Proyecto para abolir devadasis de Karnataka y la lucha por la dignidad en India

Devadasis were known colloquially as Maharis of the Jagannath temple complex - depicted in a popular dance. Image via Wikipedia by Tapas Kumar Haldar. CC BY-SA 4.0.

Las devadasis eran conocidas coloquialmente como maharis del complejo del templo Jagannath y representadas en un baile popular. Imagen vía Wikipedia por Tapas Kumar Haldar (CC BY-SA 4.0).

El devadasi es un sistema arraigado en la cultura de templos y en la tradición artística de India, en el que las jóvenes se comprometen ritualmente con una deidad y se las proyecta para que sirvan a los templos para siempre. En algún momento, el sistema era considerado de prestigio cultural y artístico, pero a lo largo de los siglos, se ha deteriorado hasta convertirse en un sistema hereditario de dominación de castas, explotación de genero y marginación hereditaria. En la actualidad, las devadasis son mujeres y niñas a quienes no se les permite disfrutar de derechos sociales y legales, y que además quedan sometidas por la fuerza a vidas de servidumbre sexual en nombre de la aprobación religiosa.

La práctica continúa en muchas zonas, incluso décadas después de que quedó prohibida por ley en 1947, lo que revela la ineficacia de una política punitiva y simbólica que no reformó ni desmanteló las estructuras sociales que sustentaban el sistema. El proyecto de ley de abolición de Devadasi de 2025 del estado indio suroccidental de Karnataka, se presenta como un cambio radical contra esta estrategia cuyo objetivo es garantizar los derechos, la dignidad y la capacidad de acción a través de una reforma participativa, y no solo de la prohibición.

Objetivos principales del proyecto de ley para abolir devadasi de 2025 en Karnataka

El proyecto de ley de devadasi de Karnataka (prevenir, prohibir, ayudar y rehabilitar de 2025) tiene como objetivo “concientizar” al público sobre la cuestión de las niñas y mujeres dedicadas como devadasis y de someterlas a la liberación de toda forma de explotación. El principio de concientización dirige toda la iniciativa para liberar al opresor y al oprimido por medio de aumentar el conocimiento del público sobre este tema. Se han previsto campañas de sensibilización, educación de salud y jurídica para que la sociedad conozca el problema y promueva el carácter científico y humanismo.

A diferencia de los prohibitivos planteamientos anteriores, esta ley está escrita en un lenguaje de derechos y participación, y reconfigura a las devadasis no como meras receptoras pasivas de la generosidad del Estado, sino como titulares de derechos y agentes en el proceso de elaboración de políticas. Lo que originalmente era un servicio ritual, se transformó en una institución, ya que la mujer se convirtió en objeto de devoción y dominación.

Devadasi, cuestión complicada

Una de las principales complicaciones al tratar el sistema devadasi es que no hay datos confiables sobre su predominio. En 2011, la Comisión Nacional de la Mujer estimó que en ese momento había 48,358 devadasis en India. Sin embargo, un informe de Sampark de 2015 para la OIT situaba la cifra muy por encima, en casi 450,000. En Karnataka, las encuestas de la Corporación de Desarrollo de la Mujer (KSWDC) encontraron 22,873 devadasis entre 1993 y 1994, y otras 23,787 entre 2007 y 2008, con lo que el total es de aproximadamente 46,660 devadasis solo en el estado.

Se dice que el sistema devadasi es una antigua practica socio-religiosa en India, presente ya en el siglo VI. Floreció a principios del periodo medieval, que se dice fue entre los siglos VII y XII, especialmente en el sur de India. Las bases de la tradición están en la cultura de los templos; de ahí que las mujeres fueran ofrecidas y consagradas como servidoras de las divinidades. Se les tenía en alta estima y se les consideraba encarnaciones del auspicio, la libertad y la adoración.

Su función religiosa consistía en realizar rituales y ceremonias y representar la cultura y las artes para sustentar el templo, por ejemplo con danza y la música clásicas, consideradas formas de veneración. Como resultado del patrocinio real y la benevolencia de las clases ricas, también disfrutaron de derechos de propiedad, estima social y seguridad económica.

En las últimas décadas, tras verse privadas de sus funciones tradicionales, muchas devadasis fueron explotadas, y el sistema derivó hacia la prostitución y el concubinato. En general, estaban destinadas a ser avergonzadas y apartadas socialmente. Sin embargo, en algunos casos, los derechos residuales les permitían conservar el control sobre sus ingresos o la propiedad de la tierra.

Diversas leyes que no lograron acabar con el sistema devadasi

El declive del sistema devadasi en India fue gradual. Con la esperanza de obtener su parte de justicia, se promulgaron leyes tras la independencia, lo que indica un carácter regional de la práctica.

Una de las primeras intervenciones legales fue la ley de protección de las devadasi de Bombay de 1934, que penalizaba la dedicación de las mujeres, dentro del sistema devadasi existente en lo que entonces era la presidencia de Bombay (actual Maharashtra y algunas partes de Karnataka). Poco después llegó la ley de Madras (prevención de la dedicación) de 1947, que prohibía el sistema dentro de las fronteras de lo que entonces era la presidencia de Madras, que abarcaba lo que hoy es Tamil Nadu y partes de Andhra Pradesh.

Tras la independencia, los estados aprobaron leyes adicionales contra el sistema devadasi. La ley de devadasis (prohibición de la devoción) de Karnataka) de 1982, prohibía que las niñas se dedicaran a los templos y definía castigos para quienes, dentro de la administración de los templos, alentaran o colaboraran con esta práctica. Después, la ley de Andhra Pradesh (prohibición de la dedicación) de 1988, siguió el mismo ejemplo, prohibió el sistema e incluyó disposiciones para rehabilitar a las mujeres. Luego vino la ley de abolición de devadasi de Maharashtra de 2005, que integró la legislación anterior y consolidó sus leyes. Estas leyes no eran más que una mera prohibición sin libertad. La continuación de la práctica fue un testimonio del fracaso de la política punitiva y de la necesidad de una reforma más profunda.

El proyecto de ley de 2025

El proyecto de ley de 2025 supone una ruptura con la norma. En su elaboración participaron más de 15,000 mujeres devadasi, activistas y académicos. Una de las muchas disposiciones que apoyan la liberación es conceder identidad legal y dignidad a los niños devadasi. Los niños nacidos en esta institución tradicionalmente quedaban sin que la ley reconociera su identidad paterna y quedaban privados de derechos de herencia por no tener identidad paterna documentada. Para corregir esta injusticia, el proyecto de ley establece que cualquier niño nacido de una mujer devadasi pueda conocer la identidad de su padre, ya que podrá dirigirse al comité del taluk para solicitar el reconocimiento de ese vínculo paterno. Si niega ser el padre, el tribunal distrital puede ordenar una prueba de ADN y la negación del padre puede considerarse como una inferencia negativa. El proyecto de ley también establece que un niño nacido de una mujer devadasi se presume legítimo y puede heredar los bienes de la madre y el padre.

El proyecto de ley traza todo el camino hacia la independencia económica y la integración social. Otorga el derecho a una compensación en el caso de vivienda a todas las familias devadasi y prescribe parámetros detallados en el caso de higiene, comodidad y privacidad, y otorga concesiones a los miembros restantes de la familia menos beneficiados. El Estado reservará preferentemente tierras agrícolas para los dependientes que viven de la agricultura, en particular a los grupos registrados de devadasis, para llevarlos a la agricultura cooperativa. El proyecto de ley reconoce que los derechos no se logran con prohibiciones, sino sustituyendo los sistemas de explotación por dignidad, oportunidades e igualdad.

Manjula Malagi, coordinadora del servicio de asistencia técnica devadasi en Sakhi Trust, dijo que la ley devadasi de 2025 es el resultado de 10 años de promoción de la comunidad devadasi.

R. V. Chandrashekar Ramenahalli, del Centro para el Estudio de la Inclusión Social y la Política Inclusiva de la Facultad Nacional de Derecho de la Universidad de India, desempeñó un papel crucial en la aprobación de la ley, y la calificó como una “legislación holística y jurídica, cimentada en la moralidad constitucional”.

Al afirmar el derecho a la identidad, la propiedad, el sustento y la autodeterminación, el proyecto de ley brinda un modelo de reforma que no es punitiva, sino transformadora; no excluyente, sino inclusiva.

Inicia la conversación

Autores, por favor Conectarse »

Guías

  • Por favor, trata a los demás con respeto. No se aprobarán los comentarios que contengan ofensas, groserías y ataque personales.