
Captura de pantalla del video de la entrevista a Maria Kalesnikava con Yury Dud, tomada del canal de YouTube de Yury Dud. Uso legítimo.
La liberación de prisioneros políticos de Bielorrusia en diciembre de 2025, que Estados Unidos gestionó, incluía a destacadas figuras políticas de las protestas bielorrusas de 2020, como María Kalesnikava.
¿Quién es María Kalesnikava?
Desde hace mucho tiempo, Kalesnikava había sido la segunda al mando de Svetlana Tijanávskaya, figura simbólica de las protestas bielorrusas y fuerzas de oposición. Entró a la política bielorrusa poco antes de las elecciones presidenciales de 2020, cuando se unió al equipo de campaña del banquero y filántropo Viktor Babariko, considerado el principal rival de Lukashenko para las siguientes elecciones. En junio de 2020, según escribe Meduza, un mes y medio antes de las elecciones, detuvieron a Viktor Babariko y su hijo Eduard. Después de eso, Kalesnikava fue la cara visible de la campaña de Babariko. Formó un equipo con Svetlana Tijanávskaya, la única candidata opositora a quien se le permitió postular, y viajaron juntas por el país para tener manifestaciones (permitidas como parte de la campaña oficial).
Las elecciones presidenciales de Bielorrusia de 2020 fueron el 9 de agosto. Lukashenko fue declarado ganador; Tijanávskaya se vio obligada a irse a Lituania. Empezaron grandes protestas, fuertemente reprimidas en Bielorrusia. En septiembre de 2020, las fuerzas de seguridad intentaron deportar a Kalesnikava a Ucrania, pero ella rompió su pasaporte en la frontera, nos recuerda Meduza. Kalesnikava fue arrestada y sentenciada a 11 años de prisión por presunto intento de tomar el poder.
Kalesnikava y Babarikos cumplieron sus sentencias en condiciones extremadamente duras, aislados del mundo exterior, presionados por las autoridades de la prisión y sin acceso a atención médica adecuada. Se informó que golpearon a Viktor Babariko, lo hospitalizaron y luego terminó en una celda de castigo. Kalesnikova también fue hospitalizada estando en prisión.
La liberación de Kalesnikova y Babariko causó entusiasmo, pero pronto surgieron disputas.
Kalesnikava pide negociar con Lukashenko
María Kalesnikava ha hecho varias declaraciones que van en contra de las políticas ‘tradicionales’ de la oposición bielorrusa en el exilio y de las políticas de la Unión Europea.
El 19 de enero de 2026, en entrevista con The Financial Times, dijo: “Cuando más se aísle se Bielorrusia de Europa, más forzada se verá de acercarse a Rusia. Esto hace que Bielorrusia sea menos segura y menos predecible para Europa”. Esto es parte de su declaración de que la Unión Europea debería dialogar con Lukashenko. “Lukashenko es una persona pragmática. Entiende el idioma de los negocios. Si está listo para tomar medidas humanitarias en respuesta a la flexibilización de sanciones, como liberar prisioneros y permitir medios y ONG independientes en Bielorrusia, esto se debe debatir”, dijo Kalesnikava.
El 3 de febrero, en la reunión con el primer ministro lituano, Kalesnikova pidió aumentar la movilización de bielorrusos entre Lituania y Bielorrusia, destacó la importancia de movimiento más intensivo con Europa, y también propuso restablecer el servicio de trenes de pasajeros en la ruta Minsk–Vilnia, y rutas de buses. La respuesta de la primera ministra, Inga Ruginienė, fue que actualmente no ve oportunidades para esto:
It is understandable that the opposition wants to give people in Belarus more opportunities to see a different system, a democratic system, but for now we definitely do not see opportunities to allow more travel. We do not yet see opportunities to make relations warmer, while we see an unequivocal position from Belarus: hybrid attacks, balloons, our carriers not getting their vehicles back.
Es comprensible que la oposición quiera darle al pueblo en Bielorrusia nuevas oportunidades de ver un sistema diferente, un sistema democrático, pero por ahora, definitivamente no vemos oportunidades para permitir más viajes. Todavía no vemos oportunidades de tener relaciones más cercanas, aunque vemos una posición inequívoca de Bielorrusia: ataques híbridos, globos, a nuestros transportistas no les devuelven sus vehículos.
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En una entrevista a Yury Dud, conocido periodista ruso exiliado, María Kalesnikova explicó por que pensaba que era necesario hablar con Lukashenko. “Si el diálogo libera personas, es bueno. Si el diálogo termina con la represión y acaba por castigar a las personas por expresar sus opiniones, eso es muy bueno”, dijo.
History has never seen eternal dictators, right? But it has happened before that dictators were followed by scorched earth. Why do we need scorched earth? We don't need it. We need people to feel free, to be able to strive for that
La historia nunca ha visto dictadores eternos, ¿verdad? Pero ha pasado antes, que a los dictadores les siguió tierra quemada. ¿Por qué necesitamos tierra quemada? No la necesitamos. Necesitamos que la gente se sienta libre, poder luchar para lograrlo.
Sin embargo, la posición de otras figuras políticas bielorrusas en el exilio, incluida Tijanávskaya, siempre ha sido contraria a hablar con Lukashenko. Y como señala The Financial Times, la perspectiva de Kalesnikava va en contra de la actual política de la Unión Europea: mantener contactos con las fuerzas democráticas bielorrusas en el exilio, minimizar la interacción con el régimen de Lukashenko, y preservar las sanciones económicas, la prohibición de viajes aéreos y reglas de visa más estrictas para los bielorrusos.
Muchos otros bielorrusos en el exilio no creen que sea una buena idea
Belsat, medio que ahora trabaja desde Polonia, ha publicado opiniones de otros bielorrusos en el exilio.
El político Pavel Latushko, que ejerció como ministro de Cultura de Bielorrusia antes de 2020, dijo que según lo que propone la perspectiva de Kalesnikava, las fuerzas democráticas bielorrusas quedarían excluidas del diálogo entre Minsk y Bruselas.
El político Anatoly Lebedko destacó que durante más de 30 años de mandato de Lukashenko, los europeos han intentado reiteradamente establecer contacto con él, le han ofrecido suavizar las sanciones, y también inversiones. Esto no ha llevado a cambios sistémicos y casi siempre han terminado igual: las protestas se reavivaron en Bielorrusia, Lukashenko volvió a responder con violencia y prisión, y luego con liberaciones a cambio de flexibilizar restricciones de países occidentales.
Varios otros comentaristas, como menciona Meduza, expresaron sus opiniones en canales de medios sociales. El activista y exprisionero político Nikolai Dedok, Vladimir Zhigar, representante de la asociación opositora de funcionarios de seguridad bielorrusos BelPol, y Andrei Strizhak, exjefe de BySol, fondo que ayudó a víctimas de represión, señalaron que Europa abandonó el diálogo con el Minsk oficial no solo por la represión posterior a 2020, sino también por la complicidad de Bielorrusia en la invasión rusa a gran escala de Ucrania en febrero de 2022.
En particular, Dedok dijo:
Dialogue with a dictator in itself is not yet a disaster. Especially if it is currently impossible to isolate him completely. And of course it is important for us to free our people, who are increasingly dying in prisons. The only question is on what terms this will be done. The position ‘free political prisoners at any cost’ is clearly a losing one, at least because recruiting new ones for Lukashenko is a matter of days. Therefore, the best dialogue with a villain always comes after pressure has been increased.
El diálogo con un dictador en sí mismo no es un desastre. Sobre todo, si actualmente es imposible aislarlo completamente. Y por supuesto es importante para nosotros liberar a nuestra gente, que cada vez más muere en las prisiones. La única pregunta es en qué términos se hará. La posición de ‘liberar a prisioneros políticos a cualquier costo’ claramente está perdiendo una, el menos porque reclutar a nuevos para Lukashenko es cuestión de días. Por lo tanto, el mejor diálogo con un villano siempre se da después de que aumenta la presión.
Valery Karbalevich, observador político de Radio Liberty, dijo a Belsat que los desacuerdos sobre qué planteamiento es más efectivo con respecto a Lukashenko, si línea dura (como en Europa) o flexible (como con la actual administración estadounidense), han existido hace mucho tiempo, pero se han intensificado:
Perhaps with the release of Viktor Babariko and Maria Kolesnikova, this current [in favor of negotiations] will become even stronger. But to what extent does it influence Europe’s position? I would not yet say that it does.
Tal vez con la liberación de Viktor Babariko y Maria Kolesnikova, esta corriente [a favor de las negociaciones] se haga más fuerte. Pero ¿hasta qué punto influye en la posición de Europea? Creo que todavía no tiene influencia.
¿Cómo trata Lukashenko a los prisioneros políticos?
Por su parte, el régimen en Bielorrusia no trata con suavemente a sus oponentes. Viasna, movimiento de derechos humanos bielorruso, ha descrito las terribles condiciones que enfrentan los detenidos por desacuerdo político en un centro de detención estatal temporal (llamado Akrescina) mientras esperan su juicio. Denuncian que las condiciones de detención en Akrescina equivalen a tortura. A los detenidos se les retiene en condiciones inhumanas sin acceso a productos de higiene básica o ropa limpia mientras dura su detención, que puede llegar a 28 meses.
Aunque apoya la reciente liberación de prisioneros políticos en Bielorrusia, Human Rights Watch señala que más de 1100 personas siguen en prisión por ejercer pacíficamente sus derechos en Bielorrusia.
Entre esos prisioneros, está Valiantsin Stefanovic, directivo de Viasna, organización de derechos humanos y defensor de derecho humanos; Marfa Rabkova, activista de Viasna y coordinadora de voluntarios; y Nasta (Anastasia) Lojka, destacada defensora de derechos humanos. Todos cumplen draconianas sentencias de prisión en la Bielorrusia de Lukashenko.






