Ante el cambio climático, surge una receta para salvar el cultivo de la papa en la República Democrática del Congo

Depósito de semillas de papa de CAPSA Luotu. Imagen de GreenAfia.

Este artículo se publicó originalmente en GreenAfia. Global Voices lo reproduce en virtud de un acuerdo editorial GreenAfia.

La cultura de la papa ha encontrado nuevos aires gracias a la alianza de investigadores, ONG, Gobierno y agricultores decididos a reemplazar las importaciones por una producción local de calidad.

La papa es un tubérculo esencial en las fiestas de Butembo y Beni (Kivu del Norte), en el este de República Democrática del Congo, y se ha convertido en un alimento cotidiano, y también un pilar de la economía agrícola de Kivu del Norte. Los tubérculos de Lubero y Rutshuru son apreciados por su calidad biológica sin abonos químicos, y se comercializaban tradicionalmente en Kisangani (a 800 km) y Kinshasa (a 2000 km de Kivu del Norte). Pero la degradación de los caminos, los largos trayectos y la enfermedad de las plantas frenaron su auge: en temporada de lluvias, un camión puede demorar un mes en llegar a Kisangani, y los productos se pudren en el camino.

Una cultura estratégica para la seguridad alimentaria

Según la FAO, la papa es uno de los tubérculos más importantes de República Democrática del Congo: en 2018 se produjeron 101,000 toneladas. Es rica en almidón y provee energía fácilmente asimilable. Su auge exige un itinerario técnico riguroso: preparación del suelo, aporte orgánico, fertilización cuidadosa y con azada para proteger y mejorar el rendimiento. No obstante, tres grandes amenazas afectan la producción: el mildiú, el marchitamiento bacteriano y las enfermedades virales.

Ante la degeneración de variedades antiguas, a menudo heredadas de la época colonial, el Centro de Investigación Agronómica y Veterinaria de Graben (CERAVEG) trabaja para crear nuevas líneas de alto rendimiento. Así lo explica el profesor Charles Valimunzigha, catedrático de ciencias agronómicas en la Universidad Católica del Graben (UCG) y director del CERAVEG:

La plupart des variétés cultivées aujourd’hui dans la région datent de l’époque coloniale. Avec le temps, elles accumulent des infections et leur productivité décline.

La mayor parte de las variedades que se cultivan ahora en la región datan de la época colonial. Con el tiempo, acumulan infecciones y su productividad declina.

Actualmente, es raro que un agricultor obtenga 10 toneladas por hectárea con las variedades antiguas. Pero algunas líneas que produce CERAVEG superan las 20 toneladas.

Para llegar a producir semillas de gran rendimiento, se debe pasar un largo proceso científico. La selección comienza con más de 10,000 plántulas producto de hibridaciones para obtener algunas variedades que cumplan con las normas. Valimunzigha precisa:

Chaque lignée est suivie séparément jusqu’à la récolte. Seules celles qui combinent résistance et rendement élevé sont conservées pour les essais ultérieurs. Ce n’est pas un travail d’une saison.

Cada línea se sigue por separado hasta la cosecha. Solo los que combinan resistencia y rendimiento elevado se conservan para ensayos ulteriores. No es el trabajo de una temporada.

Se impone otro freno: el suelo. Incluso con semillas de calidad, el agotamiento de la tierra frena la producción. El profesor Charles Valimunzigha explica:

Nous avons utilisé nos terres pendant des décennies sans jamais leur restituer les éléments minéraux que nos récoltes en extraient. Les tubercules, riches en éléments minéraux, sont extraits du sol… Une fois consommés, les résidus ne sont jamais réintégrés dans les champs.

Hemos usado por décadas sin jamás restituir los elementos minerales que nuestras cosechas extraen. Los tubérculos, ricos en elementos minerales, se extraen del suelo… Una vez consumidos, los residuos no se reintegran en el campo.

Para los investigadores de CERAVEG, la clave está en combinar: semillas mejoradas, prácticas durables y fertilidad restaurada:

En RDC, le rendement moyen est de 5 tonnes à l’hectare selon la FAO. Pourtant, avec des semences de qualité, on peut atteindre jusqu’à 40 tonnes à l’hectare, comme en Europe.

En República Democrática del Congo, el rendimiento promedio es de cinco toneladas por hectárea, según la FAO. Sin embargo, con semillas de calidad, se pueden conseguir hasta 40 toneladas por hectárea, como en Europa.

La gloria de la papa

La sexagenaria Maman Kakuva Marie Thérèse es agricultora de Kitsuku, territorio de Lubero, en un campo de cerca de una hectárea. La mujer tiene diez hijos, y estima cosechar una 500 kg por temporada por campo de alrededor de una hectárea, bastante mejor de lo que ella y su vecinos cosechaban en las mismas extensiones cuando eran jóvenes.

Aujourd’hui nous produisons plus.  Avant nous ne connaissions pas les bonnes pratiques culturelles. Mais aujourd’hui nous recevons de bonnes formations qui nous permettent de produire mieux.

Ahora producimos más. Antes no conocíamos buenas prácticas culturales. Pero ahora recibimos buenas formaciones que nos permiten producir mejor.

Kakuva Marie Thérèse cultiva las variedades carolus, kaki y carolus rojo, que le entrega el Sindicato de Defensa de los Intereses de los Agricultores (SYDIP).

Katsuva Mayele Jean-Louis vive en la misma aldea de Kakuva Marie Thérèse, y también ha adoptado la variedad carolus, después de haber fracasado con la variedad kinigi, que no se adaptó a su medio. Con el carolus, este agricultor, que también es instructor en una escuela local, asegura que obtiene buenos rendimientos y celebra:

Grâce à cette culture, j’ai acheté un champ…Et par saison, avec mes récoltes, je peux gagner jusqu’à 1 500 dollars américains.

Gracias a este cultivo compré un campo… Y por temporada, con mis cosechas puedo ganar hasta 1500 dólares.

También señala que los periodos de lluvia demandan más vigilancia:

Les maladies, c’est quand ces feuilles brûlent, flétrissent… On dit que c’est le mildiou.

Las enfermedades es cuando las hojas se queman, se marchitan… Decimos que es el mildiu.

Kazungu Wakalasalya Kakuva, otro agricultor que trabaja con este cultivo desde 2008, dice con orgullo:

J’ai construit une maison grâce à la pomme de terre. Aujourd’hui la production a augmenté car nous avons adopté des pratiques agricoles qu’on ignorait.

He construido una casa gracias a la papa. Ahora, la producción ha aumentado pues hemos adoptado prácticas agrícolas que ignorábamos.

Sus ganancias le han permitido comprar tres parcelas, una moto y construir una casa.

Los fertilizantes

Para la fertilidad del suelo, el profesor Charles Valimunzigha recomienda cultivas leguminosas entre temporadas:

Pendant l’inter-campagne, on peut semer du haricot ou du pois… Ces plantes captent non seulement l’azote atmosphérique mais aussi les nitrates résiduels du sol. Il n’existe pas  encore d’engrais bio capables de remplacer totalement les engrais chimiques en matière de performance.

Entre campañas. se puede sembrar frejoles o arvejas… Estas plantas captan el nitrógeno de la atmósfera y también los nitratos residuales del suelo. Aún no existe abono biológico que pueda remplazar totalmente los abonos químicos en cuanto a desempeño.

También recuerda que las proteínas, los glúcidos o los lípidos son idénticos en los alimentos, que son biológicos o producto de cultivos convencionales, y advierte:

Lors des pluies, certains éléments comme les nitrates peuvent atteindre les nappes souterraines. En forte concentration, ces nitrates sont cancérigènes.

En época de lluvia, algunos elementos, como los nitratos, pueden llegar a las capas subterráneas. En fuertes concentraciones, esos nitratos son cancerígenos.

Descontaminar las variedades locales

Un informe científico del Instituto Nacional de Estudios e Investigación Agronómicos (INERA) da a conocer fortalezas y límites de dos grandes familias de semillas que se usan en República Democrática del Congo: una se produce localmente y otra se importa de Kenia, Uganda o Europa.

En cuanto al rendimiento, la diferencia no es muy grande: 20 a 35 toneladas por hectárea para los clones locales, contra 25 a 40 toneladas para algunas semillas importadas, con un potencial aún más elevado en caso de cuidados intensivos. Si algunas variedades importadas recientes resisten mejor al mildiu, los clones locales conservan una tolerancia de buena a media.

Los productores aprecian particularmente su sabor, su sentir rústico y su capacidad de conservación. La aceptación de las variedades importadas es buena, pero exigen una mayor formación para que se exploten plenamente.

Los clones locales ofrecen así un excelente compromiso entre productividad, resistencia y accesibilidad. Las semillas importadas pueden gustar por su potencial de rendimiento, pero su costo, menor adaptación y sus necesidades técnicas más elevadas las hacen menos competitivas en los sistemas agrícolas locales.

Tradicionalmente, la papa es un cultivo de zonas temperadas y de altitud. Pero la investigación cambió la situación, como indica el profesor Charles Walimunzigha, director de CERAVEG.

La recherche a permis de développer des lignées capables de s’adapter à des environnements moins favorables. J’ai même vu de la pomme de terre cultivée à Kinshasa, dans des conditions très différentes de celles du Kivu.

La investigación ha permitido desarrollar variantes capaces de adaptarse a ambientes menos favorables. Yo he visto papa cultivada en Kinshasa, en condiciones muy diferentes a las de Kivu.

Esas nuevas variantes abren el camino a un cultivo más diversificado geográficamente, comprendido en las regiones más calurosas. Con semillas mejoradas, un marco técnico y políticas agrícolas coherentes, la papa podría convertirse en una fuerza estratégica para la soberanía alimentaria de República Democrática del Congo.

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