
Vladímir Putin no usa o no sabe cómo usar internet. Captura de pantalla de un vídeo de YouTube de un canal de YouTube. Uso legítimo.
A principios de abril de 2026, comenzaron con fuerza los intentos del Gobierno ruso para limitar el acceso a todo lo que esté fuera de su control en internet. Aparte de los continuos apagones de internet móvil, incluido uno sin precedentes en la capital que duró tres semanas, ahora hay una guerra contra las redes privadas virtuales (VPN, por sus siglas en inglés), intentos de probar las «listas blancas», en conexiones a internet móviles y residenciales, y el bloqueo de la última aplicación de mensajería «occidental», Telegram.
Podría ser una coincidencia extraña, pero la guerra de Israel y Estados Unidos en Irán, la Operación Furia Épica, que ha usado mucha guerra con IA, comenzó el 28 de febrero, una semana antes del apagón completo de internet móvil en Moscú. Durante los primeros días de la guerra hasta el 3 de marzo, mataron hasta 17 altos cargos del Gobierno y Ejército de Irán en ataques dirigidos estratégicos que implicaban estrategias de guerra con IA.
Según la BBC, desde el 28 de febrero, Estados Unidos ha lanzado más de 11,000 ataques contra Irán, de los cuales muchos habrían sido identificados por el proyecto Marvin AI. «Maven Smart Systems» es un proyecto de la empresa Palantir, que ha estado desarrollando soluciones habilitadas por IA para el Pentágono desde 2017. Maven usa algoritmos de aprendizaje automático para analizar y fusionar grandes cantidades de datos de vigilancia de múltiples fuentes, lo que es posible gracias a la integración de datos. Desde 2025, también integra macromodelos de lenguaje, como Anthropic's Claude, para mejorar la fusión de inteligencia, seleccionar objetivos y tomar decisiones de manera acelerada. Los datos que usa el proyecto para analizar e identificar posibles objetivos incluyen fotografías, imágenes satelitales, datos de geolocalización (dirección IP, geoetiquetas, metadatos, etc.) de intercepciones de comunicaciones, sensores infrarrojos, radar de apertura sintética y más.
Los expertos han criticado el uso de guerra con IA en Irán. En una entrevista con el canal France 24, la profesora de teoría política Elke Schwarz describió la aceleración radical del proceso de identificación de objetivos militares con inteligencia artificial y de la rapidez de la toma de decisiones sobre los ataques, y señaló que solo en las primeras 24 horas de esta guerra, Estados Unidos lanzó mil misiles por día, cerca de 41 misiles por hora, contra objetivos específicos. Para Schwarz, esto implica que casi no había supervisión humana sobre estas decisiones, ya que es físicamente imposible asegurar tal nivel de control. La profesora cree que esto es extremadamente peligroso, en especial al considerar que los modelos de IA tienen una fiabilidad de solo entre 25% y 50%, lo que significa que a menudo se equivocan. Añadió que los legisladores y las organizaciones internacionales deben intervenir para determinar la admisibilidad e inadmisibilidad del uso de estos modelos de IA en operaciones militares.
Aunque está fuera del alcance de este artículo describir las especificaciones técnicas de cómo las iniciativas de la guerra con IA, como el proyecto Maven, identifican específicamente a objetivos humanos, es posible que la razón del apagón de la mayor parte del internet móvil en Moscú entre el 6 y el 24 de marzo (al igual que otras medidas para controlar las piezas restantes del internet ruso) fuera su uso, según algunas fuentes ucranianas.
TV Rain y otros medios independientes aseguraron que Putin estaba muy preocupado por su seguridad luego de que Estados Unidos secuestró a Nicolás Maduro de Venezuela. Diversas fuentes periodísticas también afirmaron que la paranoia de Putin podría haber aumentado desde el «asesinato cínico» (como el propio Putin lo llamó) de Jameneí y otros altos cargos iraníes.
El único comentario que los periodistas recibieron sobre este apagón de internet móvil sin precedentes en Moscú fue del secretario de prensa de Putin, Dmitry Peskov, quien dijo muchas veces que se hizo en nombre de la «seguridad». Aunque los apagones de internet móvil han estado ocurriendo en Rusia por meses, nunca antes se habían implementado a tal escala. Colapsó no solo una gran parte del sector de los servicios digitales en Moscú, sino también trenes subterráneos, supermercados e incluso baños públicos. El medio independiente ruso The Bell escribió que, según sus fuentes, fue el Servicio Científico y Técnico del Servicio Federal de Seguridad, la agencia de seguridad principal de Rusia, el que entregó a los operadores el requisito de restringir el acceso a internet en algunos distritos de Moscú.
Un funcionario del Gobierno confirmó que los apagones fueron «impuestos desde arriba». De acuerdo con la fuente, el Gobierno no conocía las razones, pero la justificación era contrarrestar amenazas, aunque siguen siendo desconocidos los tipos específicos de amenazas. Una de las fuentes de The Bell dijo: «El Servicio Científico y Técnico del Servicio Federal de Seguridad entregó un determinado mapa que marcaba dónde era necesario apagar el internet. Al mismo tiempo, agentes de la ley insinuaron fuertemente que esta no fue su decisión; también se había recibido órdenes».
Más tarde, bloquearon la popular y última aplicación de mensajería «occidental» que quedaba, Telegram, a pesar de que incluso los militares que luchan en Ucrania estaban activamente en contra. Sin embargo, el dueño de Telegram, Pável Dúrov, dijo que, incluso después del bloqueo, casi 65 millones de personas en Rusia aún usan Telegram a diario.
Después, Roskomnadzor, agencia ejecutiva federal responsable de los medios masivos, intentó bloquear el tráfico de VPN y la mitad de los servicios de internet de Rusia dejaron de funcionar, incluidos aplicaciones bancarias y servicios estatales. Algunos especialistas en tecnologías de la información y medios, incluso los leales al Estado, como Nataliya Kasperskaya, dijeron que Roskomnadzor, «en el frenesí de los métodos de lucha para evitar los bloqueos, provocó la caída de la mitad de los servicios del internet ruso». Después, tuvo que borrar su publicación y disculparse.
Luego, Roskomnadzor y el Ministerio de Desarrollo Digital procedieron a obligar a las plataformas con sede en Rusia restantes, como el motor de búsqueda Yandex, la red social VK y el mercado virtual Ozon, a bloquear a los usuarios que usan sus servicios de internet mientras emplean VPN. Según algunas fuentes periodísticas, al ser amenazadas con medidas como eliminarlas de las listas blancas y privarlas de licencias de trabajo; se vieron obligadas a firmar un acuerdo para obedecer esas instrucciones. A pesar de la posibilidad de que el bloqueo pueda dañar sus negocios y destruir cualquier estrategia internacional que puedan tener, hay evidencia de que las empresas ya han empezado a hacer justamente eso, a pesar de que la mayoría tiene dueños y directores ejecutivos con una estrecha conexión con el Kremlin. Algunos periodistas de investigación incluso han insinuado que algunas de las plataformas restantes generan ingresos para Putin y sus amigos, los hermanos Kovalchuk.
Las empresas ahora también están obligadas a espiar a sus usuarios y entregar los datos a las autoridades. La detección de VPN se propone en tres etapas: primero, las empresas deben determinar la dirección IP de un usuario; segundo, deben buscar signos de herramientas de elusión en el dispositivo a través de sus propias aplicaciones; y por último, se les pide revisar los dispositivos que funcionan con sistemas operativos que no sean Android e iOS.
Es importante entender, escribe The Bell, que esto implica un cambio de la censura de internet pasiva a una implementación activa. «En esencia, todas esas aplicaciones se convertirán en programas espía», explica un programador de VPN. «En otras palabras, cualquier aplicación de una plataforma digital rusa corre el riesgo de convertirse en algo similar a la aplicación Max. Muy probablemente, en el futuro cercano, las aplicaciones relacionadas a Rusia rastrearán el uso de las VPN y remitirán sus hallazgos para que las bloqueen. Esta medida es altamente efectiva y difícil de evitar».
El periodista de investigación Andrei Zakharov explica en el pódcast Meduza que Alexandra Prokopenko, autora de un libro sobre las élites rusas del régimen de Putin, recientemente escribió que Putin y otros exmiembros de los siloviki, ahora son quienes tienen el control en el Kremlin. Zakharov enfatiza que si este grupo decide que hay una amenaza (imaginada o no), simplemente paralizan todo, ya que quieren saber con exactitud lo que los rusos piensan, dicen, ven y hacen en internet.
Pruebas adicionales de que Putin y los siloviki están impresionados por la guerra con IA, es que el líder ruso comenzó a hablar activamente sobre IA. Putin habló en una reunión sobre la importancia de desarrollar macromodelos de lenguaje que sean propios de Rusia e introducirlos en cada institución, incluido el Ejército. Esto contrasta marcadamente con el hecho de que hay constantes apagones de internet y todo el acceso a los servicios tecnológicos extranjeros está bloqueado. Además, como hay tal guerra contra el tráfico internacional y las VPN, incluso el acceso a innovaciones tecnológicas de código abierto como GitHub o Hugging Face estaría severamente restringido.
Vale la penar señalar que Rusia también ha estado usando tecnologías de IA en su guerra en Ucrania, aunque a través de modelos limitados y de nicho con objetivos específicos. Como señala el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, los programadores rusos están usando modelos de lenguaje de código abierto, como Mistral, Qwen, LLaMA y YOLO, para crear programas para plataformas militares autónomas con elementos de IA. Esto incluye drones y otros vehículos aéreos no tripulados, además de sistemas de orientación e intercepción. Así, Rusia es menos dependiente de las sanciones (los modelos están disponibles de forma abierta) y los programadores rusos no tienen que crearlos desde cero; más bien pueden construir soluciones de IA militares con herramientas de desarrollo de código abierto extranjeras que ya existen.
Antes de la guerra en Ucrania, Rusia tenía un programa de desarrollo de IA hasta 2030, organizó hackatones y creó empresas emergentes. Algunos expertos incluso predijeron que Rusia, con su poderoso sistema de entrenamiento matemático y financiación para desarrollar IA, podría convertirse en un jugador de nicho serio en IA. Ahora, Putin habla sobre IA de nuevo, pero enfatiza defensa, guerra y soberanía. También existe la posibilidad de que las soluciones de IA extranjeras podrían bloquearse en 2027 como parte de esta nueva estrategia.
Sin embargo, incluso las novedades de IA anteriores a la guerra tuvieron consecuencias mixtas en Rusia. Esto quedó resaltado por un escándalo reciente en el que se descubrió, según una investigación del medio Le Monde y la organización Forbidden Stories, que Irán adquirió el sistema de reconocimiento facial FindFace de la empresa rusa NtechLab para combatir protestas.
Los mismos sistemas de reconocimiento facial ya se usaban en Rusia antes de la guerra con Ucrania. En Moscú, ayudaron a identificar manifestantes y, durante la guerra, identificaron reclutas que intentaban evitar que los envíen al frente de batalla. Aunque en comparación con Irán, actualmente no hay un apagón completo de internet en Rusia y no existe un internet interno como en Corea del Norte, la versión rusa se acerca cada día más.







