
La cuadragésima novena demostración de kobudo japonés en Nippon Budokan. Foto tomada por Jo Carter. Utilizada con autorización.
Hoy en día, la mayoría de las artes marciales se practican principalmente como eventos deportivos. Las competencias de los Juegos Olímpicos u otros eventos tienen normas estrictas que definen los sistemas de puntuación y las zonas de impacto para garantizar la seguridad de los participantes. En el judo, las llaves de articulaciones solo están permitidas en los codos. En la esgrima, los participantes no pueden atacar la nuca del oponente.
Cuando vemos versiones «ludificadas» de las artes marciales, es fácil olvidar que, en las prácticas originales, estas técnicas surgieron y se desarrollaron con el fin de hacer daño a los oponentes.
¿Cuáles son las artes marciales originales? Algunos ejemplos son las indias kalaripayattu, el chino kung fu, o el camboyano bokator. En Japón, hay varias escuelas de artes marciales clásicas que siguen practicando técnicas antiguas en la actualidad. Estas escuelas, conocidas colectivamente como kobudo, se fundaron antes de la restauración Meiji (en 1868).
Como sugieren las palabras «ko» (古, «antiguo» o «tradicional») y «budo» (武道, «artes marciales» o «camino marcial»), el kobudo se enorgullece de sus tradiciones de toda la vida.
El 1 de febrero, Global Voices asistió a la cuadragésima novena demostración de kobudo japonés en Nippon Budokan, uno de los eventos de artes marciales más importantes de Japón, para ver estas técnicas ancestrales en acción.
Entrevistamos a expertos de escuelas de artes marciales para conocer el verdadero significado del kobudo y descubrir cómo los instructores conservan los valores tradicionales en un entorno contemporáneo.
Eficacia en combate

Demostración de Hontai Yoshin Ryu. Captura de pantalla del canal de YouTube de Hanasuke55. Uso legítimo.
El sensei Kyoichi Inoue, soke (maestro principal) de Hontai Yoshin-ryu —escuela de artes marciales tradicionales japonesas fundada en 1660— señaló que la principal diferencia entre el kobudo y otras artes marciales es que el kobudo no establece normas sobre dónde golpear.
Basándose en su amplia experiencia en judo y kendo, el soke declaró a Global Voices:
古武道は全身の致命傷になる部分を狙います。現代武道は主にルールの中で戦うスポーツとして発達したので、古武道とは変化した部分も多いと思います。
相手を殺そうと思ったら、硬い頭蓋骨や防具に守られているところよりも、防具に守られていない動脈が通っているところを狙えばいいんです。
El kobudo apunta a los puntos letales de todo el cuerpo. Como las artes marciales modernas han evolucionado como deportes que se practican dentro de un marco normativo, muchos aspectos han cambiado con respecto al kobudo. Si nuestro objetivo es matar al adversario, en lugar de golpear el cráneo, que es duro, o las zonas protegidas por la armadura, lo más eficaz sería simplemente apuntar a las zonas blandas y expuestas por donde discurren las arterias principales.
La escuela hizo demostraciones de diversas técnicas, de combate sin armas y con armas. Estas técnicas simbolizan el espíritu del kobudo: rechaza la estandarización, valora la eficacia y prioriza la flexibilidad, que preparan a los practicantes para cualquier situación. Esto también explica por qué el kobudo solo tiene demostraciones, y no competencias de combate real, a diferencia de otros deportes de lucha: es demasiado peligroso.
El camino marcial y el bushido
Aunque el peligro inherente al kobudo podría sugerir que se centra en la violencia, esta tradición se sustenta en valores centenarios que trascienden la mera brutalidad. Shojitsuken Rikata Ichi-ryu Katchu Battojutsu, escuela de artes marciales fundada a finales del periodo Sengoku (de mediados del siglo XV a finales del XVI), es muestra de este legado. Sus practicantes utilizan armaduras auténticas y espadas largas reales al estilo Sengoku, y preservan el espíritu del antiguo bushido (tradición de los bushido/guerreros japoneses), la transformación de un arte letal en una práctica disciplinada basada en el honor y el protocolo.

Shojitsuken Rikata Ichi-ryu (maestro Kanzaki demuestra el movimiento «todome wo sasu»). Captura de pantalla del canal de YouTube de Hanasuke55. Uso legítimo.
Durante la exhibición en el Nippon Budokan, representantes de la escuela Shojitsuken Rikata Ichi-ryu hicieron una demostración del penúltimo movimiento del todome-wo-sasu (とどめを刺す/asestar el golpe final). Es un acto de gran fuerza que tiene su origen en la filosofía cultural japonesa sobre la mortalidad, según la cual el deshonor en la batalla era peor que la muerte.
El representante de la escuela, el profesor Masaru Kanzaki, explicó esta filosofía única:
我々は相手を「一刀両断」にし、必ずとどめを刺すことを定めています。これには武士道の精神が深く関わっています。武士は相手の名誉を重んじます。斬った相手をのたうち回らせて苦しませるのではなく、速やかにとどめを刺して楽にしてあげる。これは切腹の際の「介錯」と同じ考え方です。名誉を保ったまま逝かせるという、武士の情けなのです。
Nuestro objetivo es el itto ryodan (一刀両断/cortar en dos) y se nos enseña estrictamente a asestar el golpe definitivo. Esto está profundamente arraigado en el espíritu del bushido [el código moral samurái]. Se trata del mismo principio que el kaishaku: el acto de poner fin a la propia vida mediante el seppuku [suicidio ritual para limpiar la vergüenza]. Un bushi respeta el honor de su oponente. En lugar de dejar que un enemigo herido se retuerza de dolor, se pone fin a su sufrimiento rápidamente.
Esta filosofía parece bastante similar, pero es fundamentalmente diferente del concepto occidental de golpe de gracia, que constituía un acto destinado a liberar al adversario de un dolor insoportable, en consonancia con el concepto cristiano de la misericordia.
Según la tradición del bushido, no había mayor deshonra que morir de forma «desordenada». Se esperaba que un guerrero mantuviera la compostura incluso en la muerte; retorcerse o gritar de agonía se consideraba algo absolutamente vergonzoso. Significaba perder el espíritu disciplinado que los guerreros habían cultivado durante toda su vida.
Si bien otras culturas del este de Asia valoran morir por los propios principios, la idealización específica de encontrar belleza en el acto de la muerte en sí mismo es una sensibilidad exclusivamente japonesa. La famosa metáfora de las efímeras flores de cerezo simboliza el ideal del bushi: vivir con intensidad y morir sin vacilar.
Cultivar la tradición
En la actualidad, 75 escuelas están afiliadas a la Asociación Nihon Kobudo. Cada año, aproximadamente la mitad de las escuelas afiliadas participan por turnos en la demostración pública. En 2026 participaron 36 escuelas. Haruhiko Hata, jefe de la División de Promoción del Nippon Budokan, explicó a Global Voices que el recinto sirve de centro neurálgico para que las escuelas de artes marciales japonesas muestren los resultados de su entrenamiento y preserven así su tradición.
Uno de los principales retos para estas escuelas es atraer a los jóvenes para que practiquen y estudien este antiguo arte marcial y su filosofía.

Yoshin-ryu Naginata jutsu. Captura de pantalla del canal de YouTube de Hanasuke55. Uso legítimo
Por ejemplo, Yoshin-ryu Naginatajutsu, escuela que ha estado dirigida por mujeres soke en los últimos años, se ha vuelto más flexible al adaptar su cultura para atraer a los jóvenes japoneses. La soke de la escuela, Takako Koyama, dijo:
今回の大会の時に、演武者が髪を染めるか、染めないかという話になりました。でも、国際化の時代ですから、外国人も日本人も、自然体で生きていくべきだと思います。門下生の子たちには、今日はメイクを濃いめにしてくださいって言ったんですよ。写真に撮られるから。
Para esta demostración, se debatió si las practicantes debían volver a teñirse el pelo de negro o no. Pero vivimos en una era internacional. Seas extranjero o japonés, creo que debes ser tú mismo. Es más, les dije a mis alumnas que hoy se maquillaran un poco más, ya que sabía que les iban a tomar fotos.
A diferencia de otras escuelas de budo, el Yoshin-ryu Naginatajutsu se fundó hace unos 400 años con el fin de enseñar defensa personal a las damas de la corte que prestaban servicio en el palacio. La escuela ha seguido la tradición de Yoshin-ryu (Escuela del Corazón de Sauce), una de las escuelas de artes marciales japonesas más influyentes, fundada en 1642 durante el periodo Edo, y lleva el furisode (kimono de manga larga) como atuendo de combate. El soke Koyama explica que esta vestimenta tradicional ofrece una ventaja táctica, ya que permite ocultar los movimientos y potenciar la agilidad y la flexibilidad propias del sauce, rasgo clave del estilo de combate del Yoshin-ryu.
Muchas escuelas también acogen con agrado a alumnos entusiastas del extranjero. Entre las escuelas con las que hablamos, Hontai Yoshin-ryu tiene sucursales en ocho países. Entre los practicantes que participaron en esta demostración, Frederic Roncioni Sensei y Sami Mechmech Sensei procedían de Bélgica.

Practicante extranjero (Hontai Yoshin ryu. A la izquierda, el señor Roncioni; a la derecha, el señor Mechmech). Captura de pantalla del canal de YouTube de Hanasuke55. Uso legítimo.
Frederic Sensei, director de la rama belga de Hontai Yoshin-ryu, comenzó su recorrido en el budo hace 40 años en Bélgica. Su maestro pasó un año en Japón estudiando Hontai Yoshin-ryu y, a su regreso en 1990, comenzó a impartir clases a Frederic Sensei. Desde entonces, han viajado a Japón al menos una vez al año —a veces dos o tres veces— para profundizar en su formación.
Le dijo a Global Voices:
If you want to truly understand Japanese budo, you need to study Japan’s general culture, not just the fighting techniques. To gain a full perspective of any martial art, you must understand the culture from which it emerged. Budo is not just physical training; it is a profound gateway to understanding Japanese culture as a whole.
Si quieres comprender de verdad el budo japonés, debes estudiar la cultura general de Japón, no solo las técnicas de combate. Para tener una visión completa de cualquier arte marcial, es necesario comprender la cultura de la que surgió. El budo no es solo entrenamiento físico; es una puerta de entrada profunda a la comprensión de la cultura japonesa en su conjunto.
El recorrido del Kobudo comenzó mucho antes de que naciéramos y seguirá avanzando con paso firme hacia el futuro, no se quedará estancado, se integrará con delicadeza en la cultura japonesa contemporánea.






