
Hombre sentado en el pasto toma una foto en Kampala, Uganda. Foto de Morriz 95. Uso libre vía Pexels.
Este artículo de Megan Doll se publicó originalmente en Peace News Network el 8 de septiembre de 2025. Global Voices reproduce una versión editada como parte de un acuerdo de colaboración.
Dentro de un contexto mundial repleto de conflictos prolongados, como sucede en Sudán del Sur, Ucrania y Gaza, entre otros, el reportaje de esos conflictos es una prioridad para los profesionales de los medios y mediadores. Al fin y al cabo, siempre se ha elogiado la capacidad del periodismo de revelar la verdad, responsabilizar a quienes están en el poder y contar historias en beneficio de los intereses del público. Sin embargo, a pesar de estas promesas, los estudios acerca del rol que desempeñan las noticias en contextos de conflicto no presentan una imagen esperanzadora. La mayor parte del trabajo periodístico demuestra que este tipo de coberturas suelen ser provocadoras y excesivamente sensacionalistas, lo que a veces conduce a una mayor desconfianza y a una mirada negativa hacia grupos marginados.
El periodismo de paz fue propuesto como una forma alternativa de actividad periodística. Este tipo de periodismo lo desarrolló Johan Galtung. sociólogo y especialista en investigación sobre la paz noruego, y se dedica a causas estructurales del conflicto, relaciones interpersonales y oportunidades que existen para consolidar la paz a través de mayor atención a la elección de palabras y la estructura narrativa general. No obstante, estas perspectivas no suelen enseñarse de manera uniforme en la formación periodística y no necesariamente se adquieren durante la profesión.
En cambio, los principios del periodismo de paz normalmente se aprenden en capacitaciones especializadas o en talleres, muchos de los cuales se realizan en África oriental. Pero ¿qué aprenden los periodistas que participan en esos talleres y cómo afecta a las coberturas de los conflictos?
Qué significa el periodismo de paz para los periodistas en África oriental
En cuanto al significado que tiene el periodismo de paz para los periodistas que lo practican en África oriental, la respuesta simple es que depende. En un estudio reciente se entrevistó a profesionales que asistieron a capacitaciones sobre el periodismo de paz en Kenia, Ruanda, Sudán y Uganda, y reveló que los periodistas perciben a esta clase de periodismo de dos formas: como un reportaje sobre las comunidades afectadas por los conflictos, o bien como uno que prioriza las políticas para tratar esos conflictos. Estas formas de percibir al periodismo de paz variaban según el nivel de precariedad del trabajo de cada profesional. Por ejemplo, era más probable que los periodistas o reporteros principiantes que trabajaban en zonas remotas y con menores recursos enfaticen los aspectos del periodismo de paz relacionados con las víctimas de violencia y las reconciliaciones. Por el contrario, los profesionales con más experiencia o que trabajaban en organizaciones grandes y con mayores recursos tendían a centrarse en recomendar políticas a audiencias de élite, como intervención de terceros.
Percepciones del periodismo de paz
¿Qué significan estas diferentes percepciones del periodismo de paz para informar sobre conflictos y mediación para la paz?
Primero, es importante mencionar que el periodismo de paz comprende gran variedad de prácticas comúnmente aceptadas, por lo que estas diversas interpretaciones no solo deben reconocerse, sino que, quizás, también deben suponerse. Las historias sobre soluciones políticas y el impacto en la comunidad contribuyen al periodismo de paz equitativamente, sin que una sea superior a la otra. Es más, las diferentes percepciones acentúan la necesidad de capacitaciones y parámetros que tienen en cuenta los obstáculos profesionales que enfrentan los periodistas.
Por ejemplo, para que los talleres de reportaje de conflictos sean más apropiados y efectivos, su contenido debería adaptarse a los puestos que pueden ocupar los profesionales de los medios, mediante reconocer las diferentes realidades de trabajo. A modo de ejemplo, esto puede consistir en talleres de periodismo de paz dedicados a editar y destinados a supervisores que, principalmente, revisan el trabajo de otros. A los periodistas del rubro les convendrían herramientas para el periodismo de paz más tangibles, como guías de seguridad o capacitaciones de entrevistas periodísticas. Tales consideraciones pueden expandirse aún más e incluir las identidades sociales y culturales de cada periodista, ya que determinadas prácticas podrían tener un nuevo significado o representar una complicación para mujeres o dentro de determinados ambientes religiosos.
Repercusiones para la mediación
Respecto a las consecuencias que tiene para mantener la paz, en un sentido más general, las diversas percepciones destacan una verdad fundamental respecto de los estudios de la paz y la respuesta ante el conflicto: el periodismo solo es una pieza del rompecabezas.
En la extensa búsqueda de una paz duradera y transformadora, actores de distintos sectores deben comprometerse a disminuir la violencia y fomentar la justicia. El periodismo de paz ha sido criticado sobre la idea errónea de que los medios pueden, o deben, ser los únicos responsables de hablar sobre los conflictos. El vaivén de interpretaciones del periodismo de paz y de la forma de abordarlo funciona, como un recordatorio de que este tipo de periodismo no es una solución simple y rápida para consolidar la paz o para acabar con los conflictos.
En toda sociedad, la tarea principal del periodismo es la de informar, sin involucrarse en negociaciones políticas complejas ni desarrollar planes para alcanzar la paz, aunque es indudable que la forma en que se informar estos asuntos puede influir en la percepción pública de su valor y viabilidad.
Por ende, no debería considerarse que la diversidad de perspectivas y experiencias que dan los periodistas al reportaje de conflictos obstaculiza la posibilidad de un periodismo de paz integral o ético. Por el contrario, esta variedad puede utilizarse para reportar historias desde distintos ángulos y puntos de vista, lo que ayuda a las fuerzas de mantenimiento de paz, las autoridades públicas y las organizaciones multilaterales a concebir soluciones innovadoras para los conflictos.
Si lo llevamos al extremo, existe la misma cantidad de periodistas que pueden informar sobre un conflicto determinado que de historias y ángulos originales, lo que permite no caer en las trampas comunes del periodismo de guerra tradicional. Ciertamente, muy pocos conflictos han sido resueltos con soluciones simples y rápidas, por lo que estas diversas percepciones podrían ser fundamentales para resolver aquellos conflictos globales que parecen estar fuera de nuestro control.






