
El glaciar y lago Gangapurna es una de las mejores atracciones del valle Manang, en Nepal. Imagen de Wikimedia Commons (licencia CC BY-SA 4.0.
Este artículo fue presentado como parte de la Beca de Justicia Climática de Global Voices, que vincula a periodistas de países sinófonos y de la mayoría global para investigar los efectos de los proyectos de desarrollo chino en el extranjero. Encuentra más historias aquí.
En la imponente región Himalaya Hindu Kush, también llamada «Tercer Polo», los glaciares se están derritiendo a una velocidad alarmante, algo que amenaza la vida y el sustento de millones de personas. Los científicos estiman que hasta un 75% del volumen de la región glaciar podría desaparecer para finales del siglo.

El Himalaya Hindu Kush se extiende por más de 3500 kilómetros a lo largo de ocho países, incluidos Nepal y China. Imagen de Flickr (licencia CC BY-NC-SA 2.0).
A medida que los glaciares se retiran, en ocasiones van revelando huecos profundos donde antes estaba el hielo. Esos surcos comienzan a llenarse de agua de deshielo que forman nuevos lagos glaciales. En otros casos, pequeños estanques de agua surgen en las superficies de los glaciares cubiertos de detritos y se fusionan gradualmente en lagos más extensos. Dichos cuerpos de agua no son solo productos pasivos del deshielo, también pueden activamente acelerar la pérdida de hielo. A medida que los lagos crecen, los bordes de los glaciares se rompen y derriten con más rapidez, lo que provoca una mayor expansión del agua. Desde 1990, lagos glaciares de todo el mundo se han expandido significativamente en número, superficie y volumen (cerca de un 53%, 51% y 48%, respectivamente) y es probable que esa tendencia continúe durante el siglo XXI.
Estos lagos glaciares son una parte importante de la hidrología regional en las zonas montañosas y contribuyen significativamente al caudal de ríos esenciales, como el Indo y el Brahmaputra, sustentos de vida, de agricultura, economía y servicios ecosistémicos fundamentales en sus regiones de origen como en las zonas rio abajo, pero también pueden ser extremadamente peligrosos.
Si fallan las represas naturales (a menudo formadas por rocas flojas o hielo) que los contienen, pueden desatar repentinas y devastadoras inundaciones por desborde de lagos glaciares, lo que genera daños importantes a la propiedad, infraestructura y tierras agrícolas, y consecuentemente, muchas muertes. Por ejemplo, solo 393 muertes se han atribuido a la inundación por desborde de lago glaciar en los Alpes europeos durante el último milenio, mientras que 5745 fallecimientos han ocurrido en Sudamérica y 6300 en Asia central.

Glaciar Thulagi, ubicado al sudoeste de Manaslu, en la zona montañosa de Manang en el Himalaya, se está derritiendo lentamente y transformando el hielo en lago. Imagen de Flickr (CC BY-NC-ND 2.0).
Himalaya Hindú Kush: Zona de extrema vulnerabilidad
La región Himalaya Hindú Kush constituye el sistema de montañas más vulnerable a las inundaciones por desborde de lagos glaciares. Esta vulnerabilidad deriva de la frecuencia y la magnitud de los lagos glaciares, y también de las grandes poblaciones que viven aguas abajo en zonas de alto riesgo.
Según estudios recientes, la Alta Montaña Asiática, que abarca la región de Himalaya Hindú Kush, concentra la mayor explosión de inundaciones por desborde del mundo, con aproximadamente 9.3 millones de personas en riesgo (cerca del 62% de la población global expuesta).
De los cuatro países más poblados, que representan más de la mitad de esta población, tres están en la región Himalaya Hindú Kush: India, Pakistán y China. Los primeros dos están clasificados como los países con mayor riesgo de desborde de lagos glaciares a nivel mundial, por la cantidad y tamaño de los lagos glaciares, y también por las grandes y expuestas poblaciones que albergan.
A lo largo de la región Himalaya Hindú Kush, los investigadores han registrado cerca de 500 inundaciones por desborde de lagos glaciares en las últimas décadas, y muchos fueron devastadores. En 2020, una inundación por desborde en Jinhua, China, desató aproximadamente 10 millones de metros cúbicos de agua río abajo y destruyó pueblos, infraestructura y un estimado de 382.43 mu (25.5 hectáreas) de campos. Wang Shijing, investigador del Instituto Noroesta de Ecoambiente y Recursos de la Academia China de Ciencias explicó a ScienceNet.com.cn, periódico sobre ciencias en chino:
针对目前青藏高原冰湖溃决灾害增加的现象,随着气候变暖加剧、极端事件增加,雪/冰崩、冰川跃动、冰川洪水等冰冻圈失稳事件频发,进而激发了冰湖溃决事件的发生。在一定外因作用下,青藏高原极有可能再次发生溃决洪水灾害。
En relación con el aumento actual de los desastres provocados por el desborde de lagos glaciares en la meseta del Tíbet-Qinghai, con el mayor calentamiento global y el aumento de fenómenos extremos, los eventos de inestabilidad de la criósfera como las avalanchas de nieve y hielo y el surgimiento de glaciares e inundaciones glaciares son cada vez más frecuentes, lo que provoca que aparezcan desastres provocados por desborde de lagos glaciares.
Otras inundaciones, como la de 2013 en el Chorabari, India, y en 2023 la explosión del South Lhonak en Sikkim, han provocado gran daño en la infraestructura y las comunidades.
Lo que sucedió en 2023 fue una cascada de desastres que comenzó con 14.7 millones metros cúbicos de permahielo que se desprendieron del lago South Lhonak, ubicado a 5200 metros sobre el mar en Sikkim, India. Según los investigadores, el desprendimiento provocó una «ola de impacto similar a un tsunami de 20 metros», que produjo una grieta en la represa natural e impulsó la caída en cascada de 50 millones metros cúbicos de agua río abajo. La inundación resultante arrastró aproximadamente 270 millones de metros cúbicos de sedimento y escombros, y dejó un rastro de destrucción de 385 kilómetros a lo largo del río Teesta, que finalmente llegó a Bangladesh. El desastre provocó 55 muertes, desplazó a miles de personas y destruyó carreteras, edificios e infraestructura con un valor de millones de dólares, incluida la represa de hidroenergía Teesta III y muchas otras más a lo largo del río.
Dado el gran uso de las represas y la hidroenergía en la región, el riesgo de las estaciones de hidroenergía es una amenaza real (y cara). En 1985, una inundación de lago glaciar destruyó la pequeña planta de hidroenergía de Namche, que estaba casi terminada. Al Gobierno de Nepal le costó cerca de 1.5 millones de dólares y retrasó el acceso de los residentes a la producción de este tipo de energía.
Una bomba de tiempo
Los riesgos de inundaciones por desborde de lagos glaciares solo aumentan a medida que el calentamiento global genera más inestabilidad en las regiones glaciares. Según expertos, los desastres ocurridos en terrenos de alta montaña suelen ser reacciones en cadena. Zhang Qianggong, jefe del Departamento de Clima y Riesgos Ambientales en el Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas, explica en entrevista con Global Voices:
Maybe upstream, because of melting glaciers, a piece of ice fell into the glacial lake, causing waves, which eventually damaged the dam, triggering a GLOF. Then, along the way down, it triggers landslides, so it affects all areas within 10 kilometers. Mountain areas are very sensitive.
Quizás rio arriba, debido al deshielo de los glaciares, un pedazo de hielo cayó al lago glaciar y provocó olas que finalmente, dañaron la represa y desencadenaron una inundación por desborde de un lago glaciar. Al descender, provoca derrumbes y afecta todas las zonas en un radio de 10 kilómetros. Las zonas montañosas son muy sensibles.
“Es muy complicado predecir un desborde de un lago glaciar», dice Zhang. Los desencadenantes son complejos. Una inundación puede comenzar cuando los desprendimientos o pedazos de hielo caen al lago y producen grandes olas, cuando fuertes lluvias o el rápido deshielo de la nieve y los glaciares desbordan el lago o cuando la represa natural (formada por hielo o rocas sueltas) comienza a debilitarse. Sin embargo, como estos fenómenos dependen mucho de las condiciones locales, resulta muy complicado predecir exactamente cuándo y dónde podría ocurrir una de estas inundaciones sin una investigación detallada sobre el terreno.
Sin embargo, las consecuencias trascienden las fronteras, no son el resultado de un problema de un solo país. Xu Baiqing, destacado experto del Instituto de Investigación de la Meseta Tibetana de la Academia China de Ciencias, advierte:
Whether in terms of water resource management or scientific and technological efforts, international cooperation is essential. It’s extremely difficult to carry out this kind of work unilaterally.
Tanto en términos de gestión de recursos hídricos como de trabajos científicos y tecnológicos, la cooperación internacional es esencial. Es extremadamente difícil llevar a cabo este tipo de trabajo de manera unilateral.
Para afrontar el creciente riesgo de inundaciones por desborde de lagos glaciares, institutos de investigación como el Instituto de Investigación de la Meseta Tibetana han adoptado una perspectiva multifacética. «El primer paso», dice el doctor Xu Baiqing, subdirector del instituto, «es compilar un inventario exhaustivo de lagos glaciares».
Esto se logró con apoyo de científicos europeos, con sistemas integrados de observación espacio-aire-tierra que ahora cubren toda la región del Himalaya. Una vez instalados, la siguiente fase fue identificar el riesgo. Que un lago represente un peligro depende de múltiples factores: volumen del agua, estabilidad estructural de la represa morrena y posibles daños aguas abajo en caso de rotura.
“Esto implica evaluaciones de riesgo cuidadosas y multidimensionales», nota el subdirector. Para las zonas de alto riesgo, es esencial construir de forma selectiva una cadena completa de sistemas: observación, alarma temprana e infraestructura preventiva. Todo requiere acceso a una moneda esencial en la era de la información: los datos.






