
Presentador de televisión Luciano Huck pide a indígenas del parque indígena Xingu que ‘limpien su cultura’ para una foto. Arte de Global Voices en Canva con una captura de pantalla de la cuenta de Instagram de @txaigibran y mapa de ISA (Instituto Social Ambiental). Uso legítimos.
En agosto, el presentador de televisión brasileño Luciano Huck, que alguna vez tuvo la idea de postular a la presidencia de Brasil, fue a grabar un episodio de su programa dominical en el parque indígena do Xingu, una de las principales reservas indígenas y la primera tierra indígena demarcada por el Gobierno federal en el país.
Casi cuatro meses después, se volvió viral material publicado en Instagram que se grabó tras bambalinas. En el video, se ve a Huck sentado al lado de la cantante Anitta, lo que desencadenó críticas y puso de manifiesto problemas de percepción que personas no indígenas tienen sobre las comunidades nativas.
En el video, de 1:20 minutos de duración, mientras se toman fotos y se preparan para la grabación, se puede ver a algunos indígenas con teléfonos móviles para capturar el momento. Uno de ellos, que posa delante del presentador, también tiene un teléfono en la mano. Huck les grita —“¡celular!”—, y pide a quienes usan “ropa no tradicional” que se alejan. Luego dice: “Sí, limpien su cultura”. Y luego explicó:
É o seguinte, a gente está cheio de câmera. Quanto mais celular de vocês aparece, eu acho que menos é a cultura de vocês. Quanto mais a gente conseguir preservar as nossas cenas, sem celular…Porque assim, quando aparece celular, mexe na cultura originária. Quando a gente estiver gravando, se puder segurar o celular, eu acho que quem tiver que ver valoriza mais vocês. Se você puder falar isso para o povo é bom.
Es así, estamos llenos de cámaras. Cuantos más celulares de ustedes aparecen, creo que menos es la cultura de ustedes. Cuanto más logramos preservar nuestras escenas, sin celular…Porque así, cuando aparece un celular, se mezcla con la cultura originaria. Cuando estamos grabando, si pueden guardar su celular, creo que quien lo vea, los valora más. Si pueden hablar eso para su pueblo es bueno.
El hombre indígena luego traduce el mensaje a su comunidad.
Los comentarios llevaron a las organizaciones indígenas en Brazil, como la Articulación de Pueblos Indígenas de Brasil (APIB), y otras asociaciones regionales vinculadas, a emitir un comunicado conjunto en su página de Instagram.
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Las culturas indígenas no tienen que «estar limpias”.
Nuestra presencia es política, histórica, actual y no cabe sn su racismo contra los indígenas.
En la declaración, señalan que los pueblos indígenas no existen solamente para “fotos lindas”, como si fueran piezas de museos que responden a algunas expectativas, y que la frase “limpiar su cultura” refuerza un visión equivocada y peligrosa de sus pueblos. En la leyenda escribieron:
O acesso à tecnologia deve ser um direito garantido a todos os cidadãos brasileiros. Possuir um celular não torna um parente menos indígena.
A tecnologia e a internet têm sido fundamentais para os povos indígenas na luta por seus territórios, auxiliando no monitoramento e gestão ambiental, no acesso a oportunidades de educação e trabalho, na comunicação entre comunidades, organizações e o Estado, além de possibilitar denúncias de violações de direitos indígenas que foram historicamente invisibilizadas.
El acceso a la tecnología debe ser un derecho garantizado a todos los ciudadanos brasileños. Tener un celular no hace a un pariente (en referencia a otras personas indígenas) menos indígena.
La tecnología e internet han sido fundamentales para los pueblos indígenas en la lucha por sus territorios, los han ayudado a supervisar la gestión ambiental, a acceder a oportunidades de educación y trabajo, en la comunicación entre comunidades, organizaciones y el Estado, además de posibilitar denuncias de violaciones de derechos indígenas que estuvieron históricamente invisibilizadas.
La APIB reprodujo la declaración unos días después, y expresó “indignación” por las palabras de Huck. La imagen publicada en su cuenta de Instagram también dice:
Podemos usar o que vocês usam, sem deixar de ser quem somos.
Ser indígena nunca foi sobre negar o presente, mas sobre existir com dignidade em qualquer tempo até nas telas que insistem em nos enxergar errado.
Podemos usar lo que ustedes usan sin dejar de quienes somos.
Ser indígena nunca fue sobre negar el presente, sino sobre existir con dignidad en cualquier momento en las pantallas que insisten en vernos equivocadamente.
Tras la reacción, Huck publicó en sus historias de Instagram que lo malentendieron y destacó su larga relación con los pueblos indígenas, como informó el portal de noticias Terra:
Sobre a imagem em questão, registrada nos bastidores de uma gravação, é importante esclarecer: não se tratou de impor qualquer tipo de limitação cultural ou de consumo. Foi apenas uma decisão de direção de arte, um ajuste pontual dentro do contexto de um set de filmagem, nada além disso.
Sobre la imagen en cuestión, tomada tras bastidores durante una grabación, es importante aclarar: no se trató de imponer ninguna limitación cultural o de consumo. Fue solo una decisión de dirección de arte, un ajuste puntual dentro del contexto de una estudio de grabación, nada más allá de eso.
El parque indígena Xingu está ubicado en el estado de Mato Grosso, en la región centro-oeste de Brasil y dentro de la región Amazonas Legal, con un territorio de cerca de 27,000 kilómetros cuadrado (10.4 millas cuadradas), y fue reconocido por un decreto del Gobierno federal en 1961. Fue la primera tierra indígena oficial demarcada en el país. Sin embargo, el proceso tuvo dificultades, enfrentó resistencia del Gobierno estatal local, y la tierra se estableció en 1978, como se señala en una historia de Brasil de Direitos.
Ahora, en el parque Xingu vive una población de 6177 personas de 16 etnias indígenas, según la página de Tierras Indígenas de Brasil: aweti, ikpeng, kalapalo, kamaiurá, kawaiwete, kisêdjê, kuikuro, matipu, mehinako, nahukuá, naruvotu, tapayuna, trumai, waurá, yawalapiti y yudja. Su conservación está bajo el gestión del Gobierno federal.
El último censo, hecho por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística en 2022, encontró que el país tiene ahora una población indígena de 1,694,836 (menos de 1% de la población brasileña) y 391 grupos étnicos; tres de cuatro indígenas declararon su grupo étnico.
Dos años después de que la Corte Suprema resolvió que la propuesta de un marcador de tiempo demarcar la tierra indígena era inconstitucional, el Congreso Nacional está tratando de revertir la situación en un voto programado para diciembre de 2025. Si se aprueba insertar el indicador de tiempo en la Constitución, los pueblos indígenas solo tendrían el derecho de reclamar las tierras que están ocupando o bajo disputa al momento de la Constitución vigente, en octubre de 1988.






