
Foto de Petr Trotsenko. Usada con autorización.
Este artículo de Nazerke Kurmangazinova se publicó originalmente en Vlast el 3 de marzo de 2025, y William Stringer lo tradujo al inglés. Global Voices reproduce una versión editada en el marco de un acuerdo de colaboración.
Actualmente, la industria musical de Kazajistán pasa por una especie de edad dorada con una nueva generación de artistas que emerge con fuerza. Esto incluye a quienes se han atrevido a pronunciarse sobre cuestiones sociales y sobre la sangrienta represión de las protestas de enero de 2022, conocida como Qandy Qantar (enero sangriento).
Estos nuevos talentos están ganando cada vez más reconocimiento fuera de Kazajistán. La cantante Yenlik, por ejemplo, se convirtió recientemente en la primera artista kazaja en sumarse a la plataforma musical alemana COLORS.
Esta es la presentación de Yenlik en COLORS.
Sin embargo, a medida que crece la escena musical del país, también se intensifican las restricciones impuestas a los artistas, pese a la política oficial del Gobierno de apoyar a la industria creativa. A partir del 20 de abril, los artistas locales y extranjeros que quieran realizar conciertos deberán cumplir con nuevos requisitos. Los contratos de los eventos incluirán nuevas cláusulas que regulan el material permitido en las presentaciones.
Vlast habló con distintas figuras de la industria musical y organizadores de eventos para conocer cómo estas nuevas exigencias afectarán la libertad creativa y el futuro de la escena musical kazaja.
¿Cuáles con los cambios?
El 18 de febrero, el presidente Kassym-Jomart Tokayev promulgó una serie de enmiendas a la legislación sobre las industrias creativas.
Uno de los cambios fundamentales afecta la organización de eventos masivos, al incorporar nuevas restricciones.
El viceministro de Cultura e Información, Yegeniy Kochetov, explicó a la prensa que las autoridades buscan desalentar a los artistas de interpretar canciones que puedan considerarse ilegales.
Estas disposiciones están detalladas en el artículo 9-1 de la ley sobre cultura e incluyen una amplia gama de prohibiciones, como contenido “contrario a las normas sociales, la moral y la ética aceptadas”. Esta formulación, naturalmente, deja esos principios abiertos a interpretaciones amplias.
También se prohíbe contenido relacionado con el suicidio, las drogas o la pornografía.
Cuando a Kochetov se le consultó si un artista que aborde estos temas en sus canciones podría presentarse en el país, respondió: “Les recomendaríamos no interpretar esos temas en particular”.
Si un artista extranjero hace referencia a estos temas de cualquier forma (en canciones, monólogos cómicos, obras teatrales, etc.), sus presentaciones podrían ser prohibidas o suspendidas.
Otra nueva disposición obliga a los organizadores a coordinar con las autoridades locales al menos 30 días antes de realizar un evento que incluya artistas extranjeros.
Una nueva era de censura
Muchos en la industria musical kazaja temen que estas medidas afecten negativamente el futuro del sector creativo. Según sostienen, cualquier restricción obstaculizará inevitablemente el proceso creativo.
Aizatulla Hussein, fundador de la empresa de medios Ozen, considera que el auge actual de la música en Kazajistán se debe a “su sinceridad y a un entorno no regulado”. Por eso, le preocupa la posibilidad de un mayor control estatal en el ámbito creativo.
There is a very thin line between what counts as artistic license (such as violent rap lyrics) and what is ‘propaganda.’ If they take this decision without any consultation, it will create a significant rift between the government and youth culture.
Hay una línea muy delgada entre lo que es licencia artística, como las letras de rap violentas, y lo que se considera ‘propaganda’. Si se toman estas decisiones sin consulta, se generará una significativa brecha entre el Gobierno y la cultura juvenil.
Hussein cree que estas restricciones deberían aplicarse solo a plataformas públicas como la televisión y la radio.
“Tiene sentido que haya restricciones cuando el contenido es de libre acceso para cualquiera, incluidos niños”.
Sin embargo, cuando la atención pasa a conciertos y otros eventos en vivo, los cambios no solo afectan a los artistas, sino también a los derechos civiles del público. El productor explicó:
When the state forbids ‘18+’ songs being performed at concerts, it is essentially telling a grown adult that the government knows better than them what they should be listening to. It is a direct attack on the rights of the individual to choose what content they wish to consume.
Cuando el Estado prohíbe que se interpreten canciones ‘para mayores de 18 años’ en conciertos, en realidad le está diciendo a un adulto que el Gobierno sabe mejor que él qué debería escuchar. Es un ataque directo al derecho individual de elegir qué contenido quieren consumir.
El grupo de hip-hop Daiynball también advierte sobre los posibles efectos negativos de estas medidas. El grupo, conocido por su canción “Qazaq eline +1”, se pregunta si las restricciones se aplicarán únicamente a los conciertos o también a las canciones publicadas en línea.
A Daiynball le preocupa que su canción “Qazaq eline + 1”, que se refiere a Qandy Qantar, se vea afectada por las nuevas restricciones. Otras canciones también podrían estar en riesgo, en tanto las restricciones no se definan con claridad. Los integrantes de la banda creen que algunas letras podrían llegar a interpretarse como “propaganda” que promueve conductas inmorales.
Este es el video de “Qazaq eline +1”.
“Todo depende de cuán estrictamente se interpreten y apliquen estas medidas: si se aplicarán solo a grandes eventos, como festivales, o a todos sin excepción, incluso en bares o espacios más pequeños”, dijo la banda a Vlast. “De cualquier manera, creemos que afectarán negativamente la expresión artística”.
Aun así, los músicos de hip hop planean seguir escribiendo y produciendo sin adaptarse al nuevo marco regulatorio.
“Si no, ¿qué sentido tiene ser creativo? Sería como volver al rap subterráneo de la vieja escuela”, dijo Daiynball.
Los artistas también advirtieron que las restricciones contempladas en estas reformas podrían extenderse a otros sectores.
If the authorities crack down harshly, then Kazakhstani artists will have no choice but to move abroad in search of creative competition.
Si las autoridades reprimen con fuerza, los artistas kazajos podrían no tener más opción que irse al extranjero en busca de competencia creativa.
En respuesta a estas nuevas regulaciones, el director de conciertos Yerkin Yerali y George Karakeshishyan, representante del rapero kazajo Shiza, sostienen que ahora será necesario prestar mucha más atención a los significados y simbolismos presentes en la música.
Este es el video de “Ter” (Sudor), de Shiza.
“Esta medida pone mayor responsabilidad para los artistas y exige mayor conocimiento legal”, explicaron a Vlast. “Al mismo tiempo, intentamos ver esta nueva situación como parte del ámbito profesional y adaptarnos en consecuencia, sin perder identidad ni estilo”.
Según Karakeshishyan y Yerali, el contexto es importante. Sin embargo, si se detectan infracciones en la canción de un artista, un equipo especializado revisará la letra y podrá optar por estrenar una versión alternativa o simplemente negarse a publicar la canción controvertida.
“El arte siempre refleja la realidad, a veces de forma audaz y provocadora”, afirmó Karakeshishyan. “Por supuesto, es importante que el equilibrio entre libertad creativa y ley sea justo y transparente. En este entorno, la escena creativa puede desarrollarse sin perder profundidad ni autenticidad”.
Según Hussein, cualquier intento de las autoridades por censurar a un artista suele funcionar como la mejor promoción posible. “La libertad está en el centro de la economía creativa de la que tanto se habla”, dijo. “Ojalá estas medidas no se conviertan en una herramienta contra opiniones incómodas”.
Otras figuras consultadas por Vlast prefirieron no hacer comentarios. Los principales organizadores de eventos que traen artistas internacionales a Kazajistán tampoco pudieron comentar al momento de publicar este artículo, ya que las nuevas exigencias podrían afectar los procesos de ingreso al país a artistas extranjeros.
La compañía First Media Group, que ha llevado a Kazajistán a artistas internacionales de renombre como 50 Cent, Nicole Scherzinger, Ne-Yo, Nelly, Craig David y Busta Rhymes, señaló que esas visitas de artistas extranjeros ya se coordinaba con las autoridades locales. Las nuevas reglas implicarían cambios mínimos para ellos.
Los cambios a la ley también afectan a la industria cinematográfica, que recientemente ha enfrentado un aumento de la censura. Para obtener permiso para distribuir películas, debe pasar por un proceso de “evaluación experta previa al estreno”, cuyo plazo se amplía de siete a treinta días hábiles.
Vlast ya había informado sobre el aumento de la autocensura en el cine kazajo, y también sobre cómo las recientes leyes contra la “propaganda LGBT” podrían restringir aún más la libertad creativa.
Así, el nuevo conjunto de restricciones corre el riesgo de debilitar la libertad artística de su emergente escena cultural, y de limitar sus principales exportaciones culturales y herramientas de poder blando.







