
Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, en visita a Angola. Imagen de la Unión Europea en la página web de la Unión Europea (CC BY 4.0).
Cuando un periodista de investigación en África decide perseguir un caso de corrupción, ya no solo corre peligro físico. Sus dispositivos se convierten en el objetivo principal del software espía, supervisión silenciosa y los ataques en línea que revelan información confidencial. En sus análisis recientes, Reporteros sin Fronteras advirtió que los periodistas de la región están cada vez más expuestos a la vigilancia digital y al acoso en línea. Esta tendencia representa la misma amenaza para su trabajo que los métodos de intimidación tradicionales.
Kenia ha registrado preocupaciones similares. El equipo nacional de respuesta a incidentes de ciberseguridad detectó más de 4500 millones de ciberataques en tres meses, lo que demuestra la magnitud de la amenaza en la región. Estos incidentes son evidencia de que la inseguridad informática ya no es un problema remoto o técnico, sino que afecta a personas, instituciones y procesos democráticos esenciales.
Esta creciente presión influyó en la Cumbre entre la Unión Europea y la Unión Africana que tuvo lugar en Luanda, Angola, en noviembre de 2025. Los líderes debatieron acerca de la paz, la seguridad y la transformación digital, pero el avance de las amenazas digitales planteó una pregunta clara. Para mantener la asociación entre la Unión Europea y la Unión Africana, los expertos opinan que debe priorizarse la ciberseguridad.
Un continente bajo presión
El crecimiento digital de África sigue expandiéndose a medida que los servicios se digitalizan. Este avance también creó nuevas formas de exposición. La magnitud de los ataques registrados en Kenia, donde se detectaron millones de situaciones de riesgo dentro de un solo trimestre, refleja un modelo regional más grande. El informe sobre la evaluación de las ciberamenazas en África de 2025 revela que se están propagando amenazas similares por todo el continente que afectan cada vez más a los sectores en riesgo, como los sistemas de sanidad, las redes de telecomunicación y la administración pública.
El informe menciona que los agresores se aprovechan de la vulnerabilidad de los sistemas y la falta de preparación, por lo que la recuperación es muy lenta y costosa para muchos Estados. También enfatiza que hay más intrusiones vinculadas con grupos criminales y agentes coordinados que se benefician de los vacíos de la gobernanza digital. Los usuarios en línea siguen aumentando, pero la protección digital no ha mantenido el mismo ritmo. La Unión Internacional de Telecomunicaciones informó que el acceso a internet sigue siendo desigual, sobre todo para las mujeres que enfrentan la extensa brecha digital de género en todo el continente. La falta de accesibilidad y el poco conocimiento de las herramientas digitales deja a las mujeres vulnerables a información equivocada, robo de identidad y violencia en línea. Estas desigualdades son evidencia de que la seguridad y la inclusión todavía son fundamentales para el futuro digital de África.
Las empresas de ciberseguridad también han registrado un aumento de las amenazas. Un análisis de Kaspersky de 2025 resaltó el incremento de infecciones por software malicioso, filtraciones de datos confidenciales y ataques en todo el sistema que afectan a las instituciones establecidas y a las organizaciones comunitarias. Actualmente, hay menos de 25,000 profesionales en ciberseguridad para una población de más de mil millones de personas. Por ende, muchos países no tiene recursos necesarios para enfrentar estos problemas. En consecuencia, actualmente, las oportunidades y los riesgos digitales van de la mano.
Qué se discutió en la cumbre de Luanda
La Cumbre de la Unión Africana y la Unión Europea que se celebró en Luanda reunió a líderes que reconocieron que la transformación digital está moldeando la vida política, social y económica de ambas regiones. Los debates trataron sobre paz, seguridad, protección de datos, centros de innovación y capacitaciones para jóvenes. Aunque el orden del día se centró en los objetivos a largo plazo, la magnitud de las ciberamenazas demostró la urgencia de las sesiones digitales y la necesidad de una acción conjunta.
Los funcionarios europeos destacaron el trabajo continuo realizado bajo la Agenda de Inversiones Global Gateway, cuyo objetivo es mejorar la infraestructura digital y promover el desarrollo inclusivo. En una entrevista de la cumbre, Mathieu Briens, director para África en el Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE), explicó que la iniciativa funciona a nivel continental, regional y nacional, según las prioridades que determinen los socios africanos. Señaló que el crecimiento digital debe extenderse a las comunidades rurales y sostuvo que las mujeres y niñas necesitan espacios en línea seguros en los que puedan participar sin correr ningún riesgo.
Henriette Geiger, embajadora de la Unión Europea ante Kenia, también abordó estas cuestiones en la cumbre. Señaló que la ciberseguridad ha tomado el control del compromiso entre la Unión Europea y Kenia. “Estamos trabajando con los ministerios para asegurar que nuestro apoyo refleje la magnitud de las amenazas actuales”, dijo. Sus comentarios fueron sobre la necesidad de crear sistemas de protección resistentes para el creciente ambiente digital.
Estas discusiones demostraron que la cooperación digital ya no es un rubro especializado, sino que afecta la participación democrática, las oportunidades económicas, la inclusión social y los derechos humanos. Los líderes expresaron su interés por extender los sistemas digitales. Las sesiones también dejaron en claro que, si ambas regiones buscan construir un futuro digital seguro e inclusivo, deben priorizarse la seguridad y la preparación.
Por qué la ciberseguridad debe tener una perspectiva humano
La cuestión de la violencia de género en línea surgió al comienzo de la cumbre, durante los dieciséis días de activismo. La embajadora Liberata Mulamula, enviada especial de la presidencia de la Comisión de la Unión Africana sobre Mujeres, Paz y Seguridad, describió la agresión que sufren las mujeres en los espacios digitales y señaló que los ataques se intensifican cuando asumen cargos de liderazgo. Observó que por esta presión, muchas mujeres temen hablar en línea. La embajadora las invitó a contar sus historias con seguridad, y dijo que la Unión Africana ha establecido redes de apoyo para quienes sufren algún daño.
Sus comentarios reflejaron preocupaciones regionales más grandes. Los estudios señalan que las mujeres suelen navegar menos en internet que los hombres, y que están más expuestas al acoso. Estas condiciones limitan su participación y restringen su liderazgo. Por lo tanto, un sistema de protección digital más fuerte es esencial para la inclusión y la participación pública. Al comparar los puntos de partida de ambas regiones, se evidencia que la cooperación es necesaria. Europa ha establecido marcos regulatorios, como la directiva SRI 2 y una capacidad institucional, en ciberseguridad más fuerte. Mientras las amenazas aumentan, muchos países africanos siguen construyendo sus marcos. El apoyo financiero ya no es suficiente para cerrar esta brecha. Para que se mantenga una asociación eficaz, se requiere una planificación conjunta, normas comunes y una inversión continua en la capacidad a largo plazo.
Las conversaciones en Luanda demostraron que la influencia de la ciberseguridad en la cotidianeidad supera el campo técnico. Afecta la capacidad de hablar, organizarse, trabajar y participar en asuntos públicos. Sin protección más fuerte, la transformación digital no beneficiará a todos. Hoy, la asociación tiene la oportunidad de guiar al mundo a un futuro digital más seguro e inclusivo. Pero esto solo puede lograrse si se prioriza a mujeres, jóvenes, periodistas y comunidades locales al tomar decisiones políticas. Claramente, la necesidad existe. El próximo paso será observar cómo actuarán ambas regiones frente a estos compromisos.







