
Izquierda: Winnie Byanyimal. Imagen de COP PARIS (CC0 1.0). Centro: Joyce Mpanga. Imagen de U.S. Mission Uganda (CC0 1.0). Derecha: Stella Nyanzi. Imagen de Kritzolina (CC BY-SA 4.0). Todo vía Wikimedia Commons.
Desde que Uganda se independizó del Reino Unido en octubre de 1962, las mujeres ugandesas tuvieron un papel crucial en la configuración política y la gobernanza del país. Desde Joyce Mpanga, que fue ministra de Desarrollo de la Mujer entre 1988 y 1989, hasta Winnie Byanyima, que tuvo un papel fundamental en la elaboración de la Constitución de Uganda de 1995, las mujeres moldearon el escenario político y de gobernanza en Uganda, y sentaron las bases para las futuras generaciones de niñas y mujeres.
La Constitución de 1995 introdujo medidas de acción afirmativas. El artículo 21 de la Constitución de Uganda establece la reserva de un tercio de los cargos en los Gobiernos locales y el Parlamento para mujeres, con el fin de garantizar la participación activa en los procesos de toma de decisiones del país.
En enero de 2026, Uganda celebró elecciones generales, en las que varias mujeres postularon como candidatas. Sin embargo, las mujeres deben preocuparse por algo más que solo pronunciar discursos y movilizar votantes: también deben enfrentar violencia en línea, que se manifestó en forma de deepfakes, imágenes generadas por inteligencia artificial, desinformación con sesgo de género y narrativas que fueron utilizadas para atacar a políticas ugandesas durante el proceso electoral de este año.
Ataques contra mujeres en la política ugandesa
Nawaya Gloria, abogada especializada en derechos humanos, defensora global en materia de personas con VIH y candidata a representante juvenil en el Parlamento por la Región Central de Uganda, se vio envuelta en una ola de ataques misóginos en línea. Publicó en X (antes Twitter) que planea postular al cargo de diputada juvenil:
I am going to be the first HIV-positive living young person to represent Youth Voices in Parliament.
Seré la primera joven con VIH que represente las voces de la juventud en el Parlamento.
Nawaya afirmó que nació con VIH por transmisión materno-infantil, y que de niña se sentía sin esperanzas. Sin embargo, luego utilizó su historia para defender los derechos de quienes viven con VIH.
Ese tuit, que tenía como objetivo inspirar, fue recibido con duras críticas y ataques, incluso por parte de personas “respetadas” en los círculos sociales ugandeses. Un exrector de la Universidad de Makerere, la primera y más grande de Uganda, citó el tuit y afirmó:
Knowing that we shall have so many horny MPs in parliament, I pray for you not to go through. https://t.co/GpGE6uvoSr
— Prof. V Baryamureeba (@baryamureeba) November 12, 2025
Seré la primera joven con VIH que represente las voces de la juventud en el Parlamento.
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Sabemos que tendremos muchos diputados «lujuriosos» en el parlamento, rezo para que no resultes electa.
Esto reforzaba la narrativa de que las mujeres jóvenes aspiran a ocupar cargos parlamentarios solo para tener relaciones sexuales con parlamentarios hombres.
Nawaya respondió con una foto de ella y dijo “le envío una sonrisa al profesor Vernaious Baramureeba, y quiero que sepa que no voy al Parlamento para acostarme con nadie, sino para generar cambios…”.
Como respuesta, redobló el ataque: ”Nadie quiere estigmatizarla. Solo decimos que deje de utilizar la condición de VIH como una carta para obtener votos. Loas jóvenes deberían votar por ella por los méritos que logre”.
Nawaya no fue la única atacada. En una publicación insultaron a otra política del partido Plataforma de Unidad Nacional, Joyce Bagala: “Conozcan a Joyce Bagala, que eligió el susu sobre el partido al que pertenece”. En este contexto, el significado primario de la palabra susu en luganda es «orina», pero también sugiere a que ella prefirió acostarse con alguien y abandonar el partido político. Otra publicación insinuó que era la amante del líder del partido Frente Democrático, Mathias Mpuuga. Joyce tiene el derecho de respaldar a quien desee, y los ataques violentos contra su capacidad de decisión reproducen el manual patriarcal según el cual las mujeres son prostitutas por las decisiones que toman.
Yvonne Mpambara, aspirante a candidata presidencial en las elecciones de 2026, también escribió sobre el acoso que sufrió en línea:
I faced online harassment where men constantly called me ‘the makeup president incapable of leading anyone’ … I was accused of being a Rwandan spy who was sleeping with (Rwandan) President Kagame and trying to destabilize the Ugandan government.
Enfrenté acoso en línea, donde los hombres me llamaban constantemente «la presidenta del maquillaje, incapaz de liderar a nadie»… Me acusaron de ser una espía ruandesa que mantenía relaciones sexuales con el presidente (ruandés) Kagame y que intentaba desestabilizar al Gobierno ugandés.
Deepfakes y desinformación creadas con inteligencia artificial
Una imagen generada con inteligencia artificial en Tiktok decía que Rebecca Alitwala Kadaga, expresidenta del Parlamento de Uganda, había sido trasladada en avión al hospital Aga Khan en Nairobi. Se trataba de una historia completamente falsa, aunque la mayoría de los comentaristas le deseaban una pronta recuperación, sin darse cuenta de que las fotografías habían sido manipuladas.
La expresidenta del Parlamento respondió a los rumores:
Stop spreading rumors am actually seated in my home, have not been anywhere near Agha Khan Hospital https://t.co/Y6m1QvwYAP
— Rebecca Alitwala Kadaga (@RebeccaKadagaUG) December 19, 2025
Kadaga responde bien al tratamiento, se desestiman rumores de muerte.
La primera vice primera ministra de Uganda y ministra de Asuntos de la Comunidad de África Oriental, Rebecca Alitwala Kadaga, se está recuperando progresivamente en el Hospital Aga Khan de Nairobi tras ser trasladada en avión debido a la fatiga de la campaña, apenas 25 días antes de las elecciones.
Fuentes desmintieron los rumores en línea sobre su estado crítico o muerte, e instan al público a mantener la calma y seguir orando por su recuperación.
📍 Kampala
🗞️ Dominic Ochola Odonga
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Dejen de difundir rumores, estoy en mi casa. En ningún momento he estado cerca del hospital Agha Khan.
La misoginia se ha extendido entre los partidos políticos, incluso en los que buscaban poner fin a los 40 años de presidencia de Yoweri Museveni. En Tiktok circulan deepfakes generados con inteligencia artificial por miembros de la oposición sobre Anita Among, actual presidenta del Parlamento, en los que imparte “discursos de odio”. Asimismo, simpatizantes de la Plataforma de Unidad Nacional comenzaron a atacar a una de sus propias integrantes que se había pasado al partido escindido, Frente Democrático. El youtubero Dean Lubowa Sava habría dicho: “Joyce Bagala debe tener relaciones sexuales con uno de los principales dirigentes de la Plataforma de Unidad Nacional, que cree que ella tuvo relaciones con Matthias Mpuuga. De lo contrario, deberían olvidarse de una reconciliación con de la Plataforma de Unidad Nacional”. Mpuuga es el fundador del Frente Democrático.
La tecnología amplifica la violencia de género
La violencia contra las mujeres siempre ha existido en Uganda; la tecnología simplemente la ha amplificado. Un informe de ONU Mujeres señaló que el 95% de las ugandesas habían sufrido violencia física o sexual, según datos de la Oficina Estadística de Uganda. Los hallazgos revelaron que el 49% de los ciudadanos dice que la violencia contra mujeres y niñas es común en la comunidad. Mientras tanto, el 62% percibe la violencia doméstica como un asunto privado que debe resolverse en el ámbito familiar, y no tratarse como una cuestión penal que requiere la intervención de las fuerzas del orden. La mayoría (54%) afirma que es muy probable que una mujer que denuncie violencia de género ante las autoridades reciba críticas, acoso o humillaciones de otras personas de la comunidad.
No existe una ley específica que regule la violencia de género hecha con medios tecnológicos. Si bien la ley que se supone que protege a las mujeres en línea es la ley de uso indebido de computadoras de 2011, antes de ser modificada, se utilizó para hostigar a voces feministas críticas, como Stella Nyanzi.
Por lo tanto, mientras Uganda lidia con su futuro político, resulta evidente que las mujeres aún tienen un largo camino por recorrer para derribar las barreras que obstaculizan su participación política, y que la violencia de género facilitada por medios tecnológicos constituye otra táctica destinada a silenciar sus voces.







