
Foro electoral organizado por el Gobierno de Hong Kong. En el fondo se leía el lema: «Patriotas gobernando Hong Kong». Foto: Kyle Lam/HKFP, utilizada con autorización.
Hasta el 25 de noviembre, las autoridades de Hong Kong habían arrestado al menos a 29 personas, incluidos cinco menores, por presuntamente sabotear las elecciones legislativas del 17 de diciembre.
Las elecciones del Consejo Legislativo de 2025 constituyen la tercera elección general desde que Pekín reformuló las normas electorales de la ciudad en marzo de 2021, y estableció el patriotismo y la lealtad como los criterios esenciales para la preselección de candidatos, que deben obtener un mínimo de 10 nominaciones, con al menos dos de cada uno de los cinco sectores del comité electoral, compuesto por 1500 miembros. Tras las elecciones legislativas de 2021, la legislatura eliminó la presencia prodemocrática y de la oposición.
Este año, 35 legisladores oficialistas decidieron no presentarse a la reelección, y según se informa, a muchos se les pidió retirarse; entre ellos, 12 tienen 70 años o más. Algunos legisladores afines al oficialismo, como Doreen Kong, de 55 años; Tik Chi-yuen, de 68; y Gary Zhang Xinyu, de 36, que habían sido francos al plantear preguntas sobre las políticas gubernamentales, también abandonaron la contienda.
Solo 161 candidatos han obtenido suficientes nominaciones para participar en las elecciones. De ellos, 51 competirán por 20 escaños de elección directa en las 10 circunscripciones geográficas, que tienen con 4.14 millones de votantes; 60 competirán por 30 escaños de las 28 circunscripciones funcionales, con 194,000 votantes; y 50 competirán por 40 escaños de la circunscripción del Comité Electoral, con 1500 votantes.
Bajo las normas electorales impuestas por Pekín, la participación electoral cayó significativamente en 2021 y 2023. De los 4,47 millones de votantes registrados, solo 1,35 millones (alrededor del 30,2%) emitieron su voto en 2021, y la cifra descendió aún más a un mínimo histórico en las elecciones de los consejos de distrito de 2023, con 1,19 millones de votantes y una tasa de participación del 27,59%. En cambio, en las elecciones del Consejo Legislativo de 2016, se registraron 2,2 millones de votos, un 58,28%, y en las elecciones de los consejos distritales de 2019, 2,94 millones de votos, un 71,2%.
En 2025, el Gobierno de Hong Kong ha agotado todos los recursos para aumentar la participación electoral. En primera instancia adoptó un planteamiento popular, que apela al humor: en sus videos de campaña, incorporó juegos de palabras homófonas en cantonés con términos como «cabello» (髮) y «ley» (法), que compara las elecciones del Consejo Legislativo de 2016 con cambiar de peinado.
Al acercarse el día de la elección, se instó al sector empresarial «patriótico» a conceder una «media jornada de agradecimiento» para incentivar a sus empleados a votar.
En la víspera del día de la votación, el Gobierno organizó un concierto gratuito con 70 artistas para instar a los votantes a acudir a las urnas. También instalará centros de votación adicionales y amplió el horario de votación para el 7 de diciembre.
Al mismo tiempo, el jefe ejecutivo de Hong Kong, John Lee, calificó las noticias y los debates sobre las restricciones impuestas por Pekín y la selección de candidatos como «fuerzas opositoras», «resistencia moderada» y «fuerzas externas» que buscan sabotear las elecciones desacreditando el sistema electoral. Además, aseguró que su gobierno actuará contra cualquier intento de interferencia que tenga por objetivo afectar los comicios.
Tres destacados canales de televisión, que históricamente organizaban foros electorales antes de las elecciones del Consejo Legislativo, optaron por cancelar sus programas y permitir que los foros oficiales del Gobierno ocuparan ese espacio. Según se informó, la mayoría de los candidatos optó por participar únicamente en estas plataformas oficiales para evitar “decir algo indebido”. Como consecuencia, la campaña electoral se desarrolló prácticamente sin debates de políticas públicas.
Hasta fines de noviembre, las autoridades policiales han detenido al menos a cuatro personas por desalentar a la ciudadanía de votar mediante publicaciones en redes sociales. Además, como la ciudad está cubierta de carteles electorales, cualquiera que se atreva a arrancarlos podría ser arrestado por daños a la propiedad. Según los informes, entre las 29 personas detenidas, al menos cinco son adolescentes.
Una jugada arriesgada frente a una baja participación electoral
En su columna para la plataforma de opinión “Voice of Hong Kong”, el veterano periodista Chris Yeung describió el enorme esfuerzo del Gobierno por elevar la participación electoral como una “jugada arriesgada”:
…the central authorities are holding high hopes that the people of Hong Kong will take part with unprecedented enthusiasm. Casting a vote will be seen as a vote in support of the revamped electoral system, the city’s governance led by Chief Executive John Lee and the implementation of “one country, two systems.” […]
A voter turnout with no significant increase, particularly in the total number of voters who cast their ballots, will be embarrassing, to say the least, given the enormity of government efforts and resources in the election. It will not bode well for the capability of the Lee team.
…las autoridades centrales tienen grandes expectativas de que la población de Hong Kong participe con un entusiasmo sin precedentes. Emitir un voto se interpretará como un voto de apoyo al renovado sistema electoral, a la gestión de la ciudad bajo el liderazgo del jefe ejecutivo, John Lee, y a la implementación de “un país, dos sistemas”. […]
Una participación electoral sin un aumento significativo, especialmente en cuanto al número total de votantes que emitan su voto, sería vergonzosa, por decirlo suavemente, dado el enorme despliegue de esfuerzos y recursos del Gobierno en la elección. Esto no auguraría nada bueno con respecto a la capacidad del equipo de Lee.
Ben Lam, exconsejero distrital que vive en Reino Unido, coincide con el análisis de Chris Yeung, y profundiza sobre la “vergüenza” del Gobierno de Hong Kong ante la apuesta por la participación electoral, en medios independientes en el extranjero como «Pulse HK»:
在本地政治層面,高投票率可被視為對李家超政府的信任投票,尤其在特首選舉於2027年到來之際。[…]尷尬的是,澳門今年9月立法會選舉,投票率高達53.35%,北京官員必定會比較哪個「孩子」更乖。據報香港官員訪問澳門學習動員經驗,擔心若香港投票率低,將被視為港人對李家超政府和中聯辦統治的質疑。
A nivel local, una alta participación electoral puede interpretarse como un voto de confianza hacia la administración de John Lee, especialmente considerando las elecciones del jefe ejecutivo en 2027. […] Lo vergonzoso es que las elecciones legislativas de Macao en septiembre de este año registraron una alta participación del 53,35 %, lo que llevó a funcionarios de Pekín a comparar cuál ‘hijo’ tuvo mejor desempeño. Ciertamente, según los informes, funcionarios de Hong Kong visitaron Macao para estudiar sus tácticas de movilización de votantes, ante el temor de que una baja participación en Hong Kong pudiera interpretarse como escepticismo público hacia el desempeño político de la administración de Lee y de la Oficina de Enlace del Gobierno Central en Hong Kong.
El comité de seguridad nacional de Macao descalificó a 12 candidatos de las elecciones legislativas de septiembre por preocupaciones sobre su lealtad. Uno de los candidatos descalificados fue Ron Lam, legislador en funciones crítico de políticas sociales y económicas como la importación de mano de obra. Aunque la tasa de participación se consideró alta, aproximadamente 13,000 de los 175,000 votos emitidos fueron nulos o en blanco.






