
Captura de pantalla de un video sobre las futuras elecciones anticipadas de la Cámara baja japonesa en el canal de YouTube. にっこりまっこり. El video viral está editado de acuerdo con el último tema de apertura del popular anime Jujutsu Kaisen.
Aunque el ascenso de las redes social y el resultante surgimiento del populismo son tendencias globales, en Japón, este fenómeno toma una forma única y problemática, ya que la política populista está entretejida con una crisis democrática silenciosa de apatía política.
La cultura japonesa ha valorado por mucho tiempo la estética del silencio. Somos una sociedad que se enorgullece de 空気を読む, traducido directamente como “leer el aire”, o reticencia y reserva, una forma de comunicación de alto contexto que prioriza la armonía por sobre el ruido, el debate agresivo.
Sin embargo, como descendiente china, que nací y crecí en Japón, veo que las virtudes de reticencia y reserva se utilizan como armas para ahuecar nuestra democracia, particularmente en tiempos problemáticos.
Elecciones con 16 días de aviso
El 23 de enero, el primer ministro Sanae Takaichi tomó la decisión de disolver la Cámara de Representantes. La siguiente elección se programó para el 8 de febrero. Lanzaron a los votantes al periodo de campaña más corto de la historia de Japón de posguerra.
El 25 de octubre de 2025, Takaichi se convirtió en la primera mujer en llegar a primera ministra de Japón con apoyo popular. En su campaña, prometió recortar los impuestos, subsidios y reformas económicas con una retórica nacionalista que culpa a los inmigrantes, turistas y a China por los infortunios económicos y diplomáticos del país. La oposición teme que sus políticas alimenten la inflación y los sentimientos xenofóbicos y desestabilice a la región por antagonizar a China.
La decisión de Takaichi de disolver la Cámara baja apunta a asegurar una mayoría fuerte en los 465 escaños de la cámara para su coalición dominante el Partido Liberal Democrático y el recién establecido Asociación Japonesa de Innovación para poder presentar su agenda económica y de políticas de seguridad.
Al cabo de 16 días del anuncio, los votantes japoneses debían decidir sobre un camino político fundamental de una postura de centro anterior a una hacia la derecha, con un paquete de estímulo económico y una postura de línea dura hacia China, que tendrá un impacto a largo plazo en el país. Sin embargo, en medio de “la cultura del silencio”, falta deliberación pública.
Por años, la apatía política ha sido una dificultad bien conocida en Japón, especialmente entre los jóvenes. Pero recientemente, he notado un cambio.
Populismo en una cultura de silencio
Aunque la mayoría ha quedado en silencio, recientemente ha emergido en las redes sociales más importantes una marca ruidosa y excluyente del populismo.
Durante las elecciones de la Cámara alta en julio de 2025, información equivocada que argumentaba que residentes extranjeros eran “excesivamente privilegiados” se esparció ampliamente en línea, y el sentir xenofóbico ayudó a los partidos políticos de derecha, incluido el recién fundado Sanseitō de ultraderecha, para asegurar el número de escaños bajo el lema “Los japoneses primero”, claro homenaje a las políticas de Donald Trump, “Estados Unidos primero“.
Takaichi también ha construido una base de seguidores entre las generaciones jóvenes con una retórica política similar contra los residentes extranjeros durante la campaña de liderazgo de 2025 del Partido Liberal Democrático.
El impacto fue inmediato: de repente, mi familia y yo dejamos de ser tan bien recibidos em lugares donde alguna vez fuimos aceptados. Últimamente, hemos comenzado a ocultar nuestra nacionalidad cuando conocemos a alguien. Los jóvenes ya no están “desinteresados”. Por el contrario, están ansiosos por encontrar objetivos para desahogar sus “palabras fuertes” y calmar su frustración diaria.
¿Por qué estos lemas se esparcen tan rápido y crean un efecto tan trascendente? La falta de deliberación pública sobre estas acusaciones políticas controversiales sugiere que, en cierta medida, jamás nos han enseñado a debatir.
A la mayoría de las escuelas japonesas les falta capacitación en debate público o en filosofía política, y priorizan la memorización mecánica. Discutir sobre política con amigos o incluso la familia es considerado un tabú social del que no se habla. Ante esa falta de debate, los votantes tienden a elegir a “ídolos” carismáticos que ofrecen respuestas simples.
Por consiguiente, la mayoría consume noticias políticas como entretenimiento. Podemos ver esto en Sohei Kamiya, líder del partido populista de derecha Sanseitō, que presentó la primera retórica japonesa, y tiene muchos seguidores, como un culto, en los que muchos creen en las teorías conspirativas antivacunas y antisemitas.
Más recientemente, ha surgido la subcultura “Sana-katsu” (サナ活) entre mujeres jóvenes, que admiran e idolatran a Takaichi e imitan su moda y estilo cosmético, y tratan a la primera ministra como una estrella de pop japonés o un personaje de anime.
La generación más joven lee las noticias políticas como una mercadería y consume retórica política, estilo y opinión sin pensamiento crítico. Una vez vi a mis compañeros de clase usar la palabra “kawaii”, que significa “tierno”, para describir el comportamiento diario de los políticos en Instagram. Me parece que los jóvenes no ven a los políticos como representantes que deben rendirles cuentas a ellos, sino se ubican como espectadores que miran a sus “ídolos” ventilar su frustración, que creen que mágicamente resolverán sus problemas, como pasa en los dramas de la televisión.
La cultura de “leer el aire” y tratar a la política como entretenimiento ha creado un punto ciego peligroso para problemas políticos más importantes.
La Iglesia de la Unificación y el partido gobernante
Lo que me ha preocupado en particular es que, por meses, informes de investigación han detallado los profundos y sistemáticos vínculos entre el gobernante Partido Liberal Democrático y la Iglesia de la Unificación, un culto religioso fundado por Sun Myung Moon en Corea del Sur en 1954 que se expandió a Japón en 1958, lo que lo convirtió en una potencia política en el país al financiar a los políticos, en particular a políticos del Partido Liberal Democrático.
Recientemente, el importante periódico surcoreano Hankyoreh reveló que la iglesia ayudó a financiar a por lo menos 295 candidatos del Partido Liberal Democrático en la elección de la Cámara baja en octubre de 2021.
Es muy probable que el dinero provenga de donaciones a la iglesia similares a una estafa, conocidas como “ventas espirituales“, como reveló la investigación criminal del asesinato del ex primer ministro japonés Shinzō Abe de 2022: el asesino es una víctima de las donaciones excesivas de la Iglesia de la Unificación, que se vengó de Abe por la colusión de su familia con la iglesia. En marzo de 2025, un tribunal de Tokio ordenó la disolución de dos organizaciones relacionadas con la Iglesia, la Federación de Familias para la Paz y la Unificación Mundial, por manipular a los seguidores a realizar enormes donaciones y otros sacrificios financieros.
Sin embargo, varios legisladores que se beneficiaron del culto todavía mantienen el poder, y todavía tienen que explicar públicamente sus vínculos con negocios religiosos ilegales y poder político.
Mientras surgían más detalles sobre la conexión entre la Iglesia de la Unificación y el Partido Liberal Democrático en un caso judicial sobre soborno contra el líder de la iglesia, Hak Ja Ha, coronado como “Verdadera Madre” de la Iglesia, Takaichi disolvió la Cámara baja. Eso llevó a muchos políticos y comentaristas de temas de actualidad, como la exministra de Relaciones Exteriores Makiko Tanaka, a sugerir que la decisión abrupta fue una distracción del escándalo de corrupción del Partido Liberal Democrático, comentó a Nippon TV el 22 de enero:
政治とお金の問題、統一教会と自民党の関係、いろいろあるから、それを隠すためには解散が一番早いと思われるんでしょうけど。これだけの費用をかけてやる問題ではないと思います。
Con problemas sobre la financiación de la política y los vínculos del Partido Liberal Democrático con la Federación de Familias para la Paz y la Unificación Mundial, la disolución es la manera más rápida de camuflarlos. Pero este es un asunto en que apenas vale la pena gastar tanto dinero público.
También veo la disolución de la Cámara baja como un “camuflaje”, porque la jugada ha cerrado efectivamente la Dieta Nacional, la Cámara baja y la Cámara de Consejeros, donde legisladores y cancilleres abordan las preocupaciones públicas.
Como extranjera, me frustra que la desinformación y la retórica populista hayan incitado a muchos japoneses a ver a sus vecinos como amenazas, mientras que hay un problema mucho más serio que recibe menos atención: un culto religioso con sede en el extranjero se ha infiltrado en el país a través de ONG y han establecido vínculos sistemáticos con el partido gobernante a través de la financiación.
Elecciones como espectáculo
Ahora los medios están inundados de noticias sobre elecciones anticipadas en vez de hablar de la investigación sobre corrupción. Entre mis compañeros, las reacciones a esta tormenta política de 16 días oscila entre la fascinación superficial al fastidio total, como si las elecciones fueran solo un espectáculo.
La campaña electoral ha generado mucho contenido viral. Por ejemplo, un video sobre las elecciones anticipadas, editado con el tema de apertura del popular anime Jujutsu Kaisen, superó las 100,000 vistas un día después de su publicación. Sin embargo, como se refleja en los comentarios, la mayoría de los espectadores vieron el video como entretenimiento, con un desapego escalofriante, como si el resultado de la elección no afectara sus vidas o a la sociedad.
Un comentario popular, que tiene más de 2900 «me gusta», dice:
ここ半年間の政治がマジで面白すぎる ダメだけどエンタメ気分で普通に楽しんでる私です
A lo largo de estos seis meses, la política ha sido seriamente entretenida.
Sé que es malo, pero estoy la disfrutando como si fuera entretenimiento.
Por otro lado, para algunos las elecciones anticipadas son un fastidio y una distracción. Ya que la campaña se mezcla con la temporada de exámenes de ingreso a la universidad, las redes sociales están inundadas de estudiantes que se quejan de que el fuerte ruido de los vehículos de campaña son una “molestia” para sus estudios.
Ya sea que las elecciones se tomen como una batalla de anime o un ruido fuerte que debe ser bloqueado, el resultado es el mismo: las cuestiones políticas reales quedan ignoradas.

Propaganda electoral del candidato del partido de derecha, Sanseitō, que en defiende las políticas de Los japoneses primero. Foto tomada por Jo Carter, usada con autorización.
No tengo derecho a voto en Japón. Sin embargo, al observar la situación actual, siento un escalofrío que recorre mi cuerpo, y temo que mis amigos y vecinos japoneses elegirán rendir su voluntad a un “rey” sin descifrar las consecuencias de sus políticas.
Mientras escribo esto, los cánticos fuertes y repetitivos del candidato del partido político de derecha, Sanseitō, se cuelan por mi ventana desde un vehículo electoral. Afuera, en la estación más cercana y en las plazas, estas camionetas están por todos lados. Un miembro de la campaña, sin saber sobre mi ascendencia china, me entrega un folleto con una sonrisa. Se lee: “Protejan las vidas de los japoneses”.
Lo acepto con un torbellino de emociones. Me pregunto qué decidirán los votantes japoneses al terminar los 16 días. Y en el futuro que elijan, me pregunto: ¿acaso importo?







