Laura Jasper sobre la amenaza de la IA: No son solo noticias falsas, es guerra política personalizada

Laura Jasper.

Laura Jasper. Foto de Vančo Džambaski (CC BY-NC).

Esta entrevista de Elida Zylbeari se publicó originalmente el 12 de noviembre de 2025 en Antidisinfo.net como parte del Centro contra la Desinformación de los Balcanes Occidentales. Global Voices reproduce una versión editada en virtud de un acuerdo de intercambio de contenidos con Fundación Metamorphosis.

La naturaleza de la injerencia extranjera está cambiando de manera profunda. Laura Jasper, una de las principales expertas en manipulación e interferencia de información extranjera (FIMI) del Centro de Estudios Estratégicos de La Haya (HCSS), dijo en una entrevista para Antidisinfo.net que la mayor amenaza estratégica que plantea la IA generativa es la velocidad, la escala y el nivel de personalización sin precedentes de las campañas de desinformación. Señala que atribuir ataques complejos ahora es una cuestión de probabilidad, no de certeza, por el uso de intermediarios y herramientas comerciales por parte de actores hostiles. En Europa y en el Indo-Pacífico, estos actores explotan una vulnerabilidad común: alta dependencia de plataformas comerciales combinada con rupturas profundas en la confianza social. Además, Jasper revela que, para medir el éxito, los analistas deben dejar de centrarse solo en las opiniones y empezar a verificar cambios concretos en el comportamiento real, que es el objetivo final de la desinformación.

Elida Zylbeari (EZ): ¿Cómo está cambiando la IA generativa las reglas del juego para los actores extranjeros? Dicho de forma simple, ¿cuál es la mayor amenaza estratégica que la IA representa hoy para nuestra democracias?

Laura Jasper (LJ): Put very simply, GenAI poses challenges on the following aspects: 1) speed at which disinformation is disseminated, 2) scale at which it is spread, and 3) how it allows for the ‘personalization’ of messages. Meaning that it becomes easier to tailor messages at a large scale for different target audiences.

Laura Jasper (LJ): En términos muy simples, la IA generativa plantea desafíos en estos aspectos: 1) la velocidad a la que se difunde la desinformación, 2) la escala en la que se propaga y 3) la forma en que permite “personalizar” los mensajes. Es decir, hace más fácil adaptar mensajes a gran escala para distintos públicos.

EZ: Cuando analizas una campaña de desinformación, ¿qué tan difícil es afirmar con certeza: “Este país o este grupo lo hizo”? ¿Qué información necesitan los analistas para atribuir un ataque complejo con confianza?

LJ: The question of attribution is more often one of probability rather than it is a binary/clear cut decision. Therefore we speak in terms of ‘it is likely that’ rather than very matter-of-factly stating with 100 percent certainty that one actor did it. This is because adversaries increasingly make use of proxies, false flags and commercial tools (including GenAI). It is much more feasible and workable for an analyst to assign confidence levels (e.g., low/medium/high) rather than absolute certainty. There does not exist one specific tool or piece of information that will magically make the question of attribution easier to solve. Assigning probabilities, communicating these and publishing the basis of the evidence that analysts gather is a way we can preserve credibility and also build our knowledge base by sharing this with other parties.

LJ: La atribución suele ser más una cuestión de probabilidad que una decisión binaria o tajante. Por eso hablamos en términos de “es probable que” en lugar de afirmar con total certeza que un actor fue responsable. Esto se debe a que los adversarios usan cada vez más intermediarios, banderas falsas y herramientas comerciales (incluida la IA generativa). Para un analista es más viable asignar niveles de confianza (por ejemplo, bajo/medio/alto) que declarar certezas absolutas. No existe una herramienta o dato único que, por sí solo, haga que la atribución sea más fácil. Asignar probabilidades, comunicar esas evaluaciones y publicar la base de la evidencia reunida nos permite preservar credibilidad y ampliar nuestro conocimiento y difundirlo con otras partes.

EZ: El HCSS estudia FIMI en todo el mundo. ¿Cuál es la vulnerabilidad compartida más peligrosa que ven en Europa y en el Indo-Pacífico y que los actores hostiles están explotando actualmente?

Laura Jasper, a leading expert on Foreign Information Manipulation and Interference (FIMI).

Laura Jasper, destacada experta en manipulación e interferencia de información extranjera (FIMI). Foto de Antidisinfo.net, usada con autorización.

LJ: We have recently published these two studies that you can look at in regard to this question:Building Bridges: Euro-Indo-Pacific Cooperation for resilient FIMI Strategies and FIMI in Focus: Navigating Information Threats in the Indo-Pacific and Europe.

In these studies we highlight that the main shared vulnerabilities are: high dependency on commercial platforms combined with social trust fractures (polarization, low institutional trust). These are exploited the same way across regions. The most dangerous there is the use of existing social trust fractures which are exploited and amplified by hostile actors.

LJ: Publicamos recientemente dos estudios que sirven para responder esta cuestión: Tender puentes: Cooperación euro–Indo-Pacífico para crear estrategias FIMI resilientes y FIMI en el centro: Cómo navegar las amenazas informativas en el Indo-Pacífico y Europa.

En esos estudios destacamos que las vulnerabilidades compartidas fundamentales son la alta dependencia de plataformas comerciales combinada con fracturas en la confianza social (polarización, baja confianza institucional). Se explotan del mismo modo en ambas regiones. Lo más peligroso es el uso de esas fracturas preexistentes, que los actores hostiles amplifican deliberadamente.

EZ: La desinformación busca cambiar el comportamiento, no solo las opiniones. ¿Cómo se mide si una campaña extranjera está teniendo éxito en el mundo real? ¿Qué datos muestran que una sociedad es realmente resiliente?

LJ: Behavior is driven by opinions. For example, someone might have changed their opinion but this change is not visible in the physical world up until the point where the person’s behavior changes due to the change of opinion. For instance, they vote differently or express their opinion in a physical, material manner. Therefore as analysts we look at the changes of behavior since we can see changes in opinion, we can register it and we can thus measure it.

The question asks for two different sets of measurements: 1) the impact of FIMI campaigns and 2) how well a society can sustain these campaigns.

For both questions there are a couple of important factors to keep in mind: I will explain on the basis of an example. Disinformation’s real goal is to change behavior, so analysts must first define the specific behavioral end-state they want to measure — for example, reduced voter turnout or increased protest participation. Measuring success then requires clear baselines and counterfactuals to see whether behavior actually shifted after a campaign. Analysts combine quantitative data (polling, mobility, transaction or participation records) with qualitative insights (interviews, focus groups) to link observed actions to exposure. True resilience appears when societies quickly recover from attempted manipulation — when intended behaviors do not materialize or rebound rapidly. In short, effective measurement starts with the end in mind: defining, tracking, and verifying observable behavioral outcomes rather than just opinions.

This answer is mostly derived from this study we did some time ago: Start with the End: Effect Measurement of Behavioural Influencing in Military Operations.

LJ: El comportamiento se guía por opiniones. Una persona puede haber cambiado de opinión, pero ese cambio no se vuelve visible hasta que modifica su comportamiento: por ejemplo, vota de manera distinta o expresa su posición de forma concreta. Por eso, como analistas, observamos los cambios de comportamiento. Las opiniones pueden registrarse y medirse, pero lo que importa es cómo se traducen en acciones.

La pregunta incluye dos tipos de medición: 1) el impacto de las campañas FIMI y 2) cuánto puede resistir una sociedad estos ataques.

En ambos casos hay factores importantes. Lo explico con un ejemplo. El objetivo real de la desinformación es cambiar comportamientos, así que los analistas deben definir primero qué comportamiento específico buscan medir, por ejemplo, menor participación electoral o mayor asistencia a protesta. Para medir el éxito se necesitan líneas de base y escenarios contrafácticos para determinar si el comportamiento cambió después de la campaña. Los analistas combinan datos cuantitativos (encuestas, movilidad, transacciones o registros de participación) con información cualitativa (entrevistas, grupos focales) para vincular acciones observadas con la exposición a la influencia. Una sociedad demuestra resiliencia cuando se recupera rápido de estos intentos de manipulación: cuando los comportamientos esperados no se concretan o se revierten rápidamente. En resumen, la medición efectiva empieza por el objetivo final: definir, rastrear y verificar cambios de comportamiento observables, no solo opiniones.

Esta respuesta se basa principalmente en un estudio que realizamos hace un tiempo: Comienza por el final: Medir el efecto de la influencia conductual en las operaciones militares.

La periodista Elida Zylbeari y Laura Jasper durante la entrevista. Fotode Antidisinfo.net, usada con autorización.

La periodista Elida Zylbeari y Laura Jasper durante la entrevista. Foto de Antidisinfo.net, usada con autorización.

EZ: Cuando la injerencia extranjera entra en una “zona gris”, es decir, es dañina pero no necesariamente ilegal, ¿cuál es la herramienta estratégica más eficaz que los Gobiernos deberían usar para contrarrestarla?

LJ: I would strongly advise to not use the word ‘non-legal’ as this suggests that you are operating outside of the law. As such I can thus not answer this question as it would suggest that I am advising how to operate outside of the law.

In general I believe these tools and the responsibility should not solely be left with the highest level of government. The strength lies in engaging more local actors across borders to build trust within societies. With local I mean community builders, investigative journalists, etc. So I believe this should not solely come top-down from the government but rather be handled on a more granular level throughout the whole of society.

LJ: Evitaría totalmente usar la expresión “no legal”, porque sugiere que se opera fuera de la ley. Como tal, no puedo responder la pregunta en esos términos, ya que implicaría asesorar sobre cómo actuar al margen de la legalidad.

En general, creo que estas herramientas y responsabilidades no deberían recaer únicamente en los niveles más altos del Gobierno. La fortaleza está en involucrar a actores locales, incluso a través de fronteras, para construir confianza dentro de las sociedades. Cuando digo “locales”, me refiero a personas que construyen comunidad, periodistas de investigación, entre otros. Pienso que no debe ser solo una estrategia de arriba hacia abajo, sino una perspectiva distribuida y granular en todos los niveles sociales.

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