Carta de los barrios periféricos de São Paulo a la COP30

A polluted stream in a poor neighborhood. Among the main issues addressed by residents are flooding, lack of forest coverage, and inadequate housing. Photo by Isabela Alves/Agência Mural, used with permission.

Entre los muchos problemas que abordan los vecinos hay inundaciones, falta de árboles y viviendas inadecuadas. Fotografía de Isabela Alves/Agência Mural, usada con autorizado.

Este artículo de Isabela Alves se publicó originalmente el 31 de octubre de 2025 en el sitio web de Agência Mural. Global Voices reproduce el artículo con ediciones en virtud de un acuerdo de colaboración editorial.

No ampliar basurales en barrios pobres, promover la educación ambiental en escuelas y otros espacios, crear una moneda ecológica para el reciclaje y responsabilizar de la preservación a los grandes contaminadores y autoridades públicas.

Estas son algunas de las propuestas que activistas de la periferia —barrios pobres y marginalizados— de São Paulo, Brasil, la mayor ciudad de Latinoamérica, llevarán a la COP 30 (Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2025), que se lleva a cabo entre el 10 y el 21 de noviembre en Belém, Pará, estado del norte de Brasil.

En total, hay alrededor de 30 propuestas en la «Carta de las periferias sobre los compromisos por el clima — ¡La atmósfera está tensa!«, que firman 50 colectivos y mil líderes comunitarios. Además de las propuestas, el documento contiene un análisis de la situación en estos rubros frente al cambio climático.

«Esperamos conectar con personas de otros países, regiones y zonas marginadas de Brasil, para que juntos presentemos un proyecto que tenga la marca de las periferias de las sociedad», declaró Edson Pardinho, de 50 años, coordinador del Frente por los Derechos de [Barrios] Periféricos, que organizó la carta.

El Frente Periférico por los Derechos surgió de la colaboración de movimientos sociales durante la pandemia de COVID-19, cuando asistieron a familias con alimentos, equipos de higiene y barbijos. Luego de la pandemia, el colectivo continuó trabajando.

En los meses previos a la COP, el frente movilizó a activistas para analizar los objetivos climáticos en sus barrios y redactar las propuestas colectivas.

«[El cambio climático] afecta primero a las periferias, y solo después se siente en las zonas más protegidas. Quienes viven en los barrios periféricos han estado lidiando con el cambio climático desde hace mucho tiempo», observó Pardinho.

La carta presenta ideas con el objetivo de guiar políticas públicas y prácticas comunitarias que promueven la justicia socio-ambiental. Enfatiza la importancia de fortalecer la participación pública en las decisiones que involucran a su territorio. Las sugerencias incluyen acciones para gestionar desechos, educación ambiental, viviendas decentes, solidaridad económica y saneamiento básico.

Voces de las periferias por el clima

Jaison Lara in front of some rudimentary houses. ara is an environmental activist working on culture and the education of children and young people. Photo by Isabela Alves/Agência Mural, used with permission.

Jaison Lara es un activista ambiental que trabaja en la cultura y la educación de niños y jóvenes. Foto de Isabela Alves/Agência Mural, uso autorizado.

La carta resalta que la expansión histórica de las zonas periféricas de São Paulo se vio afectada por falta de planeamiento urbano. «La rápida expansión de la ciudad no fue [socioeconómicamente] neutral: priorizó grandes intereses económicos, como los del mercado de bienes raíces, cuya lógica de exclusión relegó a la población periférica a zonas riesgosas y degradadas».

“Las personas desarrollaron su propia tecnología para asegurar su sobrevivencia, lo que incluso empeoró la situación climática», agregó Pardinho, que vive en el asentamiento Dom Tomás Balduíno, Franco da Rocha, São Paulo.

Para Mateus Munadas, de 34 años, uno de los fundadores del Frente Periférico que vive en el distrito de Itaquera. es importante que los activistas de la periferia asistan a la COP, ya que nunca se tienen en cuenta las perspectivas de quienes realmente sienten el impacto de la emergencia climática.

«Hay puntos de vulnerabilidad comunes entre estos barrios marginados, y también hay muchos que luchan por cambios en estas zonas», dijo.

Entre las soluciones propuestas hay acciones como limpieza de arroyos, granjas y jardines comunitarios, grupos solidarios durante tormentas, redes de apoyo ambiental y comunicación comunitaria. En el campo de la educación, educadores sociales, colectivos culturales y maestros trabajan incansablemente para dar a conocer los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible), y advertir sobre el racismo ambiental que viven las zonas marginadas.

También hay otras soluciones, como reforestación comunitaria, fortalecimiento de cooperativas de reciclaje, expansión de redes de recolección de agua de lluvia y planes para adaptación local guiados por las propias comunidades, según fuentes con las que habló Agência Mural.

Lugar para el debate

Children and teenagers from Jardim Lucélia and Jardim Shangri-lá, from Grajaú, spoke about climate change. Photo by Isabela Alves/Agência Mural, used with permission.

Niños y adolescentes de Jardín Lucélia y Jardín Shangri-lá, de Grajaú, hablaron del cambio climático. Foto de Isabela Alves/Agência Mural, usada con autorización.

El pueblo guaraní de la villa indígena Tekoá Pyau, en Jaraguá, pidió la protección de los pueblos nativos, y resaltó que su sobrevivencia es esencial para preservar el ambiente.

«No es solo por el aumento de la temperatura, sino [también] la sobrevivencia de seres humanos que cohabitan en espacios boscosos y forestales. Son blanco directo de los terratenientes y la especulación inmobiliaria», declaró Pardinho.

El coordinador de Casa Ecoativa, Jaison Lara, explicó que el manifiesto también cuestiona la lógica detrás de un evento históricamente compuesto mayormente por hombres de edad, blancos y cisgénero que hablan en representación de un diverso rango de habitantes y territorios.

«Si solo estuvieran figuras diplomáticas, las [mismas] personas poderosas de siempre, probablemente sería un foro vacío que no tendría en cuenta los conocimientos de las periferia, quilombolas (asentamientos de descendentes de esclavos que escaparon a la libertad), nativos y habitantes ribereños», dijo Lara.

En una de las reuniones, Lara habló a más de 200 niños. «Son los principales protagonistas que enfrentan los desastres ambientales que estamos viendo. Les estamos dejando un planeta en colapso, y no es su culpa. No hay políticas públicas que atiendan a este grupo etario, que cuiden a estos niños», agregó.

Problema de vivienda

Una pregunta clave para quienes viven en las periferias es el derecho a la vivienda, sobre todo en zonas como el sur de São Paulo. Ahí, hay viviendas construidas de manera irregular en las APA (Áreas de Protección Ambiental). En los últimos meses, en el Gran São Paulo hay una serie de acciones de las autoridades y decisiones judiciales contra estas ocupaciones.

«La vivienda y el ambiente deben ir a la par», argumentó Clair Helena Santos, de 67 años, coordinadora del movimiento de viviendas para Missionária-Cidade Ademar y Cecasul (Centro de Ciudadanía y Acción Social – Sur).

Santos se unió al movimiento social a los 17 años y fue elegida como una de las activistas que asistirían a la COP 30. «Como alguien que tiene vivienda, entiendo que es el canal para todos los demás derechos humanos: salud, educación, transporte y ocio, entre muchos otros», explicó.

Clair Helena Santos has been an activist for housing rights since the age of 17; she was selected to go to COP30. Photo by Isabela Alves/Agência Mural, used with permission.

Clair Helena Santos, activista por el derecho a una vivienda desde los 17 años; fue elegida para asistir a la COP 30. Foto Isabela Alves/Agência Mural, uso autorizado.

La carta a la COP propone «terminar con los desalojos y prácticas violentas contra asentamientos y favelas», y programas dirigidos a quienes viven en zonas de alto riesgo, para evitar que se encuentren sin tener a donde ir si algo ocurre a sus hogares.

La carta muestra los principales pedidos de las comunidades en zonas como Cidade Ademar y Pedreira, regiones muy afectadas por el cambio climático, ya que están cerca de embalses o flujos de aguas residuales.

Un ejemplo reciente de impacto ambiental fue la construcción de un puente en la ruta Alvarenga, que pasa sobre la represa Billings, una de las mayores reservas de agua de São Paulo, que afecta la fauna acuática y la vegetación.

«No tiene sentido que los poderosos se queden aquí discutiendo acerca del clima y la lucha contra las inundaciones si las periferias y los movimientos sociales no están representados, ¿no? Para nosotros, el lema es ‘nada sobre nosotros, sin nosotros'», observó Santos.

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