República Dominicana: ¿Proteger tu ambiente es una manera de querer a tu país?

From left to right: Brenda Martínez, Marialy Encarnación and Threydi Castillo. Photo collage by Global Voices from original photos.

De izquierda a derecha: Brenda Martínez, Marialy Encarnación y Threydi Castillo. Composición fotográfica de Global Voices con fotos originales.

Este artículo de Raíz Climática se publicó originalmente el 26 de febrero de 2026. Global Voices publica una versión editada con autorización.

Este artículo forma parte de la sección Spotlight de Global Voices de mayo de 2026, titulada «Crisis global, soluciones locales«. Esta serie ofrecerá historias de resistencia y de acciones climáticas que han tenido buenos resultados sobre cómo las comunidades de los países en desarrollo están luchando contra la crisis, análisis de lo que esto podría significar para las generaciones futuras y mucho más. Puedes apoyar esta cobertura con una donación.

¿Qué significa amar a tu país a través de cuidado ambiental? En el contexto de crisis climática, pérdida de biodiversidad y degradación de ecosistemas, se puede entender el amor a tu país como proteger activamente la naturaleza que sostiene la vida, la economía y el bienestar colectivo.

Tres profesionales en ecología y gestión ambiental de República Dominicana reflexionan sobre esta visión de servicio a la nación, entendida no solo como un sentimiento, sino como acciones diarias con el objetivo de proteger recursos naturales y garantizar el desarrollo sostenible para generaciones presentes y futuras.

Photo of Brenda Martínez by Raíz Climática, used with permission.

Foto de Brenda Martínez por Raíz Climática, usada con autorización.

Brenda Martínez, licenciada en ecología y gestión ambiental y actualmente administradora del refugio de vida silvestre Cañón del Río Gurabo, dice que servir a República Dominicana, representa compromiso, responsabilidad y amor: “Amor por la naturaleza, por mi país y por la gente que depende de los recursos naturales para vivir. Cada decisión que tomo, cada acción de conservación, cada jornada de trabajo en el área protegida, la asumo con la convicción de que estoy aportando para un futuro más sostenible».

Aunque se siente orgullosa del trabajo que hace, también es consciente del gran reto que implica. «No siempre es fácil», dice, «pero es profundamente gratificante saber que mi trabajo contribuye a preservar la riqueza natural de nuestra nación. Servir desde el ambiente es, para mí, una forma de honrar a mi país con acciones concretas y con el corazón».

Photo of Mariely Encarnación by Raíz Climática. Used with permission.

Foto de Mariely Encarnación de Raíz Climática. Usada con autorización.

Para Mariely Encarnación, ecóloga y gestora ambiental en República Dominicana, amar la patria desde el ámbito ambiental va más allá de la noción política y geográfica tradicional de patriotismo. En su opinión, se fundamenta en una responsabilidad ecológica y ética hacia el territorio natural que sustenta la vida, en los ecosistemas que regulan el clima, en las cuencas hidrográficas que garantizan el agua y en la biodiversidad que constituyen nuestra identidad biológica y cultural.

«La patria desde el punto de vista ambiental es, ante todo, un sistema vivo», dice, «compuesta por bosques, suelos, ríos, mares y montañas que interactúan entre sí y sostienen las dinámicas sociales y económicas de una nación. Sin estos elementos, la idea misma de desarrollo carece de fundamento. La producción agrícola, la seguridad alimentaria, el abastecimiento energético y la estabilidad climática dependen directamente de la salud de los ecosistemas».

En este sentido, la defensa y el amor a la patria «no se reduce a la protección territorial frente a amenazas externas, sino que incluye la gestión responsable de los recursos naturales, la conservación de la biodiversidad y la restauración de los espacios degradados. Cuidar el suelo es preservar la base productiva; proteger las fuentes de agua es salvaguardar la vida. Conservar los bosques es garantizar equilibrio climático y resiliencia frente a eventos extremos».

Photo of Threydi Castillo, by Raíz Climática. Used with permission.

Foto de Threydi Castillo, de Raíz Climática. Usada con autorización.

Threydi Castillo, ecóloga y gestora ambiental especializada en sostenibilidad ambiental para el desarrollo local y territorial, cree que antes de hablar sobre amor por tu país, es importante primero entender lo que realmente significa el concepto de “patria”.

Para muchos, la patria es un sentimiento de pertenencia ligado a la cultura, la historia y la identidad nacional. Para otros puede estar asociado con guerras, políticas o luchas ideológicas. Sin embargo, entre esas ideas más amplias, dice que se suele perder de vista el significado más simple de todos: cuidar nuestro hogar para que sea un lugar hermoso para nuestros familiares presentes y futuros. Por eso, para ella, amar a República Dominicana significa “amar la patria es querer al país no como un símbolo abstracto, sino como un territorio vivo con sus ríos, sus playas, sus montañas y su biodiversidad».

«Cada bosque perdido aumenta la vulnerabilidad ante desastres», explica. «Cada río contaminado reduce oportunidades. Cada decisión irresponsable compromete nuestro futuro común. Cuidar el ambiente no es una moda ni un lujo. Es una forma concreta de proteger la economía, la salud pública y la estabilidad social. Proteger la naturaleza, por lo tanto, es un acto cívico. Cuidar el ambiente no es una tendencia ni un lujo. Es una manera concreta de proteger la economía, la salud pública y la estabilidad social. Por tanto, proteger a la naturaleza es un acto cívico. Quien cuida el agua, quien reduce la contaminación, quien planta un árbol y quien plantea decisiones pensando en las generaciones presentes y futuras está ejerciendo una de las formas más reales y hermosas de amor a su país mediante el simple gesto de cuidar su casa».

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