
Cartas de una mujer afgana. Imagen utilizada con autorización.
Cuando la periodista afgana Khadija Haidary huyó del Talibán, nunca imaginó que sus escritos llegarían a lectores a miles de kilómetros de distancia en China. Pero sucedió, lo que provocó pequeños pero significativos actos de apoyo que la alentaron a seguir adelante en medio de su situación incierta. En China, donde la sociedad civil está estrictamente regulada y la ayuda humanitaria transfronteriza espontánea no es común, sus cartas, que evolucionaron al libro titulado «Carta de una mujer afgana«, provocó una solidaridad transfronteriza inesperada con las mujeres oprimidas de lugares lejanos. En vez de formar un movimiento visible, estas respuestas tomaron forma como actos silenciosos e individuales, y revelaron cómo la solidaridad se adapta bajo la represión.
La historia comenzó en octubre de 2024, cuando la periodista china Weilin Hong (洪蔚琳) tradujo y publicó su correspondencia de un mes por correo electrónico con Haidary en Conexiones Positivas (正面連結) , cuenta mediana de WeChat que informa sobre problemas sociales para dar a conocer a los lectores chinos la transformación de la sociedad afgana bajo el Talibán. La organización militar islamista, que gobernó la región entre 1996 y 2001, recapturó Kabul en 2021, luego de que Estados Unidos retiró sus tropas.
A través de correos electrónicos, Haidary explicó cómo las mujeres perdieron sus derechos entre 2021 y 2024: las obligaron a renunciar a sus trabajos y les prohibieron caminar en las calles solas; a las mujeres no se les permitía atenderse con doctores hombres, incluso, como mujeres, tenían prohibido asistir a escuelas de Medicina. A las chicas las excluyeron de las escuelas, parques y piscinas, y muchas fueron forzadas a casarse antes de ser adultas; encarcelaron periodistas y, en algunos casos, los mataron por decir la verdad. Estos relatos no son estadísticas abstractas, son las experiencias que Haidary vivió. Perdió su trabajo, sus amigos hombres, vida social y fue testigo del acoso diario hacia las mujeres.
En China, donde la sociedad civil está limitada y la cobertura de los medios sobre crisis extranjeras es selectiva, estas historias tienen un peso particular. El relato personal de Haidary sobre la opresión de género en Afganistán pronto se volvió viral en línea y generó resonancias emocionales entre las lectoras chinas. Una lectora china escribió en Weibo, sobre la sutil conexión entre mujeres al otro lado de la frontera:
人类跨越国界高墙,其本质相似,心灵相通 / 他们想封住女人的嘴,她就成为劈开黑夜的光。
Más allá de las fronteras y los muros, la naturaleza humana sigue siendo la misma y los corazones están conectados.
Quieren que las mujeres se callen; ella se convierte en la luz que se abre camino a través de la oscuridad de la noche.
Haidary escribía para Zan Times, medio informativo afgano para mujeres, y se refugiaba en el campo para evitar al Talibán cuando la periodista china la contactó por primera vez en septiembre de 2024. Los intercambios por correo electrónico alentaron a Haidary a considerar salir del país:
我第一次清晰地感受到:我的故事、我的斗争、我的苦难,是重要的;我必须找到一个能够自由说话的地方,去讲述发生在我们身上的一切。你知道吗,洪蔚琳的邮件让我意识到,世界上确实有人在关心我们的痛苦。我知道自己必须鼓起全部勇气,尽一切可能离开这里。
Por primera vez, me di cuenta de que mi historia, mis problemas y mi sufrimiento importaban. Debía encontrar un lugar donde pudiera hablar con libertad y decir todo lo que nos había pasado. El mensaje por correo electrónico de Hong Weilin me hizo dar cuenta de que hay personas en el mundo a quienes les importa nuestro dolor. Sabía que debía reunir toda mi valentía y hacer todo lo posible para salir de aquí.
A principios de octubre de 2024, Haidary y su familia se asentaron en Pakistán. A medida que sus cartas ganaban atención pública, una editorial china la contactó para ofrecerle un contrato de edición y un adelanto de regalías, lo que podría ayudar a su familia a acabar con su situación de exiliados en Pakistán y reasentarse en Canadá.
Finalmente, el libro se publicó en agosto de 2025 y al cabo de meses se vendieron más de 10,000 copias. Sabiendo que las regalías del libro ayudarían a la familia de Haidary a reasentarse en un entorno menos precario, muchos chinos han ayudado a promover su libro a través de reseñas y reflexiones en redes sociales.
En una publicación que ha circulado ampliamente en Xiaohongshu, plataforma parecida a Instagram, la cuenta “la visión del mundo de las MUJERES” (WOMEN看世界) comparó imágenes históricas de mujeres afganas empoderadas y libres con las restricciones de hoy en día, junto a la siguiente descripción: «Una vez, ellas también vivieron vidas vívidas y emocionantes». El texto principal de esta publicación dice:
翻开这本书,倾听最真实的声音,以18篇短篇小说,揭开最伤痛的回忆 / 跨越过界与偏见,看见本身,就是一种力量。
Al abrir el libro, los lectores se encuentran con algunas de las voces más auténticas, mientras 18 historias breves revelan recuerdos profundamente dolorosos.
Mirar más allá de las fronteras y los prejuicios, y realmente ver a las personas como son es, en sí misma, una forma de poder.

La publicación de “WOMEN看世界” en Xiaohongshu compara imágenes de mujeres afganas antes y después del régimen talibán, y evidencia los duros cambios en sus vidas y libertades. Captura de uso legítimo.
En este sentido, las historias de mujeres afganas funcionan no solo como relatos lejanos, sino también como un espejo por el que los lectores chinos procesan sus propias experiencias inarticuladas. Algunos lectores han dibujado paralelos entre las experiencias de las mujeres afganas y discusiones en curso relacionadas al género en China, particularmente sobre restricciones en la autonomía personal, expectativas sociales y la reducción del espacio para la expresión feminista. Estos reflejos pueden verse en discusiones entre estudiantes chinos en el extranjero y comunidades feministas en plataformas como WeChat y Telegram, donde los participantes relacionaron los relatos de Haidary con sus propias experiencias.
Estas perspectivas también se reflejan, no tan explícitamente, en discursos en medios populares. Una reseña al libro publicada en el Diario de Pekín, medio patrocinado por el Estado, señaló que la historia de Haidary se lee como un relato lejano sobre el sufrimiento, pero también se interpreta a través de las realidades sociales propias de los lectores:
尽管故事发生在遥远的阿富汗,但其中所蕴含的恐惧、挣扎,以及对家庭的牵挂,是人类共通的情感。它提醒着我们,和平与自由并非与生俱来,而是需要珍惜与守护。
Aunque las historias tienen lugar en Afganistán, el miedo, los problemas y los lazos familiares son sentimientos universales. El libro nos recuerda que la paz y libertad no son regaladas, sino que es algo que debemos atesorar y salvaguardar.
Algunos también alabaron la resiliencia de las mujeres afganas que viven en un entorno opresivo. Un usuario dejó este comentario en una reseña en Douban, plataforma china para reseñas de libros, películas y contenido cultural hechas por los usuarios:
即便在这样的压力之下,阿迪亚依然写出了独属于阿富汗女性的坚韧、热情和对自由的渴望。书中描绘的女性并非被动的受害者:有的加入国民军找回自尊,有的在绝望中寻找巫师抗争,有的在流言蜚语中坚持自我。正如哈迪亚在自序中所写:“除了战争和破坏之外,人们还必须有其他东西来介绍自己。
Incluso bajo tal presión, Haidary logró capturar la resiliencia, la pasión y el anhelo por la libertad que son únicos de las mujeres afganas. Las mujeres retratadas en el libro no son víctimas pasivas: algunas se unieron al Ejército Nacional para recuperar su dignidad; algunas, en su desesperación, recurren a chamanes para defenderse y otras se mantienen fieles a sí mismas en medio de rumores y chismes. Como Haidary escribió en su prólogo: «Más allá de la guerra y destrucción, las personas deben tener algo más para definirse a sí mismas».
Además de la promoción en línea, algunos lectores tomaron más medidas para apoyarla. Un lector incluso le entregó el libro a Haidary durante un viaje de negocios a Pakistán en noviembre de 2025.
En un entorno tan represivo, la solidaridad no desaparece, se vuelve más silenciosa, más fragmentada y, a menudo, profundamente personal.
Todos estos pequeños actos de solidaridad feminista se llevaron a cabo sin una movilización masiva ni llamados a la acción, ya que los medios feministas en redes sociales están prohibidos y las redes relacionadas han quedado reprimidas en los últimos años. Las recaudaciones de fondos y los trabajos de promoción iniciados por los ciudadanos son muy sensibles y casi imposibles de realizar en el entorno digital estrictamente regulado de China. Hong expuso la solidaridad transfronteriza entre mujeres en un fragmento reflexivo en enero de 2026:
在如今人人默认全球趋向保守排外的时代,这样动人的、毫无私心的援助像接力棒一样发生在中国,并奇迹般地帮到了一个他国女性。
A medida que el mundo se vuelve más conservador y xenofóbico, este acto conmovedor y generoso de amabilidad se ha extendido como un relevo en China y, milagrosamente, ha ayudado a una mujer de otro país.
En efecto, la disposición de aprender y entender el sufrimiento de otros es algo muy preciado en el mundo caótico de hoy, como se explica en una publicación en Sohu:
哈迪亚·海达里的作品,既是一面镜子,也是一把钥匙。它映照出阿富汗女性的苦难,也叩问着每一个读者的责任:当世界在喧嚣中遗忘某些角落的伤痛时,我们是否愿意成为“知道”的人?这本书的答案或许不在于提供解决方案,而在于唤醒共情。正如书中所写:“她们并不遥远。”
El trabajo de Haidary sirve como un espejo y como una llave. Refleja el sufrimiento de las mujeres afganas mientras también reta a cada lector a considerar su responsabilidad: Cuando el mundo, abrumado por el ruido, olvida el dolor en algunos rincones, ¿estamos dispuestos a estar entre quienes «saben»? La respuesta del libro quizá no está en ofrecer soluciones, sino en despertar empatía. Como el libro dice: «No están tan lejos».






