Lecciones de la comunidad Huai Hin Lad Nai de Tailandia: Cómo integrar la sabiduría indígena para fortalecer la respuesta ante desastres

Huai Hin Lad Nai village farmland

Miembros de la comunidad Huai Hin Lad Nai cosechan arroz en las tierras de cultivo rotativo durante la temporada de cosecha en noviembre de 2024.  Foto y pie de foto de Ratcha Satitsongtham. Fuente: Prachatai, socio de contenido de Global Voices. Usada con autorización.

La versión original de este artículo es de Anna Lawattanatrakul, con información adicional de Ratcha Satitsongtham, y se publicó en Prachatai, sitio web independiente de noticias de Tailandia. Global Voices reproduce una versión editada en virtud de un acuerdo de intercambio de contenidos. 

El pueblo Huai Hin Lad Nai, situado en las montañas del distrito de Wiang Pa Pao en Chiang Rai, es una comunidad indígena karén que ha sido declarada la primera zona de protección del estilo de vida indígena de Tailandia. Los habitantes viven en más de 10,000 rai (1600 hectáreas) de terreno forestal, de los que solo se utilizan 1632 rai. Sus esfuerzos valieron varios premios de conservación, entre ellos, el premio Héroe Forestal de Naciones Unidas.

En septiembre de 2024, inundaciones y deslizamientos de tierra devastaron la comunidad, lo que se describió como un desastre sin precedentes.

A raíz de ello, se acusó a la comunidad de haber provocado la inundación. Varios videos y reportajes periodísticos afirmaron que la tradición de cultivo rotativo de la comunidad implica la deforestación. Una página de Facebook publicó una foto aérea de la comunidad y sostuvo que la práctica de monocultivo impide que los árboles crezcan en las montañas. A su vez, algunos académicos aseguraron que los habitantes fueron los responsables de la deforestación y del desastre natural consecuente.

Las organizaciones civiles afirmaron que este tipo de reportajes reproducen un estereotipo negativo de las comunidades indígenas, y que además agravan la situación al difundir información errónea sobre una comunidad que ya sufre los efectos de un desastre natural.

En la actualidad, la comunidad está en vías de recuperación, pero continúan los debates sobre el papel del conocimiento tradicional para evitar desastres y si las comunidades indígenas deberían tener una participación más relevante para responder ante catástrofes.

Desastre sin precedentes

Nivate Siri, de 68 años, Uno de los líderes de la comunidad Huai Hin Lad Nai, contó que las inundaciones y los deslizamientos de tierra se produjeron luego de varios días de constantes lluvias torrenciales y que nunca había visto deslizamientos tan intensos en el pueblo.

Según Nivate, los expertos explicaron que se trató de un desastre que ocurre una vez cada varios siglos. Señaló que algunas de las plantaciones de arroz y de té de la comunidad sufrieron destrozos por las inundaciones y que algunas familias perdieron sus cerdos, una valiosa fuente de sustento.

A su vez, Chaithawat Chomti, también miembro de la comunidad, dijo que estaba en Chiang Mai cuando supo de la inundación. En las semanas siguientes, se encargó de coordinar un centro de mando que supervisaba las tareas de socorro. La carretera que conducía a Huai Hin Lad Nai estaba bloqueada. No había agua corriente y las señales telefónicas se interrumpieron mientras continuaba la lluvia.

Chaithawat dijo que cuando la comunidad se haya recuperado, tendrá que poner en práctica lo que aprendió durante el desastre y crear un sistema de seguimiento a largo plazo. También le gustaría que Huai Hin Lad Nai se convirtiera en una comunidad modelo en respuesta a los desastres y diera información a otras comunidades que viven en zonas de alto riesgo.

Víctimas de la crisis climática

Según un proyecto de investigación que se presentó en un evento organizado por la comunidad Huai Hin Lad Nai y varias organizaciones e instituciones en febrero de 2025, el cambio climático y los efectos prolongados de las concesiones forestales anteriores son los responsables de los deslizamientos de tierra.

Jatuporn Teanma, profesor de la Facultad de Estudios Ambientales y de Recursos de la Universidad de Maha Sarakham, afirmó que el fenómeno climático de La Niña ocasionó fuertes lluvias en el norte de Tailandia al momento de las inundaciones. Además, señaló que el monzón que debía avanzar hacia Myanmar se detuvo en Chiang Rai, lo que provocó lluvias continuas en la zona.

Jatuporn también manifestó que los deslizamientos de tierra se produjeron en zonas que antes de 1989 estaban abiertas a concesiones forestales. Expresó que por eso, los árboles que quedan en estas zonas son en su mayoría de madera blanda, no tienen valor económico y son menos resistentes al suelo reblandecido.

La investigación además reveló que los deslizamientos de tierra ocurrieron en zonas forestales protegidas por la comunidad y que no se utilizaban para la agricultura.

Huai Hin Lad Nai village

El pueblo de Huai Hin Lad Nai en octubre de 2024, los miembros de la comunidad limpian tras los deslizamientos de tierra. Foto y pie de foto de Ratcha Satitsongtham. Fuente: Prachatai, socio de contenido de Global Voices. Usada con autorización.

De víctimas a protagonistas

Preecha Siri, líder comunitario de 70 años, explicó que suele haber señales de advertencia antes de las lluvias torrenciales. Las tortugas de cabeza grande y los cangrejos de los arroyos cercanos se desplazaban a terrenos más elevados días previos a la inundación, algo que observó antes de la inundación. También dijo que el calor era inusual.

Desde que se produjeron los deslizamientos de tierra, Nivate dijo que los miembros de la comunidad han vigilado los alrededores del pueblo para evitar nuevos incidentes. Según los conocimientos transmitidos entre ellos, observan las actividades de animales, como insectos y tortugas. Nivate contó que si los animales se van a terrenos más elevados es que se avecina una tormenta.

Siri agregó que además de los conocimientos tradicionales, la comunidad debería utilizar la tecnología y la ciencia para elaborar un plan de respuesta. Le gustaría que la información se recolectara y se transmitiera de generación en generación.

Sin embargo, muchas de las comunidades indígenas de Tailandia no están en condiciones de utilizar su sabiduría tradicional. Las restrictivas leyes de conservación y los prejuicios de la población contra las comunidades indígenas que viven en las zonas forestales hacen que ya no puedan seguir su estilo de vida tradicional. Aunque Tailandia es uno de los países firmantes de la Declaración de Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, nunca reconoció oficialmente a ninguna comunidad como indígena.

Suwichan Phatthanaphraiwan, profesor de la Facultad de Artes Liberales de la Universidad de Mae Fa Luang, dijo que el estilo de vida tradicional de las comunidades indígenas karén, desde cómo construyen sus casas hasta los métodos agrícolas y la predicción del tiempo que se basa en el comportamiento de los animales, resulta muy útil para responder y asistir en caso de desastres.

Las autoridades suelen considerar que las casas tradicionales, a menudo de una sola planta y construidas sobre pilotes para evitar las inundaciones, son temporales. Por lo tanto, a las comunidades karén se les niega un domicilio permanente y no tienen acceso a infraestructura básica, como electricidad y agua. Esto lleva a las comunidades a recurrir a diseños modernos para acceder a estos servicios indispensables.

Antes, las comunidades aprendían de la historia y se desplazaban de un lugar a otro para evitar los desastres, pero hoy eso les resulta imposible. Suwichan dijo que ahora las leyes de conservación controlan el estilo de vida de las comunidades y que están obligadas a permanecer en zonas que saben que están en peligro. Algunas ya no dejan que sus animales paseen por el bosque, en parte por miedo a enfrentar acusaciones, lo que significa que tienen menos oportunidades de vigilar el bosque y observar las señales de advertencia de que algo peligroso se avecina.

Todos los caminos conducen a reformas constitucionales

Para Songkrant Pongboonjan, profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chiang Mai, el obstáculo radica en el sistema jurídico de Tailandia. Explicó que la ley tailandesa no reconoce la propiedad comunal, que siempre fue parte de la cultura karén. Por lo tanto, los recursos son de propiedad privada o estatal, y los que son propiedad estatal los gestiona totalmente el Gobierno. Las leyes tailandesas sobre silvicultura y conservación se redactan de tal forma que le otorgan al Gobierno control total de las tierras y recursos forestales, e incluso las comunidades que vivían allí antes de que las leyes se promulgaran no tienen derecho a las tierras.

Los sistemas de propiedad comunal no solo son incompatibles con la legislación vigente, sino que la población en general suele tener prejuicios contra la forma de vida indígena. Songkrant indicó que los libros de texto transmitieron la idea de que las comunidades indígenas causaron la deforestación por la agricultura de «tala y quema». En realidad, lo que practican es un método rotativo en el que alternan parcelas de tierra seleccionadas, que permite al suelo recuperarse durante la rotación y reducir el riesgo de erosión.

Según Songkrant, el sistema de centralización es parte del problema, ya que es ineficiente. El hecho de que los Gobiernos locales no estén autorizados a actuar ante una situación de emergencia y tener que esperar a que una agencia de Bangkok intervenga significa que las respuestas a las catástrofes demora. Mientras tanto, mientras los desastres naturales se hacen cada vez más extremos, se hace evidente que el sistema actual no puede afrontarlos.

Los activistas solicitan reformas constitucionales para identificar el origen de los problemas. La Constitución de 1997, considerada una de las más progresistas, se derogó después del golpe militar de 2006 en Tailandia. Protegía los derechos de las comunidades y de los ciudadanos para participar en la gestión de los recursos naturales y del ambiente.

Songkrant dijo que la Constitución, como documento fundamental que sirve de base para otras leyes, debería aclarar que los recursos naturales les pertenecen a todos los ciudadanos y no al Estado.

Además, sostuvo que si se protegen los derechos de las comunidades sobre los recursos, no es ilegal que los utilicen. Aunque no discrepa con la aplicación de medidas estrictas para proteger las zonas forestales deshabitadas con ecosistemas vulnerables, Songkrant señaló que sería injusto para las comunidades que ya viven en zonas forestales que se las desalojara o se les prohibiera utilizar sus tierras ancestrales. Por lo tanto, es necesario adoptar medidas diferentes para estas zonas.

Huai Hin Lad Nai village ceremony

En diciembre de 2024, la comunidad Huai Hin Lad Nai celebró una ceremonia tradicional de atado de hilos en las muñecas para bendecir al pueblo tras la catástrofe. Foto y pie de foto de Ratcha Satitsongtham. Fuente: Prachatai, socio de contenidos de Global Voices. Usada con autorización.

Inicia la conversación

Autores, por favor Conectarse »

Guías

  • Por favor, trata a los demás con respeto. No se aprobarán los comentarios que contengan ofensas, groserías y ataque personales.