Muerte de incansable madre reabre herida de la represión política en Venezuela

Carmen Navas habla con la prensa en Caracas, Venezuela. Collage creado por Global Voices con una captura del YouTube video “Her heart couldn't bear the pain: this is how Carmen Navas lived her final days before passing …”, uploaded on May 19, 2026 by YouTube user NTN24. Fair use.

Carmen Navas habla con los medios en Caracas, Venezuela. Composición creada por Global Voices desde una captura de pantalla del video YouTube “No soportó ese corazón el dolor»: así fue como Carmen Navas vivió sus últimos días antes de morir …”, publicado el 19 de mayo la cuenta de NTN24 de YouTube. Uso legítimo.

Lee nuestra cobertura especial sobre la lucha de Venezuela por la democracia y la crisis política desatada desde las elecciones presidenciales de 2024 y las acusaciones documentadas de fraude electoral.

Una madre y un hijo venezolanos se convirtieron en el recordatorio más reciente y doloroso del estado de los derechos humanos en el país sudamericano.

Carmen Teresa Navas, madre venezolana de 82 años de edad, murió por causas naturales la noche del domingo, 17 de mayo, días después de recibir la notificación oficial sobre el deceso de su hijo, Víctor Hugo Quero Navas, detenido arbitrariamente en Caracas el 1 de enero de 2025 por cargos de terrorismo. Según la ONG venezolana Foro Penal, Quero Navas fue un preso político y víctima de desaparición forzada.

Durante 16 meses, sin tener idea de que su hijo había muerto, Navas buscó incansablemente información en tribunales y oficinas públicas, y participó en manifestaciones abiertas en favor de los presos políticos. Siempre sostuvo la inocencia de su hijo.

Según el Ministerio para el Servicio Penitenciario, el hijo de Carmen murió en un hospital de Caracas mientras estaba bajo custodia del Estado por causa de «una insuficiencia respiratoria aguda» el 31 de julio de 2025, y fue enterrado en una fosa común porque «ningún familiar se había presentado en su centro de detención». Las autoridades dijeron que había estado detenido en la prisión de El Rodeo I, cercana a Caracas.

Durante 16 meses, Carmen buscó sin cesar a su hijo Víctor en aproximadamente dos docenas de centros de detención. Nunca dejó de luchar. Pero la cruel realidad era que el Estado lo había enterrado, secreta y calladamente, mientras ella seguía buscando.

Carmen murió, pero no olvidaremos su lucha y su amor.

Este caso no es una excepción: en la administración interina de Delcy Rodríguez, la vida de más de 400 presos políticos sigue en riesgo. Otras cuatro madres, que también esperan datos sobre la liberación de sus hijos, han muerto durante este año sin saber sobre el destino de sus hijos.

Sin embargo, el caso de Navas se ha convertido en ejemplo emblemático de campaña incesante, y destaca el papel de las madres en defender derechos humanos en Venezuela y el costo que la violencia política e incertidumbre prolongada genera en la salud de estas mujeres.

Dieciséis meses de búsqueda

Carmen Navas llamó la atención de los medios en Venezuela tras asistir constantemente a protestas en apoyo de presos políticos con una foto de su hijo, como la protesta en el campamento adyacente a Zona 7, centro de detención en el este de Caracas, en febrero de 2026. «¡Prueba de vida para mi hijo!», exclamaba Navas, rodeada de otras madres y simpatizantes. «¡Libertad, libertad, libertad!».

Víctor Quero era un comerciante de pantalones, detenido inicialmente por cargos de terrorismo. Pese a las repetidas apariciones de su madre en los medios, el Estado no dio información sólida sobre Quero. Decidida, su madre acudió personalmente a varias prisiones, hecho que contó la periodista Maryorin Méndez, que siguió de cerca el caso.

Durante una visita a El Rodeo I, Daniel Camara, preso político recién liberado, dijo a Navas que había conocido a Víctor en el centro penitenciario, pero que «se lo habían llevado» en octubre de 2025.

En cada solicitud de información de Navas, oficiales y servidores públicos le decían que su hijo no estaba detenido, apresado ni registrado en el sistema carcelario. Sin embargo, un tribunal negó su libertad condicional el 6 de mayo de 2026, según una nueva ley de amnistía. Al día siguiente, el Ministerio de Servicios Penitenciarios emitió el comunicado que confirmaba la muerte y sepultura de Quero desde julio de 2025:

Delcy Rodríguez dice que la ley de amnistía de 2026 “llega a su fin” dos meses después de su muerte, medida ilegal en sí misma.

La ley ocupó grandes titulares internacionales en febrero. Su gran fracaso y repentina derogación probablemente no reciba la misma atención.
————
La ley apoyada por (Delcy) Rodríguez es tan superficial que las autoridades negaron la amnistía a un hombre muerto durante 10 meses.

Víctor Hugo Quero murió en julio, admitió el Ministerio de Prisiones ayer. Su madre de 82 años de edad, Carmen Navas, había estado buscándolo desde enero de 2025.

Navas solo vio la cara de su hijo en su exhumación oficial y reinhumación el 8 de mayo, cuando pidió a los funcionarios que le pusieran sus propias medias y sombrero al cuerpo de Víctor, según la crónica de El País.

Madre e hijo descansan juntos en el Cementerio del Este de Caracas. El funeral de la madre fue el 19 de mayo, contó con la asistencia de cientos de asistentes.

Casi dos semanas antes, el 7 de mayo, el Ministerio Público venezolano anunció una investigación penal sobre la muerte de Víctor Quero cuando estaba en custodia estatal, que días después repitió la presidenta interina, Delcy Rodríguez. mientras que el Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas o Involuntarias expresó “profunda preocupación” sobre su desaparición forzada e hizo un llamado inmediato a una investigación independiente.

Al menos 10 instituciones públicas venezolanas parecen haber escondido información, malinformado a otras autoridades o ignorado por completo a Navas, lo que destaca la necesidad de una investigación. Varios expertos consideran que este caso recuerda gravemente que el aparato represor de Venezuela continúa intacto:

Venezuela de duelo

En redes sociales, ciudadanos y activistas venezolanos expresaron inmensa tristeza por la muerte de Navas, a quien se vio por última vez cuando oraba en una misa pública en memoria de su hijo.  También expresaron gran indignación por el destino de Víctor Quero.

En un comunicado conjunto, organizaciones feministas locales, incluidas a Uquira y Surgentes DDHH, dijeron sobre Navas: «exaltamos su memoria, su dignidad, su dolor y su incansable búsqueda de justicia».

Ramón Centeno, periodista y exprisionero político cuya madre Omaira Navas (sin parentesco con Carmen ni Víctor) murió poco después de su liberación, el 14 de enero de 2026, tuiteó “habrá justicia”. También recordó a las otras madres de presos políticos que han muerto mientras esperaban noticias de sus hijos.

El 18 de mayo hubo una protesta abierta en memoria de Carmen Navas y Víctor Quero, cerca de la Universidad Central de Venezuela, en Caracas.

“No se murieron, a ellos mataron”, exclamaron los manifestantes, que incluían universitarios y ciudadanos comunes y corrientes. La protesta no violenta fue detenida por fuerzas de seguridad, que reprimieron a los participantes. Hubo dos detenidos y varios heridos:

Al día siguiente del funeral de Carmen Teresa Navas, Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela y hermano de Delcy Rodríguez, anunció la liberación pendiente de otros 300 presos políticos, aunque no dio nombres ni fechas exactas.

Inicia la conversación

Autores, por favor Conectarse »

Guías

  • Por favor, trata a los demás con respeto. No se aprobarán los comentarios que contengan ofensas, groserías y ataque personales.