
Imagen cortesía de UntoldMag
Este artículo de Tsion Gurmu, Hinako Sugiyama y Sobechukwu Uwajeh se publicó originalmente en UntoldMag el 25 de noviembre de 2025. Global Voices reproduce una versión editada como parte de un acuerdo de colaboración de contenido. Esta publicación también es parte de la serie Spotlight de abril de 2026 de Global Voices, Perspectivas humanas sobre IA. Puedes apoyar este reportaje con una donación.
Desde compra de productos hasta servicios de transmisión de videos, de escuelas a lugares de trabajo, de guerras a gobernanza; la inteligencia artificial (IA) surge en todos lados.
Sin embargo, a medida que la IA se integra más en gobernanza y seguridad, su rol en la aplicación de la ley fronteriza y el control migratorio crece rápidamente. Estas tecnologías a menudo reproducen e intensifican la discriminación racial, especialmente mediante el sesgo algorítmico. Esto es bastante relevante al usar la llamada «frontera inteligente» del Gobierno de Estados Unidos.
¿Qué pasa cuando se implementa la IA para decidir quién puede moverse, a quién se detiene y a quién se excluye en la frontera?
Un marco de derechos humanos
En respuesta a una reunión de 2023 con el relator especial de Naciones Unidas sobre las formas contemporáneas de racismo, discriminación racial, xenofobia e intolerancia relacionada, las organizaciones Black Alliance for Just Immigration (BAJI), Immigrant Rights Clinic (Clínica de Derechos de los Inmigrantes) International Justice Clinic (Clínica de Justicia Internacional) de la Facultad de Derecho de la Universidad de California en Irvine (UCI) presentaron un informe que detallaba cómo la IA daña desproporcionadamente a los migrantes negros y de color, y daba sugerencias de cambios para el futuro.
Ya hay marcos legales que rigen cómo los estados deberían usar la IA bajo el derecho internacional de los derechos humanos. La principal es la Convención Internacional sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial (ICERD, por su nombre en inglés), que Estados Unidos ratificó en 1994.
La Convención exige que los Estados deben: evitar la discriminación racial en todas sus formas (artículo 2(1)(a)); enmendar políticas y leyes que perpetúan la discriminación racial (artículo 2(1)(c)); garantizar el trato igualitario ante la ley (artículo 5); asegurar recursos para las víctimas (artículo 6) y hacer que los actores privados asuman responsabilidades (art. 2(1)(d)).
De acuerdo con estas normas, Estados Unidos está legalmente obligado a garantizar que la IA no refuerce desigualdades raciales.
Vigilancia ante la frontera
Pero, en realidad, BAJI y la Clínica UCI detallan cómo la política de control fronterizo con IA de Estados Unidos infringe muchas de estas normas en cada etapa del proceso migratorio.
Incluso antes de que los migrantes lleguen a cualquier frontera terrestre, los sistemas de IA rastrean sus movimientos. La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) despliega torres de vigilancia autónomas y drones para identificar «objetos de interés», que reemplazan las patrullas humanas.
La rápida expansión del uso de torres de vigilancia y sistemas aéreos no tripulados pequeños (sUAS) en la frontera entre Estados Unidos y México genera serias preocupaciones sobre la igualdad racial. Para empezar, entre quienes están bajo vigilancia se incluyen grandes números de personas que huyen de la violencia, persecución e incluso tortura, que tienen el derecho a buscar protección en Estados Unidos bajo el derecho nacional e internacional. Sin embargo, como tienen un acceso más limitado a procedimientos migratorios formales, los migrantes de color se ven forzados a arriesgar sus vidas para cruzar la frontera.
Segundo, el uso de torres de la empresa Anduril, sUAS y otras formas de sistemas de vigilancia impulsados por IA en la frontera perpetúa la discriminación al señalar a esos migrantes como infractores de la ley y amenazas para la seguridad nacional, en vez de personas que buscan protección y seguridad.
La vigilancia desproporcionada sobre los migrantes de color se traduce en una tasa de mortalidad desproporcionadamente alta para esos mismos grupos, a medida que los empujan a terreno más peligroso.
La CBP afirma que los nuevos sistemas impulsados por IA son más responsables y humanos que los muros fronterizos físicos. De acuerdo con la CBP, la frontera inteligente puede ayudar a disuadir los cruces irregulares e incrementar la seguridad de los migrantes, porque tiene la capacidad de detectar, capturar y deportar de manera segura a migrantes que terminan perdidos en el desierto o las montañas.
Aún así, los datos muestran que la verdad es lo contrario, un aumento de la implementación de la tecnología de «frontera inteligente» ha provocado tasas de muertes de migrantes históricamente altas.
Puntuación de riesgo algorítmica
El sesgo algorítmico también moldea las rutas de entrada formales. La aplicación CBP One, que implementó la administración de Biden para agilizar los procesos migratorios, antes se requería para todas las solicitudes de entrada y exigía un selfie para verificar a los solicitantes. Sin embargo, el sistema con frecuencia fallaba en reconocer tonos de piel más oscuros, e identificaba incorrectamente las caras de personas negras con una frecuencia entre diez y cien veces más que las caras de personas blancas, de acuerdo con la jurista erudita Priya Morley en «AI at the Border: Racialized Impacts and Implications» (IA en la frontera: Impactos e implicaciones racializadas).
Muchas comunidades tampoco podían acceder a la aplicación: les faltaban traducciones en idiomas importantes que hablan las poblaciones migrantes negras, lo que añade otra barrera. Aunque CBP One ya no está disponible, en la administración actual se sigue debatiendo si se vuelve a implementar.
Aunque los migrantes pasen las primeras etapas, deben enfrentar el Sistema de Focalización Automatizado (ATS, por sus siglas en inglés), que recopila bases de datos nacionales e internacionales para predecir quién podría quedarse más tiempo del permitido por su visa.
Aunque las evaluaciones de riesgos son comunes en los sistemas migratorios, el sistema ATS perpetúa sesgos que ya existen. Por ejemplo, cuando se añadió Nigeria a una lista de países con restricciones de viaje elevadas en 2020, el ATS calificó desproporcionadamente a los nigerianos como de alto riesgo.
Los funcionarios afirman que estos sistemas son preventivos, no punitivos. Aún así, sus mismos diseños perpetúan la discriminación racial estructural, lo que contradice las obligaciones de Estados Unidos conforme a la ICERD.
Operaciones de ICE en Estados Unidos
Una vez dentro de Estados Unidos, los migrantes enfrentan más discriminación impulsada por IA del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) con detenciones y aplicación de leyes de inmigración en el interior.
El ICE usa algoritmos predictivos, como la «Puntuación Huracán», para determinar quién debe pasar por una vigilancia elevada. Falta transparencia en los factores que afectan la Puntuación Huracán de una persona. Como el algoritmo lo provee la empresa privada B.I. Incorporated, con lazos estrechos con el sector penitenciario, el Gobierno no ha tenido que revelar qué factores influencian esta puntuación.
El ICE también usa la plataforma Repository for Analytics in a Virtualized Environment (RAVEn) para analizar tendencias y patrones en una serie de fuentes de datos para evaluar aún más los riegos que los migrantes pueden suponer para Estados Unidos. RAVEn saca información de los datos sesgados de las fuerzas del orden locales y bases de datos internacionales de sedes en 56 países. Los migrantes no pueden oponerse ni dar su consentimiento a la recopilación de datos.
La falta de transparencia y la ausencia de vías de reparación en estos sistemas han generado serias preocupaciones entre los organismos de vigilancia de derechos sobre el cumplimiento de los artículos de la ICERD y las regulaciones antidiscriminatorias.
Descolonizar la IA
Finalmente, bajo los sistemas de asistencia migratoria, el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) usa IA para clasificar evidencia y detectar fraudes en las solicitudes. El modelo de entrenamiento Asylum Text Analytics (ATA) es un sistema que identifica el fraude mediante la lectura del texto de las solicitudes de asilo.
A menudo, el ATA puede perjudicar a los solicitantes que no hablan inglés. Esto es especialmente cierto para aquellos que hablan idiomas más de nicho y traducen a través de los mismos proveedores, porque el ATA podría descartar a personas con reclamaciones legítimas cuyas solicitudes contengan frases o narrativas similares a las de otras solicitudes.
En vez de simplificar su proceso de solicitud, el USCIS también usa un clasificador de evidencias impulsado con IA para «revisar» millones de páginas de evidencia que van desde certificados de nacimiento hasta historiales médicos y fotos para los adjudicadores del USCIS. Estas revisiones con IA pueden impactar negativamente a los migrantes que podrían tener documentación atípica, lo que a menudo agrava la discriminación racial.
BAJI y la UCI argumentan que abordar estos daños requiere aplicar una perspectiva decolonial a la IA. Invocaron Cosmo uBuntu, marco filosófico africano basado en el colectivismo y la humanidad compartida en vez del individualismo. Involucra la aceptación voluntaria del uBuntu (condición humana) como «un sistema de valores fundamentales en nuestra participación en la convivialidad planetaria, sin forzar la universalidad».
En contraste con las visiones individualistas y centradas en Occidente de la humanidad, la cosmología africana acepta la humanidad de todos los humanos.
Para alinearse con la ICERD y realmente descolonizar la IA, las comunidades africanas y que viven fuera del continente deben involucrarse activamente en la conceptualización, invención, innovación y operación de sistemas de IA.
Recomendaciones de política
Debe notificarse de inmediato a quienes podrían verse afectados negativamente por el uso de IA sobre estas decisiones y, cuando sea apropiado, se les debe dar la opción de no participar en los sistemas de IA.
Las leyes federales de Estados Unidos que gobiernan el uso de IA del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) deben prohibir y evitar cualquier uso de IA que podría derivar en resultados de discriminación racial o agravar la discriminación racial estructural. Deberían exigir medidas de prevención de discriminación efectivas, supervisión independiente sobre la implementación, divulgaciones públicas sólidas, consulta con las partes interesadas y poblaciones diversas, y acceso a recursos efectivos para quienes se ven afectados negativamente por el uso de IA del DHS.
Las políticas urbanas deben incluir un compromiso explícito sobre no intercambiar información con el DHS, si se prevé que el DHS o sus proveedores la use para desarrollar o emplear IA.
Cada uno de estos llamados tiene un mensaje claro: hasta que los sistemas de IA estén libres de discriminación y hasta que se incluyan significativamente perspectivas diversas en su desarrollo y uso, no debe permitirse usarse en ninguna frontera.







