Prisión digital de Irán se construyó con ayuda rusa

Protesta en Gotemburgo, Suecia, contra la República Islámica, 25 de enero de 2026. Crannofonix News (CC BY 4.0).

Las protestas en Irán entre diciembre de 2025 y enero de 2026, las más largas en la historia del país por los cortes de internet, han demostrado al mundo hasta qué punto los países autoritarios están dispuestos a imponer su propia idea de “soberanía digital”. Según Mikhail Klimarev, director de la ONG For Internet Freedom, cuando el poder decide cortar internet durante tanto tiempo, por lo general ya hay sangre corriendo por las calles. Aunque no se conoce la cifra exacta de iraníes que han muerto a manos de su propio Gobierno, fuentes como la relatora especial de Naciones Unidas, Mai Sato, estiman que serían al menos 5000 y que podrían llegar a 20,000.

Tal como informó Global Voices, a medida que las protestas se intensificaban, las autoridades impusieron un apagón total de internet el 8 de enero. La organización NetBlocks confirmó que la conectividad colapsó casi por completo: se vieron afectadas las redes móviles, los servicios de telefonía fija y las conexiones internacionales. La interrupción se prolongó durante varios días y recién el 23 de enero comenzó a restablecerse un acceso limitado.

De acuerdo con Iran Insight, al 23 de febrero, aunque el bloqueo ya no era total, el acceso a las principales plataformas seguía restringido. La mayoría de los usuarios pasó a depender de redes privadas virtuales para conectarse. WhatsApp, que hasta entonces había logrado mantenerse operativo, también empezó a tener limitaciones. Al mismo tiempo, el Gobierno sigue ampliando un sistema que concede acceso selectivo a determinados usuarios.

La organización iraní de derechos digitales Filter Watch confirmó que el país implementaron un “modelo de lista blanca”, en el que el acceso a internet global se bloquea por defecto y solo permite usar sitios y servicios aprobados con antelación.

Un análisis de Foreign Policy, publicado el 14 de enero, señala una significativa influencia rusa en el apagón iraní, y dice en concreto que Rusia ayudó a Irán a desplegar un modelo de conectividad gestionado de manera estratégica.

En un intercambio de correos electrónicos con Global Voices, Amir Rashidi, director de Derechos Digitales y Seguridad del Miaan Group, explicó que el mecanismo de control se ha vuelto más sofisticado: “Antes, durante los apagones, las listas blancas se aplicaban principalmente a nivel de servicios. Por ejemplo, algunas tarjetas SIM quedaban estaban en la lista blanca y no estaban sujetas a censura, o se habilitaba conectividad a sitios web específicos de noticias y de otros temas. Ahora la lista blanca se implementa a nivel de infraestructura. Como se puede ver, todavía no estamos completamente conectados a internet, y el tráfico limitado que entra y sale es resultado directo de esas listas blancas a nivel de infraestructura».

Este sistema de censura en internet se basa en la inspección profunda de paquetes (conocido como DPI), tecnología que Rusia comenzó a introducir gradualmente a principios de 2020. Foreign Policy y otros medios sostienen que el núcleo de sistema iraní es una arquitectura de control de red elaborada con asistencia rusa sobre la base de DPI, que permite bloquear aplicaciones específicas, y también tipos de tráfico, por ejemplo, todos los servicios de mensajería o todas las transmisiones de video.

El medio agrega que Protei, con sede en Jordania y origen en San Petersburgo (Rusia), respaldó a Irán en la incorporación de sistemas de interceptación, vigilancia y gestión del tráfico, e integró la tecnología DPI en la arquitectura de la red. No está claro si la compañía suministró equipamiento, brindó capacitación técnica o participó de otra manera en el proceso.

Global Voices encontró documentación disponible para descarga en el sitio web de Potrei que describe en detalle la plataforma de software DPI que la empresa ofrece desde 2020. Hasta entonces, Rusia debía recurrir a otros proveedores comerciales, como Sandvine. Sin embargo, tras la investigación de Bloomberg de 2020 sobre el bloqueo de internet del Gobierno bielorruso durante las protestas de ese año, y otra investigación de 2022 de la agencia sobre la venta de soluciones DPI a Rusia, la empresa fue incluida en la lista negra de las autoridades estadounidenses. La compañía ya no figura en ese listado.

Sin embargo, según la documentación disponible, la propia plataforma nacional de DPI de Protei puede convertirse en un mecanismo de filtrado casi perfecto. El PDF señala que: “El sistema PROTEI DPI ofrece amplias capacidades que pueden utilizarse para implementar censura y control del tráfico a nivel de red. Mediante la inspección profunda de paquetes en la capa de aplicación, la plataforma puede identificar servicios y protocolos específicos (como mensajería, intercambio de archivos, llamadas por internet o juegos, entre otros) y bloquearlos, ralentizarlos o priorizarlos de manera selectiva”.

Y agrega: “Permite crear listas negras y listas blancas de URL y dominios, e incluso programar los horarios en que deben aplicarse. Asimismo, posibilita denegar el acceso a determinados sitios web o habilitar únicamente recursos autorizados. El sistema también puede filtrar el tráfico según listados externos de recursos prohibidos y aplicar listas blancas de DNS (sistema de nombres de dominio), bloquear respuestas de servidores DNS no autorizados”.

Es importante señalar que la empresa con sede en Jordania del mismo nombre, Protei, que presenta un sitio web similar, describe estos servicios bajo el eufemismo “gestión de tráfico y control de políticas”, e incluye la plataforma DPI en su cartera de soluciones. Entre sus clientes figura MTN Irancell, el mayor operador de telecomunicaciones de Irán.

MTN Irancell gestiona la mayor red móvil del país (2G, 3G, 4G, 4.5G y 5G), además de servicios de internet inalámbrico fijo. El 18 de enero, Filter Watch informó que la compañía designo a un nuevo director, que estaría dispuesto a ordenar apagones cuando sea necesario.

Entre los clientes de Protei están Tcell, principal operador móvil de Tayikistán; Uztelecom, una de las mayores empresas de telecomunicaciones y operadoras de red móvil de Uzbekistán; y Ucell, la marca de telefonía móvil más importante del país, propiedad de COSCOM, que a su vez depende del Comité Estatal de la República de Uzbekistán. También aparecen las Fuerzas Armadas de Jordania; Zong 4G, una de las principales redes de datos y comunicaciones de Pakistán; un operador nacional de telefonía y telecomunicaciones de Níger; los servicios móviles de Safaricom en Kenia; Telecom Namibia Limited, proveedor estatal de telecomunicaciones y servicios de tecnología de la información y la comunicación; y la Corporación Pública de Telecomunicaciones de Qatar.

Identificar a los clientes no es sencillo, ya que la mayoría aparece representada solo por logotipos, sin descripción alguna. En el caso de Irancell, figura bajo la marca MTN, que no sugiere de inmediato ninguna afiliación con Irán. Sin embargo, el logo es una copia exacta de los logos que usa Irancell MTN:

Logotipo en inglés de Irancell a través de Wikimedia Commons. Dominio público.

En 2023, el laboratorio canadiense Citizen Lab investigó a Protei y concluyó que colaboraba en la construcción de un sistema de vigilancia móvil para Irán. A partir de correos electrónicos filtrados, determinó que la empresa había sido seleccionada para suministrar componentes centrales de red vinculados a autenticación de usuarios, gestión de datos, DPI y señalización móvil para Arantiel, uno de los principales proveedores del país. Citizen Lab envió consultas a la filial regional de Protei, encargada de Medio Oriente y Norte de África, sobre si las exportaciones de la empresa estaban sujetas a algún régimen de sanciones en Irán y cómo había asegurado su cumplimiento. Hacia fines de febrero, no había habido respuesta

Mientras tanto, las tres filiales de Protei siguen operativas. La sede de Estonia tiene un perfil en LinkedIn y publica informes financieros anuales; la de Jordania también mantiene presencia red social  y un sitio propio, en la que exhibe clientes de numerosos países autoritarios y dice que “presta servicios a más de 400 clientes de prestigio en 46 países, y que presta asistencia a una base que supera los 300 millones de suscriptores en todo el mundo”. Por su parte, la rama rusa presenta en su página web documentación sobre soluciones de vigilancia y control, además de un perfil en LinkedIn con 64 seguidores.

El periódico Kommersant informó que en 2024 la principal compañía estatal rusa de telecomunicaciones, Rostelecom, creó una empresa conjunta con Protei. En ese artículo, un experto local del sector señaló que, a futuro, Rostelecom podría llegar a adquirir el 100% de la compañía.

Según el informe de Kommersant, la sociedad de responsabilidad limitada STC Protei es propiedad de Anton Pinchuk (28,56%), Yuri Kolobkov y Vladimir Freinkman (18,57% cada uno), y Maxim Maslov y la directora ejecutiva Nina Apostolova (17,15% cada uno). En 2022, la firma registró ingresos por 2880 millones de rublos (43 millones de dólares) y una ganancia neta de 398 millones de rublos (5.9 millones de dólares). STC Protei es cofundadora de Protei ST, TPK Optima, Protei TL, Sigurd IT, Protei Lab y Protei IT Engineering.

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