Película expone obstáculos de la comunidad vietnamita en República Checa

Screenshot from the trailer of the movie "Letní škola, 2001".

Captura de pantalla del avance de la película “Letní škola, 2001” del canal de YouTube de, Totalfilm.cz.

El filme «Letní škola, 2001″ (Escuela de verano, 2001) acaba de llegar a los cines en República Checa. Cuenta la historia de diferentes crisis de identidad que sufren algunos miembros de la comunidad vietnamita en República Checa, que tiene alrededor de 80,000 miembros, desde una perspectiva vietnamita.

One of the film's poster in Prague cinemas.

Cartel de promoción de la película en un cine de Praga. Foto de Filip Noubel, usada con autorización.

La historia tiene lugar en 2001 en la ciudad fronteriza checo-alemana de Cheb, conocida en ese entonces por sus mercados municipales en las calles, gestionados por miembros de la comunidad vietnamita, que se dedicaban a vender sus productos a turistas alemanes y checos. Estos mercados operaban en un zona gris, vendían versiones piratas de artículos de ropa de marca, mercancía como tabaco, electrónicos que no habían sido declarados a aduanas, por lo que eran competitivos desde el punto de vista financiero para los compradores, y mucho más. En ese tiempo, Checoslovaquia había vuelto redescubrir el mercado económico luego de la Revolución de Terciopelo de 1989, y el estilo de salvaje capitalismo era un carácter definitorio en ese periodo.

En la película, una familia vietnamita local se reencuentra con su hijo Kien, que nació en República Checa pero que regresó a Vietnam, donde estuvo 10 años. Regresa con cabello en puntas teñido de rojo y con muy poco en común con su familia. Se sintió no deseado y fue marginado por la sociedad checo-vietnamita por su estilo. La historia se cuenta en tres partes desde el punto de vista del hermano menor, el padre y el propio Kien. La película sigue la historia de Kien en su regreso a casa y el impacto de la comunidad, luego de que Kien termina involucrado en un romance con su tutor de checo, que también es vietnamita.

En general, la película ilustra la evolución de las generaciones vietnamitas que vivieron o nacieron en Checoslovaquia y luego en República Checa. Fue presentada en uno de los festivales más prestigiosos de la República Checa, Karlovy Vary Film Festival, en julio de 2025.

Brecha generacional

La primera ola migratoria vietnamita en la entonces Checoslovaquia comenzó en la década de 1960 como parte de las iniciativas de solidaridad de los países socialistas para apoyar a los países económicamente menos desarrollados. Se invitó a estudiantes y trabajadores de Vietnam, Laos, Camboya, Mongolia, Cuba, y luego de los países socialistas africanos a estudiar o trabajar en países del bloque soviético, incluida la Checoslovaquia socialista.

A los estudiantes y trabajadores extranjeros se les dio lecciones gratis de checo, alojamiento en residencias, y les ofrecieron empleo en fábricas y universidades, pero se esperaba que regresaran a Vietnam a “construir el socialismo”. Muchos así lo hicieron, pero otros se quedaron, particularmente después de 1989. A veces hasta se casaron con checos y eslovacos.

Hoy, en República Checa, se estima que en esta comunidad hay entre 80,000 y 100,000 personas (alrededor de 40,000 tienen ciudadanía checa y 60,000 mantienen su pasaporte vietnamita; otros tienen doble nacionalidad), y la segunda generación suele hablar checo con fluidez y tiene nacionalidad checa. Tradicionalmente, la comunidad invirtió después de 1989 en restaurantes asiáticos económicos y supermercados locales que atienden toda la noche. Estos locales son un símbolo de cómo la mayoría de checos blancos perciben a los vietnamitas. Los salones de belleza emergieron después, pero se han convertido en lugares populares en la comunidad.

Y mientras la primera generación se mantuvo dentro de sus pequeñas empresas y con poca visibilidad fuera de ahí, la siguiente generación emerge ahora en todos los campos de la sociedad checa, desde política hasta medios, música e influenciadores, campo médico y legal, hasta blogueros y periodistas.

Pero mientras la segunda generación se identifica fuertemente con los valores culturales checos, la primera generación, usualmente más conservadora respecto los valores tradicionales, lucha por entender el sistema de valor de sus hijos y hasta sus nietos. Esto es lo que motivó  a Dužan Duong, director de “Letní škola, 2001”, a hacer una serie de películas sobre estos temas.

Duong (Duong Viet Duc es su nombre oficial vietnamita) nació en 1991 en Vietnam, pero fue criado mayormente en la República Checa donde estudió economía, y asistió brevemente a la famosa escuela cinematográfica Escuela de Cine y Televisión de la Academia de Artes Escénicas en Praga, que tuvo alumnos famosos como Milan Kundera, Miloš Forman, Emir Kusturica, entre otros.

Como explica en esta sincera entrevista en checo, tiene sus propios conflictos con sus padres, y esta película es una forma de comunicarse con ellos. Es una forma de terapia, menciona el hecho de querer proveer una versión más realista y sin censura de la realidad de la vida de las familias vietnamitas.

La cuestión del idioma

El idioma es una manera clave en la identidad de una comunidad. Los recién llegados, o aquellos como Kien que no fueron a una escuela checa, luchan con una lengua eslava, que fonética, gramatical y sintácticamente son extremadamente complejas para un hablante que no conoce de los marcadores de tiempo verbal, género o caso; mientras que quienes fueron a escuelas checas hablan como hablantes nativos, aunque muchos o algunos están menos familiarizados o hablan con menos fluidez el vietnamita.

Toda la relación entre Kien y Viktor, su tutor de checo vietnamita, se basa en el diferente posicionamiento respecto a los idiomas checo y vietnamita, y además da nombre a la película. La escuela de verano representa cómo muchas familias migrantes dan mucha importancia a educar a la siguiente generación, particularmente las de Asia oriental, con una tradición confuciana que alienta y valora la educación.

La película mezcla los idiomas checo y vietnamita, como puede verse en el avance.

Comunidad LGBTQ+ sigue siendo un tabú para la comunidad fuera del país

Como suele ocurrir, los adultos mayores que emigraron suelen ser más conservadores en comparación a las personas de su misma edad en su país de origen. Esto es especialmente cierto en cuanto a los referente a derechos e identidad queer. Como este checo-vietnamita de 28 años explica en una entrevista del portal de noticias Seznam.cz:

Vnímám rozdíl především mezi generací rodičů tady v České republice a generací rodičů ve Vietnamu. Ve Vietnamu se třeba názory na svět stále nějakým způsobem posouvají. Teď se hodně mluví o LGBT, a u Vietnamců v české společnosti vnímám, že to je stále velké tabu. A hodně souhlasím s tím, že naši rodiče, kteří se sem přestěhovali, tak jsou vlastně zaseklí v čase.

Veo una diferencia, especialmente entre la generación de padres aquí en República Checa y la generación de padres en Vietnam. En Vietnam, por ejemplo, las vista al mundo está cambiando de algún modo. Ahora se habla mucho sobre la comunidad LGBT, pero siento que sigue siendo un gran tabú entre los vietnamitas en la sociedad checa. Y estoy completamente de acuerdo cuando digo que nuestros padres que se mudaron aquí se han detenido en el tiempo.

One of the film's posters in Prague cinemas.

Cartel de promoción de la película en un cine de Praga. Foto por Filip Noubel, usada con autorización.

En este podcast, Barbora Nováková, experta en estudios vietnamitas de la Universidad Charles de Praga, explica que cuando la primera generación dejó Vietnam, la homosexualidad era considerado uno de los “males” de la sociedad, igual que el consumo de drogas. Según ella, eso explica por qué sigue siendo difícil para la comunidad checo-vietnamita queer exponerse, particularmente entre sus familiares y comunidad.

En general, parece que los valores y el idioma son el corazón de un debate para la segunda generación de checo-vietnamitas mientras ganan visibilidad en una sociedad checa convencional e intentan formar su propia identidad, como resume la diseñadora de modas checo-vietnamita Anna Tran para un artículo de Seznam.cz:

Moji rodiče mají ustálený pohled na tradiční hodnoty a občas se dostaneme do konfliktu. Určitě se to týká třeba otázky feminismu. Vlastně nevím, jestli existuje pojem feminismus ve Vietnamu. Spoustu slov ve vietnamštině, která bych chtěla znát, neznám. A třeba se nemůžeme shodnout taky na politických otázkách.

Mis padres tienen una opinión fija de lo que son los valores tradicionales, y a veces nos encontramos en conflicto por eso. Esto se aplica al feminismo, por ejemplo. Realmente no sé si hay ese concepto de feminismo en Vietnam. Hay muchas palabras en vietnamita que no conozco, pero que me gustaría conocer. Y algo más, tampoco podemos ponernos de acuerdo en los problemas políticos.

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