
Grupo de jóvenes celebra la renuncia de la primera ministra Sheikh Hasina, tras la Revolución de Julio. Derechos de imagen: Bornil Amin en Unsplash. Utilizada con licencia de Unsplash.
Antes de la decimotercera elección parlamentaria nacional de Bangladesh, llevada a cabo el 12 de febrero de 2026, las campañas electorales fueron más allá de actividades callejeras y concentraciones públicas en el ámbito digital. Las redes sociales, especialmente Facebook, TikTok, X (antes Twitter) y YouTube, se convirtieron en un escenario clave en el que se elaboran, debaten y difunden mensajes políticos a un público más amplio.
Lo que alguna vez fue considerado una extensión informal de la comunicación política ha evolucionado a una herramienta fundamental para la campaña electoral. Esto refleja los cambios que en la participación de los votantes y el consumo de los medios en todo el país, principalmente a través de los celulares. Según el informe del «Estado de lo digital» en Bangladesh en 2026, el país tiene 186 millones de conexiones móviles activas, lo que equivale al 105% de la población. El mismo informe indica que 82,8 millones de personas, es decir, el 47% de la población, utilizan internet y 64 millones usan redes sociales, mayormente Facebook, TikTok y YouTube.
Redes sociales en el centro de la estrategia de campaña electoral
Ahora, los partidos políticos y los candidatos de Bangladesh están invirtiendo mucho más en la divulgación en línea. Según un informe de Daily Sun, las campañas en redes sociales se han convertido en un componente clave de la estrategia electoral, como complemento de la movilización tradicional en las comunidades. El informe señala que en Facebook: el presidente del Partido Nacionalista de Bangladesh, Tarique Rahman, tiene 5,6 millones de seguidores; el líder del partido Jamat-e-Islami, Shafiqur Rahman, tiene 2,3 millones de seguidores; y el coordinador del Partido Nacional Ciudadano, Nahid Islam, tiene 1,2 millones de seguidores.
Los candidatos difunden videos, transmisiones en directo y publicaciones breves sistemáticamente para comunicarse directamente con los votantes de todas las circunscripciones. Los partidos políticos y los candidatos también están utilizando sitios web innovadores, canciones de campaña, juegos y otros contenidos interactivos para atraer a los votantes de diferentes distritos.
Con millones de bangladesíes activos en línea, sobre todo el 39% de la población de entre 13 y 34 años, plataformas como Facebook y TikTok desempeñan un papel cada vez más importante en configurar la conciencia política. Las campañas digitales ya no son algo secundario; se han convertido en un elemento clave en cómo se transmiten y reciben los mensajes políticos.
Normas para las campañas digitales
En respuesta a la creciente influencia de las redes sociales, la Comisión Electoral de Bangladesh ha presentado una norma destinada a limitar el uso indebido de los medios digitales durante los periodos electorales. Los candidatos deben presentar por adelantado los datos de sus cuentas oficiales en las redes sociales y se prohíbe cualquier contenido que infrinja el código de conducta electoral.
Un resumen de las directrices electorales de The Daily Sun señala que difundir información no verificada o perjudicial en línea, incluidos desinformación y ataques personales, puede acarrear sanciones. Las normas también prohíben explícitamente el uso de inteligencia artificial para distorsionar hechos, manipular imágenes y vídeos o engañar a los votantes.
El objetivo de estas normas es evitar que las campañas digitales desacrediten la equidad y la transparencia electoral.
Desinformación y contenido creado con IA
A pesar de estas medidas de seguridad, la desinformación y el contenido manipulado digitalmente se dispararon en medio de la preocupación por las campañas digitales. En una verificación exhaustiva, The Daily Star identificó aproximadamente 97 publicaciones generadas por IA que circulaban en Facebook antes de las elecciones. Muchas de estas publicaciones, incluidos deep fakes y otros contenidos manipulados, se difundieron ampliamente y se utilizaron para inclinar el discurso político a favor de los partidos rivales. Un informe reciente de verificación de datos de AFP también confirma el uso de contenido creado con IA para apoyar a varios partidos políticos.
Mientras tanto, los datos publicados por el grupo de verificación de datos Rumor Scanner revelaron 268 casos de desinformación difundidos en plataformas digitales en solo un mes, según informó Bangla Daily Prothom Alo. La mayoría de estas publicaciones engañosas se encontraron en Facebook y estaban relacionadas con temas políticos.
Estos patrones muestran cómo las redes sociales democratizan el acceso a la información, pero también pueden convertirse en un dispositivo para difundir mensajes políticos engañosos.
Voces políticas opinan sobre el abuso de redes sociales
Los propios actores políticos han comenzado a referirse públicamente sobre uso indebido de las redes sociales. En un reportaje de Prothom Alo, Mahdi Amin, portavoz del Partido Nacionalista de Bangladesh, acusó a los grupos rivales de difundir desinformación generalizada y campañas de difamación digital antes de las elecciones. Los informes también muestran cómo se utilizan oleadas de reacciones falsas como «ja, ja» generadas por bots para atacar las publicaciones de Facebook de activistas y políticos vinculados a Jamaat, el Partido Nacionalista de Bangladesh, Liga Awami y el Partido Nacional Ciudadano. Esto muestra cómo el uso de la interacción comprada distorsiona la percepción pública y manipula el algoritmo de Facebook para suprimir el alcance de publicaciones específicas.
Incidentes de este tipo reflejan una preocupación mayor entre las comunidades políticas locales sobre los efectos de las campañas digitales en la percepción de los votantes y la estabilidad política.
Al mismo tiempo, las plataformas de redes sociales están tomando medidas ante esta situación. TikTok Bangladesh ha puesto en marcha un «Centro de información electoral» en colaboración con la Comisión Electoral, para dar a los usuarios información oficial sobre las elecciones. Esta iniciativa demuestra que las plataformas están tratando de contrarrestar la desinformación por medio de promover información verificada.
¿Por qué esto es importante para el público global?
La experiencia de Bangladesh saca a la luz una tendencia global más amplia: las redes sociales han pasado de ser una simple herramienta de comunicación a convertirse en un campo de batalla político en el que, muy rápidamente, se crean y amplifican narrativas dirigidas a un público específico. Mientras los partidos políticos bangladesíes compiten por captar la atención de la Generación Z, experimentan con contenido viral en redes sociales y enfrentan la desinformación en paralelo con la política callejera, ya que los medios tradicionales se utilizan cada vez menos.
Para el público internacional, examinar cómo las plataformas digitales influyen en las elecciones de Bangladesh permite vislumbrar la cambiante naturaleza de la participación política y las presiones que tienen las democracias cuando el cambio tecnológico avanza más rápido que la supervisión.







