
Adlunfiqri Sigoro protesta frente a Walshin Lihwa Corporation en Taiwán. Imagen cortesía de Adlunfiqri Segoro. Usada con autorización
Este artículo se presentó en el marco de la convocatoria Justicia Climática de Global Voices, que reúne a periodistas de países de habla china y de la mayoría global para investigar los efectos de los proyectos de desarrollo chinos en el extranjero. Más historias aquí.
El 5 de agosto, el activista indonesio Adlunfiqri Sigoro, junto a vecinos de la comunidad, trabajadores, indígenas y representantes de otras organizaciones ambientales indonesias protestaron frente a la sede de la Corporación Walsin Lihwa (華新麗華股份有限公司, gigante taiwanés procesador de níquel.
Reclamaban contra las minas de níquel de Walsin en Indonesia, cuyos habitantes dijeron que dañan el ambiente y los medios de vida locales, la cultura y la tierra. Pedían mejoras en las condiciones de trabajo, transparencia en las responsabilidades, políticas de derechos humanos y debida diligencia ambiental, eliminación gradual de carbón, y un efectivo y proactivo mecanismo de participación de las partes interesadas.
Los canales de noticias taiwaneses informaron sobre la protesta, resaltaron el recorrido de los activistas de Indonesia a Taiwán para protestar contra los asuntos ambientales y de derechos humanos de la fábrica de níquel de Walsin Lihwa.
La Corporación Walsin Lihwa tiene tres compañías que operan en el parque industrial Indonesia Morowali en Sulawesi Central y el parque industrial Indonesia Weda Bay en Malucas del Norte. Walsin produce arrabio de níquel, componente imprescindible para vehículos eléctricos, con una capacidad que alcanza las 300,000 toneladas al año. Walsin vende su producción a numerosas compañías chinas, como Shanghai Decent Investment, Guangxi CNGR Energía, Ciencia y Tecnología, y Hunan Zoomwe Zhengyuan Material de Comercio Avanzado.
Después de la protesta en Taipéi, Adlun y otros representantes de la comunidad de Indonesia fueron invitados a una reunión presencial con la administración de Walsin. Sin embargo, como señaló en un comunicado de prensa de Aski Ekologi de Indonesia y Emansipasi Rakyat y la Fundación por los Derechos Medioambientales de Taiwán, Walsin no ha logrado dar respuestas ni compromisos reales a los principales pedidos de los activistas.

Adlunfiqri Sigoro y otros activistas protestan frente a la Corporación Walsin Lihwa en Taiwán. Imagen cortesía de Adlunfiqri Segoro. Usada con autorización.
Según el Servicio Público de Televisión de Taiwán, Walsin dijo en una declaración escrita que parte de la información que dio la fundación no coincidía con los hechos. La compañía se compromete a continuar participando con la fundación, y destaca que cumple con las normas locales de Indonesia. La declaración no abordó preguntas específicas del público sobre seguros de responsabilidad por accidentes laborales e información de la contaminación.
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Un legislador taiwanés y trabajadores de Indonesia en Walsin organizaron una conferencia de prensa ese mismo mes, pidieron que llamando a Taipéi acelerara la formación de un comité de derechos humanos y diligencia debida en materia ambiental. En la conferencia de prensa, los representantes de los trabajadores revelaron las duras condiciones de trabajo de los empleados, según el informe a la Agencia Central de Noticias de Taiwán. Una fábrica acoge a mil personas que tienen solo un baño sin suministro de agua. El proceso de manufactura produce aire tóxico y polvo de carbón, pero a los trabajadores solo se les da mascarillas simples sin mayor protección, y en su zona de descanso no hay sistema de circulación de aire.
En Indonesia, la minería de níquel y preocupaciones ambientales y sobre derechos humanos han estado en el centro de atención muchos años después de un ambicioso plan del Gobierno para expandir la industrialización. Los recursos están dispersos sobre todo en Sulawesi y Molucas del Norte, al este de Indonesia, en donde está la mayor reserva grande de níquel del mundo equivalente al 42% de las reservas de níquel del mundo.

Coalición de Save Sagea. Fuente: Instagram de Save Sagea.
Sin embargo, esta industrialización tuvo un alto costo para el ambiente y los derechos humanos de la comunidad, como la ciudad natal de Adlun, Sagea, en Weda Norte, Halmahera Central, Maluku Norte. Sagea es uno de los puntos críticos de la minería y la industrialización del níquel en Indonesia.
Desde las primeras etapas de la exploración de níquel, Adlun y su colectivo, Save Sagea, han tomado las calles muchas veces para luchar por la justicia ambiental de la comunidad local afectada por la minería de níquel y la industrialización.
Global Voices habló con Adlun sobre cómo su colectivo se defendió contra la concesión minera de níquel y contra la planta industrial en su localidad en los últimos diez años.
Save Sagea: Preservar ek ambiente y las zonas sagradas de los ancestros
En 2014, Adlun y varios jóvenes de la localidad fundaron Save Sagea, colectivo local que busca proteger a la localidad de la industria extractiva que podría destruir su ambiente y biodiversidad.
Save Sagea se formó en la etapa inicial de la exploración de níquel de PT First Pacific Mining, empresa inversionista de Hong Kong. La compañía planeó construir la concesión minera sobre la zona de karst de Bokimoruru, mientras que el lugar planificado de la fábrica está entre el río Sageyan y el lago Legaelol. Esto está muy cerca de las zonas residenciales. Adlun explica la importancia dellugar para la comunidad de Sagea:
Saya perlu menekankan bahwa tiga lokasi ini merupakan tempat-tempat keramat untuk masyarakat kami, merupakan destinasi wisata, dan juga merupakan bagian dari ekosistem karst Halmahera yang membutuhkan perlindungan.
Debo destacar que estos tres sitios son sagrados para nuestra sociedad, son destacadas atracciones turísticas, y también son parte del ecosistema de karst en Halmahera, que hay que proteger.
Ecológicamente, la zona del karst sirve como captación de agua y zona de almacenamiento. Económicamente, el turismo del karst de la cueva Bokimoruru y el lago Legaelol ha beneficiado a las comunidades de Sagea y los pueblos kiya. Si el lugar se transforma en minas de níquel, los lugareños perderán independencia alimentaria, como agricultura, procesamiento de sago y pesca.
Adlun enfatizó la importancia de llevar el asunto a las comunidades locales para que todos entiendan por qué tienen que oponerse al proyecto. En Sagea, los valores tradicionales y espirituales son importantes para los lugareños.
En este caso, los organizadores plantearon el asunto, enfatizaron que la mina planificada podría destruir el sagrado lago Legaelol y la cueva Bokimoruru, lugares sublimes donde los pobladores se conectan con sus ancestros. Los lugareños también hacen rituales culturales, como peregrinaciones, y mucho señalan que no soportarían verlos profanados por la minería. Adlun indicó:
Isu yang kami bawa adalah tentang menyelamatkan danau dan goa keramat yang sudah diturunkan turun temurun oleh leluhur kami di Sagea. Kami hanya melanjutkan pesan yang disampaikan oleh leluhur kami yang menitipkan tanah ini untuk dijaga kepada kami.
Lo que planteamos es salvar el lago sagrado y la cueva, preservados por generaciones de los habitantes de Sagea. Nosotros solo transmitimos el mensaje nuestros ancestros que nos pidieron mantener bien esta tierra.

Lugareños opuestos a las operaciones mineras de níquel en Sagea. Imagen cortesía de Adlunfiqri Segoro. Usada con autorización.
Además, Adlun dijo que los jóvenes de Sagea se opusieron a la idea de abrir la exploración de minería de níquel porque la compañía no consultó con la comunidad ni los involucró en los planes de los procesos de exploración. La coalición también pidió que la compañía haga un análisis de impacto ambiental transparente, que la compañía no ha hecho.
En este contexto, la coalición lanzó muchas propuestas para oponerse a las concesiones mineras y la fábrica. Después de muchas manifestaciones, invitaron a los representantes de Save Sagea a la oficina del regente adjunto de Halmahera para debatir sobre la materia. Actualmente, el proyecto está inoperativo.

Bandera de Save Sagea en la celebración del cumpleaños del profeta Mahoma en Sagea. Imagen cortesia de Adlunfiqri Segoro. Usada con autorización.
Desde entonces, Save Sagea ha ganado mayor atención del público pues sigue luchando para preservar el ambiente.
No tienen una estrategia exacta, dijo Adlun. Las redes sociales y las comunicaciones de prensa son importantes; a través de las redes sociales, expandieron su red de contactos y recibieron apoyo del extranjero. Pero las protestas en la calle, la presión y la organización comunitaria han sido esenciales para fortalecer el movimiento.
Por ejemplo, durante la celebración del cumpleaños del profeta Mahoma, fiesta nacional en Indonesia, los lugareños tuvieron un desfile tradicional, y algunos tenían una bandera de “Save Sagea” para dar a conocer su postura contra la minería de níquel, perjudicial para el ambiente. Por eso, los jóvenes de la localidad son parte vital de la movilización y la campaña.

Sitio de la minera de níquel Weda Bay en la isla Halmahera. Imagen de Wikimedia Commons (CC BY 2.0).
Sin embargo, Sagea aún enfrenta una amenaza de la minería de níquel y la industrialización. Actualmente hay cinco licencias mineras que buscan operar en el ecosistema de karst de Sagea. Una es la minera Weda Bay, empresa conjunta del Grupo Tsingshan Compañía Limitada (青山控股集团有限公司), compañía líder en acero inoxidable de China, Eramet, compañía minera y metalúrgica con sede en Francia, y PT Antam Tbk, compañía estatal Indonesia.
La minera Weda Bay es parte del parque industrial Indonesia Weda Bay, que ha comenzado operaciones mineras en la zona aguas arriba del tío Sagea. Las actividades mineras cerca del rio han contaminado el agua y le han dado un color pardusco y fangoso.
La coalición Save Sagea continuará presionando al Gobierno para que designe al ecosistema del karst de Sagea como un geoparque nacional y solicitó que se revoquen los permisos de las compañías alrededor del rio. Adlun señaló:
Kami hanyalah zona yang dikorbankan untuk kepentingan ekstraktif kapitalis, tapi kami akan terus berjuang untuk menyelamatkan Sagea, tanah kami, dan juga lingkungan di sekitar kami.
Solamente somos zonas sacrificadas por los intereses extractivos capitalistas, pero continuaremos peleando para salvar Sagea, nuestra tierra, y preservar nuestro ambiente.






