
Puesto de campaña en una carretera cubierto con grandes pancartas de candidatos, iconografía partidaria (con motivos de espiga de arroz) y filas de folletos fotocopiados. Se utiliza como imagen representativa que ilustra cómo los elementos visuales impresos y sintéticos invaden el paisaje urbano en el periodo preelectoral general de Bangladesh 2026. Foto del autor. Usada con autorización.
Este artículo es parte de la serie Spotlight de abril de 2026 de Global Voices, Perspectivas humanas sobre IA. Esta serie ofrecerá una mirada profunda hacia cómo se está usando IA en países en desarrollo, cómo su uso e implementación afectan a las comunidades individuales, qué podría significar este experimento de IA para futuras generaciones, y más. Puedes apoyar este reportaje donando aquí.
El 14 de diciembre de 2025 comenzó a circular en las redes sociales de Bangladesh una fotografía que influiría de manera decisiva en las elecciones nacionales del 12 de febrero, las primeras desde que el levantamiento estudiantil masivo de julio de 2024 derrocó al gobierno de la ex primera ministra Sheikh Hasina. Esta importante elección se consideraba la penúltima prueba para determinar si Bangladesh podrá reconstruirse y hacer realidad sus esperanzas de una democracia libre y justa tras el levantamiento.
La imagen mostraba a Shadik Kayem, vigésmo séptimo vicepresidente del Sindicato Central de Estudiantes de Daca, sentado frente a otro hombre en una pequeña mesa, en lo que parecía una reunión informal entre conocidos mientras tomaban té. El momento fotografiado fue explosivo: apenas tres días antes, Osman Hadi, coordinador de Inqilab Moncho (Plataforma Revolución), organización cultural formada por personas vinculadas a la Revolución de Julio de 2024, había recibido un disparo en Daca, lo que desencadenó una controversia política inmediata sobre quién había orquestado el ataque.
El hombre sentado junto a Kayem en la fotografía era presuntamente autor del disparo contra Hadi.
Sin embargo, no todo era lo que parecía. La organización de verificación de datos FactWatch determinó que esta imagen era falsa y que se había generado mediante inteligencia artificial (IA).
Bienvenidos a la primera elección saturada de IA en Bangladesh, donde ver dejó de ser creer.
La magnitud de la realidad sintética
Entre diciembre de 2025 y febrero de 2026, mientras Bangladesh se preparaba para las elecciones nacionales del 12 de febrero, un estudio identificó 72 casos en los que contenidos manipulados con inteligencia artificial, diseñados específicamente para fabricar narrativas falsas e influir en los resultados electorales, cobraron un gran impulso en línea. Este estudio analizó las verificaciones de datos sobre contenidos generados por inteligencia artificial dirigidos a partidos políticos, figuras políticas y el proceso electoral, con el fin de comprender cómo se estaban aprovechando estas narrativas falsas.
Casi la mitad de todo el contenido generado por inteligencia artificial incluía afirmaciones y declaraciones falsas. El 49% de las manipulaciones creaban realidades totalmente ficticias sobre lo que los líderes políticos hacían, decían o vivían durante la campaña.
En el 28% de los casos se utilizó la inteligencia artificial para atribuir declaraciones falsas, es decir, para poner palabras concretas en boca de figuras políticas mediante fotomontajes editados que imitaban a medios fiables.
La táctica predominante basada en la inteligencia artificial consistía en generar imágenes sintéticas de figuras políticas en contextos falsos. Las fotografías generadas con IA mostraban al recién elegido primer ministro, Tarique Rahman, cavando en un campo con una pala junto a un elector durante supuestas actividades de campaña. Las imágenes sintéticas lo mostraban estrechando la mano a niños en actos a los que nunca había asistido. Cada manipulación creaba falsas impresiones sobre su campaña, sus prioridades y su imagen pública.
También circularon imágenes y videos generados por IA en los que aparecía su madre, Khaleda Zia (que fue primera ministra de Bangladesh entre 1991 y 1996, y entre 2001 y 2006) caminando, y dijeron que la presidenta del Partido Nacionalista de Bangladesh, de 76 años, se movía con total libertad a pesar de sus graves problemas de salud conocidos. Otros contenidos generados por IA sobre Khaleda Zia abordaban cuestiones estratégicas sobre su capacidad política, lo que podría afectar las perspectivas electorales del partido.
Mientras tanto, a pesar de estar impedido de participar en las elecciones, el anterior partido gobernante, la Liga Awami, siguió siendo objeto de manipulación con IA. En videos falsos se mostraba a la ex primera ministra Sheikh Hasina haciendo declaraciones desde su exilio en India que en realidad nunca había pronunciado. Otras manipulaciones de video con IA intentaban dar la impresión de que seguía ejerciendo la autoridad gubernamental a pesar de su exilio, con lo que se alimenta la narrativa de que las elecciones no eran legítimas sin la participación de la Liga Awami.
Quizás lo más audaz fue la aparición de un video generado por IA en el que se veía al ex primer ministro malasio Mahathir Mohamad respaldando a Hasina como líder legítima de Bangladesh. Esta falsificación digital se valió de una figura de autoridad internacional para apoyar la postura de la Liga Awami desde el exilio. Mahathir nunca hizo tales declaraciones. El video era totalmente sintético.
Tarjetas fotográficas falsificadas
Los actores políticos se aprovecharon de este panorama mediático fragmentado y crearon o editaron tarjetas fotográficas (tarjetas informativas gráficas) que parecían proceder de medios consolidados, como Somoy TV, Channel i, Jugantor o Kaler Kantho.
En unas infografías falsificadas de Somoy TV aparecieron citas falsas atribuidas al candidato del partido Jamaat-e-Islami de Bangladesh, Syed Abdullah Muhammad Taher. También se han difundido infografías de Channel i con citas igualmente alteradas del mismo líder del Jamaat.
Cuando los votantes vieron citas provocadoras que aparecían en varios medios fiables, el hecho de que procedieran de múltiples fuentes hizo que esas citas inventadas resultaran más creíbles que las afirmaciones falsas aisladas.
Unas imágenes editadas, supuestamente procedentes del sitio web de noticias Barta Bazar y relacionadas con Jamaat en Mirpur, difundían narrativas falsas y extremadamente específicas dirigidas a determinados sectores de la población.
Los verificadores de datos detectaron 20 casos de citas falsas editadas con inteligencia artificial. Cuando las imágenes mostraron a Nahid Islam, presidente del Partido Nacional Ciudadano, haciendo comentarios incendiarios, la manipulación utilizó logotipos de medios para dar credibilidad a las falsedades.
Otras tarjetas fotográficas modificadas, dirigidas a figuras políticas, pusieron de manifiesto el carácter sistemático de esta estrategia en varios partidos y candidatos.
La falsedad de Osman Hadi
Tres días después del disparo a Osman Hadi, coordinador de Inqilab Mancha, el 11 de diciembre, los actores políticos comenzaron a sacar provecho de su tragedia. Unas imágenes generadas por IA pretendían mostrarlo abriendo los ojos en su cama del hospital, en una manipulación de la desesperada esperanza del público por su recuperación. Las fotografías falsificadas se difundieron rápidamente por las redes sociales, y cada vez que se publicaban se intensificaba un momento inventado que su familia y sus médicos solo podían desmentir con negativas que nunca fueron tan convincentes como las “pruebas” emocionales y visuales.
El incidente no quedó ahí. A medida que se acercaban las elecciones de febrero, aparecieron tarjetas fotográficas manipuladas en las que se utilizaba el nombre de Barta Bazar y se afirmaba falsamente que el partido Jamaat-e-Islami había patrocinado el ataque. Los opositores falsificaron pruebas de la participación de Jamaat, con el fin de influir en los votantes indecisos. Esta manipulación continuó meses después del atentado.
Aumentan las teorías conspirativas
Las teorías conspirativas que antes circulaban como meras especulaciones en voz baja adquirieron credibilidad repentinamente cuando surgió una avalancha de pruebas generadas por IA para respaldarlas. Apareció una imagen que, presuntamente, documentaba una reunión secreta en Delhi entre el activista bangladesí Pinaki Bhattacharya, el asesor de Seguridad Nacional de India, Ajit Doval, y el político Krishna Nandi. La imagen sintética transformó teorías sin fundamento sobre la injerencia extranjera en lo que parecía ser documentación visual. Esa reunión nunca ocurrió. La imagen era totalmente artificial.
Mientras tanto, se difundieron imágenes generadas por IA que supuestamente mostraban marchas de protesta de la Liga Awami en Bhola, dando a entender que el ilegalizado partido aún podía reunir a sus seguidores a pesar de las prohibiciones legales. Las imágenes falsificadas de mítines de Jamaat tenían un doble propósito: demostrar abrumador apoyo popular o alertar sobre una peligrosa movilización islamista, dependiendo de qué narrativa beneficiara a quien las difundiera. Se publicaron otras imágenes sintéticas que mostraban un apoyo político masivo y grandes concentraciones para reforzar estas narrativas.
La guerra entre partidos
Analizar quién atacó a quién pone de manifiesto la dinámica subyacente de las elecciones. El Partido Nacionalista de Bangladesh (BNP) fue el que sufrió los ataques más intensos, con 47 casos dirigidos contra el partido que, en última instancia, se alzaría con una victoria aplastante. Los opositores identificaron claramente al BNP como la amenaza contra la que había que desplegar toda la artillería.
Jamaat-e-Islami enfrentó 13 ataques basados en IA. Unas imágenes manipuladas difundían citas inventadas de miembros de Jamaat, que a menudo cuestionan las credenciales islámicas del partido o explotan temas religiosos. Cuando unos piratas informáticos se hicieron con el control de la cuenta de un líder de Jamaat y le atribuyeron comentarios falsos, el ataque combinó las tradicionales brechas de seguridad cibernética con una difusión amplificada por IA.
La Liga Awami continuó siendo lo suficientemente relevante desde el exilio como para justificar seis campañas de desprestigio. Los videos falsos con Sheikh Hasina y las tarjetas fotográficas trucadas intentaban socavar cualquier pretensión de legitimidad que mantuviera el partido prohibido.
Los líderes juveniles del Partido Nacional Ciudadano fueron objeto de ataques a través de múltiples imágenes trucadas en las que se atribuían falsamente unas declaraciones al coordinador Nahid Islam. Los opositores intentaron influir en los votantes más jóvenes que habían participado en la Revolución de Julio con la difusión de fotografías muy manipuladas con un lenguaje provocador, que atribuyeron a Nahid Islam, con el fin de alejar al mismo electorado que había llevado al Partido Nacional Ciudadano a la relevancia.
Circuló otro video generado por IA que afirmaba mostrar que la Policía daba a conocer los resultados de una encuesta electoral y falsificaba declaraciones oficiales sobre las perspectivas electorales. Esta maniobra intentaba influir en las expectativas de los votantes. Unas imágenes editadas mostraban interacciones inventadas entre figuras políticas, lo que crea relaciones políticas totalmente ficticias destinadas a confundir a los votantes sobre la dinámica real de las coaliciones. Los videos llegaban incluso a mostrar supuestamente a Tarique Rahman pidiendo dinero durante la campaña, lo que sugería compra de votos o corrupción financiera. Solo su volumen sobrepasaba la capacidad de verificación de datos.
Plan de acción para la democracia regional
Lo que ocurrió en las elecciones de 2026 en Bangladesh supone un cambio radical, ya que la IA revolucionó el campo de batalla político.
La experiencia de Bangladesh constituye el primer registro exhaustivo de uso de la inteligencia artificial como arma en las democracias electorales del sur de Asia. India celebra elecciones con frecuencia. El panorama político de Pakistán sigue siendo inestable. Nepal y Sri Lanka realizan sus propios procesos democráticos. Todos enfrentan ahora la posibilidad de sufrir campañas de desinformación similares impulsadas por la IA.
Las pautas documentadas aquí: escala temporal hacia el día de las elecciones, uso de imágenes generadas por computadora y tarjetas fotográficas editadas, y aprovechamiento de acontecimientos políticos delicados, todos constituyen un conjunto de estrategias que los operadores políticos de toda la región están analizando, sin duda.







