
Vista general del distrito financiero de Gaborone, la capital de Botsuana. Imagen de Justice Hubane via Unsplash. Licencia de uso libre.
Por Keletso Thobega, periodista especializado en desarrollo radicado en Gaborone, Botsuana.
En la mayoría de las discusiones sobre la democracia en África, Botsuana es uno de los primeros países que se menciona. Al país se le respeta por su paz y tranquilidad, que obtuvo su independencia de Gran Bretaña en 1966, y ha mantenido buen gobierno y estabilidad política, especialmente en comparación con algunos de sus vecinos.
Por primera vez en la historia, una coalición de la oposición de partido políticos, Paraguas para el Cambio Democrático, llegó al poder político en las elecciones de 2024. No se derramó sangre y no hubo protestas ni hostilidad pública. El actual presidente Mokgweetsi Masisi entregó el poder sin problemas y se retiró con elegancia.
Hostil panorama de medios de Botsuana
Durante hace casi 60 años, Botsuana ha continuado reflejando una democracia impecable.
Sin embargo, esto ha ido cambiando con el tiempo a medida que los medios se han vuelto más francos y fuertes, y los ataques a la prensa se hacen más comunes. Durante la administración de Seretse Khama Ian Khama, algunos periodistas fueron incluso arrestados y encarcelados. Cuando el presidente Mokgweetsi Masisi asumió el cargo en 2019, prometió un compromiso y trato justos a los medios.
Pero su presidencia se vio marcada por un sinfín de refutaciones y ataques públicos contra la prensa.
Si avanzamos hasta la actualidad, los medios siguen librando las mismas batallas, sobre todo los medios privados. Está ampliamente documentado que los medios privados en Botsuana están bajo amenaza y parecen estar agonizando lentamente. Las redacciones no tienen recursos suficientes y tienen la moral baja, los reporteros están muy sobrecargados de trabajo y están mal remunerados, y muchos periodistas con experiencia están abandonando el sector para trabajar en medios internacionales o incorporarse al sector corporativo. También existe una marcada autocensura entre periodistas, que temen críticas, acoso y demandas por sus reportajes.
El nuevo presidente de Botsuana, Duma Boko, es abogado especializado en derechos humanos. Durante la reunión inaugural del gabinete del nuevo gobierno, el 21 de noviembre de 2024, el presidente Duma Boko subrayó la importancia de asumir responsabilidades, la disciplina y el servicio a la nación. También reiteró la “importancia de la unidad, la responsabilidad colectiva y la colaboración”.
Pero sus recientes ataques contra los medios de Botsuana han amenazado con socavar los valores de la democracia y también lo que representan los medios.
El presidente Boko ha expresado su desdén por los medios y los ha acusado de difundir mentiras, e incluso ha llegado a decir que el 90% de los medios de Botsuana divulgan noticias falsas. También criticó la calidad del periodismo, el nivel de la información y las habilidades lingüísticas de los periodistas. Se apresuró a añadir que “aprecia lo que los medios intentan hacer”. Pero el daño ya estaba hecho.
¿Qué está en juego en los medios de Botsuana?
¿Cómo funcionan los medios bajo la mirada de desprecio y animadversión del presidente?
El presidente de la delegación de Botsuana del Instituto de Medios de África (MISA), Thomas Nkhoma, ha escrito innumerables comentarios sobre cómo el sentir y los ataques del presidente a los medios locales pueden dañar la libertad de prensa en el país.
Nkhoma señaló que los medios de Botsuana están en una encrucijada, y que es una situación difícil.
What is at stake in Botswana media is not only law reforms but the viability of journalism in a disrupted, underfunded and rapidly changing environment.
Lo que está en juego en los medios en Botsuana no son solo las reformas legislativas, sino la viabilidad de periodismo en un entorno convulso, con escasos recurso y en rápida evolución.
Parece que no solo los medios privados deberían estar “asustados”.
Recientemente, el veterano periodista Letumile Montsosa fue retirado de su programa matutino en la emisora nacional gubernamental RB1 (Radio Botsuana) tras una emisión censurada sobre la controvertida creación del Tribunal Constitucional en Botsuana. Se sostuvo que había una directiva de la oficina del presidente según la cual los debates no debían incluir llamadas del público. Esto quedó registrado en un fragmento de un video en directo del invitado, Uyapo Ndadi, respetado abogado de Botsuana. El video se hizo viral en pocas horas. Al día siguiente, Montsosa fue destituido.
Medios libres y eficaces como elemento clave de la democracia
Por encima de todo, la “guerra fría” entre el nuevo gobierno de Botsuana y los medios locales refleja la creciente hostilidad global hacia los medios.
Los medios han desempeñado un papel fundamental en la educación y el empoderamiento de las comunidades de Botsuana desde la independencia, y los medios privados han actuado como un severo guardián nacional desde la década de 1980.
Los organismos de control sostienen que la defensa de la libertad de expresión y la libertad de los medios debe equilibrarse con la responsabilidad, la ética y los parámetros de calidad de los medios.
En una entrevista con Global Voices, el secretario general del Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia Electoral (IDEA), Kevin Casas Zamora, señaló que, aunque Botsuana está obteniendo buenos resultados en materia de democracia, aún se puede hacer más. Ha visitado Botsuana en varias ocasiones para participar en actividades relacionadas con la gobernanza, incluida una conferencia sobre democracia celebrada en la capital del país, Gaborone, antes de las elecciones de 2024.
Este experto en democracia tiene 25 años de experiencia en gobernanza democrática como investigador, analista y funcionario público. Su carrera se ha centrado principalmente en los procesos electorales y las instituciones democráticas. Zamora dijo que Botsuana se sitúa en el nivel “medio” en cuanto a libertad de expresión, y según explicó, eso significa que la situación no es buena ni mala, sino que está por encima del promedio en África. Señaló que la protección de la libertad de prensa es esencial para la democracia:
We have seen instances where authoritarian leaders target independent journalists but journalism is good for the health of democracy… Without journalism we cannot for example fight corruption and this leads to the weakening of democratic institutions. It is therefore important to strive to collectively protect human rights defenders and journalists because journalism is an essential service.
Hemos visto casos en que los lideres autoritarios persiguen a periodistas independientes, pero el periodismo es beneficioso para la salud de la democracia… Sin periodismo no podemos, por ejemplo, luchar contra la corrupción, lo que conduce a que se debiliten las instituciones democráticas. Por lo tanto, es importante esforzarnos por proteger colectivamente a los defensores de los derechos humanos y a los periodistas, ya que el periodismo es un servicio esencial.
Añadió que el Gobierno se beneficiaría de crear leyes propicias y de apoyar a los medios, en lugar de socavar sistemáticamente sus operaciones.
Unos medios libres y que funcionen son un componente clave de la democracia, dijo Andrew Bummel, director ejecutivo de Democracia sin Fronteras, en entrevista virtual con Global Voices. Bummel señaló que la responsabilidad de los medios debe “proceder de parámetros profesionales sólidos y de la autorregulación entre pares, no del control estatal”. Señaló que los medios estatales suponen un reto especial debido a su vinculación con el Gobierno. Pero, en general, la información imparcial deber ser primordial, reiteró, y señaló:
At a time where disinformation and misinformation are common, it's important to prioritise education that improves media literacy. Education that fosters critical minds and covers media literacy is the best vaccine against disinformation and misinformation.
En una época en la que la desinformación y la información equivocada son habituales, es importante priorizar una educación que mejore la alfabetización mediática. Una educación que fomente el pensamiento crítico y aborde la alfabetización mediática es la mejor vacuna contra la desinformación y la información errónea.







