
Ganadores del premio del Periodismo por la Paz 2025 con la directora de PJF, Gloria Laker Adiiki Aciiro. Fotografía: Peace Journalism Foundation (PJF). Usada con autorización.
Este artículo de Justine Muboka se publicó originalmente en Peace News Network el 21 de enero de 2026. Global Voices reproduce una versión editada como parte de un acuerdo de colaboración de contenido.
El 19 de diciembre de 2025, el aire en la ciudad de Gulu, Uganda, estaba cargado de algo más que el calor de la estación seca; llevaba el peso de la historia. En las instalaciones de Organización para el Desarrollo Económico y Globalización de las mujeres de Gulu (GWED-G), la Fundación del Periodismo para la Paz (PJF) Uganda–África Oriental presentó la primera edición de los Premios de Periodismo por la Paz. Es una iniciativa designada para reconocer el periodismo que contribuye a la paz, la cohesión social y el desarrollo.
Los premios se celebraron con el tema “Celebrando la paz, progreso y el poder de los medios”, y marcaron un cambio en cómo se reconoce a la excelencia periodística. En lugar de basarse en postulaciones presentadas por los propios candidatos, la PJF usó un modelo de nominación ascendente comunitario. Esta perspectiva se fundamenta en la convicción de que las comunidades de base —las más afectadas por el periodismo— están mejor posicionadas para evaluar su valor e impacto.
El modelo de abajo hacia arriba: por qué organizar asuntos desde la base
En los premios de periodismo tradicionales, el reconocimiento se da por medio de solicitudes y presentación de historias seleccionadas. En cambio, los Premios de Periodismo por la Paz dependen de validadores comunitarios y organizaciones asociadas, incluida GWED-G, para identificar a aquellos periodistas cuyo trabajo ha sido muy significativa y demostrable en contextos posteriores a conflictos, como el del norte de Uganda. El modelo está pensado para expandirse a otras regiones, como Karamoja, Bunyoro y la subregión Rwenzori

Premios al Periodismo por la Paz en el Organismo para el Desarrollo Económico y Globalización de las mujeres de Gulu (GWED-G). Fotografía: PJF. Usada con autorización.
Esta perspectiva visibiliza lo que de otra forma pasaría desapercibido. Reconoce a reporteros que trabajan en comunidades remotas y que emplean un lenguaje especial para el conflicto para desactivar tensiones en disputas territoriales. Asimismo, destaca a comunicadores que crean espacios de diálogo allí donde podría surgir violencia. Bajo este modelo, la excelencia no se mide por la notoriedad sino por el impacto verificable en la comunidad: reduce tensiones, fortalece el diálogo y avanza hacia la reconciliación.
Mega FM y el legado de Gloria Laker
Uno de los momentos más relevantes de la ceremonia fue la presentación del Premio por la Paz en la Radio a Mega FM 102.2. El significado de este premio está profundamente arraigado en la historia. En el peor momento del conflicto, el Ejército de Resistencia del Señor, la radio desempeñó un papel crucial como puente de comunicación. Radio Libertad, creada con la participación de la Fuerzas de Defensa Popular de Uganda, informa a las comunidades desplazadas. Difundió mensajes de exhortación a los combatientes a acogerse a la amnistía presidencial. De acuerdo con relatos reconocidos públicamente, estas transmisiones contribuyeron al retorno voluntario de miles de excombatientes.
Después, Radio Libertad se convirtió en Mega FM. Hoy, bajo la administración de Irene Atek, Mega FM es ampliamente reconocida como una plataforma para el diálogo, la difusión de información, y el compromiso comunitario en el norte de Uganda, lo que ilustra que los medios pueden contribuir a la estabilización y la recuperación si se utilizan de manera responsable.
Esta historia está estrechamente vinculada con el Premio a la Excelencia en Reportaje de Paz, establecido en honor de Gloria Laker Adiiki Aciro, ganadora del Premio de la Paz de Luxemburgo en 2025. La trayectoria profesional de Laker abarca desde las coberturas en primera línea durante el conflicto con el Ejército de Resistencia del Señor hasta la mentoría y formación regional, y refleja una transición de informar sobre conflicto a periodismo que busca construir paz.
La primera laureada con este reconocimiento fue Rosemary Anena de Vision Group (Radio Rupiny), de la misma emisora en la que Laker comenzó su carrera. Su logro simbolizó una transferencia de responsabilidad intergeneracional y de «mujer a mujer». En una región donde las voces femeninas alguna vez fueron marginadas, el trabajo de Anena resalta el periodismo constructivo, la resiliencia comunitaria y la promoción de narrativas inclusivas.
Programas de entrevistas como espacios para reducir las tensiones
Estos premios también reconocieron la evolución del rol de los conductores de los programas en contextos frágiles. Otim Steven Acire, popularmente conocido como Palaring de Radio Pacis, fue distinguido como Conductor de Programas de Entrevistas del Año para el norte de Uganda. Su nominación, presentada por GWED-G, resaltó la importancia de las habilidades de mediación en transmisión en vivo.
Mientras que el periodismo convencional enfatiza el distanciamiento, la Fundación Periodismo para la Paz subrayó que, en programas de entrevistas de alto riesgo, una moderación responsable puede ayudar a evitar un aumento de tensiones. A Palaring se le reconoce por su capacidad para gestionar debates tensos y garantizar un intercambio respetuoso entre los invitados con posturas opuestas. Al reflexionar sobre una transmisión reciente en la que participaron múltiples candidatos políticos, señaló que el uso deliberado de técnicas de mediación ayudó a mantener la calma y a establecer un diálogo constructivo a lo largo del programa.
Tras las elecciones de enero de 2026, esas perspectivas especiales para el conflicto son cada vez más relevantes. El marco de trabajo de la Fundación Periodismo para la Paz busca llevar a los medios más allá del sensacionalismo e informar con visión de paz y desarrollo, y enfatizar la identificación temprana de los detonantes del conflicto promover respuestas no violentas.
Empoderar al futuro: los jóvenes como agentes de paz
Otro momento clave de la noche fue el reconocimiento al Activista Juvenil por la Paz del Año. Históricamente, en contextos de tensión política, a los jóvenes se les ha presentado frecuentemente como vulnerables a la manipulación. La decisión de la PJF de poner a los jóvenes en el centro de la construcción de paz permitió replantear esa narrativa.
Uganda tiene una de las poblaciones más jóvenes del mundo: más del 75% del país está compuesto por menores de 35 años. Cuando Senior Mercy Florence recibió el premio, subrayó la importancia de este reconocimiento en un país donde los jóvenes constituyen la mayoría de la población. Su mensaje mandó una señal clara: los jóvenes pueden ser agentes de cohesión social y de compromiso constructivo. Al visibilizar esas iniciativas, la PJF tiene como objetivo incentivar la participación pacífica durante el ciclo electoral de 2026 y después.

Mercy Florence, representante juvenil de PJF, recibió su premio de manos del capitán David Kamya (UPDF, Cuarta División), Justine Muboka, y el invitado de honor, el comisionado residente regional de la ciudad de Gulu. Fotografía: Peter Banya. Usada con autorización.
Medios, responsabilidad y protección
Numerosos oradores aprovecharon la ocasión para reflejar el rol más amplio de los medios en la sociedad. Pamela Angwech, directora ejecutiva de GWED-G, subrayó que los medios deben ser considerados como bienes públicos esenciales y no artículos de lujo:
Media should reach all communities, including displaced persons. We should promote peace-oriented and responsible journalism.
Los medios deberían alcanzar a todas las comunidades, incluida la población desplazada. Debemos promover el periodismo responsable y de paz.
Angwech también destacó la importancia de promover buenas prácticas laborales, y de valorar a los periodistas cuyo trabajo sostiene al sector. Enfatizó que proteger a los periodistas y salvaguardar la libertad de expresión —dentro del marco de la ley— es fundamental para una sociedad informada.
Gloria Laker Adiiki Aciro, en su calidad de directora de la Fundación del Periodismo para la Paz, urgió a los periodistas a priorizar la cobertura sobre desarrollo y a aprender de su historia regional.
“Somos nosotros quienes podemos construir una sociedad, entonces debemos promover un desarrollo pacífico”, señaló, y destacó la importancia de evitar la violencia postelectoral vivida en otras partes de la región.
En representación del sector de seguridad, el capitán David Kamya, oficial de Información Pública de la Cuarta División de las Fuerzas de Defensa Popular de Uganda, reflexionó sobre el costo humano del conflicto y llamó a una cobertura que enfatice la unidad y la responsabilidad compartida.
“Informemos sobre unidad sobre división, humanidad sobre odio”, señaló, y explicó que una cobertura irresponsable puede tener consecuencias para comunidades enteras.
El Gobierno local también se pronunció. Peter Banya, comisionado residente de la ciudad de Gulu para Laroo–Pece Division, exhortó a los periodistas a resaltar los avances positivos en la región para equilibrar la narrativa y mantener la recuperación.
Frontera digital: Hacia 2026 y más allá
Sobre el éxito de la primera edición, la PJF anunció planes para crece en 2026 a incluir Constructores de Paz, digitales e individuales, y a blogueros y creadores de contenido en línea. La información circula cada vez más través de las plataformas digitales, y estas categorías buscan reconocer los esfuerzos que contrarrestan la desinformación y promueven un discurso responsable en línea.
El Reconocimiento del Periodismo por la Paz 2025 posicionó al periodismo ético como un pilar de la paz sostenible. Como señaló Gloria Laker, apoyar al periodismo de paz es una inversión en la infraestructura de paz: beneficia a las comunidades, fortalece los procesos democráticos y la estabilidad regional. Los galardonados de 2025 fueron Benson Ongom (Periodista del Año), Dennis Ojwee (Premio a la Trayectoria), y Otim Steven Acire (Conductor de Programa de Entrevistas del Año). En conjunto, representaron el panorama de medios que prioriza la responsabilidad sobre el sensacionalismo. Este reconocimiento reafirma un consenso cada vez más amplio: cuando el periodismo escoge la paz, la sociedad en su conjunto resulta fortalecida.






