Trabajadores camboyanos enfrentan violencia y amenazas entre tensiones fronterizas con Tailandia

Cambodian workers leaving Thailand

Trabajadores camboyanos abandonan Tailandia en medio del conflicto fronterizo entre ambos países. Captura de pantalla del video de YouTube de Thai PBS World. Uso legítimo.

Este artículo se publicó en Prachatai, sitio de noticias independiente de Tailandia. Global Voices reproduce una versión editada en virtud de un acuerdo para compartir contenido.

En los últimos meses, las tensiones han ido en aumento en la frontera entre Tailandia y Camboya por otra disputa territorial entre ambos países. El 24 de julio, la situación llegó al punto de conflicto armado que se prolongó por cinco días hasta que ambos acordaron un alto al fuego en una reunión mediada por Malasia como el actual presidente de la Asociación de Naciones de Asia Sudoriental (ASEAN).

Al mismo tiempo, sigue creciendo la ola de nacionalismo de ambos países. En Tailandia, los influenciadores de derecha instigan a la violencia contra los trabajadores inmigrantes camboyanos y llaman a los patriotas a unírseles.

Desde el 25 de julio circula en línea un video en el que un grupo de hombres agrede a un trabajador camboyano en el distrito Min Buri de Bangkok. El 26 de julio, el periódico Khaosod informó que tres camboyanos resultaron heridos en ataques similares. La Policía indicó haber encontrado publicaciones en redes sociales en las que se incitaba a los tailandeses a agredir a los camboyanos como muestra de patriotismo.

Vivir con miedo

Aldeanos de Birmania usando crema de thanaka. Imagen de Wikipedia (CC BY-SA 3.0).

Los discursos de odio y las amenazas físicas son un indicio del miedo que se está esparciendo entre la comunidad camboyana en Tailandia. Adisorn Kerdmongkol, miembro de Migrant Working Group, ured de organizaciones de la sociedad civil que busca proteger a los trabajadores inmigrantes, explicó que algunos trabajadores camboyanos se aplican crema de thanaka en la cara antes de salir de casa para hacerse pasar por birmanos.

En Myanmar, esta pasta amarillenta que se extrae de la corteza del árbol de thanaka se usa como tratamiento dermatológico. Aunque los trabajadores birmanos eran objeto de acoso de grupos de derecha por su activismo contra la junta de Myanmar, Adisorn dice que aparentar ser de Myanmar da seguridad a los trabajadores camboyanos que son ahora las nuevas víctimas.

Adisorn agregó que los grupos de derecha aseguran atacar a «alborotadores», ya sean trabajadores de Camboya o Myanmar. Sin embargo, esta creciente violencia refleja que todos viven con miedo. Estos activistas radicales incluso han empezado a ir de puerta en puerta para preguntar si allí viven camboyanos o a irrumpir en obras para agredir a trabajadores camboyanos.

Adisorn dijo que estas amenazas persisten pese a la advertencia del portavoz de la Policía, Archayon Kraithong, que el 25 de julio dijo que está al tanto del enojo de los tailandeses, pero que la agresión es delito punible que se procesará. También pidió tener cuidado con el uso de lenguaje inapropiado o violento en línea, pues podría agravar la situación y las relaciones internacionales.

Aunque estos grupos de derecha a menudo dicen que buscan «inmigrantes ilegales», Adisorn señaló que amenazan a todo el mundo, sin importar la condición migratoria.

Agregó que han irrumpido en comercios que contratan a inmigrantes, que exigen ver al dueño y los permisos de trabajo de los empleados, algo que la ley no obliga. En ocasiones han ido acompañados por policías y funcionarios, pues dicen tener influencia sobre ellos.

Las amenazas contra los inmigrantes camboyanos se intensificaron luego de que un grupo de soldados tailandeses resultaron heridos por pisar minas terrestres durante disputas fronterizas. Cuando las tropas tailandesas y camboyanas empezaron a enfrentarse en la frontera, los grupos de derecha que antes hostigaban a trabajadores de Myanmar comenzaron a atacar a los trabajadores de Camboya.

Los trabajadores huyen, la economía tailandesa se debilita

Adisorn dijo que los trabajadores camboyanos eligen irse de Tailandia, y que quienes se quedan solo esperan que se despeje el paso fronterizo antes de irse.

Quienes se quedan no temen solo que les agredan, sino también que los exploten los funcionarios gubernamentales. Según Adisorn, a muchos trabajadores que tramitan la extensión de sus permisos les preocupa que los funcionarios se vuelvan más estrictos y se aprovechen de la situación para explotarlos.

Los refugiados camboyanos en Tailandia también corren gran riesgo, dijo Adisorn, pues la mayoría son indocumentados y los funcionarios dejaron de realizar los controles adecuados cuando las tensiones se intensificaron. Recordó que muchos son refugiados políticos que huyen de persecuciones políticas del Gobierno camboyano y que las comunidades camboyanas ahora viven con paranoia y aislados.

Se estima que medio millón de camboyanos tienen permiso de trabajo en Tailandia. Adisorn dijo que la mayoría está en los sectores de servicios, agricultura y construcción. Esos sectores se verán afectados si los trabajadores se van. Dijo que se aproxima la cosecha de fruta en las provincias del este, y que en octubre será momento de cosechar caña de azúcar, que debe hacerse en tiempo limitado. Estas industrias dependen en gran medida de que la mano de obra camboyana haga el trabajo más pesado, y un año entero de trabajo se perdería sin su intervención.

Reputación perjudicada

Adisorn teme que las amenazas contra los trabajadores camboyanos perjudiquen la imagen de Tailandia a nivel mundial.

El periódico Phnom Penh Post informó que, en una reunión llevada a cabo el 28 de julio entre el Ministerio de Trabajo, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y representantes de empresariales y sindicales, el ministro de Trabajo y Formación Profesional, Heng Sour, presentó fotos que presuntamente muestran la agresión a un trabajador camboyano por «extremistas tailandeses». Condenó la violencia como «inaceptable y una grave violación de los derechos humanos», y denunció que muchos inmigrantes que no hablan tailandés han sido agredidos por la sospecha de ser camboyanos.

El Ministerio de Trabajo y Formación Profesional de Camboya ha hecho un llamado a boicotear los productos tailandeses. En una carta abierta del 27 de julio dirigida a empresas, clientes y consumidores internacionales de productos tailandeses, expresó su preocupación con respecto a la violencia y el acoso contra los inmigrantes camboyanos que trabajan en Tailandia, y exigió a las autoridades tailandesas a garantizar la seguridad, dignidad y trato justo de los trabajadores migrantes.

El 26 de julio, el Gobierno tailandés respondió a través de Anukool Pruksanusak, portavoz de la oficina del vice primer ministro, que dijo que el Gobierno tailandés no tolera la violencia contra los inmigrantes camboyanos, que no están involucrados con el conflicto y advirtió que quienes los ataquen enfrentarán consecuencias legales.

El 30 de julio, en respuesta a la carta abierta, Jirayu Huangsap, portavoz de la oficina del primer ministro, respondió que Tailandia no maltrata a los trabajadores camboyanos, sino que busca mejorar sus condiciones de vida. Citó una resolución del Gabinete del 22 de julio que les permite extender su estadía, y señaló que la industria tailandesa jamás ha pedido boicotear los productos camboyanos.

Monitoring Cambodian workers

Fotos enviadas a empresas de las provincias de Chumphon y Chachoengsao en las que se pedía que controlaran la actividad de sus trabajadores camboyanos. Foto y leyenda de Prachatai, socio de contenidos de Global Voices, usada con autorización.

Deben tomarse medidas

Sin embargo, Adisorn destaca que las advertencias son vacías si no se toman medidas concretas. Las autoridades tailandesas no garantizan que los trabajadores se sientan seguros. En lugar de implementar medidas de seguridad para los inmigrantes, parecería que les interesa más vigilar a los trabajadores camboyanos.

En una captura de pantalla de un grupo de chat de la aplicación de mensajería Line que publicó Adisorn, los empleadores de Chumphon recibieron un mensaje el 26 de julio en el que se les pedía que vigilaran a los migrantes camboyanos que empleaban y que notificaran a la Oficina de Empleo de Chumphon si los trabajadores causaban disturbios o abandonaban la zona. También se pidió a los empleadores que dieran a conocer a los trabajadores que Tailandia no tiene intención de expulsar a los trabajadores camboyanos.

Adisorn dijo que en otras provincias recibieron mensajes similares. En otra foto que publicó, a los empleadores de Ratchaburi se les pidió asegurar que sus trabajadores camboyanos cumplieran con la ley y evitaran las reuniones políticas.

I asked in a provincial employment office Line group if I have to notify them if a Cambodian worker is assaulted. They told me to call the police. When messages like this come out, it looks like we are not serious about protecting Cambodian workers.

Pregunté en un grupo de Line de una secretaría de trabajo provincial si debía notificarles si agredían a trabajadores camboyanos. Me respondieron que llamara a la Policía. Con esos mensajes, parecería que no hay un interés real por proteger los trabajadores camboyanos.

Adisorn teme que estas medidas perpetúen el estereotipo de que los trabajadores camboyanos son alborotadores, y de que el sentir contra los migrantes aumente. Para reconstruir afianzar la confianza entre tailandeses y camboyanos, sugirió que Tailandia debe tomar en serio el sentir contra los migrantes y acelerar las investigaciones de agresiones contra trabajadores camboyanos.

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