
Representantes de la Red de Protección Digital para Comunicadoras Negras (REPCONE) en la conferencia «Resistir es comunicar» en la Universidad de Brasilia. De izquierda a derecha: Marcelle Chagas, Juliana Cezar Nunes, Nathália Purificação, Jacira Silva, Waleska Barbosa, Dione Souza e Adriane Caitano. Foto: Artur Ribeiro/Usada con autorización.
Este artículo de Kelvyn Araujo se publicó en la Red de Periodistas Negros por la Diversidad en la Comunicación, y se reproduce en virtud de una asociación con Global Voices.
En Brasil, las principales víctimas de violencia política en línea son mujeres negras, personas LGBTQIA+, habitantes de las periferias, defensores de derechos humanos que ocupan cargos políticos y activistas. Eso es lo que reveló una investigación del Instituto Marielle Franco, publicada en agosto de 2025. La organización lleva el nombre de la concejala asesinada en Río de Janeiro en 2018, una mujer negra, bisexual y activa en la escena política.
En medio de la creciente polarización del país y pensando en las repercusiones del machismo y el racismo también en los medios, la Red Periodistas por la Diversidad en la Comunicación (Red JP) presentó la Red de Protección Digital para Comunicadoras Negras (Repcone), iniciativa en línea que reúne perfiles de mujeres negras para colaboración, cursos y trato social.
El proyecto tiene el apoyo de organizaciones como el Instituto AzMina, el Instituto Ellas, la Asociación Nacional de Abogacía Negra (Anan), el Instituto Sankofa de Psicología y Educación, además de la Fundación Mozilla, y tiene más de 50 participantes de Brasil, Argentina y Perú, entre profesionales de periodismo, educación y derechos humanos.
Repocone se formó en septiembre de 2025, e incluye actividades cursos dirigidos sobre seguridad digital y social, redireccionamiento de asistencia jurídica para casos que implican a comunicadoras negras, atención psicosocial y articulación de actividades y acciones en Brasil y el extranjero. El trabajo del curso culminó con un libro electrónico, la Cartilla de la Red de Protección Digital para Comunicadoras Negras, que se puede descargar gratuitamente en el sitio web de la red.
“Trabajo con periodistas latinas, y puedo afirmar que los ataques masivos vía redes sociales, después de publicar contenido con cuestiones raciales o de género, también ocurren fuera del país, en Colombia, en Perú. Los relatos son diversos. Esta es una realidad coordinada de la que ha afectado a mujeres en diversas partes del mundo”, dice Denise Mota, coordinadora de proyectos de la Rede JP en América Latina y de la Red de Periodistas Afrolatinos.
Para Sofía Carrillo, periodista y activista del Perú, “construir estos espacios reúne una posición profundamente política. El espacio digital no es neutro, tiene poder, tiene color, género y recorte de impacto en una sociedad. Promover esas redes es construir y preservar los derechos humanos también”, sostiene.
En Brasil, donde el 56% de la población se reconoce como negra o marrón (identificaciones del Censo cuya suma forma la población negra del país), apenas el 20% de los periodistas en las salas de redacción se autoidentifican como negros, según la investigación Perfil Racial de la Prensa Brasileña de 2021. El número es tres veces menos que profesionales autodeclarados como blancos. Más de la mitad de las mujeres encuestadas para la investigación (52,3%) dijeron haber sido víctimas de misoginia y racismo alguna vez.
Abriendo espacios
Luciana Barreto, periodista y presentadora de TV Brasil, autora del livro “Discurso de odio contra negros en las redes sociales” (Pallas, 2023), sostiene que construir espacios dedicados a la comunicación y a las mujeres negras en el ambiente digital requiere que los profesionales y la sociedad logren una amplia comprensión.
A inicios de 2025, recibió ataques racistas después de criticar una declaración de Alejandro Domínguez, presidente de la Conmebol (Confederación Sudamericana de Fútbol). Mientras los clubes brasileños tomaban medidas más rigurosas en la confederación después de un episodio de racismo contra un jugador de fútbol brasileño de 18 años y esbozaban la posibilidad de no participar en competiciones oficiales, Domínguez respondió que la Copa Libertadores de América sin brasileños sería como «Tarzán sin Chita”. Es la referencia a un personaje de un hombre blanco que vive entre simios.
En una transmisión en línea de presentación de Repcone, Barreto habló como periodista negra sobre su experiencia y cómo se sintió al percibir su fragilidad y la de otras mujeres en el contexto de ataques en el ambiente digital:
Eu vivia todos os dias cercada disso, o que inspirou o livro. No jornal, não só eu era alvo, mas jornalistas amigas minhas, artistas ou mulheres em posição de poder, estavam sofrendo ataques coordenados de ódio. Antes de construir esses espaços de fortalecimento junto a vocês, como um todo, importantíssimos, e de fazer o livro, é necessário uma compreensão do espaço que estamos: eu queria entender qual era o objetivo do hater e o que que a gente podia fazer para dar apoio a estas mulheres. Vi pessoas muito fortes ficarem frágeis diante de ataques. Temos essa imagem de referência, de fortaleza, mas a que custo? Essas mulheres também estão fragilizadas.
Vivía todos los días rodeada de eso, lo que inspiró el libro. En el diario, no solo era yo, periodistas amigas mías, artistas o mujeres en posición de poder estaban sufriendo ataques coordinados de odio. Antes de construir esos espacios de fortalecimiento junto a ustedes como un todo, importantísimos, y de hacer el libro, es necesario comprender el espacio en el que estamos: quería entender cuál era el objetivo de quien odia y de lo que se podía hacer para apoyar a estas mujeres. Vi personas muy fuertes que quedaron frágiles ante los ataques. Tenemos esa imagen de referencia, de fortaleza, ¿a qué costo? Esas mujeres también están debilitadas.
Recepción y reconocimiento

Captura de pantalla de la presentación de REPCONE, con especialistas y comunicadoras invitadas. De arriba abajo, izquierda a derecha: Kátia Brasil (Amazônia Real), Luciana Barreto, Eliane Almeida (Red Periodistas Negros), Wesley Santana (Asociación Nacional de Abogacía Negra), Marcelle Chagas, Sofía Carrillo, Angela Chukunzira y Denise Mota. Imagen: Red JP/Usada con autorización.
Para Angela Chukunzira, investigadora, socióloga y activista de Kenia, becaria de tecnología y sociedad en la Fundación Mozilla, espacios como Repcone aún son “incipientes” y necesitan incentivos. Sostiene:
Precisamos criar redes comunitárias, para garantir que essas mulheres [alvo de ataques] estejam trabalhando em colaboração para levantar essas questões [segurança digital]. Trabalho com isso e sei o quanto essas questões ganham um nível de complexidade muito maior quando envolvem racismo e colonialismo. A verdade é que o isolamento alimenta a nossa vulnerabilidade. Por isso, redes de apoio são importantes.
Tenemos que crear redes comunitarias, para garantizar que esas mujeres [que sufren ataques] trabajen en colaboración para tratar estos asuntos [seguridad digital]. Trabajo con eso y sé que cuestiones así ganan un nivel de complejidad mucho mayor cuando incluyen racismo y colonialismo. La verdad es que el aislamiento alimenta nuestra vulnerabilidad. Por eso, las redes de apoyo son importantes.
La importancia del programa se mostró también en los datos reunidos por medio de relatos de 40 participantes de la red: el 71% contó sufrir, haber sufrido o presenciado directamente ataques por racismo y misoginia en las redes; el 76,47% nunca habían integrado un programa similar, mientras el 83% no habían tenido ni conocían sobre activismo en redes de comunicación digital de mujeres negras.
Sofia Carrillo dice que el acompañamiento ayuda a crear espacios de identificación y pertenencia entre esas mujeres. “Es extremamente benéfico construir ese legado de percepción, tener la capacidad de recordar espacios colectivos de mujeres negras, que aún son pocos en la comunicación».






