
El proyecto solar fotovoltaico Butwal de 8,5 MW en Rupandehi, Nepal, con el monte Everest de fondo. El proyecto entró en funcionamiento en 2020. Foto de Wikimedia Commons (licencia CC BY 4.0).
Este artículo fue presentado como parte de la Beca de Justicia Climática de Global Voices, que vincula a periodistas de países sinófonos y de la mayoría global para investigar los efectos de los proyectos de desarrollo chino en el extranjero. Encuentra más historias aquí.
Por primera vez, las energías renovables superaron la cuota de mercado del carbón, impulsadas por el crecimiento de la energía solar y eólica. Según un informe publicado por el centro de estudios EMBER en octubre de 2025, la energía solar por sí sola contribuyó con el 83% de este aumento, mientras que los combustibles fósiles tuvieron un ligero descenso, con una caída en la generación en China e India.
Nepal tiene un potencial de energía solar de 432 gigavatios (432,000 megavatios), más de diez veces superior al de la energía hidroeléctrica, que es de 42,000 MW. Con más de 300 días de sol al año, el país podría producir entre 3.6 y 6.2 unidades de electricidad por metro cuadrado, según sus niveles de radiación solar.
Este potencial sumado a la disminución de los costos de instalación (gracias a las fuertes inversiones chinas en paneles solares, entre otras energías renovables), representa una solución viable y asequible para el suministro de energía, a menudo poco fiable de Nepal, que depende principalmente de la energía hidroeléctrica. Sin embargo, las restrictivas políticas energéticas nacionales y la tensa situación geopolítica en la región impiden que Nepal aproveche su enorme potencial de energía solar.

Sistema solar de 500 kW en la Comisión para la Investigación del Abuso de Autoridad, en Tangal, Nepal. Imagen de Wikimedia Commons (licencia CC BY-SA 4.0)..
Nepal es uno de los mayores centros hidroeléctricos del mundo, y ha dependido durante mucho tiempo de centrales transitorias para alimentar su red eléctrica. Sin embargo, mientras la crisis climática aumenta el riesgo en el Himalaya, la energía hidroeléctrica se está volviendo cada vez más inestable, principalmente por amenazas como las inundaciones repentinas provocadas por el desborde de lagos glaciares.
¿La energía solar es la solución?
Todos estos crecientes riesgos y limitaciones de la energía hidroeléctrica deberían haber impulsado inversiones en la generación de energía solar en Nepal, especialmente por excepcional potencial. Sin embargo esto no sucede.
Por un lado, en lo que respecta a la matriz energética de Nepal, el Gobierno limita la energía solar a tan solo un 10%. No existe una explicación oficial, pero es probable que se deba a la percepción de que la tecnología solar no puede suministrar un flujo de energía constante, porque no hay generación durante la noche y que Nepal tiene picos de demanda por la mañana y por la tarde.
Esto podría solucionarse con tecnologías de almacenamiento como la energía hidroeléctrica por bombeo o incluso el almacenamiento en baterías, pero surge entonces el problema de las tarifas, que son mucho más bajas para la energía solar a cinco rupias (0,035 dólares) por unidad de energía. Después, se convoca a una licitación competitiva, que incentiva a las empresas a reducir aún más las tarifas.
Mientras tanto, no existe un proceso de licitación para la energía hidroeléctrica, y las licencias se otorgan por orden de llegada. Existe una tarifa fija independientemente de la ubicación, que además es más alta. de 6,5 rupias {0,046 dólares) por unidad de energía. La energía hidroeléctrica se rige por la oferta, mientras que la solar se rige por la demanda. En este desalentador panorama la energía solar representa solo el 5% de la matriz energética total de Nepal, a pesar de que el límite máximo es del 10%.
Kushal Gurung, experto en energía, declaró a Global Voices: “Dados los riesgos ambientales que conlleva la energía hidroeléctrica, los inversionistas exigen ahora que se aumenten las tarifas de esta energía. Por lo tanto, la pregunta para el Gobierno es: ¿está dispuesto a pagar más por la energía hidroeléctrica o a comprar más energía solar que es más barata?”.

Agricultores de Nepal riegan sus campos con bombas de agua solares. Foto usada con el permiso de Gham Power.
Al mismo tiempo, los empresarios han pedido a las autoridades que eleven el límite de la energía solar al 30% y amplíen las políticas de zonificación para que se puedan construir plantas solares en zonas con alto potencial, como Dolpo y Mustang en la meseta tibetana, casi deshabitadas por ser incultivables, pero que también tienen algunos de los niveles de radiación solar más altos.
Quizás la mayor ventaja de la energía solar sea su rentabilidad en comparación con la hidroeléctrica. Se estima que el costo operativo de una central hidroeléctrica es entre tres y cuatro veces más que una de una central solar con la misma capacidad de generación. Más importante aún, por la crisis climática, los inversionistas ya no tienen garantizada la rentabilidad de su inversión en energía hidroeléctrica, sobre todo porque las primas de los seguros han aumentado considerablemente.
“Em 2024, cuando el Gobierno abrió una licitación para 800 MW de energía solar, hubo licitaciones por un total combinado de más de 3000 MW del sector privado, lo que quiere decir que tanto los prestamistas como los constructores están convencidos de la tecnología solar, pero el Gobierno (especialmente la burocracia), también tiene que estar en la misma sintonía”, dice Gurung y agrega que había hablado con el actual ministro de Energía, Kulman Ghising, sobre aumentar el límite de energía solar. a lo que estuvo de acuerdo, pero cuando intentó defender que se eliminara el proceso de licitación, no se mostró muy receptivo.

Nepal tiene un potencial de energía solar de 432 GW, más de diez veces superior al de la energía hidroeléctrica. Foto usada con el permiso de Gham Power.
La geopolítica en la mezcla
En 2018, el Fondo Climático del Himalaya Dolma (DHCF) presentó una propuesta para generar 150 MW de energía solar, y de ahí almacenar 20 MW en sistemas de baterías en Mustang para satisfacer los picos estacionales y diarios de Nepal.
Obtuvieron la aprobación de la junta de inversiones y ya habían invertido millones en el proyecto cuando el Departamento de Minas del Gobierno de Nepal ordenó a todos los promotores de la región que detuvieran sus proyectos, con el argumento de la posibilidad de extraer uranio en la zona. Sin embargo, fuentes internas afirman que el verdadero motivo fue la presión del Gobierno chino, que estaba descontento con la proximidad de la planta a la frontera tibetana por motivos de seguridad.
China se anexó partes del Tíbet en octubre de 1951 y las convirtió en la región autónoma del Tíbet bajo su dominio. Este territorio y la soberanía del pueblo tibetano siguen siendo objeto de disputa y el movimiento independentista continúa. Por ello, Pekín vigila de cerca cualquier posible activismo tibetano o actividad disidente que desafíe su control sobre la región y se muestra sensible ante cualquier posible incursión en su territorio, en particular por parte de Nepal, punto clave de tránsito para los refugiados tibetanos y centro de activismo que cuestiona la soberanía y el control de China sobre la región.
Otro ejemplo de un proyecto de energía limpia atrapado en una maraña geopolítica fue la mayor planta solar de Nepal, que la empresa china Risen Energy iba a desarrollar por 190 millones de dólares. La junta de inversiones de Nepal participó en las negociaciones con la filial de Risen, Risen Energy Singapore JV, para el sistema de generación fotovoltaica conectado a la red. La propuesta consistía en instalar dos plantas solares de 125 MW en los distritos de Banke y Kapilvastu, cerca de la frontera con India. Cada instalación almacenaría 20 MW de la energía generada durante el día para transmitirla durante las horas punta de la mañana y la tarde. Sin embargo, el acuerdo no se firmó, pues a las autoridades indias les preocupaba la proximidad de las dos plantas solares con la frontera sur.
Las relaciones entre India y China se han deteriorado en los últimos años, y Delhi ha intentado utilizar su influencia en el sur de Asia para bloquear el desarrollo y la cooperación china en la región.
Pero no todos los proyectos respaldados por China quedaron bloqueados. En 2024, China entregó dos proyectos de subsistencia de energía solar a una comunidad local en Lalitpur, en el valle de Katmandú, Nepal: una casa de baños solar comunitaria y un sistema de energía fotovoltaica en la azotea. Los proyectos están financiados por la Asociación del Pueblo de Yunnan para la Amistad con Países Extranjeros e implementados por su oficina de representación comercial en Nepal, y buscan mejorar las condiciones de vida cotidianas ante los frecuentes cortes de luz y la escasez de agua. Esta iniciativa forma parte del programa “Comunidad Feliz” (幸福社区, Xìngfú Shèqū) de la embajada china, que depende del Centro de Cooperación para la Reducción de la Pobreza y Desarrollo Chino – Sur de Asia, y ejemplifica las iniciativas constantes de China por consolidar su presencia en la región y contrarrestar la influencia de India.
Gurung afirma que: “la energía hidroeléctrica es un desastre geopolítico, pero también ha empezado en la energía solar. Ahora todo depende de cómo lo gestionemos, y necesitamos una diplomacia hábil para asegurarnos de que nuestros proyectos no se retrasen indefinidamente, como ya ha ocurrido”.

Paneles solares junto a una antena parabólica en Pheriche, en la región de Khumbu, al pie del monte Everest. Foto de Wikimedia Commons (licencia CC BY-SA 4.0).
Un fruto fácil de alcanzar
Si bien la geopolítica y las políticas internas restrictivas limitan el potencial de la energía solar en Nepal, todavía existen oportunidades a pequeña escala para que los emprendedores de energía solar obtengan beneficios tales como la medición neta.
La mayoría de las industrias establecidas en Nepal tienen suficiente espacio en sus azoteas para generar entre 500 kW y 1 MW de energía solar, lo que en conjunto produciría una cantidad considerable de energía. Además, estas industrias suelen ser solventes y gozan de la confianza de las instituciones financieras. Lo mismo ocurre con los complejos comerciales, como supermercados y cadenas de tiendas presentes en todo Nepal.
Por otro lado, China también podría aprovechar el alto potencial de energía solar de Nepal. Dado que Estados Unidos solo ha impuesto un arancel del 10% a Nepal, China podría instalar plantas de fabricación de paneles fotovoltaicos en el país. Sin embargo, esto requiere negociaciones entre Gobiernos, que se ven obstaculizadas por las tensiones entre India y China.
Lo mismo ocurre con el mecanismo de ajuste fronterizo de carbono que consiste en un arancel sobre el carbono aplicado a productos con altas emisiones de carbono tales como el acero, el cemento y algunos tipos de electricidad, importados a la Unión Europea. Los productos chinos se han visto perjudicados por este mecanismo, pero los productos chinos fabricados en Nepal pueden ser competitivos en el mercado europeo gracias a un menor impuesto sobre el carbono para el país.
Durante mucho tiempo, la energía limpia ha sido un rubro en el que Nepal espera atraer inversión china, no solo en energía hidroeléctrica, sino también en energía solar y eólica. Sin embargo por las tensiones geopolíticas, China aún no ha establecido ninguna planta de energía solar a gran escala en Nepal. En cambio, la cooperación se ha limitado hasta ahora a pocos proyectos de ayuda a pequeña escala.






