
Imagen de un artículo escrito por Kant Kaw. Fuente: Exile Hub, socio de contenido de Global Voices
Exile Hub es uno de los colaboradores de Global Voices en el Sudeste Asiático, que surgió en respuesta al golpe de Estado de 2021 en Myanmar. Busca empoderar a periodistas y defensores de los derechos humanos. Este artículo se reproduce con ediciones en virtud de un acuerdo de colaboración de contenido.
La trayectoria de Kant Kaw en el periodismo empezó oficialmente en 2009, pero su historia es muy anterior. De niña, devoraba libros de todo tipo, cautivada por el poder del lenguaje. Soñaba con ser escritora pero pronto comprendió que la escritura por sí sola no le daría el sustento necesario. Así que se dedico a trabajos prácticos sin abandonar su pasión.
Todo cambio el día que descubrió el periodismo. Para ella, era la combinación perfecta entre propósito y la manera de ganarse la vida. Le permitía escribir, ser testigo y servir al público. Quince años después, sigue en el rubro y afirma que nunca ha dejado de estar encantada con su trabajo.
“Me encanta pensar y escribir ideas para noticias y artículos. No puedo dejarlo”.
Romper el silencio ante la opresión
Kant Kaw pronto se dio cuenta de que su vocación iba más allá de informar sobre los acontecimientos a medida que se desarrollaban. Se sintió impulsada a dar a conocer la dificultades que enfrentan las mujeres de Myanmar cada día.
“Conocí mujeres que tenían que soportar su miedo en silencio, pero que aún así encontraban la fuerza para proteger a sus hijos y familias. Se despiertan cada mañana, eligen sobrevivir. En nuestras conversaciones, no vi debilidad, sino una fuerza extraordinaria, especialmente en momentos de agitación política”.
Gracias al trabajo de Kant Kaw, historias que de otro modo habrían permanecido ocultas, llegaron a un público más amplio. Por ejemplo, sacó a la luz la realidad de una joven madre en un municipio afectado por el conflicto que comienza cada día calculando los riesgos, eligiendo las rutas más seguras para comprar alimentos, preguntándose si la escuela de su hijo estará abierta y sorteando los puestos de control militares.
También documentó momentos de trauma colectivo: redadas en aldeas donde se detenía e interrogaba a mujeres mientras sus hijos observaban; casos de acoso sexual y amenazas utilizadas para infundir miedo u obtener información. Tras su liberación, muchas sobrevivientes quedaron en silencio, limitadas por el estigma y el miedo constante a las represalias.
Combatir prejuicios de género, artículo a artículo
En la sala de redacción, la discriminación parecía inevitable. Habitualmente, a las mujeres se les subestimaba, marginaba o se les daba menos oportunidades. En respuesta, Kant Kaw se esforzó por destacar en su campo.
“Cuando enfrentaba la discriminación, utilizaba mi trabajo para demostrar que no debía ser subestimada por ser mujer, y lo conseguí”.
Se volvió más audaz, impulsada por los escritos y los logros de autoras cuyas fortalezas le inspiraron más profundamente que cualquier historia de éxito de hombres. Está comprometida con dar a conocer las historias de las mujeres y fomentar su talento, y reconoce que la narración es un medio eficaz para lograrlo.
El cuidado como práctica para mantener el trabajo
Los años dedicados al periodismo, especialmente en Myanmar tras el golpe de Estado, han pasado factura. En la actualidad, practica el autocuidado intencional para poder seguir con su trabajo: música, excursiones, amistades y resolución proactiva de problemas emocionales.
Da cuidados y también los recibe, ofrece apoyo y su presencia a los amigos que atraviesan dificultades. Es consciente de lo que está en juego: “Las mujeres suelen cargar con un peso emocional mayor. Sin resiliencia mental, es fácil quebrarse, así que me protejo con cuidado».
Su sueño de convertirse en escritora se hizo realidad, aunque no como había imaginado. Escribe para el público, para las mujeres cuyas voces han sido silenciadas por la injusticia, y sigue escribiendo como un acto de resistencia, un registro de la verdad y una fuente de esperanza.
A través de sus escritos, lucha contra el silencio, la injusticia y contra cualquiera que se atreva a subestimar lo que una mujer es capaz de hacer.






