
Imágenes vectoriales de la bandera de Grecia y la bandera de Estados Unidos, por Wikipedia Commons. Editado por Global Voices.
En los últimos años, Grecia tuvo un importante giro geopolítico, impulsado por la diplomacia parlamentaria, y también por los flujos de gas natural licuado, vínculos extraterritoriales y la creciente expansión y el alcance de las megacorporaciones energéticas estadounidenses.
Los principales sectores de la transformación son la fortalecida relación entre Washington y el gobierno de Nueva Democracia, liderado por el primer ministro Kyriakos Mitsotakis, y el papel cada vez más dominante de ExxonMobil en la emergente red de gas natural licuado griega. Se estima que la empresa invirtió entre 50 y cien millones de dólares en proyectos energéticos y de exploración, que la acerca al interés estratégico de Estados Unidos en el sur de Europa.
Según los críticos, lo que se presentó como una diversificación o diplomacia energética en realidad es una reestructuración de la independencia de Grecia para asimilar al país al interés geopolítico de Estados Unidos, en perjuicio de la autonomía nacional.
El impulso estadounidense por el gas natural licuado y la autonomía política griega
En el transcurso del último año, los ejecutivos de estadounidenses de gas natural licuado, que incluye a los funcionarios de la administración anterior y la actual, y los ministros de Energía de la Unión Europea colaboraron con Atenas. Declararon que su objetivo era fortalecer la seguridad energética regional. Pero, en la práctica, Estados Unidos ha posicionado a Grecia como la entrada para el ingreso de gas natural licuado estadounidense a Europa.
Los proyectos de perforación y los bloques de exploración marítima de ExxonMobil, particularmente en el mar Jónico, dieron a la empresa una influencia inaudita sobre la futura producción de gas. Según los acuerdos recientes, ExxonMobil será titular de un 60 % de la participación mayoritaria en el Bloque 2. Por ende, podrá controlar el desarrollo, la distribución de ganancias y la estrategia de recursos energéticos.
Para Washington, Grecia cumple dos funciones principales: reemplaza el corredor del gas ruso, especialmente luego del sabotaje del Nord Stream 1 y 2, y actúa como contrapeso geopolítico ante la presencia de China en el puerto de El Pireo a través de COSCO. Este posicionamiento, esencial para la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China, ha convertido a El Pireo en uno de los mayores puertos de Europa.
El mercado de gas natural licuado tras la guerra de Ucrania
La creciente demanda de gas natural licuado se original principalmente de la guerra entre Rusia y Ucrania, que provocó que Europa buscara alternativas, luego de que Moscú cortara los suministros del gasoducto. Según la Agencia Internacional de la Energía, los mayores importadores de 2025 fueron China, Japón y Europa. Como Europa desea asegurarse de que los contratos de gas natural licuado se dirijan hacia la costa del Golfo de Estados Unidos, especialmente Texas, una de las regiones exportadoras más activas del mundo, es evidente que Estados Unidos es un participante fundamental del proceso. Grecia ha aprovechado la oportunidad para presentarse como un centro estratégico de gas natural licuado que vincula al eje entre Suez, el este del Mediterráneo, y Europa.
Alexandroupolis y Revithoussa: Apoyo para el nuevo sistema energético

Terminal de gas natural licuado de Revithoussa. Foto de Schuppi, por Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).
La unidad flotante de almacenamiento y regasificación de Alexandroupolis, que opera desde 2024, es la principal encargada del proyecto de la asociación de energía entre Estados Unidos y Grecia. Con el apoyo de Washington y la Unión Europea, la terminal goza de exenciones regulatorias que enfatizan su importancia política.
Mientras tanto, Revithoussa, terminal de gas natural licuado de Grecia desde hace tiempo, continúa siendo el sitio de importaciones del país. Si otras terminales como Dioriga, cerca de Corinto, Tracia, unidad flotante de almacenamiento y regasificación en las costas cercanas a Alexandroupolis en Grecia del Norte; Argo, proyecto de unidad flotante de almacenamiento y regasificación en Volos; y otra planeada para el puerto de Tesalónica siguen adelante, Grecia permitirá permitirá el ingreso del gas natural licuado al sur europeo. Las empresas estadounidenses, especialmente ExxonMobil, serán las más beneficiadas.
Uno de los mejores ejemplos es el acuerdo reciente de 2000 millones de dólares, mediante el cual Ucrania puede importar gas natural licuado de Estados Unidos a través de la infraestructura griega. Así, el gas se distribuye a través del corredor vertical hacia Bulgaria, Rumania, Hungría, Moldavia y Ucrania. Esto convierte a Grecia en uno de los primeros Estados de la Unión Europea en facilitar de forma directa el plan de Washington de reemplazar el gas ruso a nivel regional.
La expansión de Washington
La llegada de la nueva embajadora de Estados Unidos, Kimberly Guilfoyle, demuestra que Washington tiene la intención de profundizar su influencia sobre Grecia. Su designación coincide con la insistencia de Estados Unidos para transportar las exportaciones de gas natural licuado por los puertos griegos, como ya se mencionó, lo que incluye a Revithoussa y Alexandroupolis.
Desde 2018, los contratistas de defensa estadounidenses han desempeñado un papel cada vez más destacado para el acceso a la infraestructura militar multimillonaria de Grecia. Esta tendencia ha provocado un creciente descontento entre los ciudadanos de Grecia, que temen una militarización en el horizonte. Y este realineamiento, según muchos críticos, consiste en que Grecia se está convirtiendo en un centro energético euroatlántico con un incentivo hacia el interés estadounidenses y una oposición estratégica hacia China.
El contrapeso de China: COSCO y El Pireo
La rivalidad entre Estados Unidos y China revela el conflicto que existe entre las naciones en los puertos griegos. Como COSCO es propietario mayoritario del puerto de El Pireo, Pekín se ha convertido en uno de los socios económicos más influyentes de Grecia. Durante la crisis de la deuda en Grecia, Pekín presentó honorablemente su apoyo como “confiable”, mientras Europa y Washington ofrecían austeridad.
Desde China, El Pireo aún cumple un rol esencial en la Iniciativa de la Franja y la Ruta, ya que representa un fuerte punto de apoyo. Pero para Washington, constituye una evidente vulnerabilidad geopolítica. Estados Unidos desea contrarrestar esa vulnerabilidad a través de mayor inserción en los sectores de energía, defensa e infraestructura de Grecia. De tal modo, Grecia se inserta en una competencia de fuerzas globales, lo que convierte al país en una región importante para apropiarse del poder geopolítico.
La cuestión de Eleusis: Influencia sin propiedad
Pese a que se rumorea que el puerto de Eleusis fue entregado a Estados Unidos, la verdad está más matizada. Las instalaciones del astillero y el puerto aún son propiedad de Grecia, bajo el control de ONEX Elefsis Shipyards. Sin embargo, el debate sobre la intervención de Estados Unidos no es erróneo. La Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos otorgó un préstamo de 125 millones de dólares para modernizar el astillero. En gran parte, esto se considera una manera en que Estados Unidos contrarrestó la influencia china sobre la región.
Grecia en el medio
El rol de Grecia en el Corredor Económico entre India, el Medio Oriente y Europa fortalece el vínculo con las estructuras geopolíticas que tienen el respaldo de Estados Unidos, con países como Israel, Chipre y Reino Unido. Esta creciente red presenta dificultades para la sociedad griega: ¿quiénes son los que más se benefician de este cambio energético: el público o las empresas extranjeras?
Las preguntas relativas al nivel de soberanía de Grecia y el comercio del país para tener importancia geopolítica provocarán respuestas cautelosas por parte de muchos. Los ciudadanos de Grecia han expresado sus miedos ante el aumento de las facturas de energía, la creciente inclinación de Grecia hacia la militarización, y la preocupación por posibles enredos extranjeros son cada vez más evidentes.
La preocupación consiste en saber si Grecia estará en la primera línea de conflicto entre las grandes fuerzas. Es evidente que la insistencia de Grecia para integrar el gas natural licuado es más que una diplomacia energética; es una reestructuración de la identidad geopolítica de Grecia, formada no solo en Atenas, sino también en Estados Unidos y en los participantes políticos de la Unión Europea.






