¿Por qué no funcionaron la desinformación rusa, la propaganda del Gobierno y la campaña generada por IA en las elecciones de 2026 en Hungría?

Hungarian elections 2026 propaganda campaign

La campaña electoral del partido Fidesz utilizó narrativas que sugerían, entre otra propaganda, que la Unión Europea y Hungría le entregan demasiado a Ucrania. Foto de Elekes Andor, trabajo propio, vía Wikimedia Commons (CC BY 4.0).

Este artículo de Teczár Szilárd se publicó originalmente el 5 de mayo de 2026 en el observatorio de medios húngaro Lakmusz. Es una entrevista a la directora de la organización Mérték Media Monitor, Ágnes Urbán, y al director del instituto Political Capital y profesor asociado en la Facultad de Educación y Psicología de la Universidad Eötvös Loránd, Péter Krekó, con el fin de entender por qué la propaganda del Gobierno y la desinformación patrocinada por el Estado no funcionaron en las elecciones húngaras en abril de 2026. Fidesz, el partido político liderado por Viktor Orbán, que llevaba 16 años en el poder, fue arrasado por el partido Tisza de Péter Magyar, que recibió una mayoría constitucional en el Parlamento. Global Voices reproduce una versión editada de la entrevista con autorización.

En los últimos 16 años, quedó claro que la desinformación y el imperio de los medios controlado por el Gobierno daban a Fidesz una gran ventaja. Sin embargo, el partido perdió. ¿Tuvieron que replantearse algunas ideas que antes tenían sobre el entorno informativo húngaro?

Ágnes Urbán (ÁU): My reassessment started before the election, prompted by a 444 podcast which argued that election results can be predicted from economic data, and the propaganda machine does not influence this all that much. I have to say these predictions turned out pretty well.

It may be, after all, that we overestimated the role of the propaganda media a bit. We always focused on those reached by propaganda, whose thinking it shaped. We talked about what happens to them, how they can be tipped out of their reality, whether their thinking can be changed, whether the bubble around them can be burst. We did not pay enough attention to the mobilizing effect propaganda has on those who did not fall into its trap. I think this latter effect was much more important. It was not so much the change in the audience reached by propaganda that was worth analyzing, but how seeing propaganda in action nudged the rest of society — especially young people — toward political activity.

Ágnes Urbán (ÁU): Mi replanteamiento comenzó antes de las elecciones, por un podcast del medio independiente 444 que sostenía que los resultados de las elecciones podían predecirse por datos económicos, y el aparato de propaganda no tiene mucha influencia en esto. Debo decir que esas predicciones resultaron bastante acertadas.

Después de todo, tal vez hayamos sobreestimado un poco el papel de los medios de propaganda. Siempre nos centrábamos en quienes eran alcanzados por la propaganda, cuyas opiniones moldeó. Hablábamos de lo que les pasa, cómo se les puede sacar de su realidad, si es posible cambiar sus opiniones, si se puede romper la burbuja que los rodea. No prestamos suficiente atención al efecto movilizador que tiene la propaganda sobre quienes no cayeron en su trampa. Creo que este último efecto fue mucho más importante. Lo que valía la pena analizar no era tanto el cambio en la audiencia que la propaganda alcanzó, sino cómo ver la propaganda en acción empujó al resto de la sociedad, especialmente a los jóvenes, hacia la participación política.

Péter Krekó (PK): As a social psychologist, I’m usually wary of economic explanations. I know of much more data that show how public discourse, political argumentation, and disinformation can override the role of economic factors in political decisions. But of course both play a role.

I would say that the information environment the Orbán system created was very important for maintaining it. The system we used to call an informational autocracy successfully created a virtual reality in previous elections, where beliefs radically different from the facts became the basis of political decisions. Four years ago, more than half of voters made their decision in the belief that if they voted for the opposition, men would have been sent to the front. A third of voters believed that if the opposition won, gender reassignment surgeries would have been made easier for minors — if not mandatory.

I think the presidential pardon scandal (in which the former president, an ally of Viktor Orbán, pardoned a man convicted for trying to cover up a pedophile crime) created such a rupture in Fidesz's campaign logic built on moralizing and moral panic that from then on it was as if the government’s communication lost its magic.

In the end, voters no longer believed even what they received from the government. The same campaign techniques that worked well four or eight years ago did not work at all now; voters were not receptive to messages they had been receptive to in 2022. I was surprised by how quickly the magic of propaganda disappeared.

Péter Krekó (PK): Como psicólogo social, suelo ser precavido con las explicaciones económicas. Conozco mucha más información que muestra cómo el discurso público, la argumentación política y la desinformación pueden invalidar el papel de los factores económicos en decisiones políticas. Pero, por supuesto, ambos desempeñan un papel.

Diría que el entorno de información que creó el sistema de Orbán fue muy importante para mantenerlo. El sistema que llamábamos autocracia informativa logró crear una realidad virtual en elecciones anteriores, en la que las creencias radicalmente contrarias a los hechos se convirtieron en la base de las decisiones políticas. Hace cuatro años, más de la mitad de los votantes tomó su decisión con la creencia de que, si votaban por la oposición, enviarían a los hombres al frente de batalla. Un tercio de los votantes creía que si la oposición ganaba, se facilitarían las cirugías de reasignación de género para menores de edad, o que serían obligatorias.

Creo que el escándalo del indulto presidencial (en el que la expresidenta, aliada de Viktor Orbán, indultó a un hombre condenado por intentar encubrir un delito de pedofilia) provocó una ruptura tan grande en la lógica de campaña de Fidesz fundamentada en el moralismo y pánico moral que, desde ese momento, fue como si la comunicación del Gobierno hubiera perdido su magia.

Al final, los votantes ya no creían en nada, ni siquiera en lo que recibían del Gobierno. Las mismas técnicas de campaña que funcionaron bien hace cuatro u ocho años ahora no funcionaron en absoluto; los votantes ya no recibían los mensajes a sí habían recibido en 2022. Me sorprendió lo rápido que desapareció la magia de la propaganda.

En esta campaña, Fidesz nuevamente intentó alarmar sobre la guerra o la afirmación falsa de que la oposición introduciría el servicio militar obligatorio. ¿Su fracaso podría explicarse por el hecho de que, luego de cuatro años, la guerra ya no era tan importante para las personas?

PK: Fidesz […] thought that if four years ago they managed to reshape people’s thinking so that fears about war became dominant, they could do it again. Well, they couldn’t. The government had a geopolitical monologue, while Tisza talked about topics that voters cared about.

PK: Fidesz […] pensó que, si hace cuatro años lograron moldear las opiniones de las personas de modo que los miedos a una guerra se hicieron dominantes, podían repetirlo. Bueno, no pudieron. El Gobierno tenía un monólogo geopolítico, mientras que Tisza habló sobre temas que les importaban a los votantes.

ÁU: The fact that fear cannot be intensified beyond a certain level also played a part. In the 2022 election, the moment helped Fidesz a lot. In the 2024 EP [European Parliament] and municipal campaign, it was harder to push the message that Europe wanted to go to war, because two years had passed and it was clear that no one wanted to go to war.

ÁU: El hecho de que el miedo no pueda intensificarse más allá de cierto nivel también influyó. En las elecciones de 2022, el contexto ayudó mucho a Fidesz. En la campaña de 2024 para las elecciones municipales y del Parlamento Europeo, fue más difícil impulsar el mensaje de que Europa quería ir a la guerra, porque habían pasado dos años y era evidente que nadie quería ir a la guerra.

PK: Every previous Fidesz campaign dominated the moment. Do you consider high utility prices a problem? Then we offer a solution. You feel uncertain because of the refugees? Then we find a solution. There is war in a neighboring country? We will protect you. This time there was no moment, no opportunity they could exploit, no new topic they could introduce.

PK: Cada campaña anterior de Fidesz dominó el contexto. ¿Consideras que los altos precios de los servicios públicos son un problema? Entonces ofrecemos una solución. ¿Los refugiados te hacen sentir inseguro? Entonces encontramos una solución. ¿Hay una guerra en un país vecino? Te protegeremos. Esta vez no hubo contexto, ninguna oportunidad que pudieran explotar, ningún tema nuevo que pudieran introducir.

Antes de las elecciones, aparecieron varios informes de prensa sobre la interferencia rusa, pero cuando en Lakmusz examinamos desinformación concreta de origen ruso, siempre concluimos que estas noticias falsas en realidad no se difundieron ampliamente en la esfera pública húngara. ¿Cómo evalúan el impacto de los intentos de Rusia?

ÁU: We can be very grateful to experts — especially András Rácz — who communicated proactively about the danger and, as it later turned out, outlined possible scenarios with astonishing accuracy. It gave a surprisingly strong immunity to Hungarian society that they started talking about Russian interference in advance. An important lesson is that the cooperation of informed actors — experts, independent media — with citizens can protect a society from external interference.

ÁU: Podemos estar muy agradecidos con los expertos, en especial András Rácz, que comunicaron proactivamente sobre el peligro y, como se comprobó después, describieron posibles escenarios con una precisión asombrosa. Que comenzaran a hablar con antelación de la interferencia rusa dio a la sociedad húngara una inmunidad sorprendentemente fuerte. Una lección importante es que la cooperación entre actores informados, expertos o medios independientes, y los ciudadanos puede proteger a una sociedad de la interferencia externa.

PK: Europe was visibly involved as well; investigative articles appeared citing European intelligence sources. The fact that information about Russian attempts appeared in Hungarian and international public discourse helped prepare public opinion. This was also supported by Tisza and Magyar’s personal campaign strategy: they preempted almost every story by getting ahead of them and warning people they might be coming.

In our late March survey, we saw that the majority of voters considered Russian interference the main external threat to the integrity of the election, not the interference of Brussels or the EU. The issue was successfully politicized; “Russians go home” became one of the slogans of those advocating for government change.

Recordings made public of phone calls between Lavrov and Szijjártó or Putin and Orbán also played an important role in this. Russian interference not only failed, but turned against Fidesz. They themselves became uncertain whether it would help them. For Europe, an important lesson is that Russian disinformation is not omnipotent; with proper cooperation, previously effective interference techniques can be neutralized.

PK: Europa también estuvo visiblemente involucrada; aparecieron artículos de investigación que citaban fuentes de inteligencia europeas. El hecho de que apareciera información sobre los intentos rusos en el discurso público húngaro e internacional ayudó a preparar la opinión publica. Tisza y la estrategia de campaña personal de Magyar también apoyaron esto: se adelantaron a casi todas las historias, las previeron y advirtieron a las personas que podrían aparecer.

En nuestra encuesta de finales de marzo, vimos que la mayoría de votantes consideró la interferencia rusa como la amenaza externa principal a la integridad de las elecciones, y no la interferencia de Bruselas o la Unión Europea. El problema se politizó exitosamente; «rusos, váyanse a casa» se convirtió en uno de los lemas de quienes defendían un cambio de Gobierno.

Las grabaciones de llamadas telefónicas entre Lavrov y Szijjártó o Putin y Orbán que se publicaron también desempeñaron un papel importante. La interferencia rusa no solo falló, sino que también perjudicó a Fidesz. Ellos mismos comenzaron a dudar de si realmente les ayudaría. Para Europa, una lección importante es que la desinformación rusa no es omnipotente; con la cooperación adecuada, las técnicas de interferencia que antes eran eficaces pueden neutralizarse.

Otra novedad de la campaña fue el uso de inteligencia artificial. Esto causó cierto pánico en la prensa internacional; los videos sobre la guerra generados por IA que hizo Fidesz o el video en el que Ursula von der Leyen llama por teléfono a Péter Magyar se hicieron virales. ¿Es posible que hayamos subestimado la resiliencia de la sociedad húngara a la IA?

ÁU: I think Fidesz simply made a mistake here. They started using AI too early and in too cheap a way. [Images] came out showing Manfred Weber leading Péter Magyar on a leash — you don’t need to be a very sophisticated voter to feel that this might be manipulated. Judged by Facebook comments, most users, even on the pages of pro-government media, strongly objected to being fed this type of content.

ÁU: Creo que, en esta situación, Fidesz simplemente cometió un error. Comenzaron a usar IA demasiado pronto y de forma muy burda. Salieron [imágenes] que mostraban a Manfred Weber llevando a Péter Magyar con una correa, no tienes que ser un votante demasiado sofisticado para sentir que eso podría estar manipulado. A juzgar por los comentarios en Facebook, la mayoría de usuarios, incluso en las páginas de medios simpatizantes del Gobierno, se opuso rotundamente a que se les mostrara este tipo de contenido.

PK: We saw that the majority of voters encountered AI-generated content and disapproved of its use quite strongly. The professional propaganda machine that previously worked well now became one of the sources of the government’s moral and credibility crisis.

It is as if voters grew tired of professional, heavily funded, state-sponsored disinformation. The quantitative logic of the campaign broke down; the political calculation did not work this time — that if we pour more money into propaganda, the results will be better.

PK: Vimos que la mayoría de votantes se encontró con contenido generado por IA y desaprobó su uso tajantemente. El aparato profesional de propaganda que antes funcionaba bien ahora se convirtió en una de las fuentes de la crisis moral y de credibilidad del Gobierno.

Es como si los votantes se cansaran de la desinformación profesional, altamente financiada y patrocinada por el Estado. La lógica cuantitativa de la campaña se derrumbó; esta vez no funcionó el cálculo político de que, si invertimos más dinero en propaganda, los resultados serán mejores.

En retrospectiva, ¿qué tan decisiva fue la decisión de Meta y Google de prohibir los anuncios políticos en sus plataformas a partir de agosto 2025? Esto redujo significativamente la cantidad de anuncios en línea, aunque los actores simpatizantes del Gobierno intentaron evitar las nuevas reglas.

ÁU: It is hard to overestimate the importance of this policy change. We should give credit to EU institutions for adopting the regulation on the transparency of political advertising, as a result of which Meta and Google decided that instead of investing in transparency mechanisms, they would simply ban ads. This was a fortunate turn for the Hungarian public sphere, because the Hungarian parliament has still not implemented the EU regulation, so transparency rules could not have been enforced. But the fact that platforms themselves decided on the ban and implemented it quite effectively pulled the rug out from under Fidesz's campaign. The money was there, but without online ads they could not spend it as effectively as they wanted.

ÁU: Es difícil sobreestimar la importancia de este cambio de política. Deberíamos darle crédito a las instituciones de la Unión Europea por adoptar la regulación sobre la transparencia de la publicidad política, que provocó que Meta y Google decidieran que, en lugar de invertir en mecanismos de transparencia, simplemente prohibieron los anuncios. Esto fue un giro afortunado para la esfera pública húngara, porque el Parlamento húngaro aún no ha implementado la regulación de la Unión Europea, por lo que las normas de transparencia no podrían haberse aplicado. Sin embargo, el hecho de que las propias plataformas decidieran imponer una prohibición y aplicarla le quitó sustento a la campaña de Fidesz de forma bastante eficiente. El dinero estaba ahí, pero sin anuncios en línea no podían usarlo con la eficacia que querían.

PK: In 2024, Fidesz spent more on online ads than anyone else in Europe, and even then, the election result fell short of what they expected. At the same time, it is true that the Orwellian social media environment that characterized the 2022 and 2024 campaigns could not emerge now. I remember when it was impossible to watch a video on YouTube with my kids without a political ad featuring Zelensky or gender affirming surgery jumping in our faces.

This period was ended by the platforms’ decision, and although Fidesz tried to adapt to the new environment with the online activism initiatives, this did not really succeed. Magyar’s most popular posts generated at least twice as many interactions as Orbán’s most popular posts. If there had been more political ads, the messages of Fidesz probably could have gotten more into people’s faces. It is not certain that this would have been successful, but overall, the ban on political ads was an important factor; it created somewhat more equal conditions. The EU regulation brought a favorable change in social media, which is now the most important arena of political communication.

PK: En 2024, Fidesz invirtió más en anuncios en línea que cualquier otro partido en Europa, y aún así, el resultado de las elecciones fue menos satisfactorio de lo que esperaban. Al mismo tiempo, es verdad que el entorno orwelliano en las redes sociales que caracterizó las campañas de 2022 y 2024 no podría surgir ahora. Recuerdo cuando era imposible ver un video en YouTube con mis hijos sin que apareciera abruptamente un anuncio político relacionado a Zelensky o las cirugías de reafirmación de género.

Este periodo terminó por la decisión de las plataformas y, aunque Fidesz intentó adaptarse al nuevo entorno con iniciativas de activismo en línea, no tuvo mucho éxito. Las publicaciones más populares de Magyar generaron al menos el doble de interacciones que las publicaciones populares de Orbán. Si hubiera habido más anuncios políticos, probablemente se hubieran visto más los mensajes de Fidesz. No es seguro que esto hubiera funcionado, pero en general, prohibir anuncios políticos fue un factor importante; creó condiciones un poco más equitativas. La regulación de la Unión Europea aportó un cambio favorable en las redes sociales, que actualmente son el escenario más importante de la comunicación política.

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