
Imagen de Prachatai, colaborador de contenido de Global Voices
Este artículo de Wanna Taemthong se publicó originalmente en Prachatai, sitio web periodístico de Tailandia. Global Voices reproduce una versión editada en virtud de un acuerdo de colaboración de contenidos.
Para los migrantes, particularmente para quienes llegan de Myanmar, Tailandia puede considerarse tierra de oportunidades. Un migrante de Myanmar se dedicó al trabajo sexual en clubes de anfitriones donde bebía y salía con clientes en el distrito de Santitham, en Chiang Mai, conocido como un barrio rojo de bajo costo. Sin embargo, este sitio puede ser tumultuoso, y justo antes de Año Nuevo, perdió su trabajo tras contraer una enfermedad por transmisión sexual. La enfermedad no era VIH, pero quedó desempleado.
Por su seguridad y privacidad, se lo llama «04» en este artículo. En mucho clubes de anfitriones en Tailandia, los trabajadores obtienen un número que ponen en su vestimenta. Era el número 04 en uno de sus trabajos anteriores.
04 es del pueblo shan, el mayor pueblo étnico de Myanmar, y decidió viajar a Tailandia para ganar dinero para su familia.
Después de casi un mes sin empleo, 04 contactó con un residente de Chiang Mai para solicitar ayuda con los gastos médicos. El residente se puso en contacto con organizaciones defensoras de los derechos de los trabajadores sexuales y los trabajadores migrantes en Chiang Mai, y el 3 de enero lo trasladó a un hospital para que recibiera atención médica. Allí lo examinaron, trataron la enfermedad, y le dijeron que debía regresar poco días después para un control médico.
Conocimos a 04 en el hospital durante su control médico. El joven de 20 años tiene tatuajes en los brazos y las piernas. Lleva el pelo teñido de naranja brillante.
«Creo que voy a teñir mi pelo de otro color», nos dijo. El joven no era conversador pero aún conservaba la habilidad para conversar, propia de un anfitrión. Afortunadamente, el doctor le comunicó que su condición puede tratarse. El residente pagó los gastos hospitalarios ya que a inicios de febrero, ninguna organización se había ocupado del caso.
04 pasó todo el día en el hospital, algo muy común en los hospitales públicos de Tailandia. Mientras esperaba el transporte, nos explicó que no fue víctima de la trata de personas, problema persistente en Tailandia, y que comenzó a trabajar como «anfitrión» por voluntad propia.
A los nueve años, se le ordenó monje principiante en el estado de Shan. A los 18 años, al ser el hijo mayor con dos hermanos menores, dejó la vida monástica para trabajar y cuidar de su familia. Poco tiempo después, reclutaron a su padre en el Ejército.
04 llegó a Chiang Mai y consiguió empleo en el sector de servicios. Trabajó como camarero en un restaurante donde se le solicitó una jornada desde las 16:00 horas hasta la 01:30 de la madrugada por 260 bats (8,20 dólares). Después de tres o cuatro meses, renunció y comenzó a trabajar en clubes de anfitriones donde el salario era mejor y el trabajo más liviano.
En los clubes, 04 trabajó desde las 22:00 horas de la noche hasta las 05:00 horas. A los hombres se les paga por la cantidad de tragos que ordenaba el cliente. Trabajó en muchos clubes de Chiang Mai. En algunos permaneció solo unos meses y en otros, donde el pago era bueno y puntual, estuvo más tiempo.
Antes de enfermar, 04 trabajó en Santitham. Entre los residentes de Chiang Mai, se sabe que los turistas blancos van a clubes en Loi Kroh Road, mientras que los tailandeses concurren a clubes más económicos en Santitham, donde los tragos son baratos y muchos de los trabajadores son migrantes que intentan ganarse la vida.
En esos clubes, a 04 no se lo consideraba empleado formal ya que los dueños no les pagaban su salario. Obtenía dinero por los tragos que sus clientes compraban, y los dueños tomaban una parte de ese pago. Es decir, si un trago costaba 250 bats (unos ocho dólares), el club tomaba 50 bats (1.60 dólares), y 04 el resto del dinero. Con un solo trago, 04 podía ganar más que trabajando un día entero en el restaurante.
At the grilled pork place the work is harder. Working at the bars, if you ask me if it’s tiring, it is, but working there is better. At the restaurant, I get two days off, but the bar gives me five days off and I can take them whenever I want. The work is also a different kind. I have to observe the customers to see if they like to play games. If they do, then I would take them to play. The most drinks I ever got was 30 in one hour, and the customer wanted to keep going, but on any day I don’t get a drink at all, then I don’t make any money. like working for free. Living in Thailand, if you don’t have money, you can’t go anywhere. It’s like migrants need to have money all the time.
El trabajo en el restaurante es más difícil. Si me preguntas si es agotador trabajar en clubes, sí, es agotador, pero trabajar allí es mejor. En los clubes tenía cinco días libres y los podía tomar cuando yo quería. En cambio, en el restaurante solo tenía dos. Además, el tipo de trabajo es diferente. En el club tengo que observar a los clientes para ver si les agrada jugar. Si es así, los acompañaría a jugar. El máximo de tragos que obtuve en una hora fueron 30. El cliente quería continuar. Sin embargo, hay días donde no obtengo ningún trago y no gano nada, como si trabajara gratis. En Tailandia, si no tienes dinero, no puedes ir a ningún lugar. Es como si los migrantes necesitaran tener dinero todo el tiempo.
04 mencionó que trabajar en clubes era más flexible. A veces, los clientes lo contactaban por actuaciones de entretenimiento donde le pagaban 500 bats por hora (unos 16 dólares). Sin embargo, esas actuaciones lo ponían en riesgo de agresión o acoso sexual. 04 mencionó que una vez lo contrataron junto con otros trabajadores para entretener a un grupo de hombres tailandeses. Esa noche, un cliente lo arrastró hacia una habitación y lo presionó a tener relaciones sexuales, pero él se negó y el cliente no le dio dinero. En otro encuentro, un cliente chino le dijo a 04 que recibiría 2000 bats (63 dólares) adicionales si consumía drogas con él. Otra situación muy similar ocurrió cuando un cliente lo hizo beber hasta provocar su desmayo. Esa vez, logró recuperarse gracias a otro trabajador que lo encontró y lo llevó de regreso a casa.
Trabajar en clubes, le permitió a 04 enviarle entre 5000 y 6000 bats (entre 158 y 189 dólares) a su madre. Mencionó que antes de enfermar consideró ir a Bangkok, ya que le habían dicho que un trabajador sexual shan que quisiera ganar mucho dinero debía ir a Bangkok o Pattaya, porque ahí hay muchos clientes provenientes de China. En estos momentos, 04 planea volver a su hogar después de terminar con su tratamiento. Su permiso de trabajo ya acabó y tiene que regresar a Myanmar para renovar su documentación. Además, comentó que si volviera a Tailandia, ya no trabajaría en un club de anfitriones, ya que considera que bebió demasiado durante ese tiempo y no le gustó sufrir por acoso de sus clientes. Por otro lado, a su madre no le agrada que 04 se involucre en trabajos sexuales.
El 9 de enero, su hermano menor murió repentinamente. A su padre le permitieron salir del Ejército solo cuatro horas para el funeral. No obstante, no tuvo el tiempo suficiente para ir a su casa con su familia. Su hermano del medio es ahora monje principiante, y su madre está sola en su casa. 04 planea volver a su hogar de manera inmediata después de asistir a los dos controles médicos restantes. Empower Foundation, organización defensora de los derechos de los trabajadores sexuales, financió parte de los gastos médicos. El residente de Chiang Mag, quien lo llevó al hospital, cubrió el resto de los gastos, porque actualmente ninguna ONG en Chiang Mai trabaja directamente para trabajadores sexuales hombres.
Ante la pregunta sobre su posible reclutamiento al Ejército si vuelve al estado de Shan, él : «Ya reclutaron a mi padre. Probablemente no me recluten a mí».






