Antes de que el algoritmo decida: Narrativa queer como resistencia en Nigeria

Two women embracing. Still from the film “ìfé,” used with permission.

Captura de la película «ìfé«, usada con autorización

De Pamela Adie

Este artículo es parte de la serie Spotlight de abril de 2026 de Global Voices, Perspectivas humanas sobre IA. Esta serie ofrecerá una mirada profunda sobre cómo se está usando IA en países en desarrollo, cómo su uso e implementación afectan a las comunidades individuales, qué podría significar este experimento de IA para futuras generaciones, y más. Puedes apoyar este reportaje con una donación.

En 2020, no mucho tiempo después de que estrenara «ìfé», película sobre dos mujeres que se enamoran, el director de la Junta Nacional de Censores de Cine y Vídeo de Nigeria apareció en las noticias internacionales y dijo «podrían ser arrestar a mi equipo y a mí«.

No fue una advertencia imprecisa. Fue directa y pública, emitida en CNN. Para muchos cineastas queer en Nigeria, confirmó algo que ya sabíamos: contar nuestras historias puede tener consecuencias reales.

Pero existe otra consecuencia que es menos visible. Más allá de la censura y el riesgo, está la pregunta de qué pasa cuando estas historias nunca entran a los sistemas que moldean cada vez más cómo se produce el conocimiento.

A medida que la inteligencia artificial (IA) se integra más en cómo se organiza y recupera la información, la visibilidad ya no trata solo sobre la audiencia; trata sobre los datos. Las historias que están disponibles públicamente y que circulan ampliamente son las más propensas a ser capturadas en los conjuntos de datos que entrenan los sistemas de IA. Es mucho menos probable que se incluya lo que se mantiene escondido o fragmentado.

En contextos como Nigeria, donde la narrativa queer ya tiene restricciones, esto crea otra capa de exclusión. Estas historias no solo son difíciles de contar; también es menos probable que se reflejen en los sistemas que moldearán cómo se entenderá la vida queer en el futuro.

Los sistemas de IA no distinguen entre lo que falta y lo que se reprime activamente. Aprenden de los datos disponibles y reproducen esos patrones a escala. Cuando no hay historias queer o se representan poco, esa ausencia se vuelve parte del registro.

Entonces, la pregunta ya no es solo sobre la visibilidad en el presente. Es sobre si estas historias serán legibles para las tecnologías que ya están moldeando la memoria cultural.

A veces, los riesgos son inmediatos. En Lagos, la Policía realizó una redada en el lugar de trabajo de Olutimileyin Kayode, organizador del festival Orgullo en Lagos, luego de una denuncia. No mucho después, perdió el espacio; el propietario del lugar decidió que era demasiado arriesgado dejarlos ahí. Cuando espacios como estos desaparecen, también desaparecen los registros que podrían haber producido, registros que de otro modo contribuirían a cómo se documenta la vida queer y, cada vez más, cómo los sistemas de máquinas aprenden al respecto.

Gran parte de este trabajo no se mueve mediante canales de distribución formales. Circula en proyecciones privadas, enlaces protegidos con contraseñas, festivales de cine y de boca en boca. Algunas películas se muestran una vez y nunca se exhiben. Otras quedan incompletas por financiamiento limitado o se mantienen como producciones pequeñas a propósito para evitar la atención.

Estas son estrategias necesarias para sobrevivir. Pero también significan que el trabajo permanece mayormente invisible para las infraestructuras de datos que alimentan a los sistemas de IA.

La distribución misma se convierte en una negociación. La cineasta Chinazaekpere Chukwu tomó una ruta estratégica con su película «Ti e Nbo«, comenzó con festivales internacionales. Luego de que se exhibió en el Festival Internacional de Cine Africano en 2023, otros festivales nigerianos la rechazaron. Luego, llegó a las audiencias mediante un acuerdo de transmisión en vivo en Ghana y ganó reconocimiento internacional. Solo entonces los festivales nigerianos comenzaron a mostrar interés.

Su experiencia refleja un patrón más amplio: los encargados locales a menudo responden a la validación internacional antes de ofrecer visibilidad en casa. Para los cineastas cuyos trabajos no recorren el mundo, el camino se vuelve aún más estrecho, independientemente de qué tan importantes sean esas historias.

A veces, las intervenciones más eficaces son silenciosas. La película «ìfé» retrataba el amor entre dos mujeres nigerianas de manera común y cotidiana, sin espectáculo ni explicaciones. No buscaba aceptación; simplemente existía. Las audiencias respondieron con un reconocimiento que rara vez se ve en los medios locales. La película ganó popularidad en línea y la prensa, ofrece un momento inusual que presenta el amor queer como parte de la vida diaria.

En mi trabajo con la organización The Equality Hub, intentamos desarrollar esto mediante EhTv Network, plataforma de transmisión en vivo para historias queer africanas fuera del control estatal. No duró mucho por limitaciones de financiación, pero destacó la urgencia y la dificultad de construir plataformas independientes para estas narrativas. Ahora la reimaginamos como un archivo y una plataforma de descubrimiento.

Este tipo de trabajo importa, porque los sistemas de IA se entrenan con grandes volúmenes de contenido digitalizado disponible para el público. En teoría, esto crea una representación amplia del mundo. En la práctica, refleja desigualdades existentes en lo que se ve y preserva.

Para los narradores queer en Nigeria, muchas narrativas nunca alcanzan ese nivel de visibilidad. Existen en archivos privados, proyecciones limitadas o formas fragmentadas. Lo que entra en el dominio público suele ser solo una fracción de lo que existe.

Cuando los sistemas de IA se entrenan con registros incompletos, no solo reflejan esos vacíos, los refuerzan. Un futuro usuario que pregunta sobre la vida queer en Nigeria podría encontrar una versión de la realidad que es parcial o no tiene las principales perspectivas, no porque estas historias no existan, sino porque nunca se capturaron ampliamente. De este modo, las formas existentes de marginación se reproducen en nuevos sistemas. Lo que falta en el conjunto de datos también falta en la narrativa.

Entonces, la narrativa cobra otra capa de importancia. En Nigeria, durante mucho tiempo ha sido una manera de resistir la invisibilización social. En el contexto de la IA, también se convierte en una manera de asegurar que estas historias se documenten y sean accesibles de formas que pueden moldear el conocimiento futuro.

Visto de esta manera, la narrativa queer no es solo trabajo creativo, también es infraestructural. Cada historia contribuye a lo que se puede conocer, quién puede conocerlo y, cada vez más, a través de qué sistemas. El desafío no solo es contar estas historias, sino también asegurar que se preserven y visibilicen de formas que resistan la invisibilización social y la algorítmica.

La IA no reconocerá la diferencia entre el silencio y la represión. Solo aprenderá de lo que está disponible.

Y en un mundo en el que muchas cosas se filtran, lo que hoy permanece invisible corre el riesgo de convertirse en lo que se recordará mañana. Entonces, la pregunta no es si estas historias importan.

Es si serán lo suficientemente visibles como para moldear lo que el futuro recuerde.

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