
Corredor ecológico de Kivu-Kinshasa en la República Democrática del Congo. Imagen de Anicet Kimonyo. Usada con autorizacipon.
Este artículo de Anicet Kimonyo se publicó originalmente en Peace News Network el 29 de octubre de 2025. Global Voices reproduce una versión editada como parte de un acuerdo de colaboración.
Los conflictos armados en el este de República Democrática del Congo incrementan el nivel de pobreza y aceleran la degradación ambiental.
En el norte de la provincia de Kivu, donde se ubica el parque nacional Virunga, uno de los más antiguos en África, casi la mitad del territorio del parque está bajo el control de grupos armados, según una evaluación del Directorio Provincial del Kivu del Norte del Instituto Congolés para la Conservación de la Naturaleza, publicado en abril de 2025. Estos grupos incluyen la Alianza del Río Congo, rebeldes del M23, grupos islamistas y varias milicias locales más pequeñas, además de las Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda, que tiene miembros que participaron en el genocidio de Ruanda en 1994.
Esta presencia armada en los alrededores del parque hace que la economía sostenible pierda un estimado de 30 millones de dólares al año en ingresos, que según los informes, se redirigen a grupos rebeldes, con lo que se perpetúa el ciclo de violencia en detrimento de la biodiversidad y el desarrollo local.
Por decreto, República Democrática del Congo creó el corredor ecológico Kivu-Kinshasa (CVKK), colosal proyecto que busca combinar reforestación, desarrollo económico y estabilización de regiones arrasadas por el conflicto. La propuesta, presentada por las autoridades como una importante contribución en la lucha contra el cambio climático, aún requerirá que el Gobierno supere numerosas dificultades políticas y estructurales.
El 15 de enero de 2025, la primera ministra, Judith Suminwa, firmó decreto 25/01, que da luz verde a una de las mayores iniciativas ecológicas concebidas en África Central. El CVKK tiene una extensión de casi 550,000 kilómetros cuadrados, incluidos 285,000 de bosques y 60,000 de turberas, y busca transformar zonas debilitadas por décadas de violencia en centros de crecimiento sostenible. Emmanuel de Mérode, director del Instituto Congolés para la Conservación de la Naturaleza, dijo:
The CVKK project is considered one of the largest initiatives [in the world] on the climate issue. The Congo is providing good news, and this will continue to be noticed.
El proyecto CVKK está considerado como una de las mayores iniciativas [a nivel mundial] en el ámbito climático. El Congo tiene buenas noticias y esto seguirá haciéndose notar.
Además de proteger la cuenca del Congo, descrita como “El sumidero de carbono más grande de los bosques tropicales en el mundo”, se espera que el corredor permita una transferencia anual de un millón de toneladas de alimentos desde Kivu hasta Kinshasa. Esto ayudará a proveer alimentos principalmente para personas afectadas por el conflicto, y al resto del país, si se tiene en cuenta el potencial para la agricultura en la zona del corredor ecológico. Se creará un fondo para desarrollar negocios a lo largo del corredor en energía renovable, agricultura y logística. El Gobierno estima que este proyecto requerirá de una financiación de al menos mil millones de dólares en los próximos tres o cuatro años.
El CVKK se estructura alrededor de varios pilares fundamentales: agricultura sostenible, ecoturismo, silvicultura comunitaria y restauración del ecosistema. El objetivo explícito es crear cientos de trabajos “ecológicos” que den alternativas legales a la caza furtiva y la explotación ilegal de recursos. Emmanuel de Mérode explica:
The corridor provides economic benefits that do not depend on forest destruction, but on sustainable production methods. Hundreds of thousands of jobs [will be] created thanks to the preservation of species and forests. The communities themselves become conservation agents.
El corredor da beneficios económicos que no dependen de la destrucción del bosque, sino de métodos de producción sostenible. Cientos de miles de trabajos [se crearán] gracias a la preservación de especies y bosques. Las mismas comunidades se convierten en agentes de conservación.
En el Bajo Uélé, el administrador forestal, Justin Tshipopo, aprueba una “oportunidad de fortalecer la silvicultura comunal”. Enfatiza la necesidad de tomar en cuenta la sabiduría tradicional:
Communities have preserved their forests for centuries. These practices must not be forgotten.
Las comunidades han preservado sus bosques por siglos. Esta practica no debe caer en el olvido.
Destaca que el corredor debe convertirse en un instrumento para el desarrollo de territorios frágiles, que pueda generar oportunidades económicas y fortalecer la cohesión social.
El éxito a largo plazo del proyecto dependerá de la capacidad del Gobierno para involucrar sosteniblemente a las poblaciones locales, integrar su conocimiento ancestral y asegurar un gobierno impecable. El corredor ecológico Kivu-Kinshasa se presenta como una prueba crucial para la transición ecológica y económica de República Democrática del Congo, un desafío digno de la inmensidad de sus recursos naturales.
Si bien estas ambiciones son dignas de alabanza, los activistas locales también exigen una implementación transparente e inclusiva. Fanny Minesi, en representación de la ONG para la conservación de la vida silvestre Amigos de los Bonobos del Congo, advierte de un acercamiento puramente tecnocrático del proyecto:
Our concern is to ensure that communities are not only informed, but also that they consent to the projects and become active participants. We must ensure that projects are not designed without the communities, and that the private sector, often preoccupied with profit, is not the only one guiding the decisions.
Nuestra prioridad es asegurar que las comunidades no solo estén informadas, sino que también den su consentimiento para los proyectos y sean participantes activos. Debemos garantizar que los proyectos no se diseñen sin la comunidad en mente, y que el sector privado, que a menudo solo se preocupa por las ganancias, no tome las riendas de cada decisión.
El éxito del CVKK depende de una delicada coordinación entre el Gobierno, las agencias de conservación, el sector privado y las comunidades. Sin embargo, las tensiones territoriales, infraestructura deficiente y el historial de desconfianza aún persisten. Algunas poblaciones locales ven el proyecto con cautela porque creen que el Gobierno solo quiere apropiarse de sus tierras.
Las iniciativas piloto en el este de República Democrática del Congo y Tshopo muestran resultados alentadores, una reducción cuantificable de la violencia local de grupos armados contra civiles y una mejor protección del parque nacional Virunga. Las autoridades afirman que el corredor creará empleos para cientos de miles de personas, incluidos jóvenes, y les ayudará a acceder a más opciones económicas para que no se vean presionados a unirse a grupos armados por la pobreza.
El lunes 27 de octubre, República Democrática del Congo inauguró la Semana del Clima con el objetivo de reunir a los accionistas del sector climático para reflexionar conjuntamente sobre los temas. La ministra congolesa de Economía Climática y del Ambiente, Marie Nyange Ndambo, declaró en rueda de prensa:
Without the DRC, there are no sustainable solutions to the global climate crisis, which we have not created elsewhere.
Sin República Democrática del Congo, no existen soluciones sostenibles a la crisis climática global que no se hayan creado en otros lugares.
Marie Nyange Ndambo continuó con su discurso a los participantes de la Semana Nacional del Clima de Congo, y aclaró que con la Semana Nacional del Clima de Congo, República Democrática del Congo pretende unir a las voces de la sociedad civil, los pueblos indígenas y los accionistas locales y nacionales para preparar la COP30, que se celebró en Belém, Brasil, con una convicción fuerte y creíble de «reflejar nuestras prioridades y realidades, para que en Belém, el Congo y el pueblo congolés hablen con una sola voz y afirmen que República Democrática del Congo está lista para asumir su papel de líder climático”. Añadió Nyange:
We want every Congolese to understand that the climate is not a distant issue, it affects our daily realities and therefore protecting the environment is protecting our future.
Queremos que todos los congoleses entiendan que el clima no es un problema del futuro, afecta nuestras realidades diarias y, por tanto, proteger el ambiente es proteger nuestro futuro.






