de cemento se clasifica como una instalación peligrosa de clase 1, y la zona de protección de salud debe estar por lo menos a mil metros de las viviendas. Sin embargo, la distancia establecida entre la planta y las viviendas ha sido de 500 metros.
En la practica, la decisión significaba que la planta debía cerrar, reubicarse o apelar a la decisión de la Suprema Corte. En cambio, simplemente aprovechó los nuevos cambios en la legislación, aprobados en mayo de 2024.
La orden ministerial del Ministerio de Salud señala que “debido al histórico desarrollo, se puede reducir el tamaño de la zona de protección”. Esto le permitió a Gezhouba Shieli reducir su zona de salud de protección de los legalmente requeridos mil metros a 450 metros para evitar el cierre.
Empleos, caridad y desarrollo económico
Forzar el cierre o reubicarse de Gezhouba Shieli no es tarea fácil. Detrás de la planta de cemento de China está Gezhouba Group, uno de los 60 grupos de cemento apoyados por el Gobierno chino. Gezhouba Gorup tiene unos 40,000 empleados y opera en 140 países, como una importante empresa estatal.
La compañía remonta su historia a los proyectos de ingeniera ordenados por el propio Mao Tse Tung. No sorprende que la compañía, como tal, disfrute de fuertes lazos con el Gobierno chino, incluso actualmente.
Las empresas propiedad de Gezhouba Group han llegado a cumplir un papel importante en las iniciativas de la Franja y la Ruta, y la evolución de la empresa refleja las diversas transformaciones de China a lo largo del ultimo medio siglo.
El desarrollo de Gezhouba en la planta de cemento en Kazajistán se compagina con el cierre de cientos de empresas de cemento en China, por las asfixiantes regulaciones ambientales, y problemas por exceso de capacidad. Estas razones han impulsado a empresas industriales en China para desarrollar empresas en el extranjero, también como parte de la Franja y la Ruta.
El grupo Gazhoueba ha promocionado la planta de cemento en Kazajistán como forma de desarrollar la capacidad local para la empresa y ayudar a que Kazajistán evite depender de las importaciones. Asimismo, Gezhouba frecuentemente promociona los premios que la empresa ha recibido, como “Calidad sobresaliente”, “Contribución de inversión sobresaliente”, y “Mejor empresa caritativa”.
Con referencia a lo último, Gezhouba resalta las donaciones de cemento hechas a las mezquitas locales, edificios usados como instalaciones de cuarentena durante la pandemia, ayuda financiera a estudiantes, y asistencia medica a pacientes de leucemia, entre otras iniciativas.
De manera similar, la compañía resalta que ha añadido salas de oración para sus empleados musulmanes, y que celebran las festividades kazajas. La compañía busca mostrar que los trabajadores chinos y lazajos pueden convivir, compartir y jugar deportes juntos sin distinción.
Durante visitas a Gezhouba en 2018, se citó que Nazarbayev dijo que la compañía de cemento ha llevado a Kazajistán “de nada a algo”.
En la pagina oficial del Gobierno provincial de Hubei, se cita al subdirector del condado Shieli, Yersultan Amantai:
葛洲坝西里水泥项目采用先进、环保的生产工艺,生产出高质量的水泥产品,成为西里县、乃至克孜勒奥尔达州的工业支柱之一,带动了哈萨克斯坦各州建筑业发展。长期以来,西里水泥公司都尽可能为我们提供帮助,我们很感激,希望这个项目能够持续顺利。
El proyecto de cemento Ghezouba Shieli utiliza procesos de producción avanzada y ecológicos para hacer productos de cemento de alta calidad. Este se ha convertido en un pilar en la industria para el condado Shieli, e incluso para la provincia de Kylyzorda, y conducido a desarrollar la industria en Kazajistán. Cementos Shieli nos ha dado toda la asistencia posibles, por lo que estamos agradecidos y esperamos que el proyecto siga teniendo éxito.
Citaron a un trabajador que dijo: “Antes, los jóvenes en nuestra aldea tenían que viajar para conseguir trabajos, y esos trabajos eran inestables. Ahora, pueden trabajar en casa, con trabajos respetables”. En 2023, se informó que 600 personas trabajaban para la planta, incluidas empresas proveedoras, y que el 90% eran locales.
Este video de YouTube de 2023 muestra a los trabajadores de la planta, que piden que se mantenga abierta, con el argumento de que es la única fuente de ingresos y no causa daños al ambiente.
El enfrentamiento entre los habitantes y Gezhouba Shieli es un ejemplo perfecto de las dinámicas alrededor de las inversiones chinas en Kazajistán. Muestra que los proyectos económicos también generan preocupaciones sociales y ambientales, especialmente cuando los afectados están indefensos, y el Estado trata de apaciguar a los inversionistas.






