
Candidato opositor de Camerún, Cabral Libii, vota en la escuela Efoulan, tercer distrito de Yaundé, 2018. Imagen de Wikipedia. Dominio público.
Durante las campañas electorales, los partidos políticos suelen usar a los jóvenes porque son muchos y por su potencial para influenciar en los votos de sus familiares. En Camerún, más del 60 % de la población tiene menos de 35 años, y la edad promedio es de 18,7 años. Estos jóvenes ya no quieren seguir jugando el papel de meros extras durante las campañas electorales, ansían ser agentes de cambio.
Nchang Cho Clinton, joven actor de la sociedad civil, dijo:
Stop seeing youth as a demographic to be used during campaigns and ignored afterward.
Dejen de vernos como un sector demográfico para usar en las campañas y luego ignorarnos.
El presidente de Camerún, Paul Biya, al mando del país desde 1982, anunció que las elecciones presidenciales se llevarán a cabo el 12 de octubre de 2025. Con este anuncio, el panorama político del país centroafricano está empezando a tomar forma ante los comicios.
Los aspirantes al puesto ya presentaron sus candidaturas, los respaldos por parte de los partidos empiezan a llegar y ya se están formando las alianzas. Sin embargo, fuera del círculo íntimo, en los salones de las universidades, en los grupos de las redes sociales y en las esquinas, muchos jóvenes cameruneses entrevistados por Global Voices, se hacen la misma pregunta: «¿Finalmente, vamos a ser los ‘líderes del mañana’ o solo la utilería de otro espectáculo de campaña?».
Entre el escenario y las calles
Un mitin electoral del 13 de junio de 2025 organizado por la Asociación de Jóvenes Patriotas para Paul Biya juntó a más de 150 jóvenes en la explanada del estadio Omnisport en Yaundé bajo el lema «El compromiso joven con la paz». Hubo discursos que elogiaban el liderazgo de Biya. Muchos lo alabaron como una figura paterna y defensor de la unidad.
Sin embargo, surgió una controversia relacionada con la participación juvenil en las próximas elecciones presidenciales cuando se denunció que unos jóvenes cameruneses habían recaudado 40 millones de francos CFA (más de 65,000 dólares) para el depósito y los gastos de campaña del presidente Paul Biya. Paul Biya no es más que la sombra de lo que fue y sus discursos dejaron de ser unificadores.
El 14 de julio de 2025, Ferdinand Ngoh Ngoh, ministro de Estado y secretario general presidencial, recibió oficialmente en nombre del jefe de Estado, la donación de los jóvenes en Unity Palace. La figura y el gesto generaron inmediata desconfianza en todo el país por el alto índice de desempleo entre los jóvenes, por lo que consideran difícil que hayan podido recaudar ese monto. Muchos jóvenes usaron las redes sociales para cuestionar la legitimidad de la donación. Por un lado, porque a la mayoría de los jóvenes les sobra poco como para donar, y por otro lado, porque Biya es notoriamente impopular entre los jóvenes votantes. Informes de Cameroon Radio Television dicen que jóvenes llegaron de todo el país. En 2025, el salario mínimo mensual en Camerún es de 43,696 FCFA (78.11 dólares).
Ferdinand Ngoh Ngoh señaló que los representantes juveniles en la ceremonia de donación eran del suroeste y noroeste del país, zonas afectadas por prolongados conflictos violentos en Camerún. Ambas regiones angloparlantes están involucradas en un conflicto separatista desde 2016, derivado de los reclamos sobre lo que perciben como marginación del Gobierno central, predominantemente francoparlante. La situación desembocó en una lucha armada entre fuerzas gubernamentales y grupos separatistas.
Mientras sátiras y memes aumentaban en las redes sociales tradicionales como Facebook, WhatsApp, TikTok y X, los jóvenes cuestionaron el motivo y la fuente del dinero donado. «Eso suena raro», dijo a Global Voices un estudiante que pidió mantener el anonimato, que agregó:
Youths are battling real issues and need that money more than he does. And frankly, the people giving the money looked over 35. In Cameroon, youth is apparently a flexible age.
Los jóvenes enfrentan batallas por problemas reales y necesitan ese dinero más que [el presidente]. Y sinceramente, los donantes parecían mayores de 35 años. Parece que en Camerún la juventud es una edad flexible.
En teoría, los jóvenes en Camerún deberían ser una fuerza política importante, con un estimado de casi 30 millones de personas. Sin embargo, la realidad es que los jóvenes no están políticamente representados. Según un informe del Banco Mundial, los jóvenes enfrentan un desempleo que supera el 30%, y más del 70% de quienes sí tienen empleo están subempleados, trabajan en la informalidad o en condiciones inestables.
En entrevista con Global Voices, Nchange Cho Clinton, miembro de la sociedad civil juvenil y que también lidera los Servicios de Apoyo a los Jóvenes Africanos, Caribeño y del Pacífico en el Extranjero, declaró:
Unemployment and political exclusion are youths biggest challenges. Even with skills, many can’t find opportunities or platforms to be heard. It’s disheartening.
El desempleo y la exclusión política son las mayores dificultades de los jóvenes. Aunque tengan habilidades, muchos no pueden encontrar oportunidades o plataformas para que los escuchen. Es muy desalentador.
Estas frustraciones alimentan un creciente desinterés en la política electoral, pero no llega a ser un rechazo total. Clinton continúa:
It’s one of the few rights we have left. Even if the system feels rigged, not voting ensures we’re excluded. We must vote, and demand accountability beyond the polls.
Es uno de los pocos derechos que nos quedan. Aunque el sistema se sienta fraudulento, no votar asegura que quedemos excluidos. Debemos votar y reclamar responsabilidad más allá de las elecciones.
Aún así, el escepticismo es muy alto. La contribución de 40 millones de francos FCA parece confirmar lo que muchos temían: que a los jóvenes los ven más como porristas que como generadores de cambio.
Trece candidatos y una nación nerviosa
Entre el 12 y el 21 de julio de 2025, el cuerpo electoral de Camerún registró más de 80 solicitudes de candidatos para presidente. El mayor número en la historia del país y del mundo. Incluso con los requisitos legales y de procedimientos más estrictos establecidos en 2012, este registro excede por mucho el registro de 28 candidatos para las elecciones de 2018.
El 26 de julio de 2025, Elecciones Camerún (ELECAM) anunció la aprobación provisional de 13 de los 83 candidatos que postulan a las elecciones presidenciales programadas para el 12 de octubre. El anuncio lo hizo Enow Abrams Egbe, presidente de la junta electoral de ELECAM, en Yaundé. Entre los aprobados están el presidente actual, Paul Biya, el líder opositor Joshua Osih y los exministros Issa Tchiroma Bakary y Bello Bouba Maigari, ambos exaliados a Biya. Hermine Patricia Tomaino Ndam Njoya se mantiene como la única mujer de la lista. Destaca el rechaza de la candidatura del destacado opositor Maurice Kamto. De acuerdo con el Código Electoral, los candidatos que no fueron aceptados tienen 48 horas para apelar al Consejo Constitucional.
Hiram Iyodi, prometedor ingeniero de 37 años que postula en la lista del Frente Demócrata Camerunés, está ganando terreno en la carrera presidencial; aprovecha el poder de sus cuentas de TikTok y X para reunir más votos juveniles.
Cada candidato tiene una visión diferente, pero la base sigue siendo la misma: liderazgo sobre una nación fracturada, joven e impaciente. Camerún encara estas elecciones con la carga de crisis no resueltas, en especial el conflicto angloparlante, tensiones económicas persistentes, una pobreza que se profundiza cada vez más y cada vez más pedidos de que los líderes asumen sus responsabilidades.
La corrupción se mantiene dominante. El índice de percepción de corrupción 2024 dio Camerún 26 puntos de 100. Esto lo ubicó en el puesto 140 de 180 países, caída de un puesto con respecto al año anterior. Aun así, algunos jóvenes creen que la clase política actual realmente comprende sus dificultades. Un joven estudiante de medicina en Yaundé dijo a Global Voices:
I am very much interested and hopeful. There’s a wind blowing across Africa. I hope Cameroon finally breathes it.
Estoy muy interesado y esperanzado. Un aire que está soplando en todo África. Espero que Camerún finalmente lo respire.
En este contexto, ONG lideradas por jóvenes como el Rincón de la Juventud Local y Acciones para el Desarrollo y el Empoderamiento se preparan y no solo para hacer campaña, también para informar. Desde Douala hasta Maroua, se multiplicaron los talleres sobre educación civil, derechos laborales y participación política. Mientras que la Asociación de Jóvenes Patriotas para Paul Biya apoya a Biya, otras redes promueven un despertar más amplio: una política basada en hechos y no en lealtades.
¿Contará el voto juvenil?
En Camerún, hay ocho millones de votantes registrados, y la juventud son gran parte de ese número, se podría asumir que su participación es decisiva en las elecciones. Sin embargo la concurrencia ha sido históricamente baja entre los jóvenes, y la confianza en las instituciones políticas se mantiene inestable.
Aun así, hay una sensación de que algo puede cambiar. Las redes sociales amplifican la voz de los jóvenes en tiempo real. Los grupos de WhatsApp actúan como foros civiles. Los influenciadores hablan de política. Los estudiantes conversan sobre reformas en los puestos de comida callejera. Y poco a poco, una generación a la que llamaban «apática», está descubriendo su poder. Un estudiante activista comentó:
If our leaders keep viewing us as campaign tools instead of active citizens, then the change we need won’t come from them, it must come from us.
Si nuestros líderes nos siguen viendo como una herramienta de campaña y no como ciudadanos activos, entonces el cambio no vendrá de ellos, sino de nosotros.
Se acerca octubre, y algo sí es seguro, ya sea a través del voto o del silencio, la juventud camerunesa dará forma al futuro de la nación. Ahora, el desafío es asegurar que no solo estén presentes en los actos electorales, sino que sean el centro de la tan postergada renovación política del país.






