Banda de rock bosnia Dubioza Koleiktiv se burla de la confianza ciega en la inteligencia artificial

Thumbnail image of the Youtube video for the Dubioza kolektiv song "Yebiga" featuring the character Đipalo Junuz, played by Zenit Đozić. Fair use.

Captura de pantalla del video de YouTube de la canción «Yebiga», que incluye al personaje  de Đipalo Junuz, interpretado por Zenit Đozić. Uso legítimo.

El grupo bosnio Dubioza Kolektiv presentó su nueva canción, «Yebiga» (improperio corriente, similar a «que se joda», que en los subtítulos se lee traducido como «al diablo»). El tema musical presenta una crítica filosa y divertida en contra del aumento de la dependencia de la inteligencia artificial (IA) y la toma de decisiones algorítmicas en la sociedad, que auspician una tecnocracia (control político en manos de los oligarcas multimillonarios) para reemplazar la democracia.

Esta banda de fama internacional, reconocida por combinar humor, comentarios políticos y ritmos pegadizos, continúa su tradición de abordar temáticas actuales con sátira.

Ya habían enfrentado cuestiones como sobrecarga de los medios, retroceso democrático, la migración hacia Estados Unidos, piratería musical en línea, estereotipos balcánicos, industria de los programas televisivos de realidad y la teoría conspirativa terraplanista, entre otros. En esta ocasión, tratan la adhesión a la tecnología y la degradación del pensamiento independiente.

Publicaron el video de la canción en bosnio, subtitulada al inglés y al español:

El comienzo describe el ascenso de una fraternidad digital en la que Elon Musk, Peter Thiel y Jeff Bezos simbolizan la llegada de la tecnocracia, y marcan la pauta para criticar a los sistemas que cada vez más están regidos por algoritmos. En el estribillo, la banda irónicamente la existencia de un mundo en el que la IA reemplaza por completo a los libros y al razonamiento:

A.I. baš nas briga
ne treba nam više knjiga

AI, svi smo isti
ne moramo više mislit’

IA, no nos importa,
deshazte de los libros (ya no necesitamos libros)

IA, somos iguales,
no necesitamos usar el cerebro (ya no tenemos que pensar)

Con repetición y frases intencionalmente simplistas, la letra imita la propia mentalidad que critica, la que prioriza la conveniencia sobre el compromiso crítico.

La estrofa principal, que dice: «Ahora manda la IA, no hay vuelta atrás… ¡qué rayos!», capta una sensación de resignación ante el dominio tecnológico, mientras que el uso del humor y del lenguaje coloquial enfatiza lo absurdo de entregar la voluntad humana a las máquinas.

En otra estrofa, la banda compara el trabajo físico con el razonamiento automatizado al proponer un mundo en el que los humanos hagan tareas rutinarias, mientras las máquinas toman decisiones:

Čovjek fizikaneri,
nek’ razmišlja mašina

Ako mene pitaš
‘vako mi je draže
Radim tačno ‘nako
kako “kompijuter” kaže

Humanos, hagan el trabajo,
dejaremos que las máquinas razonen.

Si me consultan a mí,
es mejor así;
yo simplemente hago lo que sea
que diga la poderosa computadora

Esta imagen nos muestra preocupaciones más profundas sobre la autoridad del algoritmo, los debates resonantes sobre la automatización, las plataformas digitales y el impacto social de la inteligencia artificial.

Resurge la comedia dorada yugoslava

El video musical, dirigido por Vedran Mujagić, reafirma estos temas con una narrativa visual, juguetona pero inquietante, que presenta personajes exorbitantes y escenas que resaltan el conformismo y la aceptación pasiva del control tecnológico.

El video incluye al personaje cómico Đipalo Junuz, entrepretado por Zenit Đozić, y del HEPEK, aparato ficticio hecho con un tronco y que tiene circuitos electrónicos.

Ambos aparecieron por primera vez en la comedia legendaria «Top lista nadrealista» (Lista de éxitos de Los surrealistas), abreviado como TLN, que TV Sarajevo produjo entre 1984 y 1991, que es ampliamente considerada como uno de los programas satíricos más influyentes de la cultura popular yugoslava.

TLN era parte del movimiento artístico subcultural Nuevo Primitivismo, y era una especie de versión local del Circo volador de los Monty Python. Muchos de sus números, incluido el del HEPEK, se transformaron en memes culturales décadas antes de internet.

Durante las tensiones de la década de 1990, que derivaron en las guerras yugoslavas, se presentaba al HEPEK de forma irónica como un dispositivo que ayudaba a resolver conflictos, desde altercados en centros preescolares y conflictos entre vecinos por el lugar de pastoreo de una vaca, hasta malestares con la burocracia y enfrentamientos interétnicos en el Parlamento:

En el primero de esas secuencias de 1990, con un lenguaje seudotécnico y muy burocrático, el personaje de Đipalo Junuz explica que el Hepek es un invento desarrollado en un supuesto centro tecnológico de Čeljigovići, que en la realidad era, y sigue siendo, una pequeña aldea rural de las montañas bosnias cerca de Sarajevo. Sostiene que los aldeanos habían inventado «la fisión atómica, la inseminación artificial y el hrkljuš, deporte imaginario que también se convirtió en un meme. Sin embargo, en otras escenas se presenta a los aldeanos como «desfavorecidos económica y educativamente», que usan un vocabulario simple, usan ropa vieja y viven en casas humildes.

Đipalo Junuz explica:

HEPEK, to ti je ko ono, kod situacija kada si čoek ono nešto na živčanom sistemu, ono nekako pobudali, kada se natakari na tebe, ti na njega djeluješ hepekom i situacija za čas se smiri.
Znači kada se on natakari na tebe, ti ga hepekiraš i situacija se smiri.

HEPEK, es así, en situaciones en las que has hecho algo al sistema nervioso de una persona, de alguna manera lo has hecho enloquecerse, cuando te ataca, los atacas con HEPEK y la situación se apacigua en un instante. Entonces, cuando él se arroje sobre ti, utiliza HEPEK para calmar los ánimos.

En el nuevo video de Dubioza Kolektiv, diferentes situaciones y dilemas relacionados con el uso de la IA se resuelven con la versión actualizada del HEPEK y la canción termina con su «sonido característico».

Este planteamiento, que rescata elementos de la comedia televisiva de culto, resonó entre los seguidores de la banda: la versión de YouTube tuvo más de un millón y medio de visitas en un mes, muchísimas para una canción de los Balcanes occidentales.

Dubioza Kolektiv son conocidos en la región y otros lugares por tratar temas políticos y sociales, que van desde nacionalismo y corrupción, hasta teorías conspirativas y manipulación mediática. Su trabajo anterior suele cruzarse con temas de desinformación, utiliza sátira para exponer un razonamiento defectuoso y narrativas manipuladoras.

Con «Yebiga», la banda lleva la atención a un campo diferente, pero relacionado: los riesgos de delegar pensamiento crítico en sistemas tecnológicos turbios. En una región en que la educación mediática y la integridad informativa siguen siendo desafíos fundamentales, estas intervenciones culturales tienen un papel importante para alentar a las audiencias a reflexionar sobre su vínculo con la tecnología.

Al formular cuestiones complejas con humor y vocabulario accesible, Dubioza Kolektiv vuelve a demostrar que la cultura popular puede contribuir para dar a conocer al público, esta vez con una pregunta sencilla pero apremiante: «¿qué sucede cuando dejamos de pensar por nuestra cuenta?».

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